Tercera parte de las andanzas del inspector Clouseau, en esta ocasión, ni está dirigida por Blake Edwards, ni protagonizada por Peter Sellers. Y como era de esperar, se notan muchísimo las carencias.
Para empezar, el actor protagonista no tiene ningún carisma, no hace gracias, se hace hasta pesado.
Por la otra, tenemos una trama que resulta bastante regular, donde el protagonista ronda por los escenarios más que ser protagonista, donde hay demasiados agujeros, no queda bien cohesionado y no termina de enganchar bien.
Tiene algún toque cómico, pero en general es humor muy estúpido, que no divierte lo más mínimo, muchas escenas como que no quedan bien finalizadas y te deja mal sabor de boca.
Una película para fans de la saga, para verla por verla, porque la verdad es que deja bastante que desear.
hace tiempo que no me reia tanto con una pelicula y aunque ya habia escuchado recomendaciones sobre ella , solo que por su fotografia y el titulo tenia mis dudas hasta ahora que me anime a darle una oportunidad y resulto toda una sorpresa , es una trama simple sobre tres niños que quieren recuperar un dron propiedad del padre de uno de ellos desencadenando una serie de enredos con escenas muy divertidas y es que las ocurrencias de los tres pequeños protagonistas provocan varias carcajadas ya que en parte su estilo de humor mezcla la inocencia infantil con algunas referencias sexuales y resulta imposible no reirse , es una pelicula protagonizada por niños pero hecha para entretener a un publico adulto
Película Argentina de suspenso y algo de acción, una familia esta en su casa de fin de semana y por trabajos del padre deciden volver en micro a la ciudad, en el camino son interceptados por unos maleantes que le roban las pertenencias a los pasajeros y con la mala suerte que matan a la mujer y al hijo del protagonista principal, un Arturo Bonnin que se convierte en un Liam Nesson que sale a cazar uno por uno a quienes le arruinaron la vida, también tiene bastante drama, eso me gustó a parte de las actuaciones que son correctas, es previsible pero le ponen un entusiasmo bárbaro.
Excelente documental dirigido por Spike Lee que retrata toda la elaboración del disco Bad de Mickael Jackson, canción por canción se van desmenuzando, como se escribieron, también la idea de hacer videos con directores de la talla de Martin Scorsesse, muchas entrevistas a cantantes, productores, sonidistas y personas que participaron en sus shows, dura dos horas y cuarto pero se hace muy llevadera y disfrutable.El rey del pop en su máximo esplendor.
Curiosa esta película, basada en la Primera Guerra Mundial, centrándose en la fuerza aérea, y con los alemanes como protagonistas.
Siendo una peli estadounidense, llama la atención, aunque conforme avanza la peli, con la forma de comportarse estos soldados y tal, se entiende que la hicieran así... No iban a poner a los soldados americanos tan egocéntricos y sociópatas, no, los americanos son todos héroes... jajjajajaja
Bueno, la peli cuenta la historia de un aviador, que a diferencia del resto, que suelen venir de clases sociales altas, este viene de baja alcurnia, pero sobresale rápidamente entre los demás.
Para ser bélica, no vemos demasiada acción a ¨nivel de tierra¨, quitando un par de escenas, en esta película lo principal son los aviones, y es que es todo un gusto ver representaciones de los aviones de la Primera Guerra Mundial haciendo maniobras, enfrentándose, etc, la verdad es que está realmente conseguido. Hoy día una película así no tendría ningún mérito. ¿En los 60? Me parece una pasada.
También destacar las escenas de lucha de aviones, que en ocasiones parece que estemos viendo un videojuego moderno. Molan lo suyo.
Y detrás de la historia del protagonista, vemos como el ejército alemán lo usa como maniobra propagandística, hasta la chocante parte final.
Una película diferente, interesante de ver.
Es una buena película de western biográfica sobre la vida del legendario Wyatt Earp, sus comienzos, trabajaba matando búfalos para quitarles la carne y el pelaje, su matrimonio con una joven que duró poco ya que ella murió a causa de la fiebre, esa situación lo derrumbó y estuvo varios años tirado, sumergido en el alcohol, pero logros rehabilitarse y consigue por azar el puesto de sheriff en un pueblito de mala muerte, impone la ley a los forajidos y se gana varios enemigos, eso sí aparecen sus hermanos para ayudarlo, muy buen elenco entre los que aparecen Kevin Costner, Gene Hackman, Tom Zisemore entre otros, aventuras, drama y algo de acción que para pasar una tarde de sábado esta muy bien.
