El Protector es una pelicula de accion que se estreno en el año 2021. Esta dirigida por Robert Lorenz y protagonizada por Liam Neeson, Juan Pablo Raba, Katheryn Winnick y Jacob Perez.
Un ranchero en la frontera de Arizona se convierte en el defensor de un joven mexicano que huye desesperadamente de los asesinos del cartel que lo han perseguido por los Estados Unidos.
Antes de dar mi opinión sobre la pelicula cabe resaltar la falta de creatividad y la falta de ideas que hay al distribuir el titulo de una pelicula en algunos países tanto europeos como de América Latina, pues yo no se pero últimamente ya he visto muchas peliculas las cuales llevan como titulo El Protector, tenemos una con Denzel Washington, Jason Statham, Steven Seagal y ahora Liam Neeson se suma a la carga, puede que uno llegue a confundirse con tanto titulo repetitivo que hay y puede ser que a las peliculas el titulo les caiga como anillo al dedo pero uno tambien tiene que ser original en esos asuntos o por lo menos eso es lo que pienso yo.
Ahora, la verdad es que mis expectativas hacia esta pelicula estaban por el suelo ya que últimamente las peliculas que ha hecho Liam Neeson han sido bastante flojas y ya no queda cas nada de aquel héroe de accion que nos sorprendió a todos con peliculas como Taken, sin Escalas, Desconocido, etc, las ultimas que ha estrenado han sido tremendos truños los cuales prefiero olvidar, recuerdo la tremenda decepción que me dejo con Venganza Bajo Cero y la ultima que estreno que fue Honest Thief no estuvo tan mal pero si fue bastante floja comparada con sus anteriores peliculas y pues en este 2021 el bueno de Liam ha vuelto a la accion con este thriller de accion titulado The Marksman o El Protector, una pelicula de la cual no esperaba nada pero la verdad es que me hizo pasar un rato ameno, no estamos ante un gran peliculón pero en lo que refiere a entretenimiento cumple y con creces ya que se me hizo muy disfrutable y me engancho pese a que la trama sea simple, poco original y sobretodo bastante predecible.
Una vez mas vemos a Liam Neeson en un papel que le queda como anillo al dedo, realiza una vez mas el papel de tipo duro, implacable y defensor que en esta ocasión deberá cuidar a un niño cuya madre ha sido asesinada por un cartel mexicano, la pelicula tiene pinta de ser una road movie de esas que a mi personalmente me encantan, el ritmo es efectivo ya que a mi no me llego a aburrir en ningun momento y puede que la trama sea simple pero esta bien contada, puede que haya una que otra escena de relleno pero eso es muy común y pues a decir verdad la pelicula no se yo pero se deja ver y entretiene desde el primer minuto hasta el final.
Las actuaciones estan correctas, Liam Neeson vuelve a estar brutal y pese a que ya se nota que no esta en edad para estos trotes sigue demostrando que es un tipo duro y que es uno de los mejores iconos del cine de accion de estos últimos tiempos. De los secundarios poco que decir, tenemos al niño que Liam debe proteger el cual no llega a hacerse pesado en ningun momento y eso es un alivio, lo que si me molesto fue el tema de los villanos, tenemos a Juan Pablo Raba que es un actor colombiano que fue a probar suerte en Hollywood y pues ya le hemos visto en una que otra pelicula haciendo de malvado y parece ser que ya quedo encasillado ahi, el tipo no lo hace tan mal pero aquí deja mucho que desear, es un tipo frio el cual no tiene piedad con nadie pero nunca llega a ser despreciable y en ese sentido si deja mucho que desear.
Por otro lado, la pelicula puede que no tenga secuencias de accion brutales o emocionantes pero las pocas que hay estan bien filmadas, son sencillas y si se echa de menos como un poco mas de adrenalina pero bueno, de todos modos han estado bastante bien y no hay ninguna perdida con ello. Como dije antes la pelicula es bastante predecible, uno la ve y ya sabe lo que va a pasar porque aquí prácticamente el factor sorpresa no existe pero aun asi la pelicula se me ha hecho muy entretenida, disfrutable y por lo menos es bastante superior a las ultimas peliculas que ha hecho Liam Neeson las cuales han sido tremendamente flojas y esta aunque sea logra salvarse por los pelos pese a que tampoco sea la gran cosa.
En definitiva El Protector me ha parecido una pelicula discreta, de seguro pasara sin pena ni gloria pero es casi seguro que los fans de Liam Neeson la iremos a disfrutar. Se rumoreaba por ahi que Liam piensa retirarse de las peliculas de accion porque ya no esta en edad para estos trotes y si es asi la ultima vez que le veremos en este genero es en The Ice Road que se estrenara el mes que viene y solo esperemos que sea una despedida digna para Liam Neeson quien en estos últimos años nos ofreció una cantidad de peliculas endiabladamente entretenidas que han sido un verdadero deleite para los fans del genero.
Código Flecha Rota es una pelicula de accion que fue estrenada en el año 1996. Esta dirigida por John Woo y esta protagonizada por John Travolta, Christian Slater, Samantha Mathis, Delroy Lindo, Frank Whaley y Bob Gunton.
Durante unas maniobras militares en un sofisticado avión que transporta dos cabezas nucleares, el mayor Deakins, que es el piloto, intenta asesinar al copiloto, el capitán Hale para robar la carga y pedir un rescate al gobierno de los Estados Unidos. Pero Hale consigue sobrevivir y y con la ayuda de una guardabosques del Parque Nacional donde ha aterrizado, intentará detener a Deakins.
Soy un gran amante del cine de John Woo, el tipo ha demostrado ser un maestro a la hora de realizar peliculas de accion donde sus obras que mas se destacan son Hard Target, ContraCara o The Killer, todas brutales y super buenísimas y pues he de confesar que cuando me dispuse a ver Código Flecha Rota no tenia ni la mas mínima idea de que clase de pelicula me iría a encontrar asi que la vi sin grandes expectativas pero la verdad es que me dejo con la boca abierta, me encontré con una pelicula buenísima donde tenemos accion por los cuatro costados al mejor y al mas puro estilo de John Woo, puede que no sea su mejor pelicula pero en lo que se refiere a entretenimiento esta lo cumple y con creces.
He de confesar que en los primeros minutos la pelicula como que me pareció un poco tediosa y lenta, yo ya como me estaba aburriendo de ella pero ya pasados los minutos y cuando se destapa la olla la pelicula agarra un ritmo acelerado el cual no decae en ningun momento y lo sabe mantener hasta el ultimo minuto, el argumento es sencillo pero efectivo, muy típico de pelicula de accion noventera pero lo mas importante es que la historia nos atrapa y no nos queremos perder ni siquiera un segundo por lo buena que esta, en verdad que Código Flecha Rota fue una grata e inesperada sorpresa ya que por lo menos yo que disfruto el cine de accion como un enano me ha parecido super buena y gracias a ello es que me han dado como ganas de ver otras joyitas que vienen de la mano de John Woo.
Por otra parte, las actuaciones según mi criterio estan correctas, como estrella principal tenemos a John Travolta haciendo de villano, un papel en el que ya le hemos visto demasiadas veces y la verdad es que no lo hace tan mal, es carismático, loquísimo y con buen sentido del humor lo cual lo convierte en un villano mas que aceptable, lo que si no me gusto fue como quien dice el bueno de la pelicula ya que Christian Slater como que poco me gusta, aquí pues no esta del todo mal pero como que le queda corto el papel de héroe y si por mi fuera hubiera escogido a otro actor que estuviera a la altura de John Travolta pero bueno, lo hecho hecho esta y por lo menos el tipo no llega a ponerse pesado en ningun momento cosa que se agradece.
Las secuencias de accion son buenísimas, en eso la pelicula no tiene ningun pierde ya que John Woo es un experto en eso y es cosa imposible que nos decepcione, puede que la pelicula sea bastante predecible pero el entretenimiento que nos ofrece es inigualable, Código Flecha Rota es una excelente pelicula la cual vale la pena disfrutar en casa con unas palomitas un refresco y sin nadie que nos interrumpa ya que vale la pena que la veamos como lo manda la ley.
En definitiva Código Flecha Rota me ha parecido una pelicula buenísima, puede que no sea un clásico del genero pero si nos gusta el cine de accion esta no puede pasarse por alto ni de broma, es bastante buena, entretenida, emocionante y de por si es recomendable ya que nos ofrece todo lo que una pelicula de accion debe tener que son muchas explosiones, tiros y peleas, todo esta filmado con una maestría lo cual es casi seguro que no nos va a decepcionar en ningun momento.
Interesante muestra de cine negro a cargo de William A. Seiter, director de la edad dorada de Hollywood y con una extensa filmografía, que aquí cambia la ambientación habitual del noir, esto es, la ambientación en grandes ciudades, y traslada la acción a un pequeño pueblo de Nuevo México. Tiene además el plus de ser la última película que rodaría Seiter.
La trama va de una mujer joven e ingenua que se casa con un tipo sin saber que es un gánster y asesino. El tipo va a prisión acusado de asesinarla, pero ella en realidad escapa al más remoto pueblo posible, donde lleva una vida nueva, durante 18 años, hasta que el pasado regresa y quiere venganza.
La película tiene una escena inicial muy buena, de puro suspenso, que despierta el apetito por más. Pero luego del primer acto hay algunos huecos en el guión, y Steiner brega duro por mantener, a mitad de película, el nivel de suspenso. Las cosas vuelven a mejorar en el tercer acto, con una secuencia final puro noir.
Cuando Fuimos Soldados es una pelicula bélica que se estreno en el año 2002. Esta dirigida por Randall Wallace y protagonizada por Mel Gibson, Madeleine Stowe, Sam Elliott, Greg Kinnear, Chris Klein, Barry Pepper y Keri Russell.
En plena guerra de Vietnam, el coronel Hal Moore y sus soldados (unos 400 hombres) aterrizaron en noviembre de 1965 en una región conocida como ¨El valle de la muerte¨. Allí fueron recibidos por más de 2.000 soldados del Vietcong, desencadenándose una de las batallas más feroces de la guerra.
Pasable pelicula bélica protagonizada por uno de los mas grandes, ese no es mas que otro que Mel Gibson quien siempre suele sorprendernos con sus dotes actorales y tambien como director ya que ha dirigido grandes peliculas como La Pasión De cristo, Corazón Valiente, Apocalypto y Hasta El Ultimo Hombre, a mi no me queda la menor duda de que Mel Gibson es todo un crack y pues aquí le tenemos en esta pelicula que a decir verdad fue una de las principales razones por la que la vi ya que este tipo de cine no me atrae demasiado ya que siempre suelen contar lo mismo, el caso es que la vi y a pesar de que no sea un gran peliculón me hizo pasar un buen rato que al fin y al cabo era lo que quería.
