Lo más conseguido en esta película sería sin duda la inmensa cantidad de extras y el buen uso de ellos para recrear y denunciar un tema tan serio y vigente como es el exceso de criminalidad en Nueva York, más concretamente en El Bronx, la policía que no da abasto y tienen que dejar más de la mitad de los casos de asesinato sin resolver en un barrio repleto de gente que les odia, además de lidiar con la corrupción en sus propias filas, la drogadicción en las calles y el peligro que acecha por todos lados. En medio de ese desastre llega un nuevo comisario un tanto ingenuo que pretende imponer el orden y solicitará la ayuda de un policía veterano en el cuerpo, bebedor, cínico y asqueado de su trabajo, interpretado por Paul Newman. No me pareció adecuado Newman para este papel, le pegaba más a Clint Eastwood. También aparece una joven y sexy Pam Grier interpretando a una prostituta yonki asesina que desata toda la trama criminal del film, y Rachel Ticotin como una enfermera que vivirá un breve romance con Newman. Una subtrama metida con calzador para meter una escena de pena al final, que para mi sobraba.
La trama es bastante difusa en general, pero cabe destacar como finalmente el caso se resuelve solo sin que nadie se involucre, queda muy realista. Tiene pocas pero buenas escenas de acción con un aire setentero.
aceptable pelicula de accion curiosamente un año antes se habia estrenado mentes peligrosas con michelle pfeiffer lo digo mas que nada por el parecido de que aqui llega un maestro sustituto y tiene que lidiar con unos estudiantes antipaticos solo que enfocada a la accion con escenas de pelea y con un irritable Marc Anthony que es uno de los villanos de la historia , tom berenger aqui a sus años logra sobresalir bien en las escenas de pelea y es un film que entretiene aunque es muy sencillo si lo comparamos con otras peliculas de accion mas comerciales de los noventas
Pendiente la tenía desde hace lustros, y pensé que me estaba perdiendo una joya imperdible pero, lo cierto es que lo visto a partir de que el niño se pierde para mí la película comienza a hacerse más pesada que arrastrar mil kilos de plomo, sin profundizar en lo que le rodea al rededor. Lo único bueno es la interpretación de Christian, que ya dejaba ver su futuro.
Destacable drama histórico dirigido por Nicholas Hytner y protagonizada por Daniel Day-Lewis y Winona Ryder.
Massachussetts, 1692. En el pueblo puritano de Salem, un grupo de jóvenes mujeres es acusado de practicar la brujería. La cabecilla del grupo, la caprichosa Abigail Williams aprovechará de volcar el cada vez más brutal clima de histeria colectiva hacia John Proctor y su esposa, con quienes tiene cuentas que ajustar.
Los infames Juicios de Salem (1692-1693) fueron una serie de procesos judiciales realizados durante el periodo de colonización de Estados Unidos en las aldeas de Ipswich, Andover, pero principalmente en Salem, siempre en la actual Massachussetts. Los juicios comenzaron cuando la hija del Reverendo Samuel Parris, Betty Parris y su prima, Abigail Williams, realizaron acusaciones de brujería contra tres mujeres, la esclava de los Parris, Tituba, la confictiva terrateniente Sarah Osburne y la indigente Sarah Good. Sin embargo, lejos de ser un caso aislado de tres acusadas, el clima de alucionaciones, histeria colectiva, paranoia y acusaciones antojadizas llegó a tal extremo que condujo a la encarcelación y juicios por brujería de entre 200 y 300 personas, y la ejecución de 19 personas, 14 mujeres y 5 hombres.
Rica y detalladamente documentados en su época, los Juicios de Salem se alzan como uno de los procesos judiciales más brutales y perversos de la historia de la caza de brujas en América. Entre sus causas, los historiadores advierten violentas luchas y disputas internas entre las principales familias coloniales como el de las familias de Putnam y Porter, representaciones brutales de fanatismo religioso puritano con fuertes componentes paranoicos, violencia endogámica contra niños y adolescentes, ergotismo o intoxicación con pan centeno fermentado con sustancias químicas naturales similares al LSD y represión y violencia de género. De hecho, las mujeres eran consideradas además de seres inferiores, como servidoras de sus esposos y carecían de mayores derechos. Y de los niños sólo los hombres estaban destinados a tener poder y derechos siempre que provinieran de familias aristocráticas, pero de cualquier manera todos los niños eran educados severamente desde temprana edad, sin permitirles disfrutar de su niñez.
