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Ficha Memorias de África

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  • 27 May 2021

8


Memorias de África
Muy buena película del gran director de cine Sidney Pollack.
El film entretiene sus 2 horas y 41 minutos sin aburrir en ningún momento ya que cautiva con sus hermosas imágenes, sus bellos paisajes y su linda historia.
Tiene excelentes actuaciones proporcionadas por la excelente actriz Meryl Streep y el galán Robert Redford.
Las imágenes, como dije anteriormente, son dignas de cuadros de lo poéticas que son.
La música es hermosa.
Sumamente recomendable!



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Ficha El Irlandés

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  • 27 May 2021

2


El Irlandés
Indudablemente la peor película del director Martin Scorsese.
La cinta aburre a más no poder ya que no tiene un hilo conductor demasiado sólido y la trama es un tanto inconexa.
Las actuaciones tampoco son la gran cosa: tenemos a Robert De Niro, Joe Pesci, Harvey Keitel y Al Pacino haciendo lo mismo de siempre.
Debo reconocer que está sumamente bien realizada pero, como dije anteriormente, lo más importante falla: el guión.
Un aburrimiento total! No la recomiendo!



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Ficha Siete Años en el Tibet

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  • 27 May 2021

7


Siete Años en el Tibet
Sin ser ninguna maravilla me gustó.
Entretiene toda su duración aunque, en algún que otro punto, se empieza a hacer un poco densa y se nota que no estamos ante una película corta.
Brad Pitt está bien en su papel pese a no desteñirse nunca su pelo rubio platinado aunque pase el tiempo; pero, debo reconocer, que es un gran actor.
Los paisajes son sumamente bellos.
La música compuesta por el gran John Williams está muy bien.
Recomendable!



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Ficha Notting Hill

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  • 27 May 2021

7


Notting Hill
Muy buen film protagonizado por dos actores los cuales, desde mi punto de vista, son mediocres: Julia Roberts y Hugh Grant.
La película tiene un buen guión por lo que no aburre ni decae en ningún momento.
Tiene algún que otro gag ¨simpático¨ y un final algo cursi pero efectista.
Los personajes están bien delineados.
Recomendable!



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Ficha La Venganza del Dragón

asrock3000

  • 30 May 2021

8



La Venganza del Dragón
La Venganza Del Dragon es una pelicula de accion, drama y crimen que fue estrenada en el año 2009. Esta dirigida por Derek Yee y protagonizada por Jackie Chan, Naoto Takenaka, Daniel Wu, Xu Jinglei Y Fan Bingbing.
Nick es un inmigrante chino, que ha entrado ilegalmente en Japón en busca de su novia y de un futuro mejor. Al principio, malvive explotado junto a otros compatriotas con los que arriesga su vida y su libertad a cambio de un mísero salario. Al descubrir, por azar, que su novia es ahora la esposa de un jefe Yakuza, decide entrar en el mundo del crimen convirtiéndose en poco tiempo, con la ayuda del jefe Yakuza a quién casualmente salva la vida, en un auténtico líder, aprendiendo como sobrevivir en un mundo donde la corrupción, el asesinato y las luchas internas entre las distintas mafias, ponen constantemente a prueba su liderazgo y sus principios.

Jackie Chan ha demostrado que es capaz de hacer todo tipo de actuaciones ya sea en comedias de accion, thrillers, en peliculas de aventuras o de accion bastante serias y pues con esta La Venganza Del Dragon se mete de lleno y nos ofrece su lado mas dramático cosa que ya habia mostrado en otros films pero no con tanta profundidad, la pelicula en si es como una especie de Scarface chino ya que tiene ciertas similitudes con la historia de Tony Montana pero aquí se podría decir que tiene un tono mas realista.

La pelicula cuenta con un argumento simple pero que sabe enganchar muy bien al espectador, la historia esta perfectamente contada sin muchos rodeos y a pesar de que dure poco mas de dos horas pues no llega a ser aburrida del todo, en esta ocasión la duración no me parece tan exagerada ya que hay mucho desarrollo en la historia y sobretodo en los personajes cosa que me gusto mucho, puede que por ser una pelicula con Jackie Chan uno espere accion y artes marciales a raudales pero la verdad es que aquí la acción es bastante escasa, me parece bueno que Jackie haya optado por protagonizar esta pelicula ya que pudo demostrar que no solo sabia hacer comedias de accion sin tambien peliculas mas dramáticas y mas serias.

Por otro lado, las actuaciones me parecen que son de primer nivel, claro esta que el que mas sobresale pues obviamente va a ser Jackie Chan ofreciéndonos una de las mejores actuaciones de su carrera, además lo que mas me ha gustado es la evolución que tiene su personaje durante el desarrollo de la historia pasando de ser un inmigrante ilegal que trabaja por un mísero salario a convertirse en criminal. En el reparto tambien aparecen varias caras conocidas como Fan Bingbing a quien hemos visto en varias peliculas como secundaria como por ejemplo Iron Man 3, Las Crónicas de Huadu o Una Pareja Dispareja donde tambien trabajo con Jackie Chan y por otro lado tambien tenemos a Daniel Wu quien siempre me ha parecido un actor bastante mediocre y sobreactuado y pues aquí tambien lo demuestra sobretodo en la parte final donde aparece vestido como un payaso creyendo ser un criminal, sin duda alguna una verdadera chafa.

Como dije antes, la accion es bastante escasa pero la poca que hay es muy entretenida, esta la podremos disfrutar mas en el final el cual me pareció trágico y emotivo a la vez y pues en el nos demuestra que el poder y la ambición no conducen a nada bueno porque vean la historia de este grupo de inmigrantes chinos que fueron a Japón en busca de un futuro mejor pero escogieron el camino del crimen y todos terminaron muertos, sin duda alguna fue una gran historia lo que la convierte en todo un peliculón.

En definitiva La Venganza Del Dragon me ha parecido una pelicula muy buena, es de las mejores de Jackie Chan y de por si es una pelicula cien por ciento recomendable si quieren ver algo diferente en la filmografia de Chan, una lastima que ya no volviera a hacer peliculas como estas ya que ahora anda protagonizando comedias de acción bastante ridículas como Kung Fu Yoga, Vanguard, entre otras.



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Ficha La Máscara del Zorro

asrock3000

  • 10 Dec 2023

7



La Máscara del Zorro
La Mascara del Zorro

Sinopsis:
México, 1821. Un enmascarado y romántico héroe popular, conocido como El Zorro, lucha valientemente contra el dominio colonial español en la Alta California. Sin embargo, la víspera de la liberación de México, el despótico gobernador don Rafael Montero descubre que el Zorro es don Diego de la Vega. Un ataque contra la casa del rebelde, se salda con su captura, la muerte de su mujer, el secuestro de su hija Elena y la destrucción de sus propiedades. Veinte años después, Montero regresa del exilio y se propone comprar California al Presidente de México, el General Santa Anna. Cuando don Diego de la Vega se entera, escapa de la prisión dispuesto a vengarse de Montero. Parte del plan consiste en adiestrar y transformar a Alejandro Murrieta, un bandolero con un tortuoso pasado, en el nuevo Zorro, para que le ayude a frustrar los planes de Montero de una vez para siempre.