Y bueno, pues para empezar primero que todo hay que dejar en claro que la pelicula en si tampoco es que sea la gran cosa, no es considerada un clásico del genero debido a que ya hay muchas pelicula s que representan la guerra de Vietnam como tal y pues eso ya se vuelve como repetitivo, hemos tenido infinidad de peliculas que hablan sobre esto que mas o menos todas hasta parecen iguales aunque claro esta que lo que más llama la atención de esta pelicula es que se toma el tiempo para darnos a conocer a los personajes principales como sus historias, sus familias y demás no como otras que solo se esmeran en concentrase en la accion y dejan estos temas a un lado o no le ponen demasiado interés, la pelicula es bastante buena y entretiene de principio a fin pero para llegar a ser un clásico del cine bélico se queda muy corta ya que no esta a la altura de otras grandes obras como Salvando al Soldado Ryan, Doce Del Patíbulo, etc.
Por otro lado, las actuaciones son muy buenas destacando principalmente a Mel Gibson quien es la estrella de la pelicula, ofrece una actuación muy buena al igual que en la mayoría de peliculas en las que ha actuado, aquí interpreta a un personaje que requiere seriedad, madures y liderazgo y Mel Gibson es un genio para hacer este tipo de papeles ya que le quedan como anillo al dedo y de los secundarios no hay mucho que decir, llegamos a empatizar con casi todos y no se hacen tan pesados, además tenemos a varias caras conocidas como Sam Elliot, Chris Klein el de American Pie o Madeleine Stowe, todos estan bastante bien y créanme que ninguno desentona ya que cada quien cumple con su cometido.
La accion me pareció brutal, las batallas estan plasmadas de una manera impecable, son violentas y tiene un alto grado de realismo lo cual le queda muy bien ya que no hay necesidad de tanta violencia y gore porque con lo que nos ofrecen aquí es mas que suficiente, puede que la pelicula llegue a hacerse un poco larga ya que dura mas de dos horas pero lo bueno es que no tiene ningun pierde ya que nos hará pasar un rato entretenido, puede que no estemos ante una obra maestra pero so ante una buena pelicula que vale la pena ver por lo menos una vez en la vida.
En definitiva Cuando Fuimos Soldados me ha parecido una buena pelicula bélica que a mi parecer no tiene ningun pierde ya que si nos apasionan las peliculas de guerra y de soldados pues esta la iremos a disfrutar por todo lo alto, esta bien pero es una pelicula olvidable que no tiene momentos memorables ni algo que valga la pena destacar, es buena pero para llegar a ser un peliculón le falta mucho pero de todos modos sigue siendo una pelicula muy recomendable.
Otra pelicula regular del gran Stallone,aqui metido en el submundo de los ¨sicarios¨ o asesinos a sueldo.El antagonista de nuestro (anti)heroe es un Antonio Banderas pasadisimo de rosca con una sobreactuacion digna del Razzie.
Una poco conocida Julianne Moore como una hacker y poco mas para destacar.
Por momentos desespera de lo mala que es.
Otra que sale en HDCAM...con idioma en ruso subtitulado.
Despues del desastroso Fast and Furious 7...que por arrogancia de muchos...debia seguir,la saga empezo ir cuesta abajo llevandose grandes directores por delante y haciendo autenticas flojezas o basuras.F.Gary Gray experimento el mayor bajon de su carrera con The Fate of the Furious y David Leitch pasa de aberrante de 0 a 5 con una pelicula aberrante para la franquicia sin contar con hacer la buddy movie mas floja,aburrida y estupida de todas en la historia.
Justin Lin despues de su desastrosa Star Trek Mas Alla...regresa con el mazo de thor y pegando un golpe bien fuerte en la mesa que la revienta...renovando la propia franquicia en un nivel mas loco,pero efectivo para ganarse a la audiencia y hacer lo correcto.
La historia empieza y seguira con Flashback empezando por la muerte del padre de Dom...su entrada en Lompoc....Como conocio a Leo y Santos y contara la cruel y fria rivalidad con su hermano Jakob,tambien presente en el accidente y guarda un secreto que cambio todo para Dom y le convirtio en el macho alfa que todos conocemos.
En el presente,Jakob hace acto de presencia atacando el avion de Don Nadie buscando un artefacto...pero Roman y Tej avisan a Letty y Dom para reunir al equipo y impedir sus planes (Aunque Dom se haya acostumbrado a la vida de padre).Entonces,empezara la caza por los dos lados que llevara directamente a las escenas o ideas mas locas de esta franquicia.Indudablemente....Pero aun hay mas...La familia crecera...y esto solo es la primera parte de una ultima trilogia...en la que Justin Lin,el director,no solo de reunir todo los personajes en el grupo de Dom (Incluidos a unos adultos ya Sean Boswell,Twinkie y Earl Hu),sino que tambien podria dar a entender las intenciones de Lin para acabar bien esta franquicia....Solo se me ocurrir:Viejos enemigos y nuevos enemigos....Lo cual eso nos lleva a la autentica idea de F7...Aunque claro,ahora puedes apostar mas alto y hacerte directamente un End Game bruto.Muchos Heroes,muchos villanos....La Batalla final...Pero falta una persona y Lin sabe perfectamente que no puede seguir sin esa persona....Brian volvera a la familia?Dejara ya de ser niñera,que es lo que mas me revienta de esta peli?Si,claro...Hay un problema familiar y Brian no aparece....Se que esta muerto y RIP...Era de mis actores favoritos...pero es una falta de respeto dar excusas tontas para lo obvio...sigue vivo en esta franquicia...Le tendremos en la dos proximas secuelas?Lin Habla y ahora...algo que no hicieron con las dos ultimas e incluso añadiria la 7 tambien...Ahora estan escuchando.La taquilla la va a ganar...Bombazo de este año seguro si dejamos ya de tomarnoslo todo por las reglas de lo que se puede o no hacer...yo ya decido dejarme llevar...Por que se demuestra que Justin Lin nacio para dirigir pelis de Fast and Furious y sabe que le conviene.
Visualmente es una pasada y acierta...da en el clavo en que ya habia que ondar en el pasado de Dom...Que todas las familias no son perfectas,pero si uno se mueve,se mueven todos.Conduce o muere.
La composicion esta bien como siempre,pero hay algo mejor que esta peli puede ser mucho mejor que todas las demas...no en teoria...pero si ha habido algo que me reventaba siempre...Las Modas...Si te adaptas tanto a las modas,pierde el alma de la franquicia...En solo una carrera con Jakob y Dom de jovenes me he sentido orgullo de formar parte de recordar como empezo...Es como volver a la primera...El Rap Gangsta,no el aburrido reggaeton ya que cansa las mulas...y por supuesto...por fin ya meter o al menos un remix muy bueno de Breathe de The prodigy que se uso para el trailer de alguna de las anterios,pero ahora no recuerdo...Volver al principio esta bien...recordar esta bien y se agradece que al menos no lo hayan dado tanto tiempo al album y se hayan centrado mas en el score...Lo que me ha encantado es que me ha liberado de lo que me aburrio en la 8...Dale Mamita que tu sabes,esto y lo otro...que pesado tronco.Mas escenas de accion,menos escenas de hacer el tontaco cada dos por tres.Yo no veo estas pelis para sentirme guay...las veo para disfrutar de la historia y de la accion...Ya que hemos dado este gran salto en sonido...que tal si volvemos un poco al rock...Algo como Click Click Boom de Saliva o Superstar en la primera...No se...estaria bien...A mi me da igual que pongan reggaeton...pero que sepan variar un poquito.El Rock sirve mucho en las escenas de accion.Tanto como estilo electronica...Estilo Here we Go en la sexta parte...Variad un poco y acabad como la primera inicio.
Los personajes no han perdido nada valor.Sigue siendo los mismos aunque los he disfrutado mas aqui,que en las dos anteriores.3 si contamos el spin off.
Y solo puedo decir que esta secuela le tiene mas respeto a la original que ninguna...Por eso hoy yo le doy 4 estrellas directas.
8/10.Recuerda como empezaste....y atraviesa todo lo que tengas por delante.No es por lo que es real o no...Sino por lo que es justo para vosotros o para los fans...O para sus autenticos creadores.Ojala Gary Scott Thompson,David Ayer y Rob Cohen regresen en las dos proximas secuelas para dar ideas.Cerrar la franquicia con todos respetandose por una gran saga entretenida que si merece la pena,pero la arrogancia y el ego se ponen siempre en medio.
Sinopsis:
El detective de Detroit Axel Foley se entera por las noticias de la tele de que su amigo Andrew Bogomil, capitán de la policía de Beverly Hills, ha sido tiroteado por una mujer. Cuando va a visitarlo al hospital, conoce a su hija Jan. Con la ayuda de dos agentes amigos suyos intenta localizar a la culpable, a pesar de que el jefe de policía Harold Lutz ha intentado encontrar alguna razón para despedir a los dos agentes. Axel y sus amigos descubren que los “atracos del alfabeto“, que han tenido lugar en la zona, son obra del traficante de armas Maxwell Dent, que ha enviado a su prometida Karla Fry a matar a Bogomil porque éste le iba siguiendo los pasos.
“Un Detective Suelto en Hollywood“ fue todo un éxito en taquilla por lo que se puso en marcha una secuela que se estreno tres años después y que al igual que la primera arraso en las taquillas de todo el mundo ya que la gente quedó encantada con Eddie Murphy y con Axel Foley por lo que era obvio que se morían de ganas por verle nuevamente en acción, esta secuela como casi todas las secuelas que se hacen es inferior en comparación con la primera pero igual sigue siendo una película divertidísima a más no poder así que como secuela se podría decir que cumple aunque sea como entretenimiento.
La película nuevamente esta protagonizada por Eddie Murphy a quien ya se le ve mas cómodo con el personaje, Eddie sigue en su salsa, es mas divertido, mas sarcástico en fin, Eddie vuelve a lucirse con este personaje pero los secundarios tampoco se quedan atrás, seguimos contando con la presencia de Judge Reinhold y John Ashton quienes investigarán junto con Foley quien fue el responsable de atentar contra la vida del Capitán Bogomil interpretado nuevamente por Ronny Cox, en esta secuela los malos de turno son Jürgen Prochnow otro actor al que siempre vemos en papeles de malo y también a la guapísima Brigitte Nielsen haciendo de una villana sexy y muy atractiva.
