Explicación del final de Torrente 2: Misión en Marbella
Explicación del final de Torrente 2: Misión en Marbella
Por aSuLeS
| Publicado el 20/04/2025
¿De qué trata "Torrente 2: Misión en Marbella"?
“Torrente 2: Misión en Marbella” (2001), dirigida y protagonizada por Santiago Segura, retoma las andanzas del casposo ex-policía José Luis Torrente, ahora en la Costa del Sol.
Tras haberse quedado sin los millones que robó en la primera entrega (se los funde en un casino, cómo no), Torrente monta una agencia de seguridad privada cutre en un piso alquilado, donde explota a chavales de la zona haciéndoles creer que les está formando como agentes. Entre ellos destaca Cuco (Gabino Diego), un yonqui de buen corazón al que intenta reconducir… a su manera.
Lo que parecía una nueva vida para Torrente pronto se complica. Sin querer, se ve metido en un lío con un peligroso terrorista internacional, Spinelli, que amenaza con volar Marbella con misiles si no le sueltan 2.000 millones de pesetas. Al mismo tiempo, su tío Mauricio (Tony Leblanc), dueño de un club de alterne y más listo que el hambre, intenta robarle el chip de control de los misiles para hacer su propio negocio. Todo se lía más aún con Fabiano (Arturo Valls), un agente doble que va de un bando a otro.
Final explicado de "Torrente 2": ¿Consigue salvar Marbella?
De forma totalmente accidental (como todo lo que hace Torrente), Cuco se topa con Fabiano tras un accidente de moto y le birla un pin del Atlético que, sin saberlo, contiene el chip de los misiles.
Con el chip en su poder, los malos empiezan a perseguirlos… aunque Torrente y Cuco no tienen ni idea de lo que han hecho. Al final, acaban entregando el pin a Mauricio, que le suelta a Torrente la bomba: no era su tío, ¡era su verdadero padre! (Una revelación que le da igual a todo el mundo, incluido a Torrente).
La cosa se complica cuando acaban en el yate de Spinelli, que está a punto de lanzar los misiles sobre Marbella. En ese momento aparece Mauricio para ajustar cuentas con el terrorista, ya que éste le ha dejado sin su parte del pastel. El caos se desata, y Torrente, en un momento de inspiración, decide redirigir los misiles… hacia Gibraltar, porque claro, mejor que explote allí.
Cuco y Torrente escapan en una lancha mientras uno de los misiles, que se queda atascado en el barco, explota matando a Spinelli y a Mauricio en el acto. Una salida por todo lo alto, literalmente. Como broche final, Torrente es readmitido en el Cuerpo Nacional de Policía, como si nada hubiera pasado. Vamos, lo de siempre.
El humor de Torrente: entre la parodia y la vergüenza ajena
“Torrente 2” mantiene el estilo descarado, políticamente incorrecto y absolutamente gamberro que convirtió a la saga en un fenómeno. Santiago Segura multiplica las escenas absurdas, los cameos, los chistes pasados de rosca y las situaciones inverosímiles, con un Torrente más grosero, torpe y caradura que nunca.
La película funciona como una parodia de las películas de acción con terrorismo internacional, pero pasada por el filtro de la cutrez patria. Hay misiles, mafias, agentes dobles… y todo ello envuelto en porros, bocatas de panceta y conversaciones de bar.
Conclusión de "Torrente 2: Misión en Marbella"
El final de Torrente 2 no decepciona: explosiones, revelaciones absurdas, redenciones inesperadas (aunque inmerecidas) y, por supuesto, la victoria de Torrente, no por mérito propio, sino por puro azar. La película cierra con el regreso triunfal del personaje al cuerpo de policía, como si todo lo anterior no hubiera ocurrido.
Una sátira gamberra que mezcla lo peor del ser humano con lo mejor de la comedia española más irreverente. Si te gusta Torrente, es oro; si no, probablemente estés echándote las manos a la cabeza.