“El Zorro“, uno de los personajes mas famosos de la historia el cual ha aparecido en libros, series de televisión y una cantidad de peliculas donde las más recordadas han sido las que ha protagonizado Antonio Banderas que son “La Máscara del Zorro“ y “La Leyenda del Zorro“ que para algunos fue un desastre pero yo no recuerdo que fuera tan mala, puede que no este a la altura de esta y pues ya la volveré a ver para saber como ha envejecido con el pasar de los años y pues bueno, el caso es que “La Mascara del Zorro“ fue la primera superproducción que se hizo sobre el personaje y las cosas salieron bastante bien ya que la pelicula es bastante buena, es entretenida, dinámica, divertida y con buen ritmo así que con ella se pasa un rato más que agradable.

“La Máscara del Zorro“ es una continuación de las aventuras del Zorro clásico ya que aquí Don Diego de la Vega ya es un hombre maduro el cual pasa su legado a un bandolero llamado Alejandro Murrieta quien es el personaje de Antonio Banderas y pues este le entrena para que sea el nuevo Zorro, yo no se mucho acerca de la mitología o la historia de este personaje, lo poco que se es porque he leído sobre el pero tampoco es como para que me considere un conocedor a profundidad del personaje, la historia esta bien contada ya que con el pasar de los minutos se vuelve mas y mas entretenida hasta que llegaremos al climax que es en donde tenemos al Zorro en todo su esplendor enfrentando a los villanos.

Las actuaciones estan correctas, como protagonista tenemos a Antonio Banderas quien no es de mis actores predilectos pero le tengo cariño y aprecio todo gracias a peliculas como “El Zorro“ o “Desperado“ que para mi son de lo mejor que hay en su filmografía, aquí interpreta muy bien el papel del Zorro, un tipo elegante, refinado pero ala vez embustero, bandolero, bohemio en fin, Antonio Banderas hizo un excelente trabajo con este personaje ya que se nota que lo supo caracterizar muy bien.

Por otro lado tenemos a Anthony Hopkins como Don Diego de la Vega, el zorro original, Hopkins me parece un actorazo, no es el tipo de papeles que acostumbra a hacer ya que le hemos visto sumergido en dramas y thriller pero en un film de accion como protagonista jamás, de todos modos el tipo lo hace bien, es carismático y es de los personajes a los que se les coje cariño.

Catherine Zeta-Jones derrocha una sensualidad infinita que hace chorrear la baba a mas de uno y con el tema de los villanos tampoco nos quedamos cortos ya que tenemos a Stuart Wilson y a Matt Letscher quienes hicieron un buen trabajo sobretodo este ultimo el cual me pareció brutal y es un rival a la altura del Zorro.

La ambientación, las localizaciones y los vestuarios llaman mucho la atención y estas muy acordes para la época, la banda sonora es fantástica y la accion tambien es fabulosa ya que a mi me entretuvo al cien por cierto y pues en si yo no tengo ninguna queja sobre esta pelicula, puede que tarde un poco en arrancar pero las dos horas ni se sienten así que en conclusión “La Mascara del Zorro“ es una buena pelicula y es recomendable para aquellos que aun no se han atrevido a disfrutarla aunque claro que para los mas exigentes seria mejor decirles que pasen de largo con ella ya que solo es apta para aquellos que solo buscan buen entretenimiento ya que en eso cumple y con creces.



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Ficha Bartok el Magnífico

franjadimo

  • 26 May 2021

8


Bartok el Magnífico
Ni punto de comparación con la muy buena Anastasia, ya que esta tiene un guion sencillo que no esta a la altura de dicha película, pero se destaca por sus personajes los cuales son muy graciosos y se meten en varios problemas ademas la animación es buena y eso hace que la película no decaiga, su final es lo mejor ya que hay buena acción y momentos divertidos y le da un buen cierre a la historia de este murciélago blanco.



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Ficha Acorralado (Rambo: Acorralado)

daninudo

  • 26 May 2021

9


Acorralado (Rambo: Acorralado)
Yo soy de lo que no vio ninguna de la saga pero me gusta. La música y la acción es sanguinaria sin ser cruel con los enemigos que son polis estúpidos y algunos catetos y eso que su novela es mucho más cruel.

Las actuaciones son muy buena me gusta Rambo es un personaje antihéroe que lo único que puede hacer y el Coronel Thruman que es la voz de la razon.

P.D:Tambien vi su final alternativo y creo que era mejor final que el original pero sin eso no había más pelis de esta saga



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Ficha Frankie the Fly

Salgado

  • 26 May 2021

6


Frankie the Fly
Llevaba tiempo queriendo ver ésta pelicula, sobre todo por Michael Madsen. Aunque el reparto es brillante. Al final es una película más de Gangster. Le pongo un seis ya que la trama tiene un toque interesante, la puesta en escena y los actores lo hacen muy bien.



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Ficha Rompiendo las Reglas

asrock3000

  • 26 May 2021

6



Rompiendo las Reglas
Rompiendo Las Reglas es una pelicula de accion, drama y deportes que se estreno en el año 2008. Esta dirigida por Jeff Wadlow y protagonizada por Sean Faris, Amber Heard, Cam Gigandet, Evan Peters y Djimon Hounsou.
En un intento por encajar en la nueva ciudad, Jack Tyler acepta la invitación de su compañera Baja para acudir a una fiesta, en la que acaba inmerso en una dura pelea. Después de ser vencido y humillado por Ryan McDonald, un compañero le habla de un deporte conocido como Mixed Martial Arts (MMA) y le presenta a su mentor, Jean Roque que lo acoge bajo su tutela. Con Jean aprenderá a ser disciplinado y paciente, claves que quizá le servirán para llegar a lo más alto y definirse a sí mismo.

No le tenia como grandes expectativas a esta pelicula pero la vi y me hizo pasar un buen rato, es una pelicula la cual nos hace recordar films como Retroceder Nunca Rendirse Jamás o Karate Kid, todo plasmado para las nuevas generaciones ya que aquí tenemos adolescentes estirados, chicas hermosas y demás, no estamos ante la gran pelicula de artes marciales pero si lo que se quiere pasar es un buen rato pues aquí vamos a tener un poco de entretenimiento aunque cabe mencionar de una vez por todas que es predecible como tambien olvidable ya que a mi parecer pasa con mas pena que gloria.

