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Ficha Togo

dalton gellar

  • 3 Jun 2020

6


Togo
Basada en la historia real no contada de Togo ambientada en alaska en 1925 donde hay terrenos traicioneros y se pondrá en marcha una aventura emocionante donde se pondrá a prueba el coraje de este hombre y del perro Trineo Togo.

La película sorprende tratándose de una producción para streaming esta muy bien hecha desde lo visual toda esa nieve, fotografía y efectos están de lujo bien pudo pasar como una película en cines a eso le sumamos la interpretación de William Dafoe un actor que siempre cumple, los perro están reales y se ve desde su infancia lo terrible que fue Togo.

Más allá de eso entretiene y está bien hecha cosa que es recomendable.



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Ficha El Sabor del Sake

Mad Warrior

  • 16 Jun 2020

9



El Sabor del Sake
El otoño está aquí, y bellas plantas como las hokigusa y los crisantemos ofrecen vivos y cautivadores colores, pero el olor más conocido es el que despide el sanma hecho a la plancha, el delicioso pez espada del otoño, que avisa de la llegada de dicha estación, aunque el sabor en su interior es bastante amargo...

Son los jóvenes talentos, criados en el seno de grandes estudios y exiliados por voluntad propia para acometer proyectos más libres, los que empiezan a captar la atención en el panorama cinematográfico, reemplazando a los considerados clásicos. 1.962 es también el último año de algunos, como la actriz reciclada en realizadora Kinuyo Tanaka (en su susodicha función de directora) y Yasujiro Ozu, quien acaba de acometer su última colaboración con Setsuko Hara en “El Otoño de la Familia Kohayagawa”, por la que es nominado al Oso de Oro en el festival de Berlín. El público internacional ya le ha descubierto, se le sitúa a la altura de los maestros y es nombrado miembro de la Academia de Artes.
Por desgracia su madre Asae, con la que lleva compartiendo toda su vida, fallece poco antes, quedándose solo, pues nunca llegó a casarse. Prepara entonces junto a Kogo Noda la que ignora será su última obra, llamada muy convenientemente “Sanma no Aji” (cuya traducción ridiculiza el título original), y que se inicia como otras tantas suyas con un escenario industrial presentado con humeantes chimeneas, pues nos hallamos en el escenario del Japón del capitalismo y el crecimiento económico. Shuhei Hirayama habla con una empleada sobre la inminente boda de una joven compañera, sin embargo la chica en cuestión confiesa su soltería y que aún vive con su padre.

No será sólo un signo de premonición, de incertidumbre (pues, como vemos, el protagonista verá repetida esta situación en la vida de varios allegados), sino también el último discurso del director acerca de la inevitable separación de padres e hijos y del matrimonio de la hija, el cual lleva tratando en su cine desde la llegada de Noriko en esa lejana “Primavera Tardía”, que prácticamente sólo se dedicó a revisar a través de pequeñas variaciones esenciales. En efecto reaparece la obligación de que la hija esté junto a un marido en un hogar propio, algo que en los años 60 resultaba ya tremendamente desfasado (el director fue, al menos en su última etapa, un defensor acérrimo de la costumbre, la moral y la tradición).
Pero como en otras ocasiones, la importancia de este tema no radica en el “qué ha de ocurrir”, sino en el “dónde”; Ozu vuelve a radiografiar con su cámara inmóvil los diversos espacios de una sociedad que ha cambiado, y esta mirada está colmada de melancolía, nostalgia y mordacidad, y es el olor del alcohol (aunque a eso no se refiera el título) el que impregna cada rincón de dichos espacios y a aquellos que los habitan. Hace poco que el blanco y negro desapareció de sus obras sustituyéndolo la intensidad de los colores, filmados en Agfacolor, muy propio teniendo en cuenta las nuevas tonalidades que estaba adquiriendo el entorno social nipón.

Aunque el seno del hogar se procura conservar como último reducto de las buenas costumbres, el director recalca la misma dura verdad con la que nos golpeó en “Cuentos de Tokyo”, y es que la vida cambia acorde al progreso, a las tendencias, a los ideales, a las aceptaciones: los hombres maduros se separan de los hijos y buscan esposas jóvenes para llenar ese hueco (Horie), se rememoran tiempos de guerra y se fantasea con las posibilidades que hubiese dado la victoria (el antiguo compañero de Shuhei), se subraya la soledad de los viudos con hijos emancipados con la misma aspereza que la situación de los que aún viven con sus hijas.
Hijas que son eternas sirvientas condenadas a llorar en silencio en una esquina oscura de la estancia mientras el progenitor, trasunto de un posible marido, llega borracho a casa (Sakuma y Tomoko); mientras el alcohol alivia las penas de estos amargos individuos, los jóvenes son descarados y hablan mal (Kazuo) y las atrevidas muchachas se rebelan contra la figura del marido, en este caso patético y cobarde (Koichi), y la de la esposa sumisa, rol bien interpretado por Akiko, que además viste muy a la moda, con colores chillones; al otro extremo está Michiko (nótese que el nombre de la primera está relacionado con “vitalidad” y “chispa” y el de la segunda lo está con “sabiduría”).

Esta chica, alrededor de la cual gira toda la trama resulta menos temperamental y viste el kimono fuera de casa, lugar donde se transmuta en una esposa a cuyo marido sustituye el padre, aun sin querer decir que a veces no esté en desacuerdo con él. El conflicto se inicia con la idea del matrimonio, que en última instancia tergiversará “El Comienzo del Verano”, donde Noriko podía elegir por su propia voluntad (ahora, la decisión de la hija fracasará y tendrá que resignarse a la tomada por el padre). Ozu parece condensar todo lo mostrado en su obra y “Sanma no Aji” (con escenas y situaciones calcados de otros títulos) es el sabio y maduro epítome de la misma.
Pero el aderezo es más acertado que otras veces, el de su desnuda melancolía regada con no pocas dosis de humor afilado, o quizás es el gusto del delicioso hamo acompañado de un buen sake; sea como sea se logra un resultado de lo más satisfactorio. Shima Iwashita es acompañada por maravillosos actores como Nobuo Nakamura, Ryuji Kita, Keiji Sada, la guapísima Mariko Okada (la esposa del vanguardista Yoshishige Yoshida, muy enfrentado con Ozu), Haruko Sugimura o Daisuke Kato; Chishu Ryu, por su parte, también condensa todos aquellos papeles de padre y viudo que tan magníficamente había interpretado para el cineasta.