En esta secuela hay un poco más de acción y es bastante buena pero lo que sigue sobresaliendo es el humor y contamos con escenas muy divertidas como cuando Foley, Rosewood y Taggart llegan a la oficina de Gilbert Gottfried y este los soborna, tambien cuando hacen creer en la discoteca que Taggart es un ex presidente o también la escena en la mansión Playboy donde hasta tenemos un cameo de Hugh Hefner, la banda sonora sigue siendo adictiva y la película pues podrá ser inferior a la primera pero no cabe duda que nos hace pasar un rato muy disfrutable así que quienes disfrutamos de la película pues esta también nos va a gustar ya que es una secuela entretenidísima.
“Un Detective Suelto en Hollywood 2“ pierde un poco de chispa en comparación con la original pero sigue siendo un producto muy entretenido y divertido que nos hará pasar un rato agradable gracias a las ocurrencias de Murphy, es una película que tiene buen humor, buena acción y un Eddie Murphy que se vuelve a lucir con el personaje y ahora pues solo me queda ver la tercera para completar esta trilogía tan mítica y memorable.
Sinopsis:
Axel Foley (Eddie Murphy) es un impetuoso e inteligente detective de Detroit que sigue la pista del asesino de un amigo suyo hasta los barrios más elegantes de Beverly Hills. Pero antes de que Axel logre su objetivo, va a verse involucrado en una red internacional de contrabandistas y traficantes de droga.
“Un Detective Suelto en Hollywood“ es una de las películas más míticas de los años ochenta y una de mis favoritas de Eddie Murphy quien no es que sea uno de mis actores predilectos pero no puedo negar que su personaje de Axel Foley me encanta y también me encanta esta trilogía y pues para mi las mejores películas de Eddie Murphy son las que protagonizó en los años ochenta tales como “De Mendigo a Millonario“, “48 Horas“, “Un Príncipe en Nueva York“ y por supuesto “Un Detective Suelto en Hollywood“ ya que las demás a pesar de haber sido muy taquilleras pues no son mucho de mi agrado tales como “El Profesor Chiflado“, “Norbit“ o “Dr. Dolittle“.
“Un Detective Suelto en Hollywood“ ofrece una mezcla perfecta entre comedia y accion, tiene un argumento sencillo pero nos hará pasar un buen rato ya que el entretenimiento y la diversión están cien por ciento aseguradas ya que contamos con buenos momentos de humor que son muy graciosos y que nos harán sacar unas buenas risas desde el primer minuto así que aburrirse con esta película es imposible ya que es divertidisima de principio a fin.
Los personajes son tremendos empezando con Eddie Murphy quien es la estrella principal de la pelicula interpretando al entrañable Axel Foley, el mítico detective de los años ochenta, un personaje divertido y carismático que hace reír con sus bromas y con sus ocurrencias, hay momentos en los que se pasa un poco de rosca pero eso es muy común en Eddie Murphy pero de todos modos no se puede negar que el tipo se luce en su actuación y que definitivamente Axel Foley es uno de los mejores personajes que ha interpretado en su largo y exitosa carrera.
Los secundarios tambien son fabulosos como Judge Reinhold como el Teniente Rosewood y John Ashton como el Sargento Taggart, los dos policias de Beverly Hills que se hacen amigos de Foley, por otro lado tenemos a Ronny Cox, un actor al que casi siempre vemos de malo pero aquí hace de poli bueno, también contamos con la presencia de la guapísima Lisa Eilbacher haciendo de una amiga de Foley y el malo de la película es Steven Berkoff al que vimos como el Coronel Ruso en “Rambo 2“ y como el General Orlov en “Octopussy“.
La comedia es una delicia y la poca acción que hay estuvo bastante bien, lo otro que sobresale en la película es la banda sonora ya que cuenta con buenos temas los cuales son muy pegadizos que hasta hacen que se nos paren los pelos de la emoción sobretodo el tema principal “Axel F.“ compuesto por Harold Faltermeyer que ya es todo un clásico al igual que está estupenda película que consolidó aun más la carrera de Eddie Murphy y lo convirtió en toda una estrella de cine así que para mi se lleva un más que merecido 8, es cierto que no tiene un gran argumento y que es bastante sencilla pero es muy ochentera, tenemos a Eddie Murphy esta en todo su esplendor y la banda sonora es mítica y adictiva así que sin pensarlo hay que darle una nota alta.
48 Horas es una pelicula de accion y comedia que se estreno en el año 1982. Esta dirigida por Walter Hill y protagonizada por Nick Nolte, Eddie Murphy, James Remar, Annette OToole, Frank McRae, David Patrick Kelly y Sonny Landham.
Cuando un par de asesinos sin escrúpulos consigue huir de prisión, dejando tras de sí un horrible reguero de sangre, al malhumorado detective Jack Cates no le queda otra opción que sacar al timador Reggie Hammond de la cárcel para que le ayude a encontrar a los criminales. Sin embargo, sólo dispondrán de 48 horas porque Hammond debe regresar a prisión.
Parece algo increíble pero yo soy amante de este tipo de peliculas llamadas buddy films y jamás habia tenido la oportunidad de ver 48 Horas de la que se dice que es una de las mejores películas del genero y pues bueno, el caso es que la vi con las expectativas muy altas pensando que me iba a encontrar un verdadero peliculón y prácticamente fue asi, 48 Horas es una pelicula brutal la cual esta cargada de buena accion y momentos de humor que de seguro deleitara a todo aquel que le guste este tipo de cine en el que por supuesto me incluyo.
Puede que la pelicula no brille por su originalidad ni por su argumento pero en lo que refiere a cine de entretenimiento cumple con todas las creces, ya hemos visto demasiadas peliculas sobre parejas disparejas como Mel Gibson y Danny Glover en Arma Letal, Arnold y Belushi en Red Heat, Jackie Chan y Chris Tucker en Rush Hour pero lo que son Eddie Murphy y Nick Nolte se llevan la palma y según mi humilde opinión diría que son una de las mejores parejas que hay por no decir que la mejor, aquí la trama sigue a unos delincuentes que se han escapado de prisión y Nick Nolte haciendo equipo con Eddie Murphy irán en su búsqueda, lo que mas causa curiosidad de la pelicula es que en esta ocasión el policía y el criminal harán equipo ya que este ultimo conoce a los dos criminales y es muy probable que sepa en donde se esconden.
Por otra parte, las actuaciones son excelentes, tenemos como protagonista a Nick Nolte en todo su esplendor haciendo de policía duro y rudo en fin, un papel que a Nick le queda como anillo al dedo debido a su carácter y a su personalidad. El otro protagonista es un desconocido Eddie Murphy quien hace su primera aparición en una pelicula y lo hace por todo lo alto con un papel fresco y divertido muy digno de el. Una cosa para destacar es la química que hay entre los dos actores la cual es muy potente y para mi pues hacen un increíble dúo y sobretodo derrochan un carisma lo cual hace que les cojamos cariño. El tema de los villanos tambien es un punto a favor ya que me parecieron brutales, tenemos a Sonny Landham, David Patrick Kelly y tambien a James Remar, un trio de criminales que hacen de las suyas y que significan un verdadero peligro estando en las calles y pues a mi parecer los tres lo hacen bastante bien y no tengo ninguna queja con ellos.
Una cosa tambien para destacar son las increíbles secuencias de accion que hay, pues a mi parecer son fabulosas, estan bien filmadas, son super entretenidas y lo mejor es que hay mucha violencia tal y como me gusta a mi, tambien se destaca el humor el cual es sencillo y no es tan absurdo ya que no llega a ridiculizar a la pelicula porque a mi parecer se mantiene un tono serio en todo momento el cual le queda bastante bien, si hay uno que otro momento de risa y eso habla muy bien de la pelicula ya que sabe mezclar perfectamente el genero policiaco, el thriller, la comedia y sobretodo la acción y pues con eso le basta y le sobra para ser una de las mejores en su genero.
En definitiva 48 Horas me ha parecido una pelicula buenísima, brutal y super entretenida la cual debe ser vista o si por todo aquel que disfruta de estas peliculas, me he quedado con ganas de mas y por eso es que no demorare en ver la secuela, tal vez no sea igual de buena que esta pero con tal de que sea entretenida le daré una oportunidad.
Sinceramente sólo los conocía por sus barbas osea ya en la década de los ochentas y muy poco de su música, el documental muestra como fueron sus comienzos en Texas en los 70, donde este trio tocaba blues y jazz en bares y pubs y como muy de a poco fueron siendo reconocidos, ellos declaran que sin la visión de su manager Bill Ham no hubieran tenido la trascendencia que lograron, y también la explosión mediática con la cadena Mtv difundiendo sus vídeos, muy entretenido y se los recomiendo para aquellos que como yo ignoraban casi por completo de su existencia.
Sinopsis:
Dalton tiene un doctorado en Filosofía, pero ha optado por ganarse la vida como vigilante de locales de alterne, una profesión bastante bien remunerada. Contratado para mantener el orden en el Double Duce en Jasper, Missouri, resulta herido en su primera noche en el local y es atendido por “Doc“ Clay, una bella doctora de la localidad. Enseguida se enamora de ella, pero hay otro hombre que se interpone entre ambos: Brad Wesley, un extorsionista y capo mafioso.
“El Duro“ es una mítica película de acción que vi hace ya algunos años y recuerdo que me gusto muchísimo, hace poco la he vuelto a ver con motivo de que acaban de estrenar el remake en Amazon Prime y pues solo he de decir que me entretuvo tal y como la primera vez, esta mas que claro que no es ninguna obra maestra pero es una peli ochentera que se recuerda con cariño y pues a mi me fascina y me parece muy buena, ofrece buen entretenimiento y es de esas películas que podemos ver varias veces sin que nos aburra ya que tiene su encanto.
Antes Patrick Swayze era un actor que no me atraía demasiado pero tras visionar algunos de sus clásicos me empezó a gustar mucho y le cogí un inmenso cariño, es un actor que derrocha carisma y como Dalton da el pego, un guardia de seguridad saca borrachos al que un buen dia el dueño de un bar le hace una jugosa oferta para que trabaje en su local y ponga orden allí limpiandolo de la escoria, obviamente no será un trabajo fácil porque las acciones de Dalton por mantener el orden no gustan para nada a Brad Wesley, la persona más poderosa e influyente de la localidad que tiene atemorizados a todos los habitantes de la ciudad pero afortunadamente Dalton siempre está preparado para la acción y terminará enfrentándose a Wesley y a sus matones.