Tras el gran éxito de su debut cinematográfico “The Madness of King George” (1994) por el cuál recibió un Premio BAFTA a la mejor película dramática británica entre otros premios, el reconocido director teatral inglés Nicholas Hytner se embarcó en su segundo film dramático de evidente esencia teatral basado en la obra de teatro “The Crucible” (1953) de Arthur Miller, galardonada con el Premio Tony, inspirada en los Juicios de Brujería de Salem de 1692 y como una clara alegoría a la persecución y represión macarthista de los 50s en Hollywood. En ella, Miller había denunciado el proceso de declaraciones, acusaciones infundadas, denuncias, interrogatorios, procesos judiciales corruptos y listas negras encabezados por el senador Joseph McCarthy durante 1950 y 1956 contra personas sospechosas de profesar la ideología comunista como una verdadera “caza de brujas”, que en el caso de la meca del cine se tradujo en una brutal persecución, represión, destrucción de carreras y exilios de grandes actores y directores.
La obra llevada al cine con anterioridad en 1957 por el francés Raymond Rouleau en una adaptación de Jean Paul Sartre, y a la televisión en 1959 por Henry Kaplan y en 1967 por Alex Segal, esta vez fue guionizada por el propio Arthur Miller y por lo mismo se alza sin duda como la más fiel y potente guionización de su propia obra, por cuanto conserva intactos sus innegables atributos como historia trágica, desgarradora y amarga como pocas sobre la intolerancia y la ignorancia, la envidia y la venganza, el capricho y la muerte, reflejo cruel y despiadado del lado más oscuro de nuestra naturaleza humana.
Y es que nadie mejor que el propio Miller para llevar esta vez al formato cinematográfico un relato realmente agrio y perturbador que, aunque dramatiza un evento verídico ocurrido hace ya más de 3 siglos, no deja de establecer interesantes paralelismos con otros hechos contemporáneos de naturaleza similar, que dan cuenta de una historia cíclica.
Puede que la década de 1990 pareciera guardar muy poca relación con los escabrosos hechos de la caza de brujas en los incipientes Estados Unidos de América de fines del siglo XVII, e incluso alejada ya de la infame persecución macarthista de la década de 1950 en Hollywood. Sin embargo, Miller encontraría a fines de siglo y milenio la oportunidad única no sólo de plasmar como siempre había querido su obra en formato cinematográfico en colaboración con uno de los dramaturgos y directores de ópera británicos más renombrados, director artístico del Teatro Nacional de Londres, sino también la plena libertad tanto ideológica como artística de la cual no pudo disponer durante décadas, luego de ser acusado, hostigado, multado y sentenciado por actividad subversiva durante años por su supuesta actitud antiamericanista.
Miller había sido tan crítico de “la caza de brujas” anticomunista que había terminado de forma abrupta no sólo su amistad con el icónico director Elia Kazan, considerado por muchos como uno de los grandes traidores de Hollywood al acusar y entregar al Comité de Actividades Antiamericanistas de la Cámara a varios de sus colegas, sino también encontraría en estos tiempos razones suficientes para volver a contextualizar “la caza de brujas”, esta vez a fines del siglo XX. Conocido por su intenso activismo político social, y luego de criticar por supuesto el Macarthismo, el Marxismo (al cual tuvo cierto acercamiento en un principio) y la intervención estadounidense en Corea (1950-1953) y Vietnam (1955-1975), Miller advertiría los mismos paralelismos en la reciente intervención de Estados Unidos en Irak en la Guerra del Golfo Pérsico (1990-1991) y la constante deshumanización de la sociedad estadounidense reflejada en los constantes tiroteos de civiles, intolerancia religiosa y la violencia racial cotidiana.
