Después de la muerte de su padre Amy Smart quiere cumplir el último deseo de volver a reunir a sus hermanos que tienen destino diferentes ya que uno es policía, el otro fiador de finanzas y por último el ladrón que ha pasado en la cárcel casi siempre este último Boyd Hoolbrook está bastante bien en su papel estaba joven, la escena en la que está con la mujer que tiene marido me dio mucho risa.
Ahora bien si esperas una película de acción pura entonces no la veas esto es mas un drama y la acción es poca y se concentra más que todo en el final y la cual no está mal para nada, buenos efectos y balas pero eso no llega a salvar la película aparte que John Cena nunca fue un buen héroe de acción comparados con otros.
Mula es una pelicula de drama y thriller que se estreno en el año 2018. Esta dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Clint Eastwood y Bradley Cooper.
A Earl Stone, un octogenario que está en quiebra, solo, y que se enfrenta a la ejecución hipotecaria de su negocio, se le ofrece un trabajo aparentemente facil: sólo requiere conducir. Pero, sin saberlo, Earl se convierte en traficante de drogas para un cártel mexicano, y pasa a estar bajo el radar del agente de la DEA Colin Bates.
He aquí la que probablemente sea la ultima pelicula de Clint Eastwood como actor, Mula, cuenta una historia basada en hechos reales sobre la vida de Leo Sharp, un veterano de la segunda guerra mundial que a sus ochenta años se convirtió en traficante de drogas del Cártel de Sinaloa.
Y bueno, pues que opinaría yo acerca de Mula, no es la gran obra maestra de Clint Eastwood porque no es de sus mejores peliculas pero en si me ha gustado mucho y es buena, no es una maravilla pero esta bastante bien y pues hay que decir que el señor Eastwood se ha despedido con una gran cinta a la que muchos comparan con Gran Torino, aquella es una obra maestra y Mula por muy buena que sea no le llega ni a los talones.
Las actuaciones son excelentes, Clint Eastwood esta de puta madre y pues no es de extrañarnos porque es de los grandes actores que hay sobre la faz de la tierra y pues se luce en cada una de sus interpretaciones y en esta no es la excepción, ademas ya se ve muy entrado en años y pues Clint ya merece su descanso y solo nos quedara recordarlo viendo cada una de sus brillantes peliculas porque la mayoría son excelentes como por ejemplo las de vaqueros y la saga de Harry El Sucio.
Lo unico que no me convenció fue tan exagerada duración y la música de fondo, pues primero se hace demasiado larga aunque no llega a aburrir nunca y pues la música creo que no es la adecuada para ciertas escenas y pues del resto todo bien, se me olvido decir que Bradley Cooper tambien es otro que se luce aquí y debe sentirse orgulloso de haber actuado junto al gran Clint Eastwood.
En definitiva Mula me ha parecido una pelicula interesante, muy buena y yo la recomiendo encarecidamente, como dije atrás no es de los mejores trabajos de Clint Eastwood pero esta bien y es mucho mejor que 15:17 Tren A París que para mi es de las mas flojas que ha dirigido Clint.
Pues visualmente es espectacular, me hace creer que estoy en el jurásico, la diversidad de dinosaurios está genial y la historia que no es nada del otro mundo es lo de menos. Aquí un iguanodón tras perder a sus padres es adoptado por unos lemurs y acontinuación cae un meteorito en la tierra que además de devastar su terreno obliga a todos los dinosaurios a buscar un lugar seguro para que las especies sobrevivan. Es una odisea donde la perseverancia y fuerza son los pilares morales.
Gran comedia interpretada por el dúo compuesto por Kurt Russell y Goldie Hawn. Ella es una ricachona caprichosa de carácter insufrible y el un carpintero viudo que vive en una aparta casa en malas condiciones con sus hijos. Ella lo desprecia y cuando esta sufre un accidente que le borra la memoria, él toma las riendas de la venganza y la hace ser su esposa y criada. Así ella va cambiando de manera de ser hasta que recupera de nuevo la memoria. La historia entraña buen ritmo, buen guión, escenas cómicas - esa en la que la muchacha descubere unas bragas y se las da para que se seque la cara es oro puro- y buenas interpretaciones. Es fresca y no aburre.
Hawn, Midler y Parker son las que más destacan de esta comedia en las que las mujeres toman las riendas de sus vidas una vez se reencuentran en un funeral de su amiga y se ponen al día respecto a sus vidas, todas pasan por un mal momento amoro y deciden urgir un plan para poner a sus relaciones entre las cuerdas. La peli marcha con un ritmo correcto y atesora algunos momentos chistosos, no obstante, no termina de eclosionar como pretende y en suma queda como un film correcto.