Al lado de Patrick Swayze tenemos a Kelly Lynch como una enfermera que entabla una relación con Dalton, también aparece Sam Elliot como Wade Garrett, un guardia de seguridad más veterano que fue mentor de Dalton y que ayudará a su pupilo a enfrentarse a Brad Wesley y a sus matones aunque lastimosamente las cosas no terminan nada bien para el bueno de Garrett y por último también contamos con la presencia del veterano y conocido actor Ben Gazzara en el papel de Brad Wesley, el villano de la película al que por cierto terminaremos odiando y estaremos ansiosos en que Dalton le de su merecido y le haga pagar por todas las fechorías que ha cometido.
Una de las cosas que más destacan en “El Duro“ son las secuencias de acción ya que tenemos puñetazos, patadas y peleas y ni hablar de la mítica escena en la que Dalton le arranca la garganta a unos de los matones de Wesley ya que sin duda es de los momentos más memorables del film. Si tuviera que ponerle una contra a la película sería que la duración me parece demasiado excesiva ya que dura casi dos horas y pienso que una historia como la de “El Duro “se pudo haber contado en menos tiempo pero aún así estamos ante una película buenísima, entretenida y divertida cargada de acción, violencia, sexo, desnudos en fin, todo un clásico del cine de acción y una de mis favoritas del lamentablemente fallecido Patrick Swayze.
Una preciosa película romántica que sirvió para presentar a un grande como fue Gregory Peck, pero en donde, como no puede ser de otra forma, quien más resalta es una guapísima Audrey Hepburn en el papel de princesa harta de su vida llena de perfecciones y protocolos y que quiere saber como vive la gente común, hasta el punto que huye a la ciudad en plena noche.
Una película muy light y bonita, que sirve además para hacer un tremendo tour turístico al espectador por la ciudad de Roma.
Pelicula que se te hace interminable, sin una trama, sin acción, tan solo la locura de un viejo Capone y sus delirios una y otra vez. Podría haber hecho esta pelicula de cualquier otro personaje que muriera de demencia. No aporta nada. No entiendo como Tom Hardy se ha prestado a esta película que sin duda se convierte en un gran bache en su filmografía.
Juego De Asesinos es una pelicula de accion que se estreno en el año 2011. Esta dirigida por Ernie Barbarash y protagonizada por Jean Claude Van Damme y Scott Adkins.
Jack Conway y Derek Chase son los dos mejores asesinos del mundo, pero desconocidos el uno al otro. Mientras Conway es un maestro tirador, Chase es igual de hábil con un cuchillo. Estos dos asesinos rivales formaran una difícil alianza para acabar con la cabeza de un cartel de la droga, que está respaldado por la DEA.
Si mal no recuerdo cuando se estreno esta pelicula todo el mundo hablaba bien de ella, llegaban a ponerla como una de las mejores peliculas de la filmografia de Van Damme pero tal parece que aquellos que decían eso fue porque no han visto los verdaderos clásicos que son Soldado Universal, Operación Caceria, TimeCop, Kickboxer y demás, yo no entiendo como llegan a comparar esta pelicula con clásicos de accion de los buenos, puede que la pelicula no este tan mal y que sea entretenida pero ponerle a la altura de ellas a de ser porque no conocieron a Van Damme durante su época de gloria sino al que últimamente estrena peliculas a video donde la mayoría son cutres y bastante malas.
Y bueno, pues la verdad es que esta pelicula no es que me haya parecido la gran cosa pero lo que si se es que esta bastante entretenida, es un buen thriller de accion el cual nos hará pasar un buen rato y que llama la atención sobretodo por la pareja de protagonistas ya que Van Damme y Scott Adkins tienen sus admiradores y atraen publico, el argumento no es nada del otro mundo pero esta perfectamente contado, hay varias subtramas las cuales no echan a perder el ritmo de la pelicula sino que mas bien son momentos en los que se quiere demostrar que los dos protagonistas no son solamente maquinas de matar sino que tambien son personas que tienen sentimientos y que tienen un buen corazón como en el caso de Scott Adkins quien esta pendiente de su mujer enferma o tambien con Van Damme quien protege a una mujer que sufre de maltrato por parte de su marido.
Una de las principales atracciones o motivos para ver la pelicula es por la dupla protagonista ya que esta bastante buena, Van Damme y Adkins ya habían trabajado juntos en El Patrullero donde Adkins hacia de villano pero ahora hacen de camaradas y de mi parte podría decir que hacen un buen equipo aunque es una lastima que esto no se ha aprovechado como debe ser ya que apenas han salido como en cuatro peliculas que creo que son El Patrullero, Juego De Asesinos, Los Indestructibles 2 y Soldado Universal 4 y pues yo no se pero ambos tienen buena química y aquí lo demuestran una vez mas.
Y bueno, con respecto a las actuaciones he de decir que estan correctas, aquí Van Damme es el que se lleva la palma ya que en esta ocasión le vemos mas maduro, mas serio y vuelve a sorprendernos con su lado mas dramático el cual ha sido muy infravalorado, en cambio Adkins parece que hiciera el mismo papel de siempre ya que nunca le he visto ofrecer algo mas allá de ser un tipo duro aunque hay que decir que este tipo de papeles es el que mejor le quedan ya que yo no me imagino verle en un drama ya que simplemente esa faceta no le luce y si lo hace saldrá perdiendo asi como Jason Statham en El Redentor ya que son actores que han nacido para ser héroes de accion y nada mas.
La accion es bastante buena, hay peleas, tiros, violencia en fin, la pelicula no tiene ningun pierde en eso, además tambien tiene buen ritmo ya que de mi parte nunca me aburrí y los diálogos pese a no ser tan profundos ni tan argumentales pues no estuvieron tan malos como algunos dicen, puede que a algunos les haya parecido aburrida pero para mi fue una pelicula muy entretenida y disfrutable, tampoco es que estemos ante un peliculón ya que esta muy lejos de serlo pero para ser cutre y de bajo presupuesto ha estado pasable y de lo ultimo que ha estrenado Van Damme pues yo diría que es de sus peliculas mas rescatables junto a We Die Young, Six Bullets o Pound Of Flesh.
En definitiva Juego De Asesinos me ha parecido una pelicula correcta, no es la gran cosa pero para pasar el rato no hay otra mejor opción al igual que si se quiere ver una pelicula de Jean Claude Van Damme que no siempre sean las mismas. Ha estado entretenida y por lo tanto le daré una nota mas que justa y yo creo que valdría la pena recomendarla ya sea por curiosidad o por si son fans del Belga y aun no la han visto.
“La época: mi infancia. […] Perdonadme si miro el pasado con sentimentalismo.
Por supuesto que el tiempo no siempre era nublado y lluvioso, pero lo recuerdo así porque todo era más entrañable cuando llovía...”.
Desde su primer largometraje, “Toma el Dinero y Corre”, Woody Allen ha hallado la manera de consagrarse a los recuerdos de una infancia a un tiempo entrañable e impregnada de tristeza, y al buen conocedor de su obra ese paisaje urbano cualquiera, de una belleza discreta y melancólica, le resulta de inmediato familiar. Tras conseguir su primer éxito en mucho tiempo con “Hannah y sus Hermanas” y hacer furor en la ceremonia de los Oscar, el neoyorkino decide viajar de nuevo a una época un tanto idealizada de la cual propone una lectura amable, caricaturesca, pero no menos trágica.
Cambia su Brooklyn natal por Rockaway y desdibuja un poco a su familia Konigsberg, a quienes hace más entrañables, y sobre todo sorprende la nostalgia afectuosa que trasciende a las historias relatadas por la nasal voz “en off” del propio Allen. Para dar una dimensión más profunda al primer acto de “Annie Hall”, con el que enlaza de maravilla, éste se sumerge en la llamada Era de Oro de la radio. Aquí la radio proyecta y retiene las fantasías de sus oyentes como el medio cinematográfico hacía en “La Rosa Púrpura del Cairo”; como Cecilia, el Joe en quien se transmuta Allen, un álter-ego algo más vivo y simpático que el pequeño Alvy Singer, no encuentra más razón a la vida que la ficción.
Pero no sólo él, sino los millones de americanos de clase-media baja que conviven en una nación cuyas deudas pendientes con una lejana Gran Depresión les ha llevado a aceptar sus tristes existencias mientras se dejan arrastrar a las fascinantes esferas que les brindan las ondas hertzianas, retransmitidas por esos artistas pertenecientes a un ostentoso y lejano mundo aparte cuya fama, privilegio y riqueza codician en secreto; “Días de Radio” constituye por tanto, abriéndose paso a través de una atmósfera preñada de ácida ironía, una huida soñadora hacia un pasado encantado.
El padre, Martin (nombre real del padre de Allen), que prefiere hacer pensar a su hijo que es un gángster a confesarle que es un simple taxista; la madre, Tess, que no oculta la amargura de haber tenido que renunciar a una vida más cómoda y segura eligiendo un marido al que reprocha su falta de ambición profesional; la enamoradiza y soñadora tía Bea, que pierde oportunidades con los hombres por su obcecación con la perfección masculina; el tío Abe, que no deja de traer pescados a la residencia familiar; o la desvergonzada prima Ruth, que se divierte con el cotilleo. El microcosmos judío que forma la familia de Joe, situada en el centro del argumento, es un reflejo de esos EE.UU. suburbanos llenos de parientes lejanos que llegan desde Europa huyendo de Hitler.
Mientras, la pretensión de Allen es muy ambiciosa: opta por un mosaico deliberadamente complejo prestando una atención particular por la belleza visual del conjunto y la sofisticación de los ambientes y escenarios, magnificado por la calidez que desprende la fotografía de Carlo di Palma, con cientos de personajes a quienes se concede una concienzuda caracterización, encontrando un nexo de unión en el tiempo con el clásico “Historias de la Radio” de José Luis Sáenz de Heredia, “Amarcord” o el primer tramo de “Fanny y Alexander”. Personajes, todos ellos, que tienen una historia que contar; de esta forma la audaz estructura del film se fundamenta en la crónica, íntima y social.