De esta forma, en “The Crucible” (1996) Miller y Hytner logran imponer un estilo narrativo dinámico y elocuente desde un inicio, con esa sugerente secuencia del aquelarre en los bosques de Salem que inicia como un inocente baile de adolescentes reprimidas sexualmente y que termina en un acto brutal contra un animal de sólido simbolismo que despertará la histeria colectiva y el posterior infierno de paranoia y venganza. De la misma forma, el guión es rico en detallar el ferréo control social ejercido por los hombres respecto de sus esposas, hermanas, hijas, sobrinas, nietas e incluso esclavas en las actividades cotidianas e incluso la representación ideológica de sus creencias, pero principalmente en retratar la represión sexual hacia las mujeres a quienes se les sindica como seres corruptibles y responsables generadoras de los posibles deslices extramaritales de los hombres a ojos del fanatismo puritano.
Curiosamente, no es lo único que podría esperarse de una sociedad profundamente hipócrita que disfraza la lujuria brutalmente reprimida por un enfermizo y falso moralismo. Resulta especialmente interesante como estudio psicosocial la forma en cómo ciertas personas, con indudables habilidades de manipulación, logran estudiar, primero, a aquellas personas con evidentes debilidades emocionales y, segundo, manejar sus conductas para sus propios intereses y caprichos. En ese sentido, el personaje de Abigail Williams, perfectamente interpretado por Winona Ryder (“Bram Stocker’s Dracula”, 1992) se alza como epítome de lo que es esta habilidad emocional y lo materializa con la obsesión sexual que la chica desarrolla hacia el personaje de John Proctor. Si bien Miller y Hytner utilizan el caprichoso comportamiento de Abigail como semilla para la desgracia personal y comunitaria, en realidad no lo hará desde una perspectiva religiosa ni mucho menos genérica, sino como un brutal, aunque esperable vehículo liberador de represiones, venganzas y disputas internas que mantiene el pueblo como una olla a presión.
Ahora bien, con las acusaciones de Abigail y sus amigas, el sistema social no es que termine por abogar por su valoración como mujeres o algún dejo de feminismo a fines de los 90s, sino que lo hace porque en el fondo lo que busca es el (re)establecimiento de una ideología opresora por el bien común de toda la sociedad, aunque sea de forma pasajera y profundamente conveniente en términos sociales. No deja de ser interesante este punto que pretende establecer cierto espejismo narrativo sobre el rol que el papel de la Ryder termina por asumir, desde la desdeñada y frágil apariencia que la sobrina de Parris acosada por demonios muestra en el inicio del entuerto, hasta el poderoso y decidor papel que controla en el epílogo cuando se da maña hasta de poner en tela de juicio al mismísimo juez Thomas Danforth, en una interpretación tan irritante como cargada de malicia, quizás la mejor de su carrera.
En su contraparte, observamos al personaje de John Proctor, el cual, por supuesto, termina por ser retratado con bastante más idealismo que la antagonista principal, su objeto de pasión y perdición del campesino interpretado magistralmente por el triple ganador del Oscar, Daniel Day-Lewis (“Gangs of New York”, 2002). Evidentemente inspirado en sí mismo en el hecho de que Miller se negó a entregar nombres ante el Comité de Actividades Antiamericanistas por el que fue declarado culpable ante el Congreso en 1957, John Proctor alcanza la redención de sus pecados de adulterio, los de Abigail y los de su esposa Elizabeth, a través de su propio sacrificio, recurriendo a un último despojo de dignidad humana a la hora de vender a sus amigos para salvar su propia vida. La secuencia de la confesión de sus pecados ante el tribunal está cargada de una fuerza interpretativa que resulta tan impactante como impotente para el espectador que debe aceptar el desenlace porque es lo que su personaje ha finalmente decidido.