¿Y al final qué queda? Ni más ni menos que una casa vacía y oscura, con el padre borracho, lamentándose de su soledad y de la marcha de la hija (de nuevo, como en ¨Primavera Tardía¨). Por un momento el director se reencarna en Ryu, y el destino querrá que la última frase de su última película sea “Estoy realmente solo, ¿verdad?”; sólo resta observar el triste escenario envuelto en sombras y sentarse a beber un poco de té...
El verano está lejos, al igual que la primavera, el otoño se termina y llega el invierno, justo cuando Ozu nos deja a la edad de 60 años, en 1.963, afectado de un cáncer de garganta. Se va un maestro, sí, pero su legado y su universo íntimo y único, que no es más que el de la vida misma, el de las relaciones familiares, los conflictos intergeneracionales y la cotidianidad de la existencia humana, se mantiene poderoso y cautivador. En su tumba, que comparte junto con su madre, estará escrito ¨la nada¨.



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Ficha El Hombre de la Escopeta

Mad Warrior

  • 3 Jun 2020

7



El Hombre de la Escopeta
Desde más allá de las grises dunas y pasando las praderas de amapolas un hombre atraviesa la frontera armado con una escopeta y un cinturón lleno de cartuchos.
No deambula, se dirige con paso firme a un poblado perdido con un único objetivo en mente: la venganza. Su nombre: Ryoji Watari.

En todas las compañías cinematográficas dedicadas a las producciones de serie ¨B¨ o menos categoría siempre se mantiene la exótica tendencia de cruzar los géneros más diversos para disfrute del público, y eso es precisamente lo que haría la mítica Nikkatsu, mucho antes de dedicarse al cine erótico de escaso presupuesto y entrar de lleno en el llamado ¨roman porno¨, que a comienzos de los 50 renace viviendo su edad de oro con el nuevo presidente Kyusaku Hori al mando. Tras probar con el clasicismo del drama de época y los films de samuráis, la productora se decanta por historias que atraigan la atención de los jóvenes espectadores del momento.
Las películas de aventuras, yakuzas, pandilleros, las comedias, hechas con pocos medios y mucho desparpajo, invaden las salas; durante esta época surgen los ¨borderless action films¨, que cogen estilos y géneros prestados del extranjero desarrollándose en escenarios nipones. Así aparecen títulos como ¨Sandanju no Otoko¨, cuya dirección se le encarga a un Seijun Suzuki que lleva soportando las exigencias de Nikkatsu desde hace casi diez años, y no así dejando su inimitable sello en todas las obras que ha hecho; en esta historia con guión de Yoshikazu Ishii y Takeo Matsura, colaborador del cineasta, se apunta directamente al ¨western¨.

En ese mismo 1.961 se estrena la inmortal ¨Yojimbo¨ y el cine del Oeste va a vivir una fase crepuscular motivada por ¨Duelo en la Alta Sierra¨ y ¨El Hombre que Mató a Liberty Valance¨; aún no se sabe nada de Sergio Leone ni del ¨Hombre sin Nombre¨. ¨Sandanju no Otoko¨ cruza las mitologías de ambos géneros y se adelanta a su tiempo como una de las primeras muestras de ¨western¨ en territorio japonés (mucho antes de que Junya Sato hiciera ¨The Drifting Avenger¨ y Terence Young llevara a los samuráis a EE.UU. en ¨Sol Rojo¨).
Precedida por una escena cómica donde se presenta el protagonista en toda su plenitud, la película abre con un icónico plano general de éste caminando por una extensa tierra baldía y acompañado de la balada que canta su gesta, anticipándose Suzuki a la primera aventura del Django de Corbucci. Esta peripecia hereda desde el primer momento la imaginería del Oeste más clásico y el cine de aventuras de Huston, Hawks o Mann hundiendo a sus personajes, motivos, estilo y entorno en el ¨western¨ crepuscular de Peckinpah, dando buena cuenta de ello la sofocante y sucia atmósfera de sudor, tierra, sangre, pólvora y alcohol que modela Suzuki haciendo buen uso de su fértil imaginación.

Ryoji es también un trasunto de los héroes del cine de aventuras de Walsh o Ford, pero sus acciones y motivaciones (la venganza por encima de todo), que permanecerán en secreto durante un buen tramo, corresponden a las del típico antihéroe ¨westerniano¨ que llega como forastero a una comunidad generando la desconfianza en unos y la admiración en otros. Su actual destino es Washinzan, población minera asentada sobre verdes praderas donde Nishioka, el cacique local y presidente de la compañía, desea hacerse con sus servicios; la venganza también se presentará con el patético sheriff Okumura, grotesca parodia de la figura americana.
Aunque separados por sus actos y carácter, a éste y Ryoji les une el mismo fin; frente a ellos dos mujeres: Harue, novia de Nishioka y propietaria de un bar, y Setsuko, hermana del sheriff y responsable de añadir el contrapunto dramático-romántico, pues está claro que acabará en los brazos del héroe, quien a su vez se erige en juez y salvador al ocupar el puesto de sheriff en el pueblo. Matsura e Ishii no se desvían de los esquemas más vistos del ¨western¨ y la aventura, introduciendo en todo este embrollo un colgante de perlas y tres repelentes tipos con los que la historia hallará los elementos clave de su desarrollo y servirán para atar cabos sobre el pasado de Ryoji.