Y la dimensión anecdótica de estos relatos de barrio que se nos cuentan y que se funden con los escuchados en la radio, algunos divertidos y otros más melancólicos, algunos reales y otros algo más imaginarios, se hallan entrelazados gracias a la música de Cole Porter, Benny Goodman, Glenn Miller, Artie Shaw, Carmen Miranda o Xavier Cugat. Pero lo más acertado que puede proponer Allen es hacer avanzar la historia de su obra al son de la Historia mundial y observar aterrado y maravillado esos importantes cambios sociales que sacuden las existencias de las gentes.
La radio no sólo une a las familias y les hace incluso bailar a su alrededor, sino a toda la nación, y estos oyentes, aún ignorantes de la revolución televisiva, se deleitan y se conmueven con las posibilidades que se abren al otro lado. Así escucharemos historias como la del sr. Zipsky, que sufrió un ataque de locura y corrió por Rockaway con un cuchillo en la mano; la de los vecinos comunistas, que embaucaron al tío Abe; la de la explosiva mujer que Joe y sus amigos vieron bailando desnuda en su piso; la de la compañera de clase, Evelyn, que un día éste consiguió besar; o la del pretendiente homosexual que Bea llevó a casa.
Y con ello, tras las ondas, la del pobre jugador de baseball Kirby Kyle (el real Monty Stratton), quien continuó jugando pese a sufrir graves accidentes; la tragedia de la niña Polly (la real Kathy Fiscus), que cayó a un pozo y murió; las aventuras del valiente Vengador Enmascarado; la fantástica narración de Orson Welles acerca de la invasión extraterrestre; los boletines de la temida e inesperada 2.ª Guerra Mundial; los programas musicales de jóvenes cantantes que enamoran a las muchachas en el bar; las discusiones conyugales de El Tribunal de las Emociones Humanas; o los suntuosos Desayunos de Irene y Roger.
Pero hay una en concreto que atraviesa el argumento, y es la del viaje existencial de Sally, único personaje que consigue evolucionar realmente, de vendedora de tabaco en un club a personalidad respetada de la radio y protagonista de mil y una increíbles experiencias hasta convertirse en leyenda, encarnada por una Mia Farrow que destaca en el papel más sorprendente que haya interpretado para el director. Sí, al parecer hay una historia en cada esquina y un programa de radio con el que se identifican todos, por ello es imprescindible la magia que despide el medio, diametralmente opuesto a la cruda realidad, de la que la gente desea evadirse.
Woody/Joe lo recoge en sus memorias, donde recuerdos de pura efusión de felicidad conviven con auténticos dramas, y evocados a partir de una canción en especial. La obra cuenta con dos segmentos maravillosos que resumen las intenciones del director: los dos viajes, uno junto a Bea y su novio Chester y otro también con ella y el todavía casado Sy, donde su pequeño álter-ego queda fascinado con el glamour de la soñada Manhattan; los corredores del Radio City Music Hall llevan a la imagen de Cary Grant y Katharine Hepburn besándose en “Historias de Philadelphia” al son de “If you Are but a Dream”, de Sinatra.
Allen se convierte así en el cineasta del instante, dedicándose a capturar un momento presente en lo que tiene de más efímero y profundizar en él para concederle un valor de eternidad; y esto se logra tanto más cuanto que Joe afirma, ante la bonita escena de Bea y Chester bailando en el salón de Broadway: “Sy no dejó a su mujer ni a sus hijos […]. Al final de aquel año, la tía Bea volvía a soñar, intentando encontrar a su amor verdadero...pero aquella noche nadie pensaba en eso”. Los buenos recuerdos los apreciamos por lo que son, la ilusión de un tiempo pasado atrapado en su eterno presente.
En él todavía hay un mundo que continúa viviendo y respirando, quizás difuso, en blanco y negro, y al que deseamos viajar para habitar un día más lejos de la negrura de la vida real; allí nos espera aquella canción que suena sin interrupciones, y la sonrisa de la chica a la que amamos. Dice Woody/Joe, muy melancólico, que esos rostros y nombres, con el paso del tiempo, parecen más borrosos, y con ello se presagia el aciago día en que se olviden definitivamente, pero también se conserva la esperanza de protagonizar otra aventura junto al Vengador Enmascarado o enamorarse al son de una canción en cualquier salón de baile.
Con una colección de diálogos hilarantes así como un reparto coral plagado de grandes actores y otras diversas estrellas (desde el pequeño y genial Seth Green, Michael Tucker, Julie Kavner, Josh Mostel, las irresistibles Dianne Wiest y Joy Newman y Wallace Shawn a Danny Aiello, Tony Roberts, Jeff Daniels, Tito Puente, Larry David y Dwight Weist), la “Días de Radio” hace malabares para instalarse en nuestra memoria, y lo consigue, y Allen usa su imaginación para capturar con todo detalle la elegancia de la época e imprime las profundas sensaciones que el medio radiofónico le generaron.
Les aseguro que tras su visionado uno desea volver a enroscarse en su luminoso, íntimo y puro universo de colores ocre e interminables melodías de “jazz”, aunque sólo sea para admirar una vez más a Newman, Tucker y Mostel contoneándose con los ritmos de “South American Way” o la belleza de esa fugaz Diane Keaton anunciando el Año Nuevo mientras entona el “Youd be so Nice to come Home To” (dos secuencias sencillas tan bien filmadas que resultan inolvidables). ¿No sería maravilloso que, como sucede en “La Rosa Púrpura...”, Joe y sus familiares pudieran penetrar por fin al otro lado tras las ondas y brindar con las estrellas?
Soñemos pues, como ellos hacen al final desde su pequeña y humilde morada, soñemos que brindamos, bebemos champagne del más caro y pasamos una velada maravillosa bajo los brillantes focos con nuestros ídolos.
¿Qué más podemos hacer sino soñar? A veces eso es mejor que nada, a veces eso es nuestra salvación.
Un detective de corazón puro nos guía a través de un viaje hacia las tinieblas de lo desconocido, una sombra perpetua y amenazante como la de la muerte recorriendo cada esquina y un alma inocente atrapada en este absurdo universo de traición y atrocidad...
Es el viaje que podríamos esperar si el hombre que está al timón es Gonzalo Suárez, una de esas personalidades de nuestro cine cuyo objetivo es distanciarse lo máximo posible de cualquier término que le pudiera relacionar con lo racional, lo plano, lo que en definitivas cuentas el público puede explicarse sin un poco de esfuerzo, como pudieron serlo también Sebastián DArbó, Carlos Saura, Agustí Villaronga o incluso el maldito Iván Zulueta; esos autores que huyen de lo corriente. Ya entrado en los 90 y tras una pieza desconcertante como ¨La Reina Anónima¨, que navegaba entre lo fantástico y lo humorístico, el asturiano se prepara para rodar en la lejana Varsovia.
Manejará un presupuesto holgado y un reparto colmado de importantes actores para su versión de ¨Historien om en Moder¨ del gran Hans Christian Andersen, reconociendo una vez más la importancia de las fuentes literarias en su cine, aunque sus ideas en este caso le traicionarían un poco por no plasmarlas ni expresarlas como en principio imaginó. En una playa solitaria empieza este cuento, con dos misterioros hombres que se encuentran y que se hallarán en constante persecución: un detective y un asesino...
Hay que reconocer que el lugar menos adecuado para afrontar una obra de Suárez es el del espectador, quien podría caer en el error de descifrar o interpretar a cualquier precio un discurso, un saber, un conocimiento unívoco, ya sea analítico, policíaco, cinéfilo, místico o filosófico en ella, cuando su artífice ya se ha adelantado a esa idea. No es diferente ¨El Detective y la Muerte¨, que nos sumerge en un escenario envuelto en sombras donde la teatralidad es necesaria, pues se van a desgajar las entrañas del ¨noir¨ a través de una poética evocadora y extravagante.
Cornelio es requerido por un poderoso y moribundo magnate (G.M.) del submundo gangsteril para averiguar dónde está la que fuera su amante (¨La Duquesa¨), ya que el deseo de su hija Laura es verla muerta; y Cornelio, detective honesto y lacónico en la más pura tradición del género, ha de llevar hasta ella a un asesino (el ¨Hombre oscuro¨), con quien comparte un pasado doloroso. Este relato se nutre de la sensación alucinógena que provoca el adentrarse en esferas que pueden o no ser parte de la realidad; las heredadas de de Lynch aparecen con facilidad, pero estos caminos remiten a los que perfilaban tiempo atrás cineastas como Edgar Ulmer, Fritz Lang o Jacques Tourneur.
La lógica no corresponde por tanto a la narrativa mientras atravesamos ese escenario en plena guerra, desconocido y fantástico como el Alphaville de Godard; en su lugar es preciso dejarse absorber por sus misterios de índole ¨hitchcockiana¨ amparados en la liteatura de Cortázar. El detective corre con la Muerte siguiendo sus pasos mientras cada personaje, sujeto a los parámetros de un mundo ahogado por la hipocresía, la codicia, el nihilismo y el odio ve amenazada y confundida los principios de su identidad; y entonces, a poco que despega la historia, aparece de la nada Maria, la única persona inocente de este relato de miseria, celos, violencia y corrupción.
Delicada y desamparada madre al que el ¨Hombre oscuro¨ le ¨roba¨ la respiración de su hijo (el realizador nos hace sufrir con una de las secuencias más asfixiantes de, sin exagerar, toda la Historia del cine) la tremendamente irritante Maria de Medeiros incomoda hasta la extenuación pues su sola presencia viene a aportar una luz redentora a ese universo tan devorado por las sombras, además de transmutarse en la heroína del cuento de Andersen, que va tras la Muerte para recuperar la vida de su hijo; esta Maria se une a Cornelio cual caballero andante en una peripecia desde los destrozados suburbios de la ciudad pasando por sórdidos y elegantes clubs.
El destino de ambos es la Casa Azul de G.M., alrededor de la cual pivotan muchos secretos y misterios, y este viaje lo realiza la mujer sin sus gafas, signo inequívoco de lo torcida y difuminada que se presenta esa realidad a afrontar. Suárez impregna de teatralidad el espacio, de sutilización y elegancia las formas y romantiza tanto los diálogos como los personajes, casi mitificándolos en pura simbología. Sin embargo el argumento, que no resulta complicado de seguir si uno se deja enroscar en su ilusoria imaginería, está también lleno de zonas vacías y huecas, momentos que somos incapaces de alcanzar a averiguar el por qué de su presencia. Por suerte en los cuentos nada importa esto...