Puede que “The Crucible” (1996) tenga en Day-Lewis y Ryder dos pilares realmente impecables que sustentan la trama, pero es necesario destacar el acierto en la elección del reparto secundario, que incluye a Joan Allen, Karron Graves, Paul Scofield, Bruce Davison, Rob Campbell, Peter Vaughn y Jeffrey Jones. Allen (“The Ice Storm”, 1997) interpreta a la cándida y fiel esposa de Proctor, Elizabeth, con una delicadeza que se contrapone a la impestuosa performance de Ryder, mientras que Graves (“The Good Shepherd”, 2006) regala una convincente interpretación como la atribulada Mary Warren, empleada de los Proctor manipulada brutalmente por Abigail. Por su parte, tenemos en el quinteto masculino a grandes y experimentados actores que dan cuenta de la variedad de caracteres, intereses y disputas internos de la comunidad de Salem. El trío de Paul Scofield, Bruce Davison y Rob Campbell, por su parte, representa de gran forma los diferentes estamentos sociales de peso en la comunidad, el primero en el amargo pero incansable buscador de la verdad, el Juez Danforth; el superticioso y confrontacional Reverendo Parris, que tiene un feudo especial con Proctor; y el racional Reverendo Jefe Hale, que inútilmente lucha por traer a la cordura a la comunidad, respectivamente. Por su parte, el veterano Peter Vaughn (“Brazil”, 1985) y el siempre eficiente Jeffrey Jones (“Beetlejuice”, 1988) dan vida a la pugna entre Giles Corey y Thomas Putnam, en donde el segundo utiliza el fanatismo religioso de la comunidad para hacerse con las tierras de Corey.
Debido a su formación dramatúrgica y teatral, no es de extrañar el extraordinario trabajo escénico que Hytner y sus diseñadores de producción Lilly Kilvert (“The Last Samurai”, 2003) y de arte John Warnke (“Bettlejuice”, 1988) lograron para construir acertados y creíbles sets para traer a la vida a la antigua Salem de fines del siglo XVII. La mayor parte de la acción se lleva a cabo principalmente en la iglesia del pueblo y los salones adjuntos de justicia, en donde el futuro director de “The object of my affection”, 1998) da cuenta de la conocida austeridad y represión emocional e intelectual de la población con edificios simples y carentes de toque hogareño, esencialmente funcionales. El trabajo de fotografía del británico Andrew Dunn (“Miss Potter”, 2006), por su parte, refuerza precisamente esta idea, por una parte, de un clima y tierra hostiles y, por otra, de la dificultad de los puritanos por desarrollar una vida feliz y libre, en contraposición al estricto puritanismo religioso que pregonaba el castigo divino que se traducía, a su vez, en la pérdida de cosechas, el mal clima y la muerte de ganado.
La banda sonora de “The Crucible” (1996) fue compuesta por el talentoso músico británico George Fenton (“Gandhi”, 1982; “Shadowlands”, 1993) quien privilegió sonidos clásicos de flautas y violines que transitan de melodías sosegadas a otras muy dramáticas y derechamente violentas, conforme el tranquilo pasar de los habitantes de Salem se convierte en un infierno.
“The Crucible” (1996) fue filmada entre septiembre y noviembre de 1995 principalmente en Massachussets, en los condados de Salem, Danvers, Plymouth, Ipswich y Beverly. Las escenas de los bosques fueron grabadas en Shelburne, Nueva Escocia, Canadá. Fue estrenada el 27 de noviembre de 1996 y aunque se ganó en general la aprobación de la crítica especialmente por las grandes interpretaciones de Daniel Day-Lewis y Winona Ryder, no tuvo mayor éxito comercial recaudando apenas US$7,5 millones a partir de una inversión de US$25 millones.
En contraparte el film obtuvo varias nominaciones a diferentes premios internacionales, entre las que destacan dos nominaciones al Oscar, mejor actriz (Allen) y mejor guión adaptado; dos nominaciones a los Globos de Oro al mejor actor de reparto (Scofield) y mejor actriz de reparto (Allen); dos nominaciones a los BAFTA, mejor actor secundario (Scofield) y mejor guión original; una nominación al mejor actor principal (Day-Lewis) del Círculo de Críticos de Nueva York; tres nominaciones en los Satellite Awards, incluido mejor guión adaptado; dos nominaciones y el premio a la mejor actriz secundaria (Allen) en los Critics’ Choice Awards; y una nominación a la Asociación de Críticos de Chicago a la mejor actriz de reparto (Allen).