Personajes de trazo grueso, ambiguas intenciones y pasado oscuro (donde no puede faltar el competidor del héroe, en este caso Masa, uno de los matones de Nishioka) que se enzarzan en una lucha donde tendrán cabida la codicia, la traición, la justicia, la hipocresía y la venganza, todo destinado a una resolución que revela más sorpresas de las que imaginábamos (cuyo violento clímax tendrá lugar no en la llanura ni en la montaña, sino en un bonito paisaje costero de rocas de tonos plomizos). Suzuki nos deleita con una aventura exótica dominada por los colores vivos, resultado de una puesta en escena imaginativa y la fotografía de Shigeyoshi Mine.
Las motos y los coches sustituyen a los caballos (quizás tuvo mucho que ver el bajo presupuesto) y los yakuzas a los indios y cuatreros, se rinde tributo a las atmósferas evocadoras del cine clásico y a la dureza y suciedad del Oeste crepuscular logrando con ello un preámbulo de lo que serán los ¨spaghetti westerns¨. Habitual del director, Hideaki Nitani supera su muy limitada capacidad interpretativa encarnando a un héroe aguerrido y áspero de rasgos ¨mannianos¨, rol al que estaba acostumbrado, seguido de unos correctos Yuji Kodaka, Akio Tanaka, Toshio Takahara y las preciosas Izumi Ashikawa y Yoko Minamida.

La imaginería atemporal, rica en tonos y marcadamente ¨cool¨ del director es el mayor incentivo para disfrutar de este entretenido y atípico ¨sushi western¨, perfecto ejemplo de una cinematografía japonesa que estaba expandiendo sus posibilidades y fronteras.
De seguro que Miike, Tarantino, Rodríguez o Kihachi Okamoto la devoraron unas cuantas veces. Impagables son desde luego las secuencias de peleas en el local de Harue, ambientado y diseñado al estilo de los ¨saloones¨ del viejo Oeste.



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Ficha Black Express

Mad Warrior

  • 12 Jan 2022

8



Black Express
Un solo hombre es incapaz de enfrentarse y además ganar a las grandes compañías, a los millonarios industriales, a los tiburones de las finanzas.
Esta gente domina el Mundo desde un submundo del cual no apetece formar parte, y cuando uno se inmiscuye en él las consecuencias pueden ser trágicas.

El protagonista, Keiichi, observa por la ventana de su apartamento: ¨Mira Tokyo...(le dice a la mujer que yace acostada en la cama)...los nuevos rascacielos se alzan uno tras otro, las carreteras se extienden hacia todas partes, la industria del entretenimiento está en su apogeo, ¿pero quién domina este mundo? ¡Las grandes corporaciones son los daimyos actuales!¨. El alegato es descarnado, brutal, y es que una vez recuperada la soberanía en Japón tras la marcha de los ocupantes norteamericanos, la industria y la economía experimentaron un provechoso desarrollo, una resurrección. Era la época del resurgimiento, el capitalismo, la despersonalización, en otras palabras: el dinero.
Una sociedad que Yasuzo Masumura ya observó ferozmente en la maravillosa ¨Gigantes y Juguetes¨, y que volvería a desgajar gracias a que le encargaron adaptar una de las muchas novelas de intriga y crítica social de Toshiyuki Kajiyama; el éxito de la primera obra de éste, ¨Kuro no Shisosha¨, dio pie a un film (del propio Masumura) que a su vez inauguró la ¨serie negra¨ producida por los estudios Daiei, cuyos títulos tenían la mirada puesta en la corrupción y mezquindades del mundo empresarial japonés. ¨Kuro no Chotokkyu¨, con guión de Yoshio Shirasaka, fue la 11.ª y última entrega de esta saga (y la tercera realizada por el director).

Un tipo menudo, orondo y con cara de sátiro llamado Nakae, propone un lucrativo negocio a Keiichi, un joven agente inmobiliario prácticamente en la bancarrota obsesionado con pretenderse corredor de bolsa a sabiendas de que la mala suerte siempre le va pisando los talones; este negocio consiste en vender una parcerla de tierra aparentemente inservible al susodicho Nakae para construir una fábrica de automóviles. Si el trato se presenta tan fácil y beneficioso para todos es porque algún misterio se oculta tras él. Y en ese momento una señal de mal presagio se divisa desde el tren en el que van Keiichi y los propietarios locales del terreno.
Esa es el moderno tren-bala que representa en todo su esplendor la velocidad del progreso en la sociedad actual japonesa. En efecto había trampa en el negocio como bien sabremos gracias a una serie de rápidas elipsis temporales a las que recurre el director hasta situarnos algunos meses después, cuando se descubre que no era una fábrica lo que iba a ocupar la tierra, sino los raíles para ese tren que está haciendo furor en el país. De esta forma la trama se sitúa en las entrañas de un escenario real: las compañías de transporte del shinkansen (tren-bala), que se inauguraba en 1.964 cubriendo una gran distancia entre Tokyo y Osaka y a tiempo para la celebración de los Juegos Olímpicos.

Por eso mismo al inicio del film se nos advierte de que todos los nombres y situaciones son puramente ficticios, sin embargo esto no priva a Masumura y Shirasaka de dirigir un ataque directo y doloroso a las sucias artimañas que los dueños de las compañías y los empresarios bancarios realizan a espaldas de los ignorantes proletarios de clase media-baja.
La intriga arranca cuando Keiichi, imagen del pobre que desea ascender social y económicamente, pasa de creerse un broker a un detective en la línea de Sam Spade y decide hurgar en los entresijos de la empresa del shinkansen y en los del astuto Nakae.