Me encantó!!! No cabe duda de que es la mejor película de acción en lo que va del 2020. Tiene una acción frenética que no para ni decae desde que empieza hasta que termina!
Es muy violenta. Es una mezcla entre otras dos cintas muy recomendables: por un lado la saga de ¨John Wick¨ y por el otro ¨Harcord Henry¨ en el sentido que ambas son de superacción, muy violentas y similares a un videojuego.
Los efectos especiales son completamente alucinantes.
Me atrevo a decir que es de las mejores películas que ha distribuído Netflix.
Sumamente recomendable!
Me encanta Steven Seagal,ya deseando ver la tercera entrega de Alerta Maxima y la segunda entrega de Por encima de la ley.Cuantas entregas tienes la saga de True justice?
Tambien me gustaria que el bueno de Steven Seagal hiciera secuelas de mayores exitos
Debo reconocer que me ha gustado incluso más que la primera entrega (teniendo en cuenta que su antecesora era buena, es un gran logro).
Esta segunda parte tiene un guión más elaborado por lo que, si bien entretiene toda su duración, parece considerablemente más larga debido a la cantidad de cosas que pasan.
También ocurre que ya conocemos a los personajes por lo que empatizamos con ellos ni bien empieza.
Recomendable!
Trauma Center es una pelicula de accion y thriller que se estreno en el año 2019. Esta dirigida por Matt Eskandari y protagonizada por Nicky Whelan, Texas Battle, Tito Ortiz y Bruce Willis.
Una paramédica resulta herida tras presenciar un tiroteo entre dos agentes de policía corruptos. Cuando la llevan al hospital, debe hacer todo lo posible para evitar que alguno de los dos le de caza. Por suerte, un policía veterano, el teniente Wakes ha sido asignado para que la proteja.
Nuevo thriller de accion estrenado el año pasado que tenia ganas de ver ya que Bruce Willis trabaja aquí pero nada del otro mundo la verdad, Trauma Center pues no esta del todo mal pero le hizo falta un poco mas de accion como para que fuera entretenida, no esta mal porque se deja ver hasta el final pero tampoco es la gran cosa y de por si es bastante olvidable.
La trama es bastante sencilla, una paramedica esta herida en el hospital y dos policías corruptos irán hasta allí para matarla, Bruce Willis aparece por ahi diciendo que la va ayudar pero en realidad solo aparece como cinco minutos en toda la pelicula, al principio y ya por el final asi que la pobre chica debe arreglárselas sola porque Bruce Willis es mas bien como un sonámbulo o un fantasma del hospital.
Las actuaciones correctas, la absoluta protagonista de la historia es Nicky Whelan y en verdad que actúa bastante bien y me dio curiosidad volver a ver a Texas Battle, el de Wrong Turn 2 y Destino Final 3, todos sabemos que es un pésimo actor y pues aquí no convence en su papel de villano. Bruce Willis vuelve a salir como un simple secundario y en serio que da vergüenza ajena, sin duda lo peor del film aparte de los dos villanos tan patéticos es Bruce Willis y es una pena tener que decir eso.
Acción en si no hay porque esto es como un thriller bastante descafeinado y pues yo me pregunto donde demonios esta toda la gente del hospital porque apenas me pareció ver a un doctor que es Steve Guttenberg y a una paciente, parece que es tan bajo el presupuesto que no hubo mas dinero para contratar extras.
En definitiva Trauma Center me ha parecido una pelicula regular, no es mala porque esta un poco entretenida y apenas dura como 80 minutos pero en s lo peor es ver de nuevo a Bruce Willis en un papel tan patético.
Loca Academia de Policía 4: Los Ciudadanos se Defienden
Nos venden eso de que uno no puede tomarse la justicia por su mano, que está en las fuerzas de la ley y el orden hacerlo.
¿Qué pasaría si esas mismas fuerzas nos entrenasen para defendernos de las injusticias que vivimos los ciudadanos? ¿Sería una buena idea o no?
Seguramente no sabía el sr. Alan Ladd Jr., quien había soportado grandes fracasos de taquilla con ¨Elegidos para la Gloria¨ o ¨Blade Runner¨ (sí, aunque parezca mentira), el éxito que iba a generar esa pequeña comedia de moderado presupuesto (unos 4 millones de dólares) enfocada al público y basada en su mayoría en ¨gags¨ disparatados y desenfadados en la línea del trío Zucker/Abrahams/Zucker. Pero lo generó. Y como es costumbre para la industria, cuando un producto que ha costado poco logra superar en taquilla su dinero invertido, los productores no dudaron en seguir explotando el filón.