Buena película de Disney en colaboración con Pixar la cual, sin ser de las mejores, entretiene y deja un lindo mensaje: ¨aceptar al diferente¨.
Tiene una buena calidad de animación (aunque, de las últimas, ¨Soul¨ me ha parecido claramente superior) y una historia que, como dije anteriormente, no aburre en ningún momento.
Tiene su buena cuota de fantasía y personajes queribles.
Recomendable!
No termina de explotar en ningún momento pues siempre lleva el mismo paso. Dos bandos, la española y los secuaces de Napoleón, una mujer y un general de distinto bando se enamoran y entre medias, ella canta coplas muy parecidas entre sí que no me han gustado. Es bastante monótona, por lo que no termina de entretener.
Muy buena tercera entrega y, por ahora, última de la saga la cual no se queda atrás en cuanto a calidad ya que mantiene el mismo nivel que las entregas anteriores (siendo la segunda película la mejor, sin dudas).
El film tiene muy buenas escenas de acción pero la que más se destaca es la última, en la Torre Eiffel (una escena impresionantemente buena).
Tiene momentos muy divertidos (al igual que en las partes anteriores), el carisma y la química de los dos protagonistas sigue vigente y la música está buena.
Recomendable!
Tiene lo necesario para entretener , es una película policiaca en la que se nota la buena química entre Sylvester stallone y Billy dee Williams dos policías que le siguen la pista a un terrorista de gran nivel , odiable y muy bien interpretado por rutger hauer que destaca en su papel de villano , en cuanto a stallone aún no tenía esa figura de fortachon aunque daba muestras de su calidad como protagonista y la película tiene unas escenas dramáticas y de acción muy bien logradas además de un ingenioso desenlace
Una película sobre el juego y la mafia china, con cierto toque cómico y con el bueno de Chow Yun Fat de protagonista.
La idea no está mal, pero el principal problema que le veo es que es una película de 2 horas que se podría haber contado perfectamente en 90 minutos. Y que conste, tiene sus cosas buenas y entretenidas, pero también tiene muchas escenas largas que no aportan nada a la trama y que solo logran hacer pesada una película que podría haber sido mucho más amena.
Tiene su parte humorística, con un humor la verdad bastante tonto, aunque en ciertos momentos simpático, tiene bastante acción, y las flipadas del prota en el juego, que son lo mejor, en el fondo.
Una película que se deja ver y que dió lugar a toda una saga.
No la recordaba tan desabrida. Lo cierto es que desde el primer momento la cosa dispara una esencia cutresca que no seduce en absoluto. La historia va sobre un mozo que trabaja en una pizza y que por casualidad reparte una de ellas a una señora a la que seduce y su teléfono queda en su casa con lo que ella lo utiliza dejándolo a más señoras para que le llamen y tengan su ración de cariño y sexo a la clave de ¨una de anchoas¨. Por otro lado, los hechos se suceden sin mucha chispa lo que hace que se haga pesada y aburrida, y uno desespera por que termina lo antes posible. Descafeinada y soporífera. Las meto dentro del grupo de las comedias juveniles malas de los 80´s...
Una secuela que, indudablemente, superó a su antecesora.
El guión de esta segunda entrega resulta ser súper dinámico por lo cual no aburre ni decae en ningún momento.
La dupla de Jackie Chan con Chris Tucker sigue funcionando muy bien logrando una gran química en pantalla.
Está repleta de situaciones divertidas que sin duda lograran sacarte alguna carcajada y muy buenas escenas de acción.
Recomendable!
Película protagonizada por un carismático Jackie Chan y un divertido Chris Tucker que no aburre ni decae en ningún momento.
Tiene una historia muy entretenida sin lugar a dudas.
Las escenas de acción están muy bien logradas ya que contienen adrenalina.
El film recuerda un poco a algunas buddy movies clásicas como puede ser la saga de ¨Arma Mortal¨, entre otras.
Tiene un buen apartado técnico y música acorde.
Recomendable!