Mientras se pulen las aristas del clásico cine negro y detectivesco, con marcadas influencias de John Huston, Alfred Hitchcock y Billy Wilder, se recuerda el pesimismo social de Sidney Lumet, Robert Wise y John Frankenheimer y no pocas similitudes se hallan con el clásico de Fielder Cook ¨El Precio del Triunfo¨.

De hecho las conexiones con el ¨noir¨ se sobreponen entre las discusiones, chantajes, engaños y amenazas que desatan Keiichi y Nakae con la introducción de una mujer fatal, Yoko, quien mantiene una doble vida a espaldas de su familia al haberse convertido en la amante de Zaitsu, el director de la compañía principal del shinkansen, y a la que conocemos por sus propias confesiones, excelentemente presentadas a través de concienzudos ¨flashbacks¨.
No obstante este personaje, más trágico que fatal, sólo es una de las marionetas enganchadas a los hilos manejados por Nakae, el auténtico maestro de ceremonias de la intriga, el parásito que todo lo retuerce, lo contagia y lo destruye. Y al contrario de lo que suele suceder en el ¨noir¨, la alianza formada por Yoko y Keiichi no es por amor, sino por el puro y duro interés, característica principal de los personajes, ambiciosos sin escrúpulos, mentirosos y oportunistas, carentes de ética y corruptos en el fondo.

Aunque las circunstancias, como bien veremos, revelerán a los ojos de Keiichi una verdad indiscutible que le hará cambiar: el dinero lo vale todo, pero quizás no tanto como la vida.
Esto se revelará cuando Yoko se enfrente directamente a Nakae, a lo largo de una escena desarrollada en un ambiente asfixiante, opresivo, tanto como la fuerza que ejercen las manos de aquél alrededor del cuello de la chica. Esta es una perfecta muestra de la destreza del director para manejar atmósferas inquietantes y desasosegantes, y harto indigestas.

Masumura vuelve a desplegar la misma atmósfera tiránica y cínica, con no pocas dosis de sátira, como ya hiciera en ¨Gigantes y Juguetes¨ y ¨Black Test Car¨, radiografiando una vez más lo más rastrero e inmoral del alma humana; el maravilloso trabajo de fotografía de Setsuo Kobayashi realza las oscuridades de este microcosmos opresor.

El carismático Jiro Tamiya vuelve a ser protagonista en esta ¨serie negra¨ junto a una también interesante Yukiko Fuji, Eiji Funakoshi (uno de los actores recurrentes del cineasta) y el intencionadamente detestable Daisuke Kato, a quien este tipo de papeles parecen irle como anillo al dedo. Masumura finiquita la saga de Daiei con esta salvaje crítica al Japón capitalista antes de regresar a sus tragedias más personales y profundas protagonizadas por Ayako Wakao (¨La Mujer de Seisaku¨, ¨Irezumi¨).
Al final se refleja la impotencia del ciudadano medio, que ha asistido a la descomposición del mundo por la ambición y el dinero. Keiichi, sentado en un tren como al principio, es advertido por otro pasajero de la majestuosidad del shinkansen, que pasa veloz junto a ellos, y ¿qué es lo único que puede hacer?, pues echar la cortina y cerrar los ojos. Quizás eso es, en efecto, lo único que todos podamos hacer los sufridos ciudadanos de clase media y baja en esta sociedad, cerrar los ojos y no mirar.

Porque para lo que hay que ver...



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Ficha Teenage Yakuza

Mad Warrior

  • 3 Jun 2020

4



Teenage Yakuza
Hay un paso de la adolescencia a la edad adulta, pero a veces dar este paso implica deber, responsabilidad y la inteligencia como para dejar atrás el amargo pasado y seguir adelante.

Una nueva década amanece en Japón. Las protestas anticapitalistas de la izquierda contra la existencia de las bases militares estadounidenses aumentan, y la occidentalización, ya instalada y disecada en el espíritu de la nación, ha llevado a toda una generación a rebelarse contra los remanentes de la tradición; no es el modelo del samurái lo que imita la juventud, sino el del rebelde pandillero americano, encarnado en James Dean. El cine quiere hacer eco de este sentimiento contestatario y olvidar la solemnidad del tradicionalismo; una nueva ola de cineastas, surgida irónicamente del seno de los grandes estudios, capitanea este panorama.
Empiezan a despuntar Nagisa Oshima, Yasuzo Masumura, Yoshishige Yoshida, Masahiro Shinoda, Shohei Imamura y Seijun Suzuki, y para cuando Ozu estrena su última obra sus vanguardistas sustitutos se dedican a retratar el lado más sórdido, brutal y sucio de la sociedad, y casi siempre con chavales como protagonistas de sus relatos; algunos ejemplos son ¨Historias Crueles de Juventud¨ (Oshima) o ¨El Inútil¨ (Yoshida). El sr. Suzuki también ha dejado patente su visión de la nueva y descarriada generación en varias películas que realiza bajo contrato de Nikkatsu, cuyas producciones están enfocadas en atraer sobre todo al público adolescente.

Para entonces, el director lleva trabajando seis años en la compañía de Kyusaku Hori a un ritmo frenético; destaca ¨Apunten al Camión de Policía¨ pero aún no ha realizado ¨Akutaro¨, punto de inflexión en su carrera según él, y queda mucho para ¨Historia de una Prostituta¨, uno de sus grandes trabajos. Nozomu Yoshimura y Mamoru Okusono preparan a toda prisa un guión que le será confiado a Suzuki, y que vuelve a enfocarse en esa problemática juventud de los años 30 de la era Showa; el cineasta ya tiene experiencia en estos temas (los cuales supo tratar con sumo desparpajo y acidez en ¨La Edad Desnuda¨ y ¨Subete ga Kurutteru¨).
Los protagonistas son ahora dos muchachos, Jiro y Yoshio, compañeros de instituto y unidos por una gran amistad, que en lugar de aprovechar el tiempo estudiando lo hacen, como otros de su edad, en la calle, recorriendo los bares y salones de juegos, divirtiéndose con su pandilla de amigos, haciendo apuestas y hablando de sueños de universidad y futuro que saben que nunca se materializarán. Pero no sólo es su mala actitud, también influye su entorno, una de tantas ciudades del Japón capitalista y con recto avance hacia el progreso que sin embargo se halla bajo el estigma de la criminalidad, la violencia y la corrupción, representado esto en un grupo de yakuzas que tiene a todos los vecinos aterrorizados.