Y la cosa dio para mucho. Las secuelas de ¨Loca Academia de Policía¨ se convirtieron en la tradición de la primavera (siempre estrenadas en Marzo...); llegado 1.986, cuando competían en las salas bombazos como ¨Top Gun¨, ¨Aliens¨, ¨Todo en un Día¨, ¨Ruthless People¨ o ¨El Chico de Oro¨, no pudo faltar la tercera entrega de las aventuras de nuestros cadetes favoritos. No obstante la recepción de ¨De Vuelta a la Escuela¨ no era un buen presagio: se invirtió más dinero en ella y logró menos que las dos anteriores; cualquiera con dos dedos de frente sabría que aquello era una señal de peligro, pero Paul Maslansky no se dio por vencido...
Y es que le faltó tiempo para reunir al equipo y volver a la carga con una nueva peripecia, titulada ¨Los Ciudadanos se Defienden¨, escrita otra vez por la nada original mente de Gene Quintano y dirigida por James Drake tras la marcha de Jerry Paris, un veterano del universo televisivo que había participado en series como ¨Las Chicas de Oro¨, ¨¿Quién es el Jefe?¨ o ¨Juzgado de Guardia¨ y para quien ésta era su primera incursión en el cine, lo que demostrará ese horroroso estilo de ¨TV movie¨ que exuda esta cuarta parte. ¿Qué hacemos ahora? Es una pregunta que se tuvieron que hacer los ejecutivos de Warner y el equipo en una de sus reuniones.
Ya hemos visto a los reclutas graduarse, realizar sus primeras misiones en la calle y convertirse en profesores, ¿y ahora? Pues ahora al comandante Lassard se le ocurre la gran idea de crear un programa para adiestrar a los ciudadanos en la defensa y resolución de la delincuencia sin tener que acudir a la policía y que ésta llegue tarde al escenario del crimen; una idea con poquísimas luces que echa al traste lo de que no hay que servirse de la justicia personal (¿se imaginan adónde llegaríamos si una ley así se cumpliera?) y que en realidad sirve de excusa para que veamos a nuestros amigos, ya unos agentes de pleno derecho, volviendo a actuar de entrenadores.
Así funciona esta nueva entrega. Si en la anterior veíamos a los antiguos cadetes preparar a nuevos reclutas, ahora les veremos preparando a ciudadanos de la más versátil condición y edad, llegando al tremendo absurdo cuando aparezcan algunos ancianos cascajosos intentando hacer prácticas con armas o entrenamiento de lucha con la misma soltura que los jóvenes (¡venga ya, Quintano!). El guión continúa introduciendo nuevos personajes, pero a la vez se sigue preocupando de los antiguos, y obviamente no da a basto, porque hay muchos y permitir un ¨gag¨ en concreto a cada uno de ellos no funciona.
No faltan Mahoney, Hightower, Tackleberry, Callahan, Hooks, Jones, Sweetchuck, Zed y Lassard, todos con sus tics recurrentes. Ahora, en reemplazo del nada gracioso Mauser regresa Harris, a cargo de una comisaria y volviendo a intentar hacer la pascua a los chicos de su eterno rival Lassard; como tuvimos en la primera el romance entre Mahoney y Karen y George y Callahan, entre Tackleberry y Kirkland en la segunda y entre Nogata y Callahan (¿pero qué fue de George?) en la tercera, ahora veremos al chillón de Zed enamorarse de una endeble y sosa fotógrafa, lo que será una de esas cosas que más que risa provoquen vergüenza ajena (atención a la escena en que él le canta con la guitarra...).
Pero si algo consigue estresar en la película es con ese momento en particular donde se decide, así por las buenas, centrarse en dos subnormales a los que les gusta montar en monopatín y que ingresarán en la academia, una secuencia que (incluyendo las cabriolas de varios tipos por escenarios callejeros y la persecución de éstos por Harris hasta acabar en el centro donde Mahoney está dando la conferencia) durará 6 minutos y 52 segundos y que nos parecerán 6 horas. Tras esto uno desea coger el mando del televisor y estamparlo en la pantalla sin compasión, pero algunos ¨gags¨ casuales con algo más de gracia nos compensarán por ese infierno.
El mejor seguirá siendo la broma pesada que Mahoney, Hightower, Tackleberry y Jones les gastan a los tres reclutas, con el segundo disfrazado de hechicero voodoo, pero en líneas generales el esquema no cambia: Guttenberg, que no aguantó más y se largó, con sus travesuras y simpática risa, Winslow con sus ruidos, Easterbrook luciendo su espectacular físico, Smith con su cara de cemento armado y Graf, Ramsey, Gaynes, Bailey, Kazurinsky y Goldthwait agradables como siempre; Sharon Stone, aún no conocida, es un pegote sin gracia, igual que David Spade, y la aparición de Tony Hawk no sirve para nada.