La pelicula no es que sea mala pero si deja mucho que desear, puntos negativos que le encuentro es que dura casi las dos horas y a mi se me hizo interminable y por momentos bastante aburrida, la historia pudieron haberla contado por lo mínimo en uns80 minutos ya que es poco origina, repetitiva y predecible, ya hemos visto cantidad de peliculas como estas y pues ya es de saber como irán las cosas, el chico será humillado, un tipo le entrenara y al final se enfrentara a su rival y lo terminara humillando, básicamente ese es todo el rollo y mas encima le añadimos el pasteleo entre los protagonistas que lo unico que hacen es alargar la trama y poner un ritmo pesado a la pelicula, la verdad no habia necesidad de eso y pues lo unico que gana es que le reste puntos a la pelicula y eso que la nota que le pensaba dar no era tan alta ya que del seis no pasa.

Las actuaciones no son tan malas después de todo, tenemos como protagonista a Sean Faris quien no lo hace tan mal pero le veo como muy inexpresivo y el papel principal le queda como grande, por otro lado tenemos a la guapísima Amber Heard quien lo unico que hace es mostrar sus atributos y su belleza frente a la cámara porque su personaje no aporta nada de nada y solo es la chica boinita del paseo. El villano fue otra cosa que me decepciono ya que es fastidioso e irritante, tambien sale Evan Peters haciendo del típico bufón y pues de todo el reparto el unico que se salva es Djimon Hounsou quien me parece un actor formidable y muy infravalorado, aquí esta bastante desaprovechado pero de todos es el que mas me gusto ya que es el unico actor que tiene talento y no e justo que de desperdicie de esa manera poniéndolo en un rol bastante secundario.

Vamos a ver, las peleas no son muy buenas que digamos, pues a mi no me parecieron tan emocionantes y para decir que estuvieron entretenidas estaría mintiendo ya que las note como aburridas y con poca gracia, además lo malo es que la accion es bastante escasa y ni siquiera la pelea final que debería ser la mejor logro convencerme, yo no se pero la pelicula deja mucho que desear ya que prácticamente fracasa en todo, no hay buena accion, el drama es muy forzado y el romance entre Sean Faris y Amber Heard es muy pobre, aun asi la pelicula se deja ver aunque yo no se la recomendaría a nadie ya que hay una cantidad de peliculas que tratan de lo mismo y son mucho mejores que esta.

En definitiva Rompiendo Las Reglas me ha parecido una pelicula bastante floja, la verdad es que yo no la volvería a ver en mi vida ya que no tiene absolutamente nada que logre salvarla aunque sea para decir que es una pelicula decente. Cabe mencionar que a esta pelicula le siguieron dos secuelas mas las cuales estan dirigidas y protagonizadas por Michael Jai White, tampoco les tengo mucha fe pero por lo menos espero que Michael nos ofrezca aunque sea buena accion ya que aunque el tipo no me caiga tan bien debo reconocer que para la accion luce fenomenal.



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Ficha La Intérprete

juampis99

  • 25 May 2021

--


La Intérprete
Este tipo de peliculas son las q mas odio.. Aparte q la trama es un quilombo no se entiende nada y se vueve re pesada...aunque entiendo q hay gente q disfruta de este tipo de peliculas ya q son para pensar prestarle mucha atencion y analizar..o sea q no es lomio..critica invalida ..no hay puntaje



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Ficha El Cazador

josben111

  • 24 May 2021

4


El Cazador
La peli es demasiado lenta, abusa mucho de escenas en completo silencio en dónde los personajes no dicen absolutamente nada, fácilmente obviando estás escenas la película se reduciría al menos 20 minutos quizás.

Estuvo bien que cuidaran las pocas situaciones que involucran sexo ya que en el film los personajes son menores de edad (cosa que es todo lo contrario en el mundo real ya que los actores tienen más de 20 me parece), sin embargo también abusan de mostrar semi desnudos todo el tiempo al protagonista y a su acompañante sexual ¨el Mono¨, supongo que en pro de generar más atención mediante el morbo ya que el guión de por sí es aburrido por tantas pausas y conversaciones sin mucha importancia para el desarrollo de la trama.

Otra cosa que se me hizo muy mal de la peli es la actitud tan mehhh de los personajes, es decir, son tan serios y apáticos casi todo el tiempo y esto no se ve nada natural en las escenas en dónde se supone que dos pre-adolescentes llenos de hormonas estarían más cariñosos, bromistas, coquetos, etc por estar solos en casa con todo el tiempo de hacer lo que quieran. Vamos... que quién se comportaría así estando solo en casa con una pareja sexual? Es cuando más los adolescentes aprovechan el momento no? Se me hizo muy poco natural. Solo en una escena de piscina en dónde juegan unos segundos se siente que las cosas van bien, luego todo es seriedad en sus rostros y apatía.

El final muy decepcionante y pésimo. Tenía un poco de expectativas por ver una interesante película de temática gay y más aún tratándose de una que trata sobre la terrible y despreciable pornografía infantil. La peli se queda en un intento fallido aunque se podría decir que la actuación del protagonista es rescatable.



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Ficha Ring de Fuego (Puños de Fuego)

franjadimo

  • 24 May 2021

6


Ring de Fuego (Puños de Fuego)
Es una película un poco lenta con una historia que tiene varios vacíos y pocas peleas por parte de Don Wilson es de las mas flojas que le he visto ha este artista marcial y lo del ring de fuego solo se muestra al final y no es nada sorprendente, lo único bueno es ver a varios artistas marciales conocidos como Gary Daniels, y las peleas que están bien coreografiadas , por lo demás no tiene nada que no se haya visto en otras del mismo genero.



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Ficha El Gran Hotel Budapest

lmbc

  • 24 May 2021

8


El Gran Hotel Budapest
Nunca he sido un gran fan de Wes Anderson, hasta ahora que he visto El gran hotel Budapest. Una película con un estilo único. Contada a modo de cuento o quizá más bien como si fuera una obra teatral y con un humor bastante irónico y ácido.

La historia está bien, es interesante, aunque lo que de esta película importa yo creo que son los escenarios, la ambientación y toda la atmósfera que envuelve a la película. Muy importantes también son los personajes, con un elenco cargado de caras conocidas. Y lógicamente con mención especial a Ralph Fiennes que se marca un papelón y es capaz de ofrecernos su versión más cómica, aunque también a Willem Dafoe que consigue ser un verdadero antagonista a la altura. Otra mención especial para Harvey Keitel, cuya actuación en la película es corta, pero es oro.

Para mí es muy recomendable, ahora bien hay que saber que no es una película para todo el mundo (porque como no consigas entrar en su universo te vas a aburrir) y el género real es drama-comedia (ósea que no te esperes una spoof-movie o algo por el estilo.)



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Ficha El Coro de Tokyo

Mad Warrior

  • 20 Nov 2021

6



El Coro de Tokyo
Las cosas no salen como uno quiere, y menos cuando se está atrapado en una sociedad donde el caos económico amenaza constantemente al humilde ciudadano.
Así que, ¿de qué sirve estudiar, graduarse, trabajar y esforzarse? ¿Y de qué le servirá a nuestros hijos?