Es una buena cinta de suspenso y drama con una trama de espionaje muy bien llevada a cabo, un colegio inglés- alemán al cual asisten niñas hijas de los jerarcas nazis con el objetivo de que aprendan inglés y sean el futuro del Tercer Reich, allí llega un profesor que tiene una misión encubierta, me pareció interesante la ambientación de los 30 y esa tensa calma que se vivía antes que se declare la guerra, me gustó que sea un caso real ya que el colegio que albergaba a las chicas funcionó desde el 32 hasta el 39 y destaco las actuaciones de Judie Dench como la dueña del colegio y Ediee Izard como el doble espía.
Entretenida y reivindicable adaptación de la tragedia homónima de Shakespeare, dirigida por Oliver Parker (“Dorian Gray”, 2009).
Otelo es un alto oficial moro recientemente ascendido que trabaja para la República de Venecia y que luego conquista el amor de la bella Desdémona. Sin embargo, toda su felicidad se vendrá abajo cuando sea engañado por un subalterno envidioso que le detesta profundamente.
Tras recibir la aclamación de la crítica y el León de Plata al Mejor Director en el Festival de Cine de Venecia, además de una nominación al León de Oro en el mismo certamen siempre por la comedia “A Midwinters Tale (In the Bleak Midwinter)”, 1995), el director, guionista y actor británico Kenneth Branagh aceptó la propuesta de David Barron de protagonizar una nueva adaptación del clásico “Otello” (1603) de William Shakespeare. Barron, que había sido productor asociado de la destacable “Mary Shelley’s Frankenstein” (1994) y luego produciría “Hamlet” (1996) siempre con Branagh como director, contactaría al actor, guionista y debutante director Oliver Parker para desarrollar una nueva, refrescante y sensual versión de la tragedia del desgraciado moro que cae presa de las intrigas y maquinaciones de un envidioso y pérfido alférez, cuyas últimas versiones interesantes se remontaban a las firmadas por Stuart Burge y Franco Zeffirelli en 1985 y 1986, respectivamente.
Con guión del propio Parker, “Othello” (1995) ofrece una adaptación relativamente fiel a la obra de Shakespeare, sin embargo, incorpora algunos elementos realmente refrescantes e innovadores que la convierten en una versión destacable. El primero de estos elementos que vale la pena mencionar la funcional traslación del espíritu de la tragedia shakespeariana al guión, en donde es posible advertir sin problemas y con una destacable intensidad la cosificación de la mujer como mera mercancía sólo que, en la metáfora de la subordinación femenina, primero al padre y luego al esposo, dentro del contexto de la sociedad patriarcal construida a partir de un sistema de valores esencialmente masculino. De esta forma, el trío protagónico de Otelo, Desdémona y Yago no es más que una tríada ofrecida en sacrificio para el desarrollo de la intriga y la conspiración, con el moro cediendo a la elementalidad de su carácter, su esposa firmando su sentencia por pasividad y el insidioso cayendo por el peso del descubrimiento de la verdad.
Un segundo elemento lo encontramos en el tratamiento ciertamente romántico, no sólo desde el punto de vista de la tragedia, sino en la intensidad de la relación entre Otelo y Desdémona. Es cierto que el guión incluye secuencias que refuerzan la idea de sensualidad y sexualidad como la del baile de Desdémona para Otelo o derechamente la escena de la noche de bodas, pero es necesario reconocer la capacidad y química interpretativa de Laurence Fishburne (Saga “Matrix”, 1999-2003) e Iréne Jacob (“La doble vida de Verónica”, 1990). El estadounidense, que se convertiría en el cuarto actor afroamericano en personificar a Otelo luego del mítico Paul Robeson en su versión teatral de 1943-1944 Yaphet Kotto y Ted Lange en 1980 y 1989 respectivamente, se las arregla para ofrecer un protagonista rico en matices, firme cuando es preciso y sensible en la cúspide de la tragedia, mientras que su coprotagonista franco-suiza no se queda atrás al ofrecer momentos de sumisión, delicadeza y dignidad, a pesar de la naturaleza ultrapasiva de su personaje.