Por no faltar no falta ni el pub ¨La Ostra Azul¨ ni ese clímax espectacular obligatorio (si en la anterior la persecución de los villanos era por mar aquí es por el aire, en avionetas y globos, haciendo buen uso del presupuesto, ahora mayor).
Volver a ver a nuestros patosos y simpáticos amigos juntos siempre resulta entrañable y divertido, pero la fórmula no daba más de sí, y las cifras lo demostraron: esta cuarta parte costó 13 millones más que la original y recaudó 50 millones menos. Todos deberían haber salido corriendo como Guttenberg, pero aún quedaban más secuelas...
Para muchos viajar en avión resulta reconfortante, un paseo por las nubes, para otros sin embargo, y como el mismo que escribe estas líneas, entraña un cúmulo de tensiones y miedos que no se superan hasta que el aparato vuelve a estar en tierra.
Durante la década de los 70 muchos subgéneros empezaron a ponerse de moda y demostrar ser muy lucrativos de cara a la taquilla; por derecho propio el cine de catástrofes fue uno de ellos, dando año tras año títulos que se regían por dos elementos clave: el uso de un gran despliegue de medios y efectos especiales y de un plantel poblado de estrellas. Nada más comenzar la década George Seaton creó escuela al centrar el desastre dentro y fuera de un avión en ¨Aeropuerto¨, convirtiéndose en uno de los elementos más populares de este cine. Tal es así que una (irregular) saga se generó a partir de su obra mientras salía algún que otro imitador.
Poco después, y concienciado con los peligros que podían envolver a los viajes en avión, el productor Walter Seltzer se hizo con los derechos de la novela ¨Hijacked¨ del experto en suspense Edwin R. Corley, publicada dos años antes, cuya trama se construía a raíz de un secuestro (hecho más usual de lo que parecía a simple vista). Como estrella principal se contó con Charlton Heston, cuya aparición en el género de catástrofes fue recurrente (de hecho no tardaría en repetir la experiencia con los aviones), y tras la cámara se situaba un maestro en films de abultados presupuestos, John Guillermin, antes de dar el salto definitivo con ¨El Coloso en Llamas¨.
El director y sus acólitos tuvieron suerte de contar con un auténtico Boening 707 de las líneas World Airways para rodar, tanto desde el interior como desde el exterior, la película, que ya se inicia con un problema que sirve de signo de mal presagio: una pieza desencajada en la panza del aparato, rápidamente descubierta por el capitán OHara, cuyos múltiples problemas durante el vuelo deberá afrontar con la más abnegada serenidad por el bien de sus pasajeros. Tras esto, las dudas empiezan a recaer sobre un personaje algo sospechoso, Jerome Weber, un sargento que no tenía billete y que lo logra por un golpe de suerte.
El viaje del vuelo 502 se inicia con destino a Minneapolis, y así iremos conociendo poco a poco (tampoco tanto) a sus pasajeros; no obstante ni el guionista Stanley R. Greenberg ni Guillermin parecen tener el mínimo interés en reparar en aquellos que ocupan la clase turista, únicamente se centran en la 1.ª clase, donde se ha quedado Weber. Un mensaje escrito con lapiz de labios (de lo que ya se nos ha advertido antes) en el espejo de uno de los aseos advirtiendo de una amenaza de bomba inicia realmente la película y la intriga toma el protagonismo.
Pero quizás los malabares que hace Greenberg con la trama no se presenten a gusto de todos. Para empezar no tardaremos en descrubrir la identidad del villano, que normalmente se suele ocultar hasta muy superado el ecuador del metraje (aquí lo sabremos antes de los veinte minutos); podrá parecernos que todo forma parte de una trampa del guión, lo cual sería incluso ingenioso, pero no es así. Esta revelación se constituye como un arma de doble filo para mantener la credibilidad y el interés en el espectador, aunque con ella el film pone de manifiesto su principal baza: la intriga, como hemos visto otras veces, no girará en torno a la figura del villano, sino a lo que este villano será capaz de hacer durante el vuelo.
Y así es, cambiando el avión su rumbo a Alaska, con la amenaza de bomba siempre presente y dificultades varias en el trayecto que los pilotos deberán manejar con astucia y nervio, todo ello muy conveniente para aumentar la tensión (como la aparición de esa avioneta de la nada, recurso usado en la posterior ¨Aeropuerto 75¨, con Heston también a bordo), hemos de esperar que el capitán, sus subordinados y la tripulación averigüen por sí solos quién es ese sargento del ejército con aparente crisis nerviosa y una afición especial al alcohol.