Tras un correcto melodrama sobre los principios morales y la situación del Japón de principios de la era Showa llamada “The Lady and the Beard”, Yasujiro Ozu da un paso bastante importante en su carrera que para muchos permanece desconocido. Corre el año 1.931 y “The Neighbors Wife and Mine” ha revolucionado el cine nipón al ser la primera producción hablada del país; llega la innovación, los nuevos tiempos, y parece que así lo siente el nativo de Tokyo, quien está harto de entregarse a las comedias ligeras y los géneros populares de Shochiku, si bien cosechan relativo éxito.
Mucho antes de llegar la confirmación definitiva de la madurez con la imprescindible “He Nacido, pero...” y luego con “Historia de una Hierba Errante”, se propone enfocar su arte hacia terrenos más serios, y lo hace partiendo de una serie de relatos del autor y guionista Komatsu Kitamura adaptados por Kogo Noda. Pero desde la productora le instan a dejar ciertos toques de humor, esto hará de su obra una interesante fusión de estilos; aun así el inicio, en el patio de un instituto, es puramente cómico y remite a aquellos títulos tempranos protagonizados por estudiantes y tan inspirados en el cine de Chaplin, Lloyd y Keaton.

Pero esta vez la acción no se va a limitar a este escenario; centrándose en el joven Shinji, que hace el gracioso frente a sus compañeros y se burla del maestro de educación física, Ozu rompe el tiempo presente viajando varios años adelante (práctica un tanto confusa para el espectador actual) y presentando a aquel chico convertido ya en un padre de familia con trabajo estable. Mientras se mantienen los tonos ligeros, aquél empieza a marcar el camino hacia segmentos más propios del melodrama dejando entrever muchos elementos que serán una parte esencial de su cine posterior.
Importante es que el foco del drama sean las oficinas y el seno del hogar, por donde deambula Shinji como un asalariado más esperando a que la suerte caiga en sus manos y en la de su familia (formada por su mujer y sus tres hijos). La fatalidad se instala cuando, en defensa de un compañero al que quieren despedir, él acaba fuera de la empresa, dejando bien claro Ozu su alegato: no pueden existir héroes en una sociedad de paro, hambre y escasez, aunque algunos lo intenten disimular imitando el estilo extranjero (esa oficina llena de objetos modernos que se nos muestra a lo largo de rápidos planos y varios increíbles travellings).

El pesimismo del cineasta con respecto a este Japón posterior a la crisis de 1.927 y ya entrado en la invasión de Manchuria, se acentúa con un viaje a la ciudad donde ese coro al que hace ilusión el título parecen formarlo los vagabundos y hombres derrotados que pasan el día sentados en las aceras o dando vueltas para buscar un empleo digno; a lo lejos las chimeneas de las fábricas echan humo y espesan el ambiente (que 22 años después se captará de mejor manera en “Cuentos de Tokyo”). Esos estudiantes del inicio dispuestos a enfrentarse optimistas a un brillante futuro se dan de bruces ahora con una negra realidad sin esperanza, tal cual le sucede al protagonista.
El efecto colateral de dicha depresión social es que se introduce en el hogar y hace temblar sus cimientos; así se prefigura el gran conflicto padre-hijo de “He Nacido, pero...” a partir de una discusión por una simple bicicleta. El resultado es una muestra de irritante rebeldía por parte del primero a la que el segundo ya es incapaz de aspirar (“siento que he perdido el espíritu”, confesará a su mujer en un instante desgarrador), rebeldía que se expone, y desde distintas perspectivas, como un acto de insurreción contra las ataduras utranacionalistas de aquella era Showa; Shinji halla la inopinada solución, y ahí radica la originalidad de la historia, en su antiguo profesor del instituto.

Con este encuentro, casi milagroso, se plantea una expiación de los pecados de la juventud para asegurar el futuro y aspirar a la auténtica madurez (las secuencias, resueltas con humor, de ambos anunciando el restaurante y convertidos de nuevo en maestro y alumno son una pura genialidad). Así, Ozu aboga por aligerar los tonos del film, acercándose al melodrama al estilo de Borzage o Shimizu, pero sin descender a la sombría tragedia como ya ha hecho (los personajes de sus “noir” sólo hallaban una salida en el mundo del crimen) y hará después en sus más oscuros y violentos relatos.
No da la impresión, por tanto, de que la familia protagonista se precipite a una insalvable destrucción; el director observa la miseria del caos social con dureza pero hace que la esperanza y la felicidad les esté esperando en un recodo de la estancia. Del mismo modo el elenco hace gala una gran versatilidad para manejarse tanto en lo humorístico como en lo dramático, en especial los magníficos Tatsuo Saito y Tokihiko Okada; Emiko Yagumo, actriz estrella del periodo mudo, hace otra vez equipo con éste y ambos demuestran su perfecta química, si bien su actuación, plenamente dramática, es menos sorprendente que otras ocasiones.

No faltan otros habituales de Ozu como Choko Iida y el gran Takeshi Sakamoto, y una sorpresa absoluta para los fans será ver a Hideko Takamine, de las actrices más importantes y mejor pagadas del cine japonés clásico, actuando por primera vez a sus órdenes (en su segunda película) con apenas ocho años, y muy creíblemente, todo sea dicho, encarnando a la hija del protagonista.
Hoy en día “El Coro de Tokyo”, teniendo en cuenta sus fallos y lo que vendría más tarde, no parece alzarse entre sus trabajos más representativos, pero en su momento significó todo un logro para Ozu, quien empezó a ser realmente considerado como un autor de pleno derecho por crítica y público. El puente necesario para llegar a “He Nacido, pero...”.



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Ficha Los Siete Samuráis

Mad Warrior

  • 24 May 2021

10



Los Siete Samuráis
En el Festival de Venecia de 1.955, dos obras maestras del cine japonés comparten en León de Plata: “El Intendente Sansho” y “Los Siete Samuráis”.
En ese momento la película de Akira Kurosawa ya es todo un éxito en su país de origen y su fama se extiende rápidamente a nivel internacional.

Cuesta creer que el concepto original de su historia difiriese tanto de lo que acabó siendo, pues en un principio el director y Shinobu Hashimoto iban a narrar las cotidianidades de un samurái noble, hasta que el productor Sujiro Motoki vino con una idea basándose en datos históricos de samuráis que habían entrado en combate en defensa de campesinos pobres; para confeccionar el complejo guión se trajeron a Hideo Oguni y así Kurosawa, tras haber dirigido dos títulos situados en el contexto de las guerras de clanes de los siglos XI y XII, se vuelve por primera vez (que no por última en su carrera) hacia el turbulento periodo histórico.
Es el de las provincias de guerra (desde la era Entoku (1.489) hasta el inicio del periodo Edo, alrededor de 1.600), donde la supremacía del poder conducirá al extenso reino “de paz” bajo la orden del linaje Tokugawa. No lo sabe todavía, pero va a llevar a los ejecutivos de Toho al límite de su paciencia, pues el rodaje, desde Mayo de 1.953, se alargará once meses hasta la posproducción, con condiciones inhumanas para el equipo, agotamiento de fondos en dos ocasiones, escasez de caballos (importados del extranjero) para las secuencias de acción, la construcción de decorados en exteriores de Shizuoka y no en estudio.

