“Torrente 3: El Protector” (2005), dirigida y protagonizada por Santiago Segura, es la tercera entrega de la saga más casposa del cine español.
En esta ocasión, José Luis Torrente es contratado para proteger a Giannina Ricci (Yvonne Sciò), una eurodiputada que quiere cerrar empresas contaminantes en España, concretamente la todopoderosa Petronosa. Pero los directivos de la empresa están dispuestos a todo para quitársela de en medio… incluso a matarla.
Como siempre, Torrente monta su equipo de “élite” con lo peor de lo peor: exconvictos, inútiles y viejos conocidos. A él se le suma Solis (Javier Gutiérrez), su ayudante designado por la policía, y por supuesto no podía faltar Josito (José Mota), su fan número uno, que hará todo lo posible por estar a su lado… aunque acabe peor que antes.
Final explicado de "Torrente 3": ¿Logra Torrente salvar a Ricci?
Tras un sinfín de torpezas, peleas con terroristas, granadas en aeropuertos y hasta broncas con jugadores del Real Madrid en un burdel, Torrente consigue formar su “equipo definitivo”.
Pero no todo sale como esperaba. Un grupo de matones contratados por Montellini (Fabio Testi), al servicio de Petronosa, intenta asesinar a la eurodiputada Ricci justo antes de su conferencia, y aunque el primer atentado con francotirador falla gracias a Josito, no será el último.
La tensión sube cuando Salas y Montellini le ofrecen a Torrente una jugosa cantidad de dinero para que “mire hacia otro lado”. Torrente acepta el maletín, pero en el último segundo, el espíritu de El Fary se le aparece y le canta las cuarenta, recordándole que, aunque sea un desastre, tiene que hacer lo correcto. Con un impulso de lucidez (muy breve), Torrente salva a Ricci de morir aplastada por unos focos.
Pero Montellini no se rinde y toma como rehén a Pepito, el hijo ilegítimo de Torrente, a quien éste había colocado en una obra con condiciones infrahumanas. Finalmente, con la ayuda de Solis y Josito, consiguen abatir a Montellini a tiros y evitar el asesinato de Ricci. El caso se da por cerrado y la policía aplaude la intervención… aunque Torrente se ve obligado a devolver el dinero del soborno.
¿Qué pasa con Torrente y compañía?
Como premio por su “hazaña”, Torrente, Solis, Josito y Pepito son llamados para colaborar con el diseño de seguridad de la Casa Blanca. Pero fieles a su torpeza habitual, acaban provocando sin querer la muerte de George W. Bush. Una conclusión tan absurda como coherente con el universo Torrente: caos, risas y desgracia total.
Conclusión de "Torrente 3"
Torrente 3: El Protector es una crítica salvaje a la corrupción, la incompetencia institucional y el egoísmo personal… disfrazada de comedia descacharrante. Entre chistes escatológicos, cameos delirantes y acción a lo cutre, Santiago Segura mantiene viva la esencia del personaje: un tipo despreciable pero entrañable que siempre, de alguna forma inexplicable, termina saliéndose con la suya… o casi.