Suzuki no es Fukasaku, por lo que no pretende lanzar la misma desgarradora y abrasiva mirada a un problema social tan grave; en su lugar enfoca la historia desde la perspectiva juvenil, vivaracha e ingenua de su protagonista (y que curiosamente adoptarán algunos adultos) no por ello suprimiendo un cierto tono pesimista y amargo, lo cual queda bien reflejado en la precariedad que han de soportar las familias y trabajadores del lugar y las malvadas acciones que esos mafiosos de tres al cuarto llevan a cabo, mientras el patético jefe de policía (con aspecto de militar fascista) se dedica a dar vueltas en su oficina.
Este ambiente duro y brutal será el que trastoque la vida de los dos amigos y sus familiares, siendo ese punto de inflexión un conflicto con los yakuza que dejará cojo a Yoshio y el empeño de Jiro por ayudarle consiguiendo el dinero que muchos debían al fallecido padre de éste (uno de esos camiones que ayudan a levantar el progreso del país es el culpable); Yoshimura, Okusono y Suzuki dejan a sus personajes a las ironías del destino, y si antes combatían yakuzas, ahora Yoshio se une a su clan (por aquello de ¨si no puedes con tu enemigo...¨) mientras Jiro actúa de guardaespaldas logrando la confianza de sus vecinos (casi como otro yakuza).

Por desgracia estas producciones que maneja Nikkatsu son baratas, sin mucha ambición artística y de consumo rápido, lo justo para que rindan bien en taquilla, provocando el no contar con un guión elaborado, que practica la elipsis a un ritmo nada creíble ni fluido, introduciendo un gran número de personajes descritos a ojo de buen cubero y salta de suceso en suceso de forma abrupta; un claro ejemplo es la opinión que han de tener aquellos que rodean a Jiro, adorado antes de su detención, vilipendiado por todos tras ella (desde sus amigos y familiares a sus vecinos, quienes tanto le querían), y de la noche a la mañana, por culpa de la influencia yakuza.
Como tampoco es un producto enfocado a un tono serio, es la amistad, la igualdad, la bondad ante la maldad y la corrupción y la esperanza de futuro lo que acaba determinando el devenir de la trama, con esos Jiro y Yoshio separados por la desgracia y que deberán unirse en la violencia, cada uno al nivel del otro y preparado para una nueva vida. El carismático Tamio Kawaji vuelve a colaborar con el cineasta en un papel que le viene como anillo al dedo, acompañado de los correctos Kotoe Hatsui, Asao Sano, Zenji Yamada, el mítico Tatsuya Fuji, la guapísima Noriko Matsumoto y una muy enervante Midori Tashiro, a la que dan ganas de partirle la cara.

Sin grandes medios ni alardes, ni siquiera con unos actores conocidos, y trabajando (como era costumbre del pobre hombre) bajo las prisas y exigencias de Nikkatsu, Suzuki factura una fábula cuando menos entretenida y amarga sobre los problemas sociales del Japón de la época y la inevitable implicación de los jóvenes en ellos...
Pero eso sí, desaprovechando cosas que podrían haberse hecho bajo el mando de la productora correcta. Al año siguiente comienza la etapa de gloria del nipón, que inaugura orgullosa ¨Tantei Jimusho 23¨.



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Ficha La Caja

Parnaso

  • 3 Jun 2020

4


La Caja
El elenco actoral es de solo mujeres. Aquí una mujer enviuda y en su casa no tiene lugar para dejar el cuerpo de su mujer, con lo cual, sus vecinas la ayudan dejando su cuerpo en su casa. Ahí las mujeres a espaldas de su vecina comienzan a confesar todas su vivencias con el difunto que no le dejan bien parado. De ritmo reposado pero que no aburre del todo, la cinta no termina de eclosionar y se queda en tierra de nadie.



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Ficha La Recluta Benjamín

Parnaso

  • 3 Jun 2020

4


La Recluta Benjamín
Empieza bien y sigue así hasta el inicio de la segunda mitad de la cinta. La protagonista es Goldie Hawn, interpreta a una mujer rica y caprichosa que se ha enviudado joven, para pasar el duelo se inscribe como recluta donde en un principio no encuentra su lugar y a todo pone pegas y después va adaptándose como la mejor en su oficio. Cuando el jefe les da día libre conoce en un bar a Armand Assante, un tío que entorpece la película y te preguntas por qué lo hicieron ya que cuando vuelven a verse la película pierde la gracia y emoción, la relación pedante y vacía que tienen es tan superficial que no termino de conectar con ella, además, las razones que hacen romper el noviazgo son tan pobres que la hace aún más increible. Buena primera parte y una segunda parte que mejor no hubiera sido filmada.



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Ficha Distracción Fatal

Parnaso

  • 3 Jun 2020

2


Distracción Fatal
Versión paródica de Insinto básico que no acierta en la ejecución de los chistes pues tiene material como para hacer algo decente pero no dan en el clavo. Lo mejor de esta versión es indudablemente la interpretaticón de Armand Assante que como detective está acertado, sin embargo el resto, actores y alusiones a diferentes películas a parte, la cinta por mucho que lo intente no termina de esbozar una sonrisa en mi cara. Aburrida con tufo chusco.