En resumen, una interesante, cruda y bestial recreación de los hechos que llevaron a uno de los episodios más infames de la historia del último milenio, en donde los sentimientos y creencias más perversos como la ignorancia, la intolernancia, venganza y la obsesión surgieron como un recordatorio de lo fácil que es romper la línea de la cordura y la demencia.
filme de accion encarado mas a la aventura y la busqueda de una joya. particularmente esperaba mucho mas de este filme, pero no puedo ponerme en pretencioso con dicho filme, despues de todo fred williamson siempre logra enaltecer las peliculas que tienen su mera aparicion.
pasable pero olvidable.
Excelente de principio a fin, si bien no es cine comercial o para todo los publicos, los que sepan apreciar lo bueno sabrán a que me refiero, esta cinta dura dos horas y veinte minutos pero por la manera en que está filmada, los escenarios, maquillaje, vestuario y la historia en si en ningún momento se me hizo tediosa, al contrario queria saber más de los personajes y como cada uno de ellos iba influyendo en la trama, reconozco que por momentos se hace inentendible, pero a grandes rasgos la pelicula nos muestra a una carterista experimentada, a su socio que tambien quiere quedarse con el botin y a una joven dondella que éstos dos intentan embaucar, todo para quedarse con una jugosa herencia, propiedad de un anciano que tiene como hobbie coleccionar libros eroticos, y tiene noches donde se reune con posibles compradores de esas obras literarias, y hacen una especie de reunión de lectura, siempre leidos por una joven, la trama tiene momentos subidos de tono pero siempre muy cuidados, la ambientación de la decada del treinta es un lujo visual y las interpretaciones tanto de las chicas como del muchacho estafador están geniales, me gustó mucho que estuviera contada en varias lineas temporales, me sirvió para entender un poco más los giros argumentales y un muy buen final, hay que reconocer que el cine surcoreano tiene una calidad extra y lo demuestra año a año.
Desgraciadamente, pocas películas hay que traten sobre música, esta es una de ellas, pero lo cierto es que para mí desgracia, a pesar de contar con que dificultad se fraguan los niños coristas, la historia no ha terminado de hechizarme, pues, fría se ha mostrado en todo momento. Ni un Dustin Hoffman, ni una Cathie Bates pudieron levantar este carámbano que entraña buenas intenciones.
Excelente nueva entrega de la saga ¨Police Story¨. Es la mejor después de la primera; obviamente que desde mi punto de vista.
Está repleta de acción desde que empieza hasta que termina, pero de acción de la buena; repleta de adrenalina.
Tiene unas escenas de riesgos alucinante y peleas bastante largas y con pocos cortes.
El carisma de Jackie Chan sigue vigente y la historia está bastante bien para lo que se puede esperar para una cinta de este género.
Muy recomendable!!!
Muy entretenida y violenta película sobre pandillas de chicanos en LA. Trama normalita con buenas dosis de violencia y drama. Cortita y concisa. Para pasar una hora y media entretenido. Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Para ser del destape, no la considero de las peores pues tiene un inicio que no es aborrecible, pero, a medida que avanza hacia el tramo final, el transitar va perdiendo más fuerza de la que carece al principio y se vuelve insoportable. Por otro lado, como cabía esperarse en este género completamente machista, aparecen, injustificadamente, mil amazonas en cueros ante entes horrendos que ni tan siquiera tienen la cortesía de desabrocharse la maldita camisa - patético-...
Asimismo quiero resaltar, para mal, esa escena ofensiva en la que Azucena Hernández(una crush de mi adolescencia, ¡que voz tan dulce! ) pide a su futuro esposo(Esteso) que antes de a la docencia se dedicaba al porno y se caracterizaba por un chuzo de tres palmos, que le viole, porque de otro modo siente que no es amada por él... En fin, una completa aberración...