Sargento que tampoco se demorará mucho en descubrirse ante todos, así como la intención de desviar el vuelo hacia un paraíso comunista tras haberse visto traicionado por sus EE.UU., nuevo punto de inflexión que enfrentará directamente a la tripulación y a los pasajeros de 1.ª clase con los malvados planes de ese chiflado henchido de poder, y que volverá a cambiar nuestras expectativas (este tipo de ¨thrillers¨ terminan cuando el avión toma tierra y ocupan un vuelo, aquí sin embargo no pasa eso).
Entre medias del suspense, retazos de mojigato melodrama gracias a dos historias amorosas: la de dos jóvenes pasajeros y la que mantienen el piloto, el copiloto y una de las azafatas (dada por el uso de insignificantes ¨flashbacks¨ que tampoco parecen querer ir a ningún sitio); pero Guillermin no se excede con los elementos melodramáticos, él se concentra en el suspense generado por la tensión que sus personajes ha de soportar ante el constante peligro. Por su parte, Heston se siente cómodo en la piel del sacrificado y duro héroe de turno, siendo secundado por los correctos Roosevelt Grier, Walter Pidgeon, Mike Henry y un genial James Brolin como ese repulsivo personaje causa de todas las desgracias.
Desgraciadamente tendremos que aguantar la actuación de la tediosa e insípida Yvette Mimieux, quien demuetra tener horchata en las venas en lugar de sangre a lo largo de todo este ¨thriller¨ de intriga psicológica y momentos de acción que exhala aroma ¨hitchcockiano¨ en cada una de sus secuencias (más de uno opinará que podría formar parte de la serie ¨La Hora de Alfred Hitchcock¨).
Aun con sus inverosímiles artimañas, ¨Skyjacked¨ tuvo una buena acogida entre el público y la crítica y ayudó para que Hollywood siguiera aumentando su interés por el género catastrofista con avión como elemento principal. Lo que sí podemos afirmar es que no hay otro héroe más indicado para este cine que Charlton Heston.
Si las sombras de la injusticia y la corrupción se abalanzan sobre las pobres gentes trabajadoras por culpa de la codicia de un avaro señor, nada mejor que contar con la ayuda de un valiente guerrero samurái, sobre todo si es sumamente letal con la espada.
Desde que irrumpieran en el panorama cinematográfico japonés aquellos siete ronin dispuestos a defender a unos campesinos de los malvados que ostetaban el poder y el vagabundo Sanjuro en su primera peripecia (ambas obras filmadas por el maestro Kurosawa), un puñado de samuráis sin señor invadieron la pantalla dispuestos a ayudar al prógimo y de paso seguir ofreciendo aventuras a los amantes del ¨chambara¨; empezaron a competir sagas como la de Kyoshiro Nemuri o Zatoichi, y en 1.966, cuando Okamoto (con ¨La Espada del Mal¨), Kudo (con ¨Los Once Samuráis¨) y Tanaka (con ¨The Betrayal¨) continuaron aportando fábulas al género, otro implacable guerrero surgiría de repente.
Su nombre es Okaminosuke y significa una nueva incursión del director exiliado de la industria televisiva Hideo Gosha en el cine de samuráis tras resucitar al mítico personaje Tange Sazen poco antes aquel mismo año; junto a su guionista Kei Tasaka decide seguir profundizando en ese universo feudal donde los campesinos viven maltratados por la nobleza y a la espera de que algún ronin acuda en su ayuda. Para ello concede el protagonismo a un joven y carismático actor recién contratado por Toei, Isao Natsuyagi, que se convertirá en un asiduo de este tipo de cine, cuya introducción en la historia resulta más que impagable.
Y es que el nuevo salvador de los desesperados plebeyos asalta la pantalla con una presentación enteramente ¨exploitation¨ vociferando y esgrimiendo su katana, para luego mostrar los mismos sucios y malos modales de Sanjuro, comiendo boles de arroz como un animal; de hecho se hace llamar Kiba Okaminosuke, pero aun teniendo un nombre muy extravagante como la mayoría de sus coetáneos, este samurái vagabundo no contará con ninguna peculiaridad especial (ni es ciego como Zatoichi ni posee un ataque fantástico como Kyoshiro), salvo su bondad y su destreza en el combate.