Aun así Kurosawa, que también se ha iniciado en la filmación con varias cámaras, tenía un concepto muy lúcido de lo que quería hacer, su primera obra de samuráis de pleno derecho, la cual abre un retumbar de tambores de ritmo fiero pero constante que asemeja las pisadas en la tierra y los cascos de los caballos, anunciando batalla, sangre, muerte, sacrificio y espíritu de lucha; tras esta excelente muestra del uso de la música y los sonidos por parte de Fumio Hayasaka, la acción empieza ya con el movimiento de un grupo (elemento usual del nipón), en este caso unos desalmados bandidos marchando con las luces del alba de fondo hacia una aldea escondida en las montañas.
Al otro lado un segundo grupo, el formado por los campesinos a los que los anteriores explotan y torturan; aquí cobrará vital importancia la visión del director con respecto a la autenticidad del entorno y las interpretaciones y la profundización en la psicología de los personajes. Su intención, como iremos descubriendo, es situar al espectador desde un punto de vista completamente objetivo y abierto a la multiperspectiva emocional y filosófica. Por ahora, tras haber sido impregnados con el hedor que emerge de sus chozas y ropajes, estamos del lado de los agricultores, desesperados por encontrar a alguien que les ayude a combatir contra los malhechores.

Kurosawa y sus guionistas deciden arriesgarse y hacer que unos samuráis accedan a ponerse a las órdenes de personas de un rango social inferior por una escasa remuneración; es la primera vez que esto se contempla en el “jidai-geki” y es, por tanto, una revolución en la época, pero para dicha empresa los nobles guerreros son degradados hasta hallarse casi en el mismo estatus que los campesinos, así que Kurosawa apuesta por algo muy diferente a las típicas luchas entre clanes propias del género. La estructura argumental constituye un movimiento y una evolución en todos los sentidos, dividida en tres actos pese a un interludio entre dos grandes fases temporales.
El primer acto se refiere a la unión de los miembros, que en el fondo recuerda al cine de Hawks, con el acto de reclutamiento contratando sólo a profesionales; poco a poco los siete futuros compañeros se van uniendo, y el guión concede, algo también inédito, un tiempo esencial de acercamiento a cada uno de ellos hasta que el nexo de unión para con el inconsciente del público se vuelve inquebrantable, pues como en la historia, una vez constituido el grupo, todo acto individual queda excluido; estos son Kambei, Katsushiro, Shichiroji, Heihachi, Kyuzo y Gorobei, y un séptimo elemento es incorporado con el fin de romper el estricto espíritu militar: Kikuchiyo.

Pese a esta unión y jerarquización, el cineasta se centra en tres de ellos: un magnífico Takashi Shimura se transmuta en el “tateyaku” (jefe de la compañía según los principios del kabuki y el ken-geki), Kambei, el samurái virtuoso y comandante estratégico garante de los valores del bushido; Isao Kimura es Katsushiro, el “nimaine”, el samurái novato y bello, siendo el campo de flores el reflejo de su idealización de la pasión y los sentimientos; Kurosawa pone en relación-oposición al joven refinado y a Kikuchiyo, donde un Toshiro Mifune desatado y con plena libertad de improvisación hace de él un personaje vital.
Con Kikuchiyo, que se distingue de sus compañeros con sus formas rústicas y excesivas, se persigue esa perspectiva antes mencionada; se trata no de un samurái, sino de un hijo de campesinos que aspira a serlo, por lo tanto no habita ni en un mundo ni en otro y es el único con la capacidad de observar ambos con plena objetividad. A través de su mirada, Kurosawa borra todo acto de idealización y condena, aunque sin rechazar nunca el humanizar tanto a samuráis como campesinos, y el momento clave para comprender el sentido moral de esta visión llega al descubrir Kikuchiyo los tesoros de guerra que ocultaban los aldeanos.

Esta conjunción de conceptos, desarrollada desde el principio y en la cual se profundiza durante el segundo acto, con los ronin habituándose a las inclemencias del entorno rural y al carácter de las gentes mientras preparan su estrategia de guerra concienzudamente, es sin duda una novedad no sólo para el “jidai-geki”, sino para gran parte del cine époco y de aventuras (el sacrificio de un grupo en defensa de la libertad de otros, la presencia de un idilio amoroso entre jóvenes (el de Shino y Katsushiro), las insinuaciones homosexuales (de éste último), y la total distinción y a la vez semejanza de los que fueron opresores (los samuráis) y los oprimidos (los campesinos) ).
Un tercer acto, más largo, prepara por fin la contienda entre las facciones, donde grandes secuencias de acción conviven con pasajes más calmados; aquí Kurosawa plantea la distinción total con el grupo de los bandidos, cuyos miembros no interesan. Éstos también son samuráis, pertenecientes a uno o varios clanes que se han deshecho, pero al revés del grupo de Kambei, se han convertido en forajidos que traicionan el código de honor de los guerreros; se trata de una lucha de hermanos de armas ubicados en universos diferentes. Por otro lado, la multiplicidad de las cámaras aporta para el director un toque singular destinado a componer una paleta de emociones basada en la perfecta armonía de tonos y movimientos.

Aquí, en cada ataque, la acción se eleva a un punto culminante pues la conciencia plena del movimiento y la cadencia rítmica permite que dicha acción llene todo el encuadre; en este enclave que es el pueblo se nos arrastra a las entrañas del épico combate y nuestros sentidos vibran con la combinación de elementos naturales (la furiosa tormenta, el fuerte viento, el olor del fango) y físicos (el galope de los caballos, el restallar de las katanas, los cuerpos de los hombres, sudando y sangrando). Un espectáculo de intensidad desasosegante donde Kurosawa, entregado al fervor de la violencia, evoca la belleza épica de Ford, Vidor o DeMille, capturada con rigor por la fotografía en blanco y negro Asakazu Nakai.
Pero no sólo cuenta la maestría sobre la orquestación escénica y la potencia, casi onírica, de las imágenes, para enroscarnos en el universo de la batalla, sino la humanidad que expresa el director durante su desarrollo; cada una de las muertes de los héroes tendrá la suficiente fuerza emocional para conmovernos y desgarrarnos, pues ya hemos tenido tiempo de caminar a su lado, de escucharlos y compartir sus inquietudes, miedos y deseos. Kurosawa, Hashimoto y Oguni se esfuerzan en construir un catálogo de personajes rico y profundo, sobre todo creíble y humano.