El director, que a cargo él mismo de la fotografía elabora unos ambientes perversos y bellos (bien ayudado del equipo del genio Alain Bainée), pone al frente del suyo a un remedo de Philip Marlowe y Lemmy Caution, de pocas ambigüedades, encarnado por un Javier Bardem en estado de gracia, que pasea su flemático carisma con obstinada dureza y que acabó ganando por ello la Concha de Plata en el Festival de San Sebastián. A su lado deslumbran (y esta luz le sobrepasa) unos fantásticos Héctor Alterio, Charo López, Mapi Galán, Francis Lorenzo y un Carmelo Gómez repulsivo como el que más.
De no ser por el innecesario personaje de Medeiros, cuyo lugar bien podría ser ocupado por el de la hipnótica López (provoca, desde su aparición hasta el final, la misma pregunta: ¨¿qué demonios pinta aquí?¨), ¨El Detective y la Muerte¨ resultaría más satisfactoria...además tampoco ayuda su conclusión abierta e inexplicable.
Da igual lo que le pase a Maria, lo que queremos saber es qué le sucede al detective. No esperen cine negro al uso, pues los caminos de Suárez están definidos por las modulaciones de la música, el teatro y la fantasía, por tanto, con sus muchos errores, esta obra consigue cautivar en toda su rareza y permanente extrañeza.
Es posible que no me crean, pero hay una historia que de extraña y estrambótica merece ser contada. Una historia que empieza y termina en una carretera solitaria en medio de la nada y en plena noche, donde un hombre tomaría el desvío que cambiaría su vida para siempre...
A mitad de los 40, una edad de oro para el cine negro y de suspense; una buena cosecha teniendo en cuenta títulos tan magníficos como ¨La Casa de la Calle 92¨, ¨Mildred Pierce¨, ¨Fallen Angel¨, ¨La Escalera de Caracol¨ y, cómo no, ¨Perversidad¨; pero detrás de los nombres importantes (Hathaway, Curtiz, Preminger, Siodmak, Lang) también sobresalen los pequeños, aquellos apartados al lado humilde del cine, e igualmente resolutivos y maravillosos. Edgar Ulmer se alza entre ellos y buena parte de la fama de este exiliado de los grandes estudios reposa en su visión única del género, que trastocó con interesantes propuestas. ¨El Desvío¨ fue quizás la mejor.
Después de ¨Extraña Ilusión¨, y de nuevo para PRC con la mitad del equipo, el director adapta una novela del guionista y autor Martin Goldsmith, publicada en 1.939. El mito alrededor de esta obra sigue fascinando debido al ínfimo presupuesto invertido y su tiempo de rodaje (poco menos de un mes), pero estos contratiempos habituales para Ulmer no perjudican al film, iniciado a mitad de trama entre la oscuridad de la noche, en una larga carretera donde un hombre es servicialmente recogido. Este hombre, Al, es el protagonista, y como veremos se corresponde con el estereotipo del anti-héroe del ¨noir¨: hombre amargo, aparentemente insensible, que arrastra una gran culpa, que oculta un terrible secreto.
Todo esto se adivina incluso antes de que, con sus propias palabras, nos invite a conocer su historia; entonces los claroscuros perfectamente perfilados por Ben H. Kline se abalanzan sobre su rostro y todo comienza a vislumbrarse. El ¨I Cant believe that Youre in Love with Me¨ de Crosby nos hace viajar a un pasado cercano (¿quizás soñado?) donde Al comparte escenario como pianista en un pub de mala muerte junto a su preciosa novia Susan; aun así, el terco pesimismo de él choca con las grandes expectativas de ella.
Mientras ataca contra los valores de Hollywood en boca de Al (algo comprensible), Ulmer se esfuerza en crear el ambiente apropiado para absorbernos en su imaginería ¨noir¨, colmada de zonas oscuras, luces tenues, pavimentos húmedos y neblina espesa. El cabello rubio de la joven no volverá a aparecer en pantalla y en la calle 73 de Riverside Drive este relato entra en su segundo acto, que es el de la búsqueda; habrá un viaje por carretera, largo y pesado, desde New York a Los Angeles, al cual tendremos que asistir...y todo parece normal hasta que Ulmer se para en un individuo (Haskell), presuntuoso y excéntrico, que recoge al protagonista.
Una fatalidad, como es propio del universo del negro, un hombre atrapado debido a un hecho trágico; el director, en lugar de centrarse en la truculencia del momento, envuelve de un halo de extrañeza a la situación.
De forma inesperada llega el desvío---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------->Un desvío físico, emocional y a la vez argumental.
Bajo la lluvia, en plena noche y en mitad de ninguna parte, Al toma la identidad de un cadáver debido a su negra visión del mundo (¨Como todos toman a los sospechosos por criminales me veo forzado a convertirme en uno¨, piensa).
Y ya no será Al nunca más; ahora es Haskell, el hombre del que, a partir de entonces, huirá para toda la eternidad. Podría continuar el viaje como si tal cosa, pero el guión introduce un elemento que, pese a la sorpresa, ya sabíamos de su existencia (las tres cicatrices como aviso) y de su posible regreso ante nuestros ojos. Si todas las mujeres fatales del cine se reunieran en una habitación no sumarían la ira y maldad de Vera, que destruye tal figura con su imagen dura, su comportamiento vulgar y sus aires dominantes (la Katherine de ¨Perversidad¨, la Anna de ¨El Abrazo de la Muerte¨ o la Phyllis de ¨Perdición¨ son simples busconas aficionadas).
Ahora el sueño se rompe y el hombre se halla a merced de un monstruo con figura de mujer, lanzado a una relación oportunista, sádica, cínica y masoquista. Si hay un género que desplace mejor las líneas de la realidad, incluso más que el terror, ese es el negro; la ilógica de sus esferas brota de las anomalías del mundo real y todo resulta más violento e intenso porque es más auténtico; como hizo Lang en ¨El Ministerio del Miedo¨, Ulmer nos obliga a atravesar su intrigante peripecia como si se tratase de una pesadilla que soñamos despiertos, y de esta pesadilla brota una proyección torcida del género, mordaz, áspera y confusa.
Porque el anti-héroe es un prisionero débil y la ¨femme fatale¨ un villano odioso que lo disfrazará todo de farsa para llevar el engaño a su máximo grado, hasta desmbocar en un clímax atroz y con un elemento tan creíble como es el cable de un teléfono (¿lo habría imaginado Hitchcock mejor?). El engaño es clave en este tipo de cine y en la propia película, si bien ésta se cuenta honestamente desde el punto de vista de un hombre inocente y preso del devenir de las circunstancias (Ulmer se transmuta bien en el pobre Al), si bien es cierto que la causa de lo moralmente reprochable encuentra su efecto y su castigo.
Absolutamente nadie escapa de sus culpas ni de sus pecados (por supuesto el cineasta se ve obligado a ello por mandato de la M.P.P.C.). El ex-boxeador y actor de turbulenta vida privada Tom Neal protagoniza un auténtico duelo de egos y carisma con una arrolladora y horripilante Bernice Lyon (de fiero nombre artístico Ann Savage) con quien había colaborado anteriormente; aunque en esta ocasión tal hostilidad se mantendría dentro y fuera de la pantalla por el carácter insoportable de él y la implacable actitud de ella (lo que sin duda les ayudó en sus papeles...). Al final la obra de Ulmer, desde el momento de su estreno, ha sido reconocida por la crítica y los fans, y su gran influencia estaría presente para muchos directores posteriores.
Pese a sus muchas limitaciones, imperfecciones narrativas (el uso constante e incómodo de la voz ¨en off¨) y un argumento que anhela un desarrollo mucho más amplio de contar con un presupuesto mayor, ¨El Desvío¨ se desvía (nunca mejor dicho) de su género hacia pliegues extravagantes y misteriosos hasta convertirse en un cuento agobiante, intenso, visceral y terrible sobre la fatalidad y la violencia. Cosas de esa fatalidad del destino, el sr. Neal sería acusado décadas después de asesinar a su esposa, una recepcionista de hotel, de un disparo en la cabeza.
Seguro que se sentiría poseído por su personaje al declararse inocente ante las acusaciones de la policía, y que las primeras palabras que pasaron por su cabeza fueron: ¨Empezad a hablar, os escucho...pero sé lo que me vais a decir antes de que abráis la boca; diréis que no os creéis mi versión de como murió...y pondréis esa expresión de ¨no me hagas reír¨ en vuestras caras...¨. Ay, la fatalidad...
Merece la pena irse al Infierno por 120 millones de yenes, merece la pena arriesgar la vida, morir y hasta irse al Infierno, desde luego. Eso diría un criminal con la oportunidad de poseer tal suma, tan inimaginable que parece cosa de fantasía.
Si hay algo por lo que los humanos no temamos arrancarnos la piel a tiras es sin duda el dinero...
Otra gran muestra de cómo de satisfactorio puede resultar el “thriller” de acción y el “noir” tardío de otro país sin que obligatoriamente pertenezca a la factura estadounidense...y el de Japón lo es, por supuesto, tanto más si viene producido por la Nikkatsu, compañía experta en explotar el género como bien demostró desde finales de los 50 hasta inicios de los 70. Con casi una década de carrera a sus espaldas y teniendo en su haber “Taiyo no Kisetsu”, que influiría en el modo de enfocar las historias sobre la juventud decadente nipona, el tokyota Takumi Furukawa fue siempre un asiduo de las fábulas gangsteriles, el indicado para ocuparse de “Cruel Gun Story”.
Y no puede faltar la presencia del astro de este cine, Jo Shishido, ya convertido en uno de los más importantes gracias a “La Juventud de la Bestia”. Aquí vuelve a pasear su carácter implacable, sus modales de tipo duro a lo Sterling Hayden, Lee Marvin o Lino Ventura y sus prominentes pómulos operados encarnando a Togawa, un criminal veterano recién sacado de la cárcel por el hampón Matsumoto para usarlo en un lucrativo atraco, de nada menos que 120 millones de yenes; y para tal golpe el protagonista se rodea de unos tipejos a los que les gusta aparentar ser profesionales.
Muy típico que éstos reflejen la imagen perfecta de perdedores para que en el seno de la banda siempre esté flotando el aire de la desconfianza, el recelo y la traición; junto a Togawa tenemos a su fiel compañero Shirai, un boxeador en horas bajas (Okada) y un delincuente propio de bares y salones de juego (Teramoto), nada que envidiar al grupo de “Apuestas Contra el Mañana”. Y el objetivo es un furgón blindado como en el clásico de Richard Fleischer; una genialidad que Furukawa nos muestre dos atracos, el ideal imaginado por los ladrones y el que se produce realmente.
