La palabra clave es ¨ambiente¨. Todo lo que uno puede conseguir con elementos externos: objetos enloquecidos, arboles embrujados, planos esquizofrénicos, ruidos bizarros, se conjura para crear una pesadilla viviente. Sam Raimi obtuvo con esta película una visión terrorífica y genial de la paranoia demoníaca que rodea a los protagonistas, acorralados y cazados uno a uno, por ese ¨algo¨ que surca y rodea alrededor del libro de los muertos.
ElGranGerard
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La palabra clave es ¨ambiente¨. Todo lo que uno puede conseguir con elementos externos: objetos enloquecidos, arboles embrujados, planos esquizofrénicos, ruidos bizarros, se conjura para crear una pesadilla viviente. Sam Raimi obtuvo con esta película una visión terrorífica y genial de la paranoia demoníaca que rodea a los protagonistas, acorralados y cazados uno a uno, por ese ¨algo¨ que surca y rodea alrededor del libro de los muertos.
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