De ahí que todos los actores, desde los protagonistas Shimura, Mifune, Kimura, Daisuke Kato, Minoru Chiaki, Yoshio Inaba, Seiji Miyaguchi y Yoshio Tsuchiya a los secundarios Kamatari Fujiwara, Keiko Tsushima, Bokuzen Hidari y Kokuten Kodo, gocen de una magnífica caracterización; gracias a esto ni una sola línea de diálogo, ni una sola de sus intervenciones dramáticas, parece forzada o poco relevante. Kurosawa, como capitán de sus tropas (por algo le llamaban “El Emperador”), extrae de cada actor enormes interpretaciones en función de su relación con otro en pantalla.
A lo largo de la Historia, muy pocas aventuras de acción han sabido conjugar tan bien sus virtudes técnicas, artísticas, dramáticas y filosóficas como ésta, lo que la convierte no sólo en una obra maestra de su género, sino en una experiencia de alcance universal que trasciende todos los límites conocidos y que es preciso habitar desde el cuerpo, el corazón y el inconsciente. El gesto último, descorazonador, muestra claramente esa distancia ontológica entre un grupo y otro, pese a haber compartido el mismo escenario de dolor: ¿ha merecido la pena tanto sacrificio?, ¿obtendrá el sufrimiento alguna recompensa de espíritu?

Kurosawa, como ningún director se ha atrevido a hacer, nos reta a desafiar la moral dudosa de esta secuencia final y a replantearnos otra vez la pregunta, mientras las tumbas de los caídos por honor descansan sobre la colina y el entorno se llena con los cánticos de los campesinos, ya libres de los males y de las obligaciones para nadie más que ellos mismos...



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Ficha A Colt Is My Passport

Mad Warrior

  • 24 May 2021

8



A Colt Is My Passport
Dos asesinos en una situación embarazosa. Dos hombres solos perseguidos, acorralados, sentenciados a muerte; a un lado los hombres cuyo jefe han matado, al otro los que les contrataron.
La huida se convierte en un imposible. ¿Podrán salvarse del acoso de los gángsters?

Aunque el cine negro esté más muerto que vivo en territorio estadounidense, en otros países se mantiene vigente y pletórico de fuerza; los japoneses, y principalmente desde Nikkatsu, se facturan todo tipo de propuestas que juegan y lo desfiguran para deleite del público, y si hay un actor que esté destacando como héroe del género es sin duda Jo Shishido, quien en ese mismo año aparecerá en otros trabajos igual de memorables (“Marcado para Matar” y “Massacre Gun” entre ellos) que el que nos ocupa, la obra maestra, por ende la más conocida, de Takashi Nomura.
Éste, un actor que pasó a ser asistente y más tarde a realizador (de esos casos extraños dentro de las productoras), sobre todo especializándose en el cine de acción y criminal como muchos de sus colegas, se pone al frente de la muy libre versión de una novela del gran y versatil autor Shinji Fujiwara, tan adaptado al cine, escrita en una semana por Hideichi Nagahara y Nobuo Yamada, cuyo rodaje, rápido y barato (en la línea de lo que hacía Nikkatsu), está colmado de problemas. Pese a todo esto, contar un director tan entregado como él y la inestimable ayuda de Shishido, que aporta ideas sin parar, magnifica lo que podría haber sido otro “thriller” corriente de la compañía.

Si el “exploitation” es un escaparate donde exponer libremente las influencias del autor, esta obra sirve de perfecto ejemplo; la del “spaghetti western” está llegando también al cine nipón y el director no lo esconde. Así empieza su epopeya, con una melodía que podría haber compuesto Morricone (silbido incluida), pero ese mérito se lo lleva Harumi Ibe; melodía de tonos épicos y duros que conscientemente anuncia muerte, violencia y tristeza. Pero lo que sucede al iniciarse la historia de “A Colt is my Passport” es que somos transportados a los abismos del género negro, tan densos, rabiosos y cínicos como siempre.
Una organización, no yakuza sino de gángsters modélicos porque se prefieren conservar las tradiciones novelescas y americanas, contrata a Kamimura y Shiozaki para acabar con Shimazu, jefe de una banda rival cuyos tratos y traiciones no quedan del todo muy bien explicados; importa menos esto que la precisión con que Nomura observa el proceder de un asesino profesional, su metodología y serenidad, y Shishido se amolda de maravilla al carácter del lacónico Kamimura, en quien se irá profundizando y revelando las capas de un personaje mucho más complejo y torturado de lo que aparenta a primera vista.

Tras esta primera parte se desata la verdadera intriga al centrarse los resortes de la trama en la huida de la pareja, algo estereotipada (el parco veterano y el joven impulsivo). Pero no destacarán precisamente las secuencias de acción en el film (cuya unidad estará dirigida por Yasuharu Hasebe); en su lugar elabora atmósferas agobiantes, de puro suspense e incómoda violencia, que no sólo se perfilan gracias a la fotografía en blanco y negro grasiento y sudoroso de Shigeyoshi Mine, sino a la obstinación del guión por cortar toda vía de escape, terrestre y marítima, a los protagonistas, atrapados en una cacería sin cuartel (se referirán a ellos como ratas).
La clave para mantener la tensión está en la continua fuga frustrada de Kamimura y Shiozaki. Un motel, oscuro refugio de perdedores y hombres errantes, se transforma en un escenario primordial donde la camarera Mina, alrededor de la cual se construye una trágica subtrama que la une a la banda de perseguidores, será imprescindible para el desarrollo de los hechos, además de reflejar todo lo que es el primero: el fracaso de no hallar un lugar en el Mundo, el rechazo de uno mismo, la herida de un pasado cruel y la permanente huida hacia ninguna parte. Y frente a la lealtad inquebrantable y el honor de los protagonistas, la traición y la violencia de sus cazadores y el patetismo de los jefes.

A través de sus sobrias y elegantes técnicas a menudo interrumpidas por rápidos “zooms” sacados de los “westerns” mediterráneos, Nomura impregna a este relato negro y desolador inscrito en la tradición del “hard-boiled” las bellezas formales de la “nouvelle vague” y el “polar”, heredadas de Decoin, Cavalier y Becker, y Melville en especial (sus climas desasosegantes y personajes marcados por el sufrimiento tan característicos...), y la imaginería propia del género, aquí inclinada hacia su lado más “pulp”, sucio y visceral, al que han descendido autores como McBain, Westlake, Thompson o el nipón Haruhiko Oyabu.
Y como en un acto de rebelión explícita, Kamimura se liberará de toda la opresión que han estado ejerciendo sobre él librando un duelo a muerte en campo abierto contra sus perseguidores, demostrando el cineasta a lo largo de este excitante clímax su dominio del ritmo, la escenografía de la acción y la intensidad de la puesta en escena y su tremenda devoción por el cine del Oeste. Rifle en mano, solo ante el peligro, como un Cooper o un Bogart cualquiera, Shishido se impone implacable respondiendo la violencia con violencia; menos sorprendente se revela el actor y estrella de la canción Shigeki Fugio, aunque los dignos Eimei Esumi, Ryotaro Sugi y la preciosa Chitose Kobayashi lo compensan con creces.