En suma, es un enredo amoroso en el cual aparecen 3 o 4 parejas que van liándose entre ellas con un desenvolvimiento que termina haciendo aguas con tanto vaivén de personas.
Una comedia romántica muy divertida e inteligente. Recuerda bastante a otra fantástica y conocida cinta llamada ¨Cuando Harry conoció a Sally¨. Tambien es comparable, en menor medida, con ¨Annie Hall¨, ¨Manhattan¨ y diversos films de Woody Allen.
La película entretiene y divierte desde que empieza hasta que termina sin aburrir en ningún momento.
Los personajes son carismáticos y está muy bien actuada.
La historia en sí es algo sencilla pero no deja de ser bastante inteligente en cuánto a diálogos y situaciones.
Recomendable!
Es una buena pelicula que retrata los años treinta en Argentina con un joven peluquero que está cansado de hacer rutinariamente su trabajo y no obtiene grandes ganancias, tiene una visión de que si no hace grandes atracos o robar a los millonarios no tendrá futuro, ya en su escencia muestra ser violento y sin ataduras, comienza a robar en casas, transeuntes y lugares de poco dinero acompañado de sus amigos maleantes, y de a poco logra ganar confianza, hasta robar campos, joyerias y camiones de caudales, las actuaciones son muy buenas, destaco la del gran Alfredo Alcón como el pibe cabeza, tambien Raul Lavie, uno de sus compañero de andanzas y a Marta Gonzalez, la cinta es del año 1975.
Interesante propuesta del director Oliver Stone que nos muestra como un simple trabajador informatico, una vez que es reclutado para trabajar en la agencia de seguridad de estados unidos comienza a tejer redes y a guardar información, porque ve que en un futuro le será muy valiosa, la pelicula transcurre durante las elecciones para presidente que ganará Barack Obama, el protagonista principal Edward Snowden deberá trabajar sigilosamente para no ser descubierto ya que seguridad nacional lo vigila, lo que me pareció muy interesante es ver como todos estamos vigilados aunque no tengamos ni idea, a través de los telefonos celulares, camaras de la web, correos electronicos y todas las redes sociales que se muestran inofensivas pero con ellas recolectan toda la información privada de cada usuario, lo que dicen es que lo crearon con fines de luchar contra el terrorismo, pero nosotros sabemos que tiene un trasfondo aún peor y eso es lo que se le valora al protagonista Joseph Gordon-Levitt por su valentia y entereza al enfrentar a los poderosos y tambien su pareja Shailene Woodley hermosa de veras.
Es una cinta Argentina con un argumento simple pero efectivo, un caso policial de tantos que han de pasar, una persona comun y corriente es acusada de dar muerte a un ciclista mientras conducia su auto, un accidente automovilistico que al principio no parecia gran cosa y se convertirá en una verdadera pesadilla, recomiendo fervientemente las peliculas donde actua Leonardo Sbaraglia, un gran actor, tambien aparecen Federico Luppi (padre de la victima), y Martin Slipak como el muchacho implicado tambien en el accidente, y Luis Machin como su papá, una familia trata a todas luces de encubrir lo sucedido sin remordimientos, ya que un inocente cae en el sistema judicial, que a proposito se demuestran las falencias, todo está dado para que la impunidad reine, igual me gustó el suspenso que tiene y tambien las actuaciones.
Cuando salió esta película le tenía una manía tremenda a Vin Diesel, no podía ni verlo, y pasé totalmente de verla. Con el tiempo le cogí el gusto a este actor, en su estilo, pero por dejadez y olvido, la he ido dejando durante años y años, hasta que por fin me ha dado por verla.
La película es tal y como me esperaba: una película de acción con muchas, muchas flipadas por parte del protagonista (a veces se pasan, como en la escena de la nieve), que sin ser nada del otro mundo, entretiene de lo lindo.
Película de cine negro muy entretenida aunque no está entre las mejores del género.
Todos los actores (ninguno demasiado conocido) tienen onda y actúan sumamente bien para la época. La actriz no es fea.