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Ficha Hay una Chica en mi Sopa

Parnaso

  • 3 Jun 2020

4


Hay una Chica en mi Sopa
Película que se palpa al poco rato que es inglesa. La mayor parte de la película transcurre en la casa del solterón de oro interpretado por el sosías Peter Sellers. A este hombre le gusta estar de flor en flor y si es con jovencitas mejor que mejor, alarde en las barbas de su amigo de no querer casarse jamás, pero, cuando una noche conoce a una joven a la que su novio a dejado tirada, intenta seducirla y sin darse cuenta empieza a enamorse de ella. La cinta para ser una comedia romántica no hace mucha gracia, los diálogos no tienen mucha enjundia y a Peter Sellers no lo aguanto, al menos aquí, a lo menos aparece Goldie Hawn que fue nominada a los premios Bafta por interpretar a una niña que busca que alguien la quiera como se merece.



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Ficha Dos Pájaros a Tiro

Parnaso

  • 3 Jun 2020

4


Dos Pájaros a Tiro
Película monónota que consiste en rodar escenas de persecuciones de coche y escenas de coqueteo entre los protagonistas intentanto hace gracia. A lo menos Goldie Hawn posee vis cómica pero acompañada de un Mel Gibson que no la tiene, la cinta hace aguas por todas partes, sobre todo hacia el final donde pretenden sorprender con un final ¨peliagudo¨. No encontré escenas memorables ni el humor que se quería mostrar. Va de más a menos.



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Ficha Mean Machine: Jugar Duro

PATXUTXO

  • 2 Jun 2020

5


Mean Machine: Jugar Duro
Muy normalita. Hecha para lucimiento de Vinnie Jones y Jason Statham. El único que me gustó fue Bill el torpe que me hizo mucha gracia como se metían con él y lo inocente que era pero sobrado de ilusión. Lo mejor de la película con diferencia la última jugada del partido. Lo demás para olvidar. Un aprobado muy justito.



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Ficha El Reportero

[email protected]

  • 2 Jun 2020

8


El Reportero
Me ha encantado! Una fabulosa película del gran realizador Michelangelo Antonioni (director de grandes films como son ¨Blow-Up¨ o ¨Zabriski Point¨, entre otros) la cual es más a tierra (por decirlo de alguna manera) que las cintas anteriormente mencionadas.
Tiene muy buenas actuaciones (aunque Jack Nicholson se repite en cuanto a papeles posteriores pero, debo reconocer, tiene carisma. María Schneider, al igual que Jack, está muy bien.
La historia me resultó super original. De todas formas, tiene cosas típicas de la época..
Muy recomendable!



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Ficha El Gran Halcón

Parnaso

  • 2 Jun 2020

3


El Gran Halcón
Cinta de humor aburdo del malo, con una trama nada interesante y mal desarrollada. Los villanos son de tercera categoría y los protagonistas tienen menos gracia que una piedra, especialmente Bruce Willis que carece de la necesaria vis cómica para hacernos tronchar de la risa. Una historia algo intrincada, mucho vaivén, y poca fluidez. Lógico que en su momento fuera un absoluto fracaso de taquilla y se llevara premios en modalidades de lo peor.



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Ficha Cruce De Caminos

Parnaso

  • 2 Jun 2020

5


Cruce De Caminos
De las más flojas de Walter Hill. Ralph Macchio interpreta a un chaval que quiere llegar a ser un gran guitarrista de blues y para ello, se propone buscar a uno de los grandes del estilo para que le enseñe a ser el mejor y al mismo tiempo dar con la canción que no pudo entrar en un disco de uno de sus ídolos. La historia no tiene mucha enjundia y todo sucede sin grandes sorpresas. Es amable y en su final aparece una batalla final con Steve Vai.



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Ficha All Mixed Up

Mad Warrior

  • 2 Jun 2020

9



All Mixed Up
Una de las más famosas novelas nacidas en el país del Sol Naciente fue ¨Manji¨.

Escrita en forma de serial entre 1.928 y 1.930 por Junichiro Tanizaki, la cual hablaba del polémico cuadro amoroso (resulta original que el autor pusiera al relato el nombre de la esvástica budista) vivido entre dos parejas en Osaka, y que comenzaba con una relación entre dos mujeres, Sonoko y Mitsuko, la cual va mutando desde la admiración a una incontrolable espiral de malsanos sentimientos que ninguno de los protagonistas puede parar.
En esta versión de 1.964 (aunque más tarde se realizaron otras), la historia la tomó y la adaptó el controvertido cineasta Kaneto Shindo, realizador de clásicos como ¨Onibaba¨ o ¨La Isla Desnuda¨, y de su dirección se encargó el no menos atrevido Yasuzo Masumura, otro nipón famoso por su sordidez y crudeza (aunque tristemente desconocido para la inmensa mayoría), que cuenta en su haber con obras tan interesantes como ¨Tatuaje¨, ¨La Bestia Ciega¨ o ¨Salvaje como un Ciclón¨.

Como he dicho, lo que se nos presenta en este duro, amargo, trágico y violento film es una historia de amor prohibido que surge entre dos féminas en una academia de arte. Sonoko, casada con un recto abogado, posee un talento innato al pincel; sin embargo, cuando pinta, en su cabeza sólo aparece la imagen de la atractiva y seductora Mitsuko, por la que siente algo más que una corriente amistad, lo que da pie a que todas sus compañeras y personas cercanas propaguen incisivos chismorreos sobre ellas.
Pero, efectivamente, todos tienen razón; parece ser que la muy liberal Sonoko va cayendo poco a poco en los encantos de su compañera y se acaba sumergiendo en una relación de lo más caótica donde tienen cabida tanto el amor como el odio y donde toman parte el marido de la primera y el joven novio de la segunda, Eijiro.