Por desgracia la suerte no acompañó a Nomura y su película no fue el éxito que Nikkatsu esperaba (sobre todo comparable al de sus colegas Nakahira, Masuda o Furukawa). Pero, como ya ha ocurrido con otras tantas obras, el tiempo y la cinefilia la han situado en un lugar de importancia para el género (aunque sus similitudes con “A Quemarropa”, “Blast of Silence” y “Le Samourai” pesen más de la cuenta).
Considerada hoy entre los clásicos japoneses del “thriller” y el “neo-noir”, es también el trabajo favorito de Shishido de los más de 100 en los que actuó para la compañía.



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Ficha Endless Desire

Mad Warrior

  • 24 May 2021

7



Endless Desire
Al igual que sucedería en un “western”, veremos cómo un ferrocarril, símbolo de la modernidad, atraviesa una tierra diezmada y destrozada por la guerra.
En su interior, cinco individuos esperan para reunirse más tarde y poner en marcha su plan, claro y estudiado: hacerse con una gran fortuna.

Pero desde el primer momento en que les vemos cruzarse en esa estación de Hiroshima, donde aprieta un calor sofocante, somos conscientes de que su empresa acarreará problemas y acabará descarrilando, al estar todos dominados por un deseo iterminable, a la más absoluta de las catástrofes. Estos son los protagonistas de la tercera obra del aún joven Shohei Imamura, a quien le fue encargada después de compensar a Nikkatsu con el mediocre melodrama “La Estación Nishi-Ginza”; escribe el guión a partir de una novela del gran autor Shinji Fujiwara (de quien adaptará “Intento de Asesinato”).
Los productores le obligan a suavizar el tono y añadir pinceladas de comedia y romance para rendir bien en taquilla, haciendo revisar el libreto a Hisashi Yamanochi, pero su impronta no sólo es palpable con respecto a la inmediatez documental con que muestra el escenario donde tendrán lugar los hechos, esa Shinmachi de los suburbios en cuyas estrechas y sucias calles cohabitan hacinados pobres y privilegiados, sino en cómo radiografía las personalidades, inquietudes y manías y subraya los rasgos animales de ese grupo de anónimos criminales desesperados por encontrar un alijo de morfina enterrado en el lugar años atrás por un oficial.

Un farmacéutico, un vendedor, un profesor, un yakuza y la supuesta hermana de dicho oficial, todos ellos, ladrones que le ayudaron en cada robo, acaban unidos en un momento en que el país está viviendo una rápida recuperación económica, para desenterrar los vestigios de una guerra pasada y hacerse ricos en el mercado negro; pero hay una presencia de más en este grupo, permitiendo al director desvelar cuanto antes la desconfianza entre ellos. Mientras se desarrollan dos subtramas emocionales: la del profesor y el yakuza (la del odio) y la del vendedor y la mujer (la del amor no correspondido).
Otro romance envuelve al hijo (Satoru) del propietario que alquila la casa al quinteto y a una chica del barrio (Ryuko); esta historia, más ligera, está metida con calzador por pura exigencia de Nikkatsu, no aporta nada, además de desdibujar y atontar a un personaje que podría haber gozado de un cariz más serio. De hecho el film está atravesado por el humor, pero Imamura, muy inteligente, lo vuelve lo suficientemente negro para que el tono no caiga en la comedia, pues su pretensión es meternos de cabeza en una atmósfera agobiante que exuda rabia y está impregnada de sudor y porquería.

Haciendo avanzar a un ritmo frenético su historia, en deuda con el “western” y el cine negro de atracadores (como si se unieran “El Tesoro de Sierra Madre”, “La Junga de Asfalto”, “Larceny, Inc.” y la nipona “Okami”, donde también actúa Taiji Tonoyama), y pese a que el tono general la acerca al estilo temprano de Ishii, Okamoto o Suzuki, el cineasta deja ver en ella los rasgos que dentro de poco serán característicos de su cine. Con cada metro de túnel que excavan los protagonistas para alcanzar el tesoro, hundiendo sus pies en el fango, clavando sus uñas en la tierra y empapándose con los efluvios de las tuberías, más se degeneran y descienden al inframundo de sus primitivos instintos hasta convertirse, física y emocionalmente, en bestias sanguinarias y desalmadas.
Esta deshumanización por la codicia crece paulatinamente pero se precipita sin control a partir de esa noche de fiesta en el pueblo, punto de inflexión del argumento donde la fatalidad, con una sonrisa maliciosa, se conjura contra los perversos (si bien se eliminan las transparencias entre malos y buenos, típicas del “noir” clásico) y hace brotar la tensión en el seno del quinteto revelándose poco a poco las intenciones y deseos individuales. El clima de violencia y angustia pondrá a todos al límite, a lo que contribuye su lucha a contrarreloj para desenterrar el alijo (un mero “macguffin” de la trama) debido a unas repentinas reformas en el barrio.

La fuerza de estos presagios de desastre, a los que el cine habitua a sufrir a sus ladrones y criminales, nos arrastra a una lucha de traiciones y engaños que remite a la raíz más desapacible del negro; el efecto que provoca, con cada uno de los integrantes sucumbiendo bien por los reveses naturales del destino, bien por los crueles actos humanos, es desalentador y termina produciendo una sensación inevitable de náusea. La pésima intervención de Hiroyuki Nagato en la intriga no entorpece esa sucesión de sorprendentes giros climáticos, inesperados incluso para mí.
Misako Watanabe, galardonada por su papel, se hace con las riendas revelando como nunca su cariz de mujer fatal y pérfida durante un tramo de venganza y huida bajo una tormenta (que ansiarían filmar muchos maestros del “noir”) donde de mejor manera se conjugan las virtudes técnicas del film, en especial la elaborada puesta en escena de Imamura y Kimihiko Nakamura y la labor de Shinsaku Himeda, experto en la creación de atmósferas intensas y absorbentes por medio de sus claroscuros y fotografía de tonos grasientos y carbonosos. Y cómo no el hado de la fatalidad acaba condenado el Mal en una catártica secuencia poderosamente psicológica.

Tonoyama y Watanabe encabezan soberbios el elenco protagonista, que completan unos Ko Nishimura, Takeshi Kato, Shoichi Ozawa e Ichiro Sugai adaptados de maravilla a sus obstinadamente cínicos y repulsivos personajes, culpables por un motivo u otro, desprovistos de todo rastro de moral. Y es que el segundo de los “deseos” de Imamura en su primer año de cineasta ya pone de manifiesto su obsesión.
La de regodearse en los abismos más farragosos de la miseria, la ambición y la perversidad humana (si bien deja claro que podemos sobrevivir satisfaciendo nuestros deseos, pero nunca dejándonos gobernar por ellos); una lástima que los jefes de Nikkatsu no le dejasen hacer la película como quería (su deseo interminable encaja bien con el título y la esencia de la obra).