La fotografía podría ser mejor pero tampoco es mala.
Tiene algún que otro buen diálogo y una trama ya vista pero que, como dije anteriormente, no aburre.
Recomendable!
Una comedia de trama simplona y que parece más una sátira a las películas de robos de bancos y principalmente a las de misión imposible, desde ya salvando las distancias de efectos y detalles técnicos, los protagonistas Daniel Hendler y Valeria Bertuccelli son dos ladrones que se conocen accidentalmente y que son ¨obligados¨por un coleccionista de vinos, (éste tiene una deuda que cobrar al padre de la chica) a robar una botella del 1880 que se encuentra en una bóveda de un banco, para ello deberán utilizar todo su ingenio y conocimiento, aunque siempre estará latente la duda de quien engaña a quien, tiene buen ritmo y suspenso, una comedia liviana para pasar el rato.
No esperaba tanto de ella realmente y terminó siendo una grata sorpresa. La historia resulta bastante original y muestra como un avión es secuestrado por un grupo terrorista. Aquí es cuando todo se vuelve bastante interesante. Diálogos coherentes. Actuaciones aceptables. Personajes correctos. De ritmo anda bien (aunque tiene su relleno). Ambiente correcto. Banda sonora acertada. Efectos visuales decentes. El desarrollo es bueno y el final es decente.
Mi puntuación para ¨7500¨ es 6 de 10 posibles, es más de lo que esperaba y es un acierto enorme de Amazon Prime. La recomendaría, ya que es entretenida para pasar el rato.
Trama interesante sobre trata de mujeres y tráfico de drogas, no me convencieron algunas escenas de violencia, quedaron como muy fingidas, lo demás es correcto, un grupo de delincuentes regentea un prostíbulo donde ofrecen chicas, una de ellas se enamora de uno de los captores y todo se complica, con las apariciones de Rodolfo Ranni, Antonio Grimau y Daniel Migloranza como protagonistas principales, la película es de acción con algo de suspenso y para la época esta bien, de los ochentas, con escenas que por momentos dan risa.
Correcta película que al verla por primera vez no me gustó y que en esta revisión ha terminado ganando algo de puntuación. La película es sencilla, una mujer queda viuda y emprende una nueva vida con su hijo con el mayor de los temores, intentando llegar a abrirse camino como cantante que es su mayor sueño, pero como tal fin no es fácil y ha de sobrevivir, acepta cualquier tipo de trabajo en tanto se ajunta con hombres de poco juicio. Se deja ver, pero no resulta completamente atractiva, siendo lo más llamativo de ella, la aparición de una renacuaja Jodie Foster, quien ya demostraba carácter interpretativo.
billy_lum
6
Distrito Apache: El Bronx
Lo más conseguido en esta película sería sin duda la inmensa cantidad de extras y el buen uso de ellos para recrear y denunciar un tema tan serio y vigente como es el exceso de criminalidad en Nueva York, más concretamente en El Bronx, la policía que no da abasto y tienen que dejar más de la mitad de los casos de asesinato sin resolver en un barrio repleto de gente que les odia, además de lidiar con la corrupción en sus propias filas, la drogadicción en las calles y el peligro que acecha por todos lados. En medio de ese desastre llega un nuevo comisario un tanto ingenuo que pretende imponer el orden y solicitará la ayuda de un policía veterano en el cuerpo, bebedor, cínico y asqueado de su trabajo, interpretado por Paul Newman. No me pareció adecuado Newman para este papel, le pegaba más a Clint Eastwood. También aparece una joven y sexy Pam Grier interpretando a una prostituta yonki asesina que desata toda la trama criminal del film, y Rachel Ticotin como una enfermera que vivirá un breve romance con Newman. Una subtrama metida con calzador para meter una escena de pena al final, que para mi sobraba.La trama es bastante difusa en general, pero cabe destacar como finalmente el caso se resuelve solo sin que nadie se involucre, queda muy realista. Tiene pocas pero buenas escenas de acción con un aire setentero.
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