Primero quisiera comenzar con la crítica definiendo la película con una sola palabra: Respetuosa. Así es como es en comparación con la película homónima del 82 dirigida por John Carpenter. No solo desde las bases argumentales de una nave extraterrestre que se estrella por motivos desconocidos en la Antártida y es descubierta por un grupo de científicos noruegos, sino también en temas más técnicos como en su fotografía, que parece realizada por el mismo que lo hiciera en LA COSA de 1982, mostrando de nuevo esa continuidad con la anterior. En cuanto a fotografía se podrían ver una detrás de la otra y serian casi idénticas.
Pasemos al tema de los actores, aquí hay ciertas diferencias y similitudes, para empezar el número es bastante superior a la película del 82 por lo que no llegan a estar tan definidos como en la anterior y eso les hace parecer más sosos y lineales, sobre todo en el caso de los noruegos, que lógicamente hablan en noruego, acentuando que el público no les coja cariño, salvo a uno de ellos, Lars, el resto no deja de ser carne de la criatura. No llegas tampoco a sentir lastima o sorpresa por quien muera o quién no, como ocurría en la anterior. El protagonismo recae pues sobre los Americanos, estos si estas mejor definidos que los noruegos pero tampoco mucho más, exceptuando a los personajes que interpretan: Winstead, Edgerton y Olsen. En general todos los actores están más o menos correctos en sus papeles y se puede apreciar cierto aire McReady en el personaje de Edgerton.
Ahora hablemos de otra cosa, más concretamente de la cosa, la criatura es lo que más ha cambiado desde la película del 82, puede que debido a las limitaciones técnicas o fuera concedida de esa manera en aquella época, el ser ha dejado de ser una criatura que permanecía casi por completo estática, mientras asimilaba a sus presas, a un criatura ágil, fuerte e incluso cruel en sus mecánicas para conseguir nuevas replicas. La sangre que brotaba a borbotes de la criatura ha sido sustituido por el completo detalle del cambio estructural de: músculos, tejidos y huesos en cada transformación, mostrando gran detalle y complejidad. En este punto muy bien por el nuevo diseño, tal vez pierda un poco de realismo, como ocurre en toda imagen CGI, siempre se nota, pero aun así es muy convincente y el diseño de las cosas es escalofriante y espectacular a partes iguales. Excelente.
La música, aquí se encuentra la parte más negativa de la película, solo salvada en la parte final con los acordes de Ennio Morricone de la original. La nueva banda sonora va dirigida más a la acción mientras la de Ennio Morricone creaba un ambiente de desasosiego casi continuo. Me pregunto qué habría pasado si hubieran hecho como en PREDATORS, tomar toda la banda sonora original de la película del 82 y acoplarla a las imágenes del 2011, seguramente hubiera sido mejor. Marco Belltrami, compositor que me suele gustar en sus temas, no cumple en este apartado.
Para terminar, la película es muy buena, tal vez lastrada por ciertos detalles que debían ser así por obligación: que gran parte de los personajes hablen noruego, que sepas como acabara todo, repetición de líneas de dialogo de la anterior en las pesquisas científicas, alguna escenita calcada a la del 82, la música… pero como digo, debía ser así.
Una película muy digna y, como dije al principio, respetuosa con las bases originales del 82, para muestra ver primero está en el cine y después la versión de John Carpenter del 82 en casita cómodamente.
Hannibal Lecter D.M.
8
Primero quisiera comenzar con la crítica definiendo la película con una sola palabra: Respetuosa. Así es como es en comparación con la película homónima del 82 dirigida por John Carpenter. No solo desde las bases argumentales de una nave extraterrestre que se estrella por motivos desconocidos en la Antártida y es descubierta por un grupo de científicos noruegos, sino también en temas más técnicos como en su fotografía, que parece realizada por el mismo que lo hiciera en LA COSA de 1982, mostrando de nuevo esa continuidad con la anterior. En cuanto a fotografía se podrían ver una detrás de la otra y serian casi idénticas.
Pasemos al tema de los actores, aquí hay ciertas diferencias y similitudes, para empezar el número es bastante superior a la película del 82 por lo que no llegan a estar tan definidos como en la anterior y eso les hace parecer más sosos y lineales, sobre todo en el caso de los noruegos, que lógicamente hablan en noruego, acentuando que el público no les coja cariño, salvo a uno de ellos, Lars, el resto no deja de ser carne de la criatura. No llegas tampoco a sentir lastima o sorpresa por quien muera o quién no, como ocurría en la anterior. El protagonismo recae pues sobre los Americanos, estos si estas mejor definidos que los noruegos pero tampoco mucho más, exceptuando a los personajes que interpretan: Winstead, Edgerton y Olsen. En general todos los actores están más o menos correctos en sus papeles y se puede apreciar cierto aire McReady en el personaje de Edgerton.
Ahora hablemos de otra cosa, más concretamente de la cosa, la criatura es lo que más ha cambiado desde la película del 82, puede que debido a las limitaciones técnicas o fuera concedida de esa manera en aquella época, el ser ha dejado de ser una criatura que permanecía casi por completo estática, mientras asimilaba a sus presas, a un criatura ágil, fuerte e incluso cruel en sus mecánicas para conseguir nuevas replicas. La sangre que brotaba a borbotes de la criatura ha sido sustituido por el completo detalle del cambio estructural de: músculos, tejidos y huesos en cada transformación, mostrando gran detalle y complejidad. En este punto muy bien por el nuevo diseño, tal vez pierda un poco de realismo, como ocurre en toda imagen CGI, siempre se nota, pero aun así es muy convincente y el diseño de las cosas es escalofriante y espectacular a partes iguales. Excelente.
La música, aquí se encuentra la parte más negativa de la película, solo salvada en la parte final con los acordes de Ennio Morricone de la original. La nueva banda sonora va dirigida más a la acción mientras la de Ennio Morricone creaba un ambiente de desasosiego casi continuo. Me pregunto qué habría pasado si hubieran hecho como en PREDATORS, tomar toda la banda sonora original de la película del 82 y acoplarla a las imágenes del 2011, seguramente hubiera sido mejor. Marco Belltrami, compositor que me suele gustar en sus temas, no cumple en este apartado.
Para terminar, la película es muy buena, tal vez lastrada por ciertos detalles que debían ser así por obligación: que gran parte de los personajes hablen noruego, que sepas como acabara todo, repetición de líneas de dialogo de la anterior en las pesquisas científicas, alguna escenita calcada a la del 82, la música… pero como digo, debía ser así.
Una película muy digna y, como dije al principio, respetuosa con las bases originales del 82, para muestra ver primero está en el cine y después la versión de John Carpenter del 82 en casita cómodamente.
Saludos.
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