Con todo, si “Otelo” (1995) fluye y fluye sin problemas desde un punto de vista narrativo ello se debe principalmente a la estructuración de su antagonista y, más aún, a la soberbia interpretación de Kenneth Branagh. Experto a esa altura en adaptaciones cinematográficas de Shakespeare (“Henry V”, 1989; “Much Ado About Nothing”, 1993; “A Midwinters Tale”, 1995) al margen de lo que realizaría más tarde (“Hamlet”, 1996; “Love’s Labour’s Lost”, 2000; “As You Like It”, 2006; “All is True”, 2019), un talentoso y carismático Branagh rico en matices interpretativos, quizás más burdo y menos sutil en su descaro, pero totalmente pérfido e inescrupuloso, que recuerda al interpretado por Micheál MacLiammóir en la mítica y definitiva versión dirigida por Orson Welles en 1951. Los cínicos diálogos de Branagh con el espectador rompiendo la cuarta pared no tienen desperdicio alguno y brillan por su simpleza y fluidez, lo que permite al espectador no necesariamente haber leído la tragedia de Shakespeare para comprender hasta el más oculto y execrable pensamiento de Yago.
Desde un punto de vista visual, “Othello” (1995) tiene una efectiva y sobria puesta en escena a cargo de Livia Borgognoni (“Star Wars, Episode I, The Phantom Menace”, 1999) y Desmond Crowe (“Mary Shelley’s Frankenstein”, 1994), que Parker pudo bien otorgado una mayor personalidad y singularidad. De la misma forma, el futuro director de “Fade to Black” (2006) se limita a realizar encuadres normativos y renuncia a proponer una composición plástica más arriesgada y personalista que le permita al film resaltar y encumbrarse como una de las imprescindibles versiones del clásico de Shakespeare, como las versiones de Welles, Burge y Zeffirelli. Sin embargo, tampoco sería razonable no destacar el correcto trabajo fotográfico de David Johnson (“Basil”, 1998) que tiene sus mejores momentos en las escenas intimistas de Othello y Desdémona y las reuniones clandestinas de Yago con Cassio y Roderigo, las cuales se filmaron en el Castillo de Orsini, así como las realistas secuencias exteriores filmadas en los canales de Venecia.
Además de los sólidos Branagh, Fishburne y Jacob, el film contó con un competente reparto secundario que incluyó a Nathaniel Parker (“Hamlet”, 1996) como Cassio, Michael Maloney (“A Midwinters Tale”, 1995) como Roderigo, Anna Patrick (“An Ideal Husband”, 1999) como Emilia la esposa de Yago, Nicholas Farrell (“Chariots of Fire”, 1981) como Montaño, Indra Ove (“Resident Evil”, 2002) como Bianca y Michael Sheen (“Wilde”, 1997) como Ludovico.
El franco-británico Charlie Mole (“Dorian Gray”, 2009) fue el encargado de componer la destacable banda sonora que brilla principalmente por generar acordes sinfónicos inquietantes y que rememoran heroísmo y aventura.
Con un presupuesto de US$11 millones, “Othello” (1995) se convertiría en un rotundo fracaso comercial al recaudar poco menos de US$3 millones. Sin embargo, recibió varias críticas positivas y elogios, principalmente por la actuación de Branagh y Fishburne. La película recibió una nominación al mejor actor de reparto en los Screen Actors Guild Awards y dos nominaciones al mejor actor protagónico y a la mejor película en los Image Awards (NAACP).
En resumen, una correcta y entretenida versión de la clásica tragedia de William Shakespeare, que brilla principalmente por un reparto sólido, y dentro de él un inspirado Kenneth Branagh.
Prosigue la tradición, la cruel tradición de conducir a un anciano a las cavidades del monte Narayama y ofrecerlo como sacrificio al dios que lo acogerá en su seno.
También es el sacrificio por el futuro de la familia, por el bien de los hijos y el bienestar de la comunidad...
No tardó en convertirse “Narayama Bushiko” en uno de los libros más aplaudidos y galardonados a la vez que polémicos tras publicarse como un relato corto en 1.956 y dar a Shichiro Fukazawa, para quien fue su primera novela, un prestigio a nivel nacional. Obra inmortal de la Historia del cine es la adaptación que dos años después realizó Keisuke Kinoshita, inédita en su estilo formal y narrativo, llevándose incluso la admiración del mismísimo Truffaut; para Shohei Imamura, que había leído el trabajo de Fukazawa en sus años de asistente en Nikkatsu, significó una total decepción.