Y es que a Gosha no le gustan los antihéroes salidos de cuentos increíbles; los samuráis pueden ser buenos o malos pero siguen siendo samuráis, creíbles y humanos. En esta ocasión Kiba se inmiscuye en la lucha de dos compañías de correo situadas en un pueblo casi fantasma: una regida por Nizaemon, el malvado mensajero usual del shogunato; otra por Chise, una mujer ciega que tiene a los pobres aldeanos de su parte. Dos clanes, una confrontación y en medio el ronin forastero; rápidamente se aprecia cómo Gosha y Tasaka se vuelven a influenciar de ¨Yojimbo¨ y ¨Sanjuro¨, aunque en esta trama de engaños, traiciones y rivalidades se añadirán las tragedias de algunos personajes, todas ellas venidas de un pasado oscuro y triste.
También, muy propio del género, aparecerá otro habilidoso ronin que habrá de enfrentarse al protagonista, y ambos constituirán una de las obsesiones del director, la de la figura de proyección o reflejo (vemos a los dos samuráis sucumbiendo al amor de dos mujeres y a dos parejas de mujeres intentando matarse por venganza) y la creencia de que las vidas humanas son manejadas como marionetas por el irónico destino (así, Ohide y Kinu se enfrentan como Chise y la chica que trabaja para Nizaemon y los tres samuráis del comienzo, asesinados por Kiba, serán reemplazados por otros tres).
Gosha recalca también el venenoso cinismo y el oportunismo en los personajes, haciendo del escenario un mundo tenebroso y desencantado donde absolutamente todos los valores están en crisis, menos uno, por supuesto: el inquebrantable honor del samurái. Pese a que el argumento se va deslizando por los caminos de lo previsible y conocido, guardando de todas formas alguna que otra sorpresa, lo asombroso es la forma en que el realizador usa la cámara y trata la acción y la emoción, atendiendo a cada detalle del entorno y manejando unas atmósferas desasosegantes por medio de la opresión que causa el uso de la violencia humana, desgarradora, incómoda, brutal.
Esta violencia será observada desde la locura (esa cámara que a veces se mueve de manera extraña) y la fascinación (al utilizarse el ¨slow motion¨, presente en ¨Los Siete Samuráis¨ y al que muy pronto se aficionará Sam Peckinpah); de este modo se aumenta la sensación de agobio en cada secuencia de acción hasta finalizarla en un clímax brutalmente sangriento. Pero el director, seducido por las claves del incipiente ¨spaghetti western¨, que ha explotado con ¨Por un Puñado de Dólares¨ (plagio descarado de ¨Yojimbo¨), decide infiltrarlas en su epopeya feudal.
Por tanto el film no sólo obedece los cánones del más reciente y metamorfoseado ¨chambara¨, sino del desmitificador cine del Oeste llegado de Almería; su alusión no es nada fortuita, con elementos prestados (la caravana llena de dinero, las pistolas, los caballos) y una dimensión de tonos estrambóticos y grotescos a la que Toshiaki Tsushima aporta su música, de inspiración marcadamente ¨leoniana¨. La dirección artística de Akira Yoshimura, la fotografía en oxidado blanco y negro de Sadaji Yoshida y la edición de Kozo Horiike son las grandes virtudes de la película; en el plano artístico, un enérgico Natsuyagi se enfrenta al imponente Ryohei Uchida, y Tatsuo Endo, Junko Miyazono y Yuki Aresa brindan unas buenas interpretaciones.
Poca imaginativa hallamos en ¨Samurai Wolf¨ salvo la que compone la brillante técnica visual y ese imaginario sucio, sórdido y descarnado, en constante secreción de sudor y sangre, tan propio de Gosha.
¨Yojimbo¨ y su homólogo ¨westerniano¨ se cruzan en un relato de samuráis conciso, crudo y con plena pretensión ¨exploitation¨ que se presentó como la primera parte de un díptico completado con una secuela al año siguiente, con la intención de exhibirse así en programas de sesión doble.
En los pueblos toda noticia que venga de ciudad y en la que se vea involucrado algún vecino corre como la pólvora y ya nadie es el mismo, y más aún hay vicio, sexo y adulterio de por medio.
Qué se lo cuenten a Saturnino...¡y eso que el pobre sólo quería dormir tranquilo!
Hay directores que tienen distintas etapas adornando sus carreras, experimentando y descubriendo su técnica a fuerza de trabajar y colaborando con una serie de actores para luego hacerlo con otros e ir adecuando su estilo a la época y a los gustos de la gente, que suele ser lo más importante para seguir dominando la taquilla. Mariano Ozores es un caso clarísimo; los años 60, en los que se curte como prolífico cineasta de comedias, ya pasaron, y con ellos sus obras con Gracita Morales y José Luis López Vázquez como protagonistas, quienes le hacen ganar un éxito tremendo.