Masumura siempre fue un hábil director que no tenía pelos en la lengua a la hora de narrar turbios sucesos donde cobraban especial importancia el sexo, la perversión, la seducción y la sensualidad carnal, algo que ha sido su sello a lo largo de toda su filmografía, siendo él uno de los primeros cineastas de la ¨nueva ola¨ que tocaron esos tan polémicos puntos. Y es que el hombre no se queda corto plasmando en imágenes el guión de Shindo; ¨Manji¨ es una película oscura, retorcida, que explora los más oscuros sentimientos a los que un ser humano puede sucumbir cegado por la pasión, y lo hace, creo, dejando al espectador al margen, como si espiara a través de una mirilla, como un ¨voyeur¨ que se dedica a observar las debilidades y enfermizos deseos pasionales, los cuales provocan cambios drásticos en la forma de ser de los personajes.
Primero se inicia el tórrido romance entre las dos mujeres, donde vemos a Sonoko cada vez más alejada de su marido, pero el carácter manipulador de Mitsuko parece no tener límites y empuja a la otra a cumplir sus exigencias, a utilizarla como si de una marioneta se tratase...algo que en el fondo le gusta consentir. Los constantes giros de la historia, narrada en primera persona por la protagonista, logran sumergir al espectador en la misma tenebrosa vorágine que va atrapando a estos personajes tan llenos de ambigüedad y matices emocionales mientras avanza la trama.

Cuanto más cerca está el final más se intensifica ese amargo regusto que se puede sentir a través de lo grotesco, de lo seco de las imágenes, de la tan bien conseguida atmósfera que Masumura transmite; insana, enfermiza y cargada de un sutil erotismo pululando por todo el largometraje. Si hay una sensación que mejor se pueda sentir a través de ¨Manji¨ es la del fuerte aroma a sexo que se respira en cada uno de sus fotogramas; eso sí, sin ni siquiera mostrar un cuerpo desnudo por entero, todo sea para elevar la carga erótica sin llegar al terreno de lo pornográfico. Para eso hace falta habilidad, y este director la tiene.
Y por mencionar ahí está la áspera fotografía de Setsuo Kobayashi, densa banda sonora por parte de Tadashi Yamauchi y un trabajo de cámara preciso y por momentos experimental del sr. Yasuzo; al otro lado de la cámara sorprende el cuarteto protagonista, por lo bien que logran meterse en sus fatales personajes. Las dos mujeres, Kyoko Kishida y Ayako Wakao, a pesar de volverse odiosas en ciertos momentos, demuestran una actuación increíble como la pareja Sonoko y Mitsuko, la primera destacando por esos aires de mujer fatal y sensualidad que radia en todo momento, la segunda por su capacidad de transmitir a la vez esa inestabilidad en la que va cayendo su personaje por la presión que se cierne sobre él y la fuerza que posee como mujer de libre decisión.

Tan diferentes como son y sin embargo parecen perfilarse como las dos caras de una misma moneda (¿inspirarían a Bergman para las Alma y Elisabet de su ¨Persona¨?). Sorprenden igualmente Yusuke Kawazu como Eijiro y Eiji Funakoshi, actor fetiche de Masumura, dando vida a Kotaro.
Adulterio, bisexualidad, aborto, drogadicción, suicidio y perversión, ¨Manji¨ no deja indiferente y su asfixiante historia, poder visual y puesta en escena atrae al espectador a su oscuro universo de sensaciones prohibidas con cada visionado. Su fuerza es arrolladora.



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Ficha A Lustful Man

Mad Warrior

  • 2 Jun 2020

6



A Lustful Man
Esta es la historia de un muchacho inocente y despreocupado para quien no hay mayor placer en la vida que disfrutar junto a la mujer, criatura noble y hermosa de la creación.
Sin embargo, tendrá la oportunidad de ver con sus propios ojos que ni el Mundo es un lugar tan feliz ni la mujer el ser tan idealizado que él siempre imaginó...

Una vez más, y como de costumbre a lo largo de su carrera, el director Yasuzo Masumura se aventura a adaptar una novela acorde a sus gustos, estilo y obsesiones tan particulares, y lo hará a partir del guión de Yoshio Shirasaka, asiduo colaborador que ya firmó para él los de ¨Gigantes y Juguetes¨ o ¨La Muchacha bajo el Cielo Azul¨. En esta ocasión, la obra que se propone a llevar a la gran pantalla es ¨Koshoku Ichidai Otoko¨, uno de los más conocidos trabajos del autor Ihara Seisaku (pseudónimo de Hirayama Togo) junto con ¨Koshoku Ichidai Onna¨, el cual sería transformado por Kenji Mizoguchi en ¨Vida de Oharu, mujer Galante¨.
Natural de Osaka y nacido en 1.642 en el seno de una familia de comerciantes, Seisaku llegó a convertirse en un excelente poeta y maestro siendo muy joven, desarrollando un estilo literario único; quedó al cargo de sus tres hijos tras fallecer su esposa y a la edad de 40 años, sin dejar de ejercer la poesía, escribió ¨Koshoku Ichidai Otoko¨, su primera obra en prosa con la que inició un nuevo género conocido como ¨ukiyo-zoshi¨, relatos costumbristas de diálogos coloquiales y cierta tendencia cómica, erótica y hedonista donde además se proponía una irreverente crítica de la sociedad de la época, sobre todo de la dominante clase alta.

Características que provocaron a este tipo de obras ser buscadas y prohibidas; no obstante, a pesar de la fuerte censura, Seisaku gozó de gran éxito gracias a ellas, tanto que su fama se extendió a nivel internacional. En la elegida por Masumura se nos relatan las correrías de Yonosuke, un descerebrado joven de Kyoto cuya única misión es disfrutar los placeres de la vida en compañía de mujeres, a las que idealiza en demasía; vida de excesos que choca con el carácter de su padre, hombre de negocios hierático y sensato obsesionado con el dinero que renegará de él por su conducta, lanzándose a la aventura y experimentando de primera mano la realidad del cruel mundo en el que vive.
Este choque de pensamientos en la relación paternofilial (la trabajadora y responsable vieja generación contra la descarada y alegre juventud) se ve reforzada por la decisión de Shirasaka de modificar algunos aspectos del texto original (donde la madre de Yonosuke es una antigua cortesana y el padre un donjuan); incluso elimina otros en última instancia (personajes que no figuran o las muchas relaciones que el protagonista mantiene con hombres, a quienes detesta en el film). Se preservan sin embargo tanto el espíritu de Seisaku como la premisa de su obra, comenzando alegre y jovial con los impulsos de Yonosuke y los disgustos que éste causa a sus progenitores.