Este deseo, latente durante décadas, de hacer su propia versión de la historia fue concedido cuando el presidente de Toei, Shigeru Okada, le dio a elegir tres grandes proyectos, siendo los otros rechazados “Zegen” y “Black Rain” (que realizaría más tarde). El primer temor de los productores fue confiarle una nueva adaptación teniendo en cuenta el clásico de Kinoshita, pero la visión de Imamura era diametralmente opuesta a la de aquél; así empezó en 1.981 una multimillonaria producción realmente ardua que se extendió dos años por las dificultades de rodaje y pésimas condiciones a las que sometía el cineasta a su equipo para capturar el máximo realismo.
He aquí la principal desemajanza de la de 1.958 con la que nos ocupa; Kinoshita, que filmó enteramente en estudio, nos relataba la historia siguiendo la tradición del kabuki y entregándose a una excesiva teatralización en el uso de las formas, los colores, la dirección y las atmósferas. Imamura, como es lógico, busca localizaciones reales y nos las muestra desde el aire en toda su imponente magnificencia; se detiene entonces en la pequeña aldea, acurrucada entre un frondoso bosque y grandes sistemas montañosos. Su deseo, algo que no aparece en la novela, es crear una indisociable conexión entre la naturaleza (sobre todo la animal) y el ser humano.
Y lo consigue. Su poderosa puesta en escena, cruda y sin concesiones, transmite todos los olores y sonidos de una fauna y una flora tan bellas como peligrosas; y en ella se revuelven los personajes. Pero si Kinoshita se centraba en las vidas de Tatsuhei y su madre Orin, Imamura prefiere desviar la atención hacia múltiples individuos, creando de paso algunos que nunca existieron en el texto original; personajes a cada cual más repulsivo que refleja el modo de vida y el comportamiento en esa comunidad remota, sumida en la pobreza y en el respeto de unas costumbres y tradiciones absurdas y despiadadas, que desafían cualquier tipo de convención social.
Porque si algo le gusta a Imamura es alejarse de la civilización y profundizar en los más bajos y inhumanos instintos del ser humano, los que les relacionan directamente con las bestias que campan a su alrededor y que la cámara delicademente filma en situaciones muy concretas hasta crear una simbología perfecta; no obstante, al interpretar la fábula desde sus más íntimas obsesiones, se pierde en una vorágine de situaciones escabrosas donde los actos de sexo y violencia trascienden con tal ahínco los límites de lo enfermizo que logran arañar la sensibilidad del confundido espectador con una furia inusitada (y más aún cuando éstos son aceptados por los habitantes con total impunidad, inmoralidad e injusticia).
Poco o ningún interés pueden captar como sí lo hace la trama principal de Orin; una competente Sumiko Sakamoto sustituye a aquella magistral Kinuyo Tanaka como la única persona de la aldea capaz de mostrar algún atisbo de bondad y deseo de transmitir sus conocimientos y ayuda, pese a abrirse una subtrama que pone en entredicho la ambigüedad moral del personaje (relacionándolo con la muerte de Matsuyan y su familia). Mientras Imamura añade otra sobre el desaparecido marido de Orin, cuyo hijo Tatsuhei es su viva imagen, vuelve a sacudirnos la tradición, siendo el autosacrificio por el progreso familiar uno de los aspectos más impactantes y dañinos.
Los ancianos han de consagrarse a su fatal destino de ser abandonados a su suerte en una muestra infinita de amor familiar, y este es sin duda el tramo más memorable del film. El director nos arrastra a un peregrinaje arduo y doloroso donde sentimos en nuestras propias carnes el tremendo esfuerzo del portentoso Ken Ogata y Sakamoto; el contacto con la belleza de la naturaleza está más presente que nunca, tanto como la inevitable presencia de la muerte. La llegada al Narayama, cuyo escenario se haya alfombrado de huesos y cadáveres en descomposición, es sin duda una de las secuencias más escalofriantes que se han filmado nunca.