Llegan los 70, encabezados por Lina Morgan, y aunque aquél se sigue manteniendo fresco y muy a tono con la situación social actual llevando un ritmo de filmación frenético, su estilo se vuelve en líneas generales menos elaborado, y su puesta en escena es más austera y sencilla, así lucirá su cine para la posteridad, y profundizando cada vez más en la provocación hasta llegar al ¨destape¨. Pero mucho antes de convertirse en el máximo representante de este humor junto a Pajares y Esteso, el cineasta encuentra en el bueno de Alfredo Landa, con quien ya ha colaborado, un seguro infalible para seguir gustando al público; la fantástica ¨Manolo ¨la Nuit¨ ¨ es la prueba irrefutable de ello.
El guión de ¨Dormir y Ligar, todo es Empezar¨ lo firman diferentes autores expertos en comedia que poseen créditos en argumento, diálogos e idea original: Juan José Alonso Millán (uno de los máximos exponentes del ¨landismo¨), Juan Antonio Porto, Rafael Marchent, el dramaturgo Alfonso Paso (que aparece interpretándose a sí mismo) y el propio Ozores. El Saturnino interpretado por Landa es la versión opuesta del playboy Manolo; aquí éste es el chico de los recados para los habitantes de un pueblecito de la España tradicional.
Pueblo en el que intentan a toda costa adoptar el espíritu más liberal que se respira en el país (pese a la fuerte presencia de Francisco Franco) con la llegada de los turistas y la entrada en la economía internacional, y en el que hacen trabajar tanto a Saturnino que llega sin fuerzas para complacer a su esposa Elvira, generándose así un clima de hostilidad en el hogar; la diferencia esencial con el anterior film es el enfoque del personaje, ahora un inocente del que todos se aprovechan y tratado injustamente por la figura femenina, que lo tilda de egoísta repulsivo (su mujer), que lo trata como objeto de deseo (las chicas del pueblo tras su regreso) o que lo manipula para su beneficio (la aspirante a modelo).
En realidad Saturnino es el único hombre decente de su pueblo, como podremos ver. En este ambiente tan hogareño y castizo se desarrollará la película, que da muestras de un humor negro bastante ácido; pero el argumento toma un desvío y propone un viaje forzoso a Madrid (la razón es un mero pretexto que demandaba más lógica), donde el protagonista se verá inmerso así como así y de la manera más increíble en una serie de enredos por culpa de Rita, una de las aspirantes a Miss España cuyo concurso se celebra en el mismo hotel donde ha de hospedarse.
Llegado a este punto la irregularidad entre un ambiente y otro empieza a hacerse muy pronunciada y la trama es cuando menos incoherente y extraña, pues pareciera que todos los personajes anteriores, que con tanto ahínco nos han presentado, no volvieran a aparecer nunca más. Ahora, entre la comedia desenfadada se introduce un asunto de frivolidad y morbo por culpa de los típicos paparazzis, quienes llevan una simple relación de amistad, la de Saturnino y Rita, al escándalo, el cual acaba impreso en los periódicos (como si todo se tratara de una versión picaresca de ese clásico que es ¨Escándalo¨) y más tarde retransmitido por televisión.
Si creíamos que no podía haber más sorpresas nos equivocábamos, pues el guión no dejará de hacer malabares y piruetas sobre sí mismo llevando de nuevo al protagonista de vuelta al pueblo, donde es considerado un auténtico playboy de ciudad debido a la falsa información de la prensa y la televisión; como sucedía en otra obra de Landa, ¨No Desearás al Vecino del 5.º¨ (también escrita por Millán), una imagen contraria a la del protagonista se erigirá sobre la verdadera por la impresionable y primitiva mentalidad de los pueblerinos, reubicándose la historia sobre la comedia de enredo en su tradición más ¨vodevilesca¨.
Las situaciones generadas por la mentira, la confusión y la creencia en la calumnia son divertidas, pero en general la historia carece de una estructura congruente (destacando ese último tramo, que se hace largo, repetitivo y tedioso) y más bien da saltos de un sitio a otro sin aprovecharse de los temas que intenta tratar a la vez, que muchos son (el resultado de diez manos escribiendo el guión...). Landa, con su carisma único y todo el tiempo con cara de dormido y de confundido, logra rápidamente la simpatía y la compasión del espectador ante la injusticia de sus allegados y vecinos.
Le acompañan una irritante pero magnífica Esperanza Roy, Antonio Ozores, como siempre muy divertido, Florinda Chico, Mari Carmen Prendes, la guapísima Francisca Gabaldón y una Gracita Morales de morena, repitiendo de criada y desplazada a un papel secundario, pero exhibiendo su innato gracejo.