Ambos con una diferencia fundamental: las funciones de la realidad son diferentes a las de las fantasías, puede que el cristal del furgón esté blindado, que los agentes sean más valientes, que sus radios sí estén operativas, y la voz del destino ya empieza a avisar a los protagonistas de que las cosas van mal desde que suceden todos esos imprevistos, pero al ser duros de oído continúan con el plan, que podría ocupar algún libro de Burnett, McGivern o Thompson, pero es Haruhiko Oyabu, maestro de la novela criminal en Japón, quien provee la historia además de participar en el guión, y eso se nota evidentemente en su muy negra y afilada descripción de los ambientes, hechos y personajes.
Personajes de trazo grueso bajo el signo del cinismo y la violencia, retratados de un modo conciso excepto al que da vida Shishido; el guión introduce de manera muy original a una dama en el atraco (Keiko), pero no hay tiempo para romances pasajeros, así que el único amor que vemos es el de Togawa y su hermana Rie, paralítica por culpa de un accidente, por tanto no nos cuesta compadecerle por sus actos, terribles, repugnantes (tormento expresado en boca de él), pero destinados a un fin bondadoso. Mientras, Furukawa no hace alardes increíbles y dirige la acción con nervio y elegancia, al estilo de Masuda, Dassin o Siegel, prestando gran detalle a la puesta en escena y centrándose en la intensidad del ritmo.
Los momentos en que los hombres de Matsumoto acorralan en un almacen a Togawa y los suyos (versión de “El Último Refugio” en el universo gángster) son la mejor muestra de la habilidad del nipón para elaborar situaciones de gran tensión en espacios claustrofóbicos, dejando entrever la importancia de la influencia americana, sobre todo la de los “westerns”. ¿Qué nos depara entonces la trama tras un robo tan fallido? Pues los mismos hechos de las referenciales “Atraco Perfecto” y “La Jungla de Asfalto”, un “Rififi” a la japonesa, con su sangre derramada, sus cadáveres apilados, sus procederes sucios...
Porque los gángsters (un acierto el que los personajes estén esbozados a la manera novelesca americana evitando los perfiles de los yakuza, mucho más particulares) sólo proceden por dos motivos: la codicia y la venganza; en este entorno urbano de noche perpetua, calles sucias y la venenosa presencia americana, seguiremos al iracundo Togawa a través de un camino por el cual, al rechazar la salvación (la cruz que le da su hermana), se está abriendo paso a fuerza bruta hacia las tripas del Infierno (como literalmente veremos), adonde arrastrará a quienes se cruce.
Y es realmente admirable lo que le empuja en esta cruzada de destrucción, totalmente distinto al de aquellos que deciden ayudarle, cuyo motivo viene a ser el botín del robo; Furukawa, quien también toma nota de las formas del “polar” francés, despliega en un último tramo fatalidad pura y odio que sale de las entrañas a ritmo trepidante donde el acto del secuestro se sobrepone en importancia al robo (como en otras ocasiones suele, éste sólo sirve de pretexto para hacer aflorar la terrible psicología de los personajes). Importante la dirección artística de Toshiyuki Matsui y la fotografía en carbonoso blanco y negro de Saburo Isayama para sumergirnos en los abismos de unas cuidadas atmósferas, truculentas y desoladoras.
A todo esto se añade la magnífica música, de rasgos muy americanos, de Masayoshi Ikeda, y las dignas actuaciones de Yuji Odaka, Kojiro Kusanagi, Shobun Inoue, esa preciosa Minako Katsuki, Hiroshi Nihonyanagi y Tamio Kawaji en un papel que cobrará importancia en el desarrollo de la trama, y más aún durante ese memorable clímax donde Furukawa nos aprieta el hígado con una habilidad envidiable para sorprender con lo más inesperado.
Sólo por este relato crudo, arrollador, amargo y negro como el tizón en la mejor tradición del “noir” ya merece figurar entre los maestros del género. Muy representativo e influyente ejemplo del género en territorio japonés, elevado hoy al estatus de culto.
Historia de una Hierba Errante (Historia de las Hierbas Flotantes)
Algunas personas son como esas hierbas que nacen en la orilla de un río, que crecen y mueren o se rompen y acaban flotando en sus aguas, arrastradas por la corriente, hasta un destino incierto, hierbas flotantes que nunca encuentran otra orilla en la que posarse y descansar...
Con solo 29 años, Yasujiro Ozu recibe por fin el reconocimiento que se merece a escala nacional gracias a la celebrada ¨He Nacido, pero...¨; poco después este deseo de madurez alcanza su cenit con ¨Ukigusa Monogatari¨, escrita por él mismo (bajo el pseudónimo de James Maki que aún usaba) en compañía de Tadao Ikeda, y cuya estructura toma de la película ¨El Barquero¨, que le fascina. Todavía hay un problema para los señores de Shochiku, y es la persistencia de uno de sus cineastas estrella de no querer experimentar con el cine sonoro, cuando dicha práctica lleva vigente tres años en la industria japonesa desde que Gosho se atrevió a ello.
Descontento con las pobres técnicas de la productora en dicho campo se esperará unos años más, aun así las objeciones y dudas de sus jefes no esperan el gran éxito que logrará su obra, la cual empieza con la llegada en plena noche de un tren a un humilde pueblo de montaña, del que se bajan los integrantes de una compañía de teatro popular. Se relaciona muy bien el sentido del título con lo que representa esa troupe deambulante, comunidad de actores que vagan de pueblo en pueblo, sobreviviendo a mil penurias para intentar sacar unas risas a sus espectadores.
Son hierbas errantes que no encuentran su lugar en el mundo y que se han acostumbrado a la hipocresía y el egoísmo de la escena para afrontar la vida real, como le ocurre al jefe de dicha compañía, Kihachi; pero Ozu no se demora en indagar en los entresijos del mundo del teatro ambulante, y ofrece unas descripciones de trazo grueso de los interesantes secundarios (entre ellos un niño que guarda con avidez su dinero, encarnado por el genial Tomio Aoki) y su triste situación. Durante esta primera parte cobra importancia el humor tan personal del cineasta, pero rápidamente apunta al melodrama dando una vuelta de tuerca al clásico de George Fitzmaurice haciendo del padre y el hijo unos desconocidos.
Kihachi tuvo un romance con una mujer del pueblo (Otsune) y el resultado fue Shinkichi, ahora un joven saludable que tiene al anterior como tío querido. Al igual que en ¨Había un Padre¨ y otras obras del nipón, aquí también se trata la ausencia del progenitor, en este caso causada por la vergüenza debido a la profesión, a la cobardía y al egoísmo; sin embargo ni a Ozu ni a Ikeda les interesa profundizar, por causas desconocidas, en la relación íntima entre Kihachi y Otsune, por tanto nunca conoceremos la razón exacta que le llevó a él a abandonar a su familia (aunque debido a su empleo es algo que se sabe sin necesidad de explicación).
La tormenta de infortunios estalla con la intromisión de dos mujeres: Otaka, la amante actual de Kihachi y actriz de su troupe, y Otoki. La primera, devorada por los celos y herida en su ego, convence a la segunda para seducir a Shinkichi y provocar la vergüenza de Kihachi, y debido a la imagen especular del cinismo y la miseria que éste se ha forjado por culpa de su profesión, será incapaz de atisbar los sentimientos que Otoki acaba profesando por su hijo; el clima que logra Ozu poco tiene que ver con sus dramas previos, más melancólicos. En ¨Ukigusa Monogatari¨ se respira violencia y desasosiego, y casi siempre filmará de noche y en espacios reducidos para captar toda esta tensión a flor de piel.
Pero la violencia que ahoga en estos entornos cerrados entra en contraste con la belleza pura y delicada de los espacios abiertos (lo ejemplifica la secuencia nocturna en el bosque del segundo encuentro de los jóvenes, magníficamente escenificada y fotografiada por Hideo Shigehara). En una muestra de madurez estética y formal, el director decide ceñirse cada vez más al estatismo, habituarse a los planos-secuencia y generales y olvidarse del movimiento y los primeros planos, creando esa seña de identidad reconocible en su cine posterior; tal es su obsesión que sólo encontraremos un travelling, específico y significativo.
Ese que muestra, lentamente, las pertenencias de los miembros de la compañía, cuando se anuncia la quiebra y todos han de continuar por su cuenta (es interesante como el único desplazamiento de cámara que nos brinda Ozu hace referencia a la separación, al inevitable movimiento que debe seguir la existencia). Su estatismo de cámara refuerza también la crudeza de la violencia, sobre todo la ejercida contra la mujer, en este caso brutal e injusta como pocas veces hemos visto su cine (acercándose más al de Mizoguchi); especialmente indigestas son los instantes compartidos entre un Takeshi Sakamoto más odioso e insoportable que nunca, Yoshiko Tsubochi y Emiko Yagumo, una de las actrices más sublimes que dio el cine japonés (y aquí da otra gran muestra de su talento).
25 años después las también imprescindibles Ayako Wakao y Machiko Kyo protagonizarán el ¨remake¨, del propio Ozu, ligeramente distinto en todos los sentidos, y donde también aparecerá Koji Mitsui. Con su habilidad para retratar la intimidad y debilidad humanas, y haciendo especial énfasis en la creación de atmósferas, los registros sensibles y la fuerza visual de las imágenes (esas escenas filmadas en exteriores, haciendo uso de los elementos naturales y atmosféricos para impulsar la carga dramática), Ozu construye un relato, a un tiempo oscuro y esperanzador, sobre la mentira, la pérdida, la cobardía, la redención y el eterno peregrinaje existencial.
Y el tren, como siempre, pasa una vez más, dejando que la vida siga su curso, en otro lugar y de otro modo.
¨Ukigusa¨ fue un enorme éxito en su momento, y sin duda un paso importante en el primer periodo mudo del maestro, donde se halla el germen de todo su gran cine. El deseo de madurez alcanza por fin su cenit.
Conservar una amistad bien vale unos cuantos kilos de oro puro. Pero en el mundo del crimen a veces estos dos conceptos chocan y las consecuencias pueden ser devastadoras...
Es mejor apreciarlo desde la óptica de uno de sus más fieles moradores.
