Explicación del final de Los Casos del Departamento Q: Misericordia:
Explicación del final de Los Casos del Departamento Q: Misericordia:
Por JJ
| Publicado el 08/07/2025
¿De qué trata "Los casos del Departamento Q: Misericordia"?
“Los Casos del Departamento Q: Misericordia: ” (Kvinden I Buret , 2013) es un thriller danés basado en la novela de Jussi Adler-Olsen. La historia sigue al inspector Carl Mørck, quien, tras un fallido operativo policial en el que un compañero muere y otro queda gravemente herido, es relegado a una nueva unidad encargada de revisar casos antiguos sin resolver: el Departamento Q.
Junto a su nuevo ayudante, Assad, se obsesiona con un caso cerrado como suicidio: la desaparición de Merete Lynggaard, una influyente política que supuestamente se arrojó al mar desde un ferry.
Final explicado de "Los casos del Departamento Q: Misericordia"
A medida que Carl y Assad indagan en el caso, descubren una compleja red de traumas, secretos del pasado y una venganza profundamente enraizada. Merete no se suicidó: fue secuestrada por Lasse, un hombre marcado por una tragedia de la infancia.
Años atrás, un accidente de tráfico entre las familias de Merete y Lasse terminó con la muerte del padre y la hermana de este. Aunque fue un juego inocente de Merete —tapó los ojos a su padre por detrás mientras conducía— lo que causó el accidente, Lasse nunca la perdonó. Lo perdió todo: su familia, su infancia, y acabó siendo víctima de abusos en un hogar de acogida.
Merete ha estado durante cinco años encerrada en una cámara de presión oculta en la granja familiar de Lasse, en condiciones inhumanas, con el aire dosificado y aislada del mundo. En un intento final por matarla, Lasse abre las válvulas de presión para que muera por descompresión.
Pero Carl y Assad, aún suspendidos de sus funciones, logran dar con la granja. Allí descubren la cámara justo a tiempo. Aunque ambos son atacados —Assad es apuñalado y Carl casi estrangulado— consiguen salvar a Merete. Assad golpea a Lasse con una barra de hierro, y poco después llegan los refuerzos.
La última escena muestra a Merete recuperándose en una cámara médica, con su hermano Uffe por fin a su lado. Carl, pese a la presión de sus superiores para que vuelva al departamento de homicidios, decide quedarse en el Departamento Q junto a Assad. Su trabajo no ha hecho más que empezar.
Una historia de redención, trauma y justicia
El final no solo resuelve el caso de Merete, también transforma a Carl Mørck. Pasa de ser un policía abatido y sin rumbo a alguien comprometido con buscar justicia para quienes han sido olvidados. Assad, con su paciencia y humanidad, no solo es el equilibrio perfecto para Carl, sino también el alma del equipo.
Lasse, por su parte, encarna el lado más oscuro del dolor no resuelto. Su vida, marcada por la tragedia y el abandono, lo convierte en un monstruo incapaz de empatía. Su castigo no redime lo que ha hecho, pero sí pone fin a una larga pesadilla.
Reflexión final: el pasado no siempre está enterrado
Misericordia es más que un thriller nórdico. Es una historia sobre cómo el dolor puede torcer a las personas, pero también sobre cómo la determinación y la empatía pueden rescatar a quienes han sido olvidados. El final deja claro que hay casos que no se cierran hasta que se hace justicia. Y eso es precisamente lo que Carl y Assad están dispuestos a hacer desde el sótano del Departamento Q.