La fuerza de las cruentas imágenes provoca una sensación de náusea y desaliento que se instala en lo profundo de nuestras tripas, pero Imamura logra extraer una extraña belleza, casi poética, de estas terroríficas atmósferas cuyo nivel de abstracción se eleva con cada paso que da Tatsuhei para adentrarse en la cueva de la montaña, guardada desde lo alto por voraces cuervos en los que se reflejan bien los miembros jóvenes de la familia (que roban las pertenencias a Orin); desapacible hasta el vómito la lógica final: veinte años más tarde lo mismo le sucederá a Tatsuhei, y el dolor por la perdida y el sacrificio se deberán aceptar, pues esa es la tradición, mantenida con estoicismo a través de los siglos.
Maravillosa en todo su virtuosismo técnico, apreciable calidad de megaproducción y poseedora de un clímax conmovedor, capaz de atravesarnos los sentidos, pero en esta “Narayama Bushiko” Imamura se regocija con un gusto malicioso por lo escatológico, lo puramente sórdido y cruel, y la mayoría de veces a esta obsesión la conduce una desesperante gratuidad.
Pese a todo su obra batiría récords de taquilla en el país y acabó por ganar la codiciada Palma de Oro en Cannes, para disgusto de un Nagisa Oshima que competía aquel año con su monumental “Merry Christmas, mr. Lawrence”. No son pocos los que todavía defienden el valor de la versión clásica por encima de ésta; un servidor sigue prefiriendo la de Kinoshita sin lugar a dudas.
la pelicula tiene una buena introduccion con su toque dramatico y nos muestra el lado humano de la famosa villana cruella , como sea simpatice con los primeros minutos pero despues se me hizo muy pesada y me resulto molesto que exageraran con la musicalizacion agregando canciones constantemente con situaciones que cada vez eran mas forzadas lo que provoco que terminara de ver la pelicula sin muchas ganas , quizas sea el tipo de producto que puede funcionar para ver en familia aunque me parece que su complemento no correspondio al buen arranque que habia tenido en un principio
dramática y en ocasiones hasta conmovedora , no me explico como es que tarde tanto tiempo en visionarla sabiendo de su existencia y es que bien podria incluirse en una lista de las películas mas recomendables e imperdibles para todo cinéfilo , tiene una historia bien planteada sobre un abogado que termina en la carcel de manera injusta y durante el metraje nos presentan las vivencias que va teniendo durante su estancia en el presidio ademas de otros personajes la mayoria muy simpáticos salvo por el director y uno de los custodios que terminan siendo la parte irritante de la historia junto con el grupo de rebeldes homosexuales , es una película bien ambientada y con excelentes actuaciones en especial la de tim robbins , quizas el final resulta muy ingenuo pero de que el film vale la pena de eso no hay duda
Me dejó un deje dulce este melodrama sobre un trío amoroso en que aparecen interpretando Antonio Gades como Antonio(muy original, sí), que me demuestra que es un gaznápiro bailando y que nada tiene que hacer con su colega, el grandioso Rafael de Córdova que una vez más hace gala de su estilizado y preciso baile que si bien no aparecen muchas coreografías, las pocas en las que aparece es para mí puro deleite. Si hasta cuando actúa con la planta que tiene abrillanta las escenas que es una delicia. Luego la historia pues siendo sencilla, está contada con un tino que es de agrado. Diego(Rafael) mata al hermano de una chica pero hace intercambio de cuerpos y ¨vuelve a la vida¨ para atormentar a Candelas, que a su vez, está enamorada de Antonio. Adaptación de la composición de Manuel de Falla, también suena la guitarra del gran Narciso Yepes. Todo un lujo.
TANO
5
Inspector Clouseau, el Rey del Peligro
Tercera parte de las andanzas del inspector Clouseau, en esta ocasión, ni está dirigida por Blake Edwards, ni protagonizada por Peter Sellers. Y como era de esperar, se notan muchísimo las carencias.Para empezar, el actor protagonista no tiene ningún carisma, no hace gracias, se hace hasta pesado.
Por la otra, tenemos una trama que resulta bastante regular, donde el protagonista ronda por los escenarios más que ser protagonista, donde hay demasiados agujeros, no queda bien cohesionado y no termina de enganchar bien.
Tiene algún toque cómico, pero en general es humor muy estúpido, que no divierte lo más mínimo, muchas escenas como que no quedan bien finalizadas y te deja mal sabor de boca.
Una película para fans de la saga, para verla por verla, porque la verdad es que deja bastante que desear.
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