Curiosa aparición la de las amigas del director Concha Velasco, Lina Morgan y Carmen Sevilla, haciendo de ellas mismas.
El humor siempre se mantiene y la actuación de Landa es estupenda, pero no es suficiente para salvar la incoherencia de esta pícara comedia de equívocos, maldades y choques entre las buenas costumbres y la tentación por lo moderno y liberal con discurso final conservador e inocente.
Y después de seis años llega la décimo séptima entrega de James Bond, ahora interpretado por Pierce Brosnan quien vuelve al agente 007 a su espíritu original, al estilo Connery. El film es totalmente entretenido, con muchas escenas de acción y con unos villanos muy destacados. No creo que sea la mejor pelí de Bond como leí por ahí, pero es la vuelta a los origenes que los fanáticos buscaban.
Décimo sexta aventura de James Bond, segunda con Timothy Dalton interpretando al agente secreto 007, y en esta ocasión perdiendo su licencia para matar por culpa de una venganza personal. Al igual que la cinta anterior se puede ver una trama más cruda con un Bond más serio y real, hasta se lo ve sangrar!! Ambas películas del señor Dalton son buenas, una lástima que no haya seguido en el papel. Recomendable.
Absolutamente aburrida. La fusión entre los protagonistas acompañados por el pato Lucas que es despedido por caer mal de la empresa Warner Bross y Buggs Bunny que se une a la muchacha para encontrar al tío que está en apuros y de paso encontrar un cachibache que sirve para desactivar una máquina se hace eterna y nada entretenida, además aparece Steve Martín encarnando el papel de villano que produce urticaria de lo patético que resulta. Es de lejos - y mira que tiene una larga lista- su peor papel. Y pensar que estuvo liado con uno de mis amores platónicos, Kristin Davis... ¡Cada vez que lo pienso hiperventilo!
Esto es peor que comer una sopa de aguas residuales.
Creo que a la original le endose también un seis y es que esta no le anda a la zaga pues si el primer tercio trascurre en Nueva York con la esencia que le caracteriza a la primera, el segundo tercio se anima más todavía al trascurrir en la selva donde Dundee con su inteligencia para crear trampas, hace lo posible para atrapar a los malhechores que quieren hacerse con un material que les delata como asesinos de un periodista en Colomcia(creo). Dundee sigue siendo Dundee y da gusto ver a su amiguete - entrañable personaje- creyendo fielmente en su buen amigo. Entretenida.
Si la primera aprobava ajustadamente, esta catea porque adolece de sustancia argumental que no termina de enganchar. La trama es tirando a malucha, cuando llegan al Oeste se termina toda la magia para vengar la muerte de su amigo y recuperar a otro que ha sido raptado para formar parte del equipo de lucha de una especie de casino. Las luchas son endebles y esperas que suceda algo interesante durante todo el metraje, cosa que no sucede.
A mí me ha entretenido bastante. Si bien es cierto que no es ninguna obra de arte entretiene toda su duración convirtiéndose en una película ¨potable¨.
Me pareció original la idea principal: un inglés completamente blanco en una tribu de indios (indios Sioux, más precisamente).
Está bien actuada aunque, debo reconocer, no es de las mejores veces que ha estado Richard Harris (en la recomendabl película llamada ¨El Prado¨ está mucho mejor, por ejemplo).
Me gustó que haya, dentro de todo, pocos diálogos en más de una secuencia.
La fotografía, por momentos, está bastante bien.
Recomendable!!
Buena comedia con algo de originalidad que aunque es de enchufe TV. Se aleja de lo que muestra el canal de YouTube ya que su humor es para todo público, Eso sí se pasa un rato divertido ya que todo lo que hacen los protagonistas por ganar el concurso es bastante jocoso ,Claro está Que las actuaciones son muy buenas y son el, Alma de la película la cual es muy recomendable no hay pierde .
dalton gellar
3
La Reunión
Después de la muerte de su padre Amy Smart quiere cumplir el último deseo de volver a reunir a sus hermanos que tienen destino diferentes ya que uno es policía, el otro fiador de finanzas y por último el ladrón que ha pasado en la cárcel casi siempre este último Boyd Hoolbrook está bastante bien en su papel estaba joven, la escena en la que está con la mujer que tiene marido me dio mucho risa.Ahora bien si esperas una película de acción pura entonces no la veas esto es mas un drama y la acción es poca y se concentra más que todo en el final y la cual no está mal para nada, buenos efectos y balas pero eso no llega a salvar la película aparte que John Cena nunca fue un buen héroe de acción comparados con otros.
Mala no lo siguiente.
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