Cuento experimental vasco con personajes integrantes de un determinado colectivo social y con mensajes musicales en euskera. El realizador de ¨Bypass, 2.012¨, nos deja desiertos de sensaciones en esta ocasión. Interesa poco y es SUPERFLUA. .1 sobre 5. ..PICARD.
Intenso thriller empresarial en el que la música contribuye a realzar la intensidad de la intriga. Feliz regreso del productor Gerardo Herrero tras la fallida ¨La adopción, 2.015¨. Lástima que nuestro buen cine obtenga tan escasa repercusión y resultados en la taquilla. La Verdú, de rechupete, tanto física como profesionalmente. (Vamos, algo así como Alexandra Jiménez, je, je.) Bueno, perdonad pero son inocuas debilidades mías, gracias. .INTRIGANTE. .2 sobre 5. ..PICARD..
Dibujo de unos personajes de desarraigo social en una corrala madrileña y su modo de vida, en donde la dureza de la misma apenas deja aflorar los sentimientos personales de cada ser.
Dirigidos debida y sobriamente por la debutante directora, con un áspero e inclemente guion, es una película muy española, muy nuestra. Hay que verla. Por cierto, que nos dice en su apartado de género que en parte es comedia. Yo no vi comicidad en ninguno de sus 90 minutos, en ninguno. .RECOMENDADA. .3 sobre 5. ..PICARD..
Loable producción brasileña que entusiasmará a los aficionados a la música clásica: profesores, estudiantes, integrantes de orquestas y bandas... y a mí. (Aunque entenderé que haya gente a la que no le guste el presente espectáculo, lo entenderé) .PLACENTERA. .2 sobre 5. ..PICARD..
Película de afectos y desafectos que se desarrolla en la campiña francesa, pero escasamente gratificante en lo que a visión se refiere, ya que casi toda ella se realiza en interiores. Y es una lástima porque, considero, que su directora podía haber sacado mayor enjundia de la novela gráfica en que se basa. .SOSA. .0 sobre 5. ..PICARD..
El espectador que lee el título y la sinopsis de esta película, ya sabe lo que va a ver. Ni cine de autor ni cine reflexivo; sólo cine divertido, muy divertido. Sin moralejas ni profundidades más o menos razonables. Y eso ya, es mucho. Muchísimo. .SOLVENTE. .2 sobre 5. ..PICARD..
Alguien tenía que decirlo: disentir (profundamente, además) de la ¨sapiente y sesuda crítica especializada¨ es sencillo. Exponer que esta producción francesa tardó en obtener algo de mi atención y que el resultado final de su visionado, es que me dejó indiferente. Con la excepción de Isabelle Huppert que sigue tan guapa, sí. Pero es que yo entiendo muy poco de cine y no me voy a comparar con ellos, claro... .OPIÁCEA. .1 sobre 5. ..PICARD..
Profiere su espada un clamor de venganza y muerte surgido de las mismísimas tripas del Infierno, y cuando éste concluye docenas de cadáveres cubren el espacio.
Pocos guerreros sin señor han reflejado tan visceralmente el Mal en su rostro y en el filo de su katana como él...
Son incontables los ¨chambaras¨ que llenaron las pantallas durante los 60, desde fábulas de puro entretenimiento hasta frescos épicos fieles a sucesos del Japón feudal pasando por aventuras de fantasía o retratos más oscuros dedicados a profundizar en la psicología de estos misteriosos y fascinantes personajes. El célebre autor Kaizan Nakazato se adelantaría casi cincuenta años creando a Ryunosuke Tsukue para ¨Daibosatsu Toge¨, serializada primero en periódico y extiéndose después a numerosos volúmenes, hasta convertirse en la novela más extensa escrita en Japón.
Debido a la popularidad de este ronin nihilista, amoral y psicótico, las adaptaciones no tardaron en llegar, siendo el maestro del género Hiroshi Inagaki el primero en llevar el texto al univero cinematográfico, y contando con el mítico Denjiro Okochi dando vida a Tsukue. Aunque por desgracia Nakazato falleció antes de ver otras secuelas y ¨remakes¨ de su serie literaria, éstos siguieron realizándose; quizás la más famosa fue la trilogía que inició Kenji Misumi en 1.960, esta vez protagonizada por otro habitual del ¨jidai-geki¨, Raizo Ichikawa.