Pese a plantear una radiografía en clave de sátira sobre la pobreza y miserias del Japón de la época, enfrentándolas con la vida fácil que sin restricciones disfruta la burguesía acomodada, y demoler la gloriosa figura del samurái, desmitificado hasta convertirse en un ser cruel y patético, parodia de sí mismo, ¨A Lustful Man¨ se presenta en su primer tramo desde el más puro humor (recurso no muy usual de Masumura), donde el protagonista se verá inmerso en los más increíbles enredos por su ilimitado amor hacia las mujeres. Será a partir de los tres cuartos de hora cuando la comedia vaya descendiendo y se acreciente el tono oscuro y melancólico que sólo se insinuaba anteriormente.
En su peregrinaje, Yonosuke es testigo de la violencia, la maldad y la corrupción del mundo, lugar frío e injusto donde los seres humanos no son sinceros ni las féminas criaturas inocentes y bondadosas, al contrario de lo que piensa y seguirá pensando...pues, por mucho que en el transcurso de la historia se abandone la nota humorística (mediante situaciones desgarradoras como la vivida en ese pueblo donde se condena a las mujeres embarazadas o el desgraciado destino de Omachi), el protagonista no modificará su comportamiento ni se verá afectado por las muertes de las personas que ha conocido.

Ni cuando la cortesana Yugiri profiera su indiscutible razonamiento (¨Eres demasiado idealista. Mira este mundo, las mujeres sufren y no dejan de llorar¨), ni siquiera cuando contemple a la familia del samurái pobre. Yonosuke, aun habiendo perdido muchas amantes, toda la fortuna familiar y con una condena a muerte sobre sus hombros, sigue tan vivo e inmaduro como siempre; perfecta encarnación del ¨carpe diem¨ con la que es imposible empatizar ni simpatizar, al igual que ocurre con su álter-ego Raizo Ichikawa, uno de los más famosos y versátiles actores nipones que esta vez se hace de lo más irritante e inaguantable (tanto más cuanto que avance la trama).
A su vera tendremos a los decentes Eiji Funakoshi, Saburo Date, Yaeko Mizutani, Tamao Nakamura y la preciosa Ayako Wakao en un papel muy interesante pero en el que apenas se profundiza (como ocurre con la mayoría de personajes del film), una vez más junto al director, quien no abandona su crítica visión hacia la sociedad japonesa tradicional y el poder de la clase privilegiada, su atmósfera cargada de erotismo y violencia y sus protagonistas llevados por el deseo, la perversión y la perdición en última instancia.

Será de interés para los fans de Masumura, aunque a muchos pueda resultar extraña, irregular y confusa, por su desequilibrada trama, su inclinación inicial hacia el humor (más propio de Seijun Suzuki) y, sobre todo, por su insoportable y anacrónico protagonista (la eternamente alegre presencia de Yonosuke no encaja con el tono trágico que acaba adquiriendo la trama), casanova de la era Edo cuyo prometedor y optimista final seguro que nadie le deseará.



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Ficha El Guerrero Americano 4

ragman

  • 1 Jun 2020

4


El Guerrero Americano 4
cuarta parte de el guerrero americano, juntan a michael dudikoff (actor de las primeras dos peliculas) y a david bradley(el protagonista de la tercer parte)...aunque se me hizo muy tirada de los pelos,pues nunca vemos una escena donde compartan escena ambos,el filme tiene buenas dosis de accion, no al nivel de las dos primeras pero es aceptable.
vale como opcion de accion para una tarde dominguera.



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Ficha Aterriza como Puedas

Ryo

  • 1 Jun 2020

5


Aterriza como Puedas
Me parece importante por ser la piedra fundacional de este grupo de humoristas y directores(en particular Nielsen y los directores)quienes colaborarian en algunas de las mejores comedias de gags de los 80.
De hecho el mejor trabajo para mi gusto de los Zucker y Abrahams,mucho mas pulido y perfeccionado,seria Top Secret.
Esta tiene en general pocos momentos verdaderamente comicos.



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Ficha El Reverendo

dalton gellar

  • 2 Jun 2020

4


El Reverendo
Este director no es malo sin embargo ciertas películas de su filmografia no son de mi agrado por ejemplo canyons que era fuerte pero no entretenida ahora con esta toca ciertos temas que suelen ser sensibles como la religión y el mundo pero más allá de eso es una película lentisima con algunos momentos que te sacan por ejemplo la levitación.

Ethan Hawke siempre ha sido un actor genial lleva bien el peso en cada película que hace y aquí lo demuestra más allá de eso el resto poco que aportar Amanda Seyfried tampoco está mal, el final tampoco es malo pero es una película que hay que ser paciente muchas personas no la soportarán.

A decisión de cada quien.



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Ficha Sabrina

Ryo

  • 1 Jun 2020

7


Sabrina
Es extraño como esta pelicula se convirtio en uno de esos clasicos romanticos que tuvo incluso un remake,habiendo tenido un rodaje tan caotico,con un Humprey Bogart que desprecio y se llevo mal con todos,desde coprotagonistas hasta el director.
A pesar de todo,la pelicula es bastante amena y Bogart nos brinda una buena actuacion como uno de los 2 hermanos que se disputan el amor de la hija de su chofer,una aniñada Audrey Hepburn.



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