Se supone que llegados los 50 el cine negro clásico empieza a dar tumbos y a metamorfosearse en algo completamente distinto, en especial cuando la crudeza visceral de las películas de criminales y atracadores toman su lugar. Uno de los responsables en terreno francófono del nacimiento de una nueva forma de ver, contar y apreciar el género será Jacques Becker, cuya carrera va a dar un vuelco tras largo tiempo enfocado en el melodrama y la comedia; lo hace colaborando con Albert Simonin en la adaptación de una exitosa novela de éste último, y que habrá de convertirse en una trilogía criminal extendida hasta 1.963.
Para esta inmersión en la ¨crook story¨ de delincuentes y ladrones requiere la presencia de un actor carismático; se piensa primero en Daniel Gélin pero al final es el veterano Jean Gabin quien acepta el papel, lo que tendría magníficas consecuencias pues hacía tiempo que su vida profesional estaba anclada en una malísima racha. El gran actor, que ya ha llegado al medio siglo, aporta su rostro endurecido y sus maneras desvergonzadas para encarnar de maravilla al sagaz y expeditivo gángster Max, un hombre respetado en los bajos fondos, que sabe hacerse de querer sin abandonar las distintivas características que se atribuyen desde siempre a la gente de su calaña.
También es un tipo cuya única preocupación es retirarse y olvidar para siempre los chantajes, los robos, los asesinatos y otras prácticas comunes de su trabajo, y es digno de elogio la visión humilde y sencilla con que Simonin y Becker modelan ese submundo y a los que pululan por él. Mientras revelan una gran modernidad en la forma y el estilo con respecto al ¨noir¨ americano, gracias a unos diálogos ágiles, un clima sórdido y un dudoso sentido de la moral y la decencia, logran hacer de sus criminales gente creíble, auténtica (tiene mucho que ver el que esté a cargo del film un hombre que nunca había practicado el género), mientras la intriga se construye principalmente alrededor de la amistad entre Max y Riton.
Pese a ser una gran carga, un inútil que nunca ha sabido ganarse la vida solo, para el primero sigue siendo un amigo, al que abrir los ojos y sacar siempre las castañas del fuego; la amistad y lealtad inquebrantable entre hombres, si bien no se llega a exteriorizar, es un tema fundamental y lo que provoca una serie de sucesos desafortunados cuando interfiere la codicia de otro grupo de gángsters liderado por Angelo. El incentivo son unos lingotes producto de un robo, que jamás veremos, perpetrado por Max; entonces, con el botín y Riton en opuestos platillos de la balanza, el criminal deseoso de jubilarse va a tener que ponerse de nuevo en acción, quizás por última vez...
Sin ser aún un experto en el ¨noir¨, el cineasta posee un talento innato para retratar a la perfección ese mundo de mentirosos, violentos, cobardes, duros y lacónicos individuos, con todo el nihilismo y la misoginia que ello conlleva (ni rastro de ¨femmes fatale¨ ni de personajes femeninos de gravedad dramática; aquí las mujeres acatan con resignación el deseo y el recelo masculinos). Huston, Walsh, Dassin, el inglés Joseph Newman o el compatriota Decoin ya han radiografiado este universo único, pero faltaba el toque de sensibilidad que tan bien añade Becker; una sensibilidad reñida con altas dosis de violencia, y traducida en secuencias de tensión e intriga filmadas con pura conciencia del ritmo y el nervio narrativo.
Vale la pena recordar los instantes del excitante clímax en esa carretera solitaria donde el incómodo silencio se quiebra a base de explosiones, gritos y esordecedores disparos; secuencias perfectamente calculadas y filmadas inscritas en la mejor tradición de la ficción criminal, como también demuestra el equipo del director grandes habilidades en los momentos más pausados y dramáticos de la historia, escenificados con un manejo envidiable de la iluminación y la fotografía (a cargo del director artístico Jean Deaubonne y el operador Pierre Montazel). Esta atmósfera, siempre en penumbra e inundada de claroscuros y la música de Jean Wiener, logra absorbernos hasta enroscarnos en sus entrañas.
Becker perfila estos ambientes con extremo detalle para dejar bien claro que su obra se adscribe fielmente a la tradición del género, que así es como debe ser retratado el ¨noir¨. El flemático Gabin es acompañado de un plantel de lujo que incluye a René Dary, Michel Jourdan y un trío de féminas espectaculares: Delia Scala, la mítica Jeanne Moreau y curiosamente la ¨Miss America¨ de 1.946 Marilyn Buferd (quien, en mi opinión, demandaba muchísimo más papel); a la cabeza del elenco secundario el italiano Lino Ventura, ex-boxeador que debuta en el cine y que, como le sucederá a Gabin a partir de ese momento, se verá eternamente ligado al cine criminal. Conjunción de elementos que sirvieron para arrasar en taquilla y elevar esta ¨No Toquéis la Pasta¨ a los primeros puestos de las obras más grandes del género.
Aún no había llegado Dassin para sorprender con su ¨Rififi¨, así que la obra de Becker es un paso muy importante para definir el ¨polar¨, y permenecer como una gran influencia para futuros cineastas (de Melville y Sautet, pasando por Cavalier y Molinaro hasta Godard, además de los extranjeros...). Permanece en mi memoria un poderoso momento, sin acción ni violencia: Max prepara una humilde cena a base de tostadas, mermelada y vino para él y Riton; una conversación banal sobre jubilación y mujeres seguida de una serie de situaciones de pura cotidianidad.
Pero Becker se recrea en ellos, con espíritu y corazón, porque es importante, como demostró Huston, hacer de los criminales personas humanas, y el resultado es simplemente brillante...
asrock3000
7
El Protector
El Protector es una pelicula de accion que se estreno en el año 2021. Esta dirigida por Robert Lorenz y protagonizada por Liam Neeson, Juan Pablo Raba, Katheryn Winnick y Jacob Perez.Un ranchero en la frontera de Arizona se convierte en el defensor de un joven mexicano que huye desesperadamente de los asesinos del cartel que lo han perseguido por los Estados Unidos.
Antes de dar mi opinión sobre la pelicula cabe resaltar la falta de creatividad y la falta de ideas que hay al distribuir el titulo de una pelicula en algunos países tanto europeos como de América Latina, pues yo no se pero últimamente ya he visto muchas peliculas las cuales llevan como titulo El Protector, tenemos una con Denzel Washington, Jason Statham, Steven Seagal y ahora Liam Neeson se suma a la carga, puede que uno llegue a confundirse con tanto titulo repetitivo que hay y puede ser que a las peliculas el titulo les caiga como anillo al dedo pero uno tambien tiene que ser original en esos asuntos o por lo menos eso es lo que pienso yo.
Ahora, la verdad es que mis expectativas hacia esta pelicula estaban por el suelo ya que últimamente las peliculas que ha hecho Liam Neeson han sido bastante flojas y ya no queda cas nada de aquel héroe de accion que nos sorprendió a todos con peliculas como Taken, sin Escalas, Desconocido, etc, las ultimas que ha estrenado han sido tremendos truños los cuales prefiero olvidar, recuerdo la tremenda decepción que me dejo con Venganza Bajo Cero y la ultima que estreno que fue Honest Thief no estuvo tan mal pero si fue bastante floja comparada con sus anteriores peliculas y pues en este 2021 el bueno de Liam ha vuelto a la accion con este thriller de accion titulado The Marksman o El Protector, una pelicula de la cual no esperaba nada pero la verdad es que me hizo pasar un rato ameno, no estamos ante un gran peliculón pero en lo que refiere a entretenimiento cumple y con creces ya que se me hizo muy disfrutable y me engancho pese a que la trama sea simple, poco original y sobretodo bastante predecible.
Una vez mas vemos a Liam Neeson en un papel que le queda como anillo al dedo, realiza una vez mas el papel de tipo duro, implacable y defensor que en esta ocasión deberá cuidar a un niño cuya madre ha sido asesinada por un cartel mexicano, la pelicula tiene pinta de ser una road movie de esas que a mi personalmente me encantan, el ritmo es efectivo ya que a mi no me llego a aburrir en ningun momento y puede que la trama sea simple pero esta bien contada, puede que haya una que otra escena de relleno pero eso es muy común y pues a decir verdad la pelicula no se yo pero se deja ver y entretiene desde el primer minuto hasta el final.
Las actuaciones estan correctas, Liam Neeson vuelve a estar brutal y pese a que ya se nota que no esta en edad para estos trotes sigue demostrando que es un tipo duro y que es uno de los mejores iconos del cine de accion de estos últimos tiempos. De los secundarios poco que decir, tenemos al niño que Liam debe proteger el cual no llega a hacerse pesado en ningun momento y eso es un alivio, lo que si me molesto fue el tema de los villanos, tenemos a Juan Pablo Raba que es un actor colombiano que fue a probar suerte en Hollywood y pues ya le hemos visto en una que otra pelicula haciendo de malvado y parece ser que ya quedo encasillado ahi, el tipo no lo hace tan mal pero aquí deja mucho que desear, es un tipo frio el cual no tiene piedad con nadie pero nunca llega a ser despreciable y en ese sentido si deja mucho que desear.
Por otro lado, la pelicula puede que no tenga secuencias de accion brutales o emocionantes pero las pocas que hay estan bien filmadas, son sencillas y si se echa de menos como un poco mas de adrenalina pero bueno, de todos modos han estado bastante bien y no hay ninguna perdida con ello. Como dije antes la pelicula es bastante predecible, uno la ve y ya sabe lo que va a pasar porque aquí prácticamente el factor sorpresa no existe pero aun asi la pelicula se me ha hecho muy entretenida, disfrutable y por lo menos es bastante superior a las ultimas peliculas que ha hecho Liam Neeson las cuales han sido tremendamente flojas y esta aunque sea logra salvarse por los pelos pese a que tampoco sea la gran cosa.
En definitiva El Protector me ha parecido una pelicula discreta, de seguro pasara sin pena ni gloria pero es casi seguro que los fans de Liam Neeson la iremos a disfrutar. Se rumoreaba por ahi que Liam piensa retirarse de las peliculas de accion porque ya no esta en edad para estos trotes y si es asi la ultima vez que le veremos en este genero es en The Ice Road que se estrenara el mes que viene y solo esperemos que sea una despedida digna para Liam Neeson quien en estos últimos años nos ofreció una cantidad de peliculas endiabladamente entretenidas que han sido un verdadero deleite para los fans del genero.
Me gusta (1) Reportar