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Ficha Gran Torino

Mad Warrior

  • 24 May 2021

9



Gran Torino
A pesar de que las épocas y la tierra que uno pisa cambian, muchas cosas perduran contra el tiempo, ya sea la flamante carrocería de un Ford Gran Torino Fastback de 1.972 o la incomprensión con los diferentes, la actitud retrógada y la amarga visión de un mundo demasiado distinto.
Si hubiera tenido la oportunidad, Walter había dicho que nunca es demasiado tarde para cambiar...

Después de ganarse los elogios con su lúcido y devastador díptico sobre la 2.ª Guerra Mundial, el sr. Clint Eastwood se toma un descanso para, pese a sus 78 años, volver pleno de energías y afrontar en tan solo unos meses de diferencia, dos grandes obras en 2.008: la primera sería “El Intercambio”, pieza mayor de su filmografía de producción fastuosa que iniciaría esa larga lista de trabajos centrados en hechos reales e históricos protagonizados por héroes ordinarios; la segunda es su opuesto, pequeño proyecto filmado en Detroit que apuesta por la sencillez y la sensibilidad dramática.
Sin saberlo, o quizás sí, el minucioso guión de Nick Schenk que tanto fue rechazado antes de llegar a Warner Bros. (por sus políticamente incorrectas connotaciones) se convertiría en una especie de testamento del actor/director y a la vez síntesis de todo lo que había sido en el cine. No en vano esta historia se inicia con un funeral, lo que ya determina su cariz oscuro además de ser un presagio de una posible estructura cíclica donde el acecho de la muerte estará muy presente; sin haberse puesto ante la cámara desde “Million Dollar Baby”, Eastwood se transmuta en el envejecido Walter Kowalski, quien desde el principio se muestra tal como es, para deleite sus fans.

Veterano de la Guerra de Corea, trabajador de la empresa Ford ya retirado y reciente viudo, esta versión más anciana de Tom Highway acepta con desaire y furia un mundo que ha avanzado más deprisa que él cuyo aire está contaminado por las nuevas generaciones, responsables de la decadencia de la sociedad, una familia cómoda que no soporta y un vecindario que poco a poco se ha vaciado de la presencia norteamericana para quedar atestado de inmigrantes pobres y criminales. Él es, como el coche que da título al film, un vestigio, caduco aunque firme, de una época extinguida.
Además de “macguffin”, su Gran Torino también sirve como inopinada unión entre él y su joven vecino asiático Thao, quien, forzado por la banda de su primo, intentó robar. Y se abre la brecha. En su obra Eastwood ha sabido dar cuerpo y voz a hombres que han sido parte de la violencia inevitable de la fatalidad histórica, y en cuyos hombros descansa la marca del sufrimiento y una culpa que no acepta salvación; el joven sacerdote Janovich fracasa en su intento de confesar a este cínico malhumorado y demasiado clarividente ante el avance de la inhumanidad y la perdida de valores. Pero como Josey Wales antes que él, Walter será capaz de hacer cicatrizar esa herida a través de estrechar lazos con una comunidad ajena.

Tildar a “Gran Torino” de emplear la intolerancia racista y fascista es observar su superficie sin el valor de profundizar, y el director siempre ha procurado esto; políticamente incorrecto por atreverse a hacer algo que nadie sería capaz de hacer en la actualidad, como es el denunciar el racismo desde cualquier perspectiva (la de los sudamericanos, negros, asiáticos, blancos...), Eastwood permite una comunidad entre lo viejo y lo nuevo hallando en esos vecinos hmong la huella de un pasado histórico común (desciendo una vez más al desastre de Vietnam) que acaba uniéndole a ellos más que a su propia familia, restituyendo la huella fósil de ese pasado terrible.
Walter tendrá que abrir su espíritu a un chamán hmong y verse reflejado en el espejo (como otros muchos personajes de su álter-ego) del cuarto de baño de sus vecinos para encontrarse a sí mismo. Los largos viajes de aprendizaje vital de Red Stovall, Butch Haynes, Will Munny y por supesto Wales se condensan en el vecindario, que no sufre la invasión de la fría oscuridad de “Mystic River”, y este viaje, como aquellos personajes, se realiza en compañía de un joven, un hijo espiritual que también aprenderá el valor de la vida y la muerte, en quien poder apoyarse para extraer los demonios interiores y lograr un triunfo ajeno para compensar el fracaso personal.

Este viaje protagonizado por Walter y Thao tendrá su punto culminante en una confesión (versión honesta de aquella falsa antes compartida por el cura) donde se revela de forma desgarradora la presencia de dichos demonios con la esperanza de mitigar la rabia y conducir la herida del insoportable pasado hacia un camino de paz y salvación; su serena preparación de la venganza por lo sucedido a Sue (sin duda algunos de los minutos más conmovedores del film) refleja su aceptación de su destino. La sangrienta carnicería de Wales se convierte en un acto de autosacrificio que deja a otro cargar con el fantasma de la violencia y la culpa inclinándose éste, por primera vez, hacia el rol de víctima.
Al asumir esa imagen especular de aquellos caídos en su guerra (la que pesa sobre su espíritu más que sobre la Historia), no se inclina del lado del asesino y anula su semejanza irrevocablemente. Manejando una factura técnica impecable donde sobresale la ausencia de estridencias, Eastwood sabe explotar la figura implacable y áspera que le dio la fama, pero su contraído rostro, duras maneras y grosero vocabulario (con algunas de las más tajantes y divertidas frases pronunciadas en su cine), oculta un espíritu puro, sabio, humanista y hasta simpático.

Junto a él unos buenos actores, hmong y noveles casi en su totalidad, donde destacan de manera soberbia Ahney Her, Chee Thao y Nana Gbewonyo; y no debemos olvidar la hilarante intervención de su hijo Kyle. Pese a representar a este comunidad por primera vez en el gran cine, no tardó en ser criticado por sus retratos estereotipados, típicos de Hollywood; pero Eastwood es un hombre acostumbrado a estos injustos comentarios (y otros peores).
Los colores ocres de la fotografía de Tom Stern embellecen aún más la obra más lucrativa de la carrera del actor/director (jugó a su favor el que volviera a ponerse ante la cámara), un drama de esencia clásica y registros sensibles, que no sentimentales, donde el maestro, en efecto, concluye ese longevo y cansado viaje que iniciaron sus protagonistas tiempo atrás; la paz eterna que muchos de ellos hallaron en La Tierra, como Wales, tres décadas más tarde sólo existe en el Cielo para Walter...



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Ficha Wheelman

DE NIRO

  • 24 May 2021

6


Wheelman
Buena película de acción con Frank Grillo como protagonista principal, el es un conductor que debe llevar a dos ladrones a robar un banco, pero como en toda película de este género siempre hay alguna mexicaneada, quiero decir que hay traiciones de por medio, el protagonista deberá transportar el dinero mientras escapa de la mafia y de peligrosos matungos, es buena teniendo en cuenta que la cinta transcurre con Grillo en su auto recibiendo llamadas de su jefe, amigos y de su mujer un combo que lleva a la máxima tensión, el actor es muy bueno para estos papeles.



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