Entonces Kihachi Okamoto, prolífico y versátil cineasta, se vio un tanto forzado por sus jefes de Toho (quienes no estaban muy contentos con su trabajo en la aún inacabada ¨Satsujin kyo Jidai¨) a encargarse de una nueva adaptación, siguiendo el libreto del amplio colaborador de Kurosawa (y de él mismo) Shinobu Hashimoto. El relato comienza en el paso Daibosatsu en Marzo de 1.860, marcando el principio de la era Manen debido al incidente histórico de Sakurada-mon; un peregrino budista y su nieta Omatsu suben la montaña y él se queda sólo rezando mientras la chica va a buscar agua.
Desde el primer momento Okamoto hace de Tsukue un ser de trasfondo puramente metafísico y demoníaco al rezar el anciano por su muerte y aparecer el anterior para rajarle con su espada a sangre fría; la secuencia, desoladora, daña por su aspereza y crueldad. A partir de aquí seguimos los pasos de este samurái, hijo del maestro de una escuela de lucha, aquejado por su incapacidad de empatía y dominado por una sola inquietud, la de devorar las almas que se encuentra en su camino; la trama se divide en tres episodios (o ¨incidentes¨) a lo largo de tres años, los cuales comprenderán diversos personajes y sucesos aparentemente separados para más tarde converger entre sí.
Destinado sólo a proyectar en la Humanidad su oscuridad interior, la mente y el alma de este villano no pueden sino conducirse por una senda en penumbra hasta su transformación total en demonio. El resorte de la venganza que le atañe es su combate con un guerrero de la escuela Kogen, Bunnojo Utsuki; el sagaz Sanjuro de Kurosawa le hacía entrañable a los ojos del espectador, pero Tsukue sólo despierta odio y desprecio por su poder de manipulación, por su inestable y psicótica conducta. Dos víctimas resultantes, Bunnojo y su esposa Ohama, forzada a quedarse con el ronin, impulsan a Hyoma, hermano del primero, en su deseo de ajustar cuentas.
Otra víctima es Omatsu, ayudada por un ladrón bondadoso llamado Shichibei que pronto será concubina de un poderoso señor; las convenciones de la época esbozan una desgarradora situación alrededor de la figura femenina (en el caso de Omatsu la imposición a la sumisión, en el de Ohama el inevitable descenso a la locura). Este segundo episodio, se inicia en la establecida era Bunkyu, cuando un desterrado Tsukue pertenece a la facción histórica Shinsengumi; ahora es el dojo de Toranosuke Shimada el escenario del mal presagio y la muerte, con Hyoma aún preparándose para su venganza, sentimiento que recorre e impregna toda la película.
Gran conocedor del sufrimiento humano al participar en la guerra, Okamoto precisa el impacto de la violencia con su escrutadora cámara, modelando en cada secuencia una exquisita composición de elementos, sobre todo destacando los naturales (la nieve, el viento, la lluvia), que, mezclados con la sangre derramada y los miembros cercenados consiguen elevar los combates a otro nivel artístico; los enfrentamientos en espacios interiores resaltan el desasosiego y la ausencia de oxígeno y escapatoria. El punto de inflexión lo hallamos en el atroz duelo contra Shimada, que hará aflorar la incertidumbre en la inestable mente de Tsukue, así como el miedo a sí mismo.
Los muchos duelos y traiciones y la interesante (pero a priori insulsa) subtrama de Omatsu derivan en ese capítulo final donde todos los personajes se cruzarán, brindándonos además algunos de los momentos más excitantes e intensos de la película. El excelente trabajo de la fotografía en blanco y negro de Hiroshi Murai y la dirección artística de Takashi Matsuyama son clave para Okamoto en su creación de ambientes sofisticados y absorbentes; por otra parte cuenta con un gran reparto, el cual encabeza un Tatsuya Nakadai endemoniado (el reverso oscuro, desquiciado y viscoso del Tsugumo de ¨Hara-kiri¨).
A éste, que logra una interpretación tan amenazante capaz de helarnos los huesos, lo siguen el gran Toshiro Mifune (de nuevo coincidiendo con él), esa bellísima Yoko Naito y otros importantes actores como Ichiro Nakatani, Ko Nishimura, Kei Sato, Michiyo Aratama y los más veteranos Ryosuke Kagawa y Kamatari Fujiwara.
Aunque sea un ¨remake¨ palmo a palmo de la obra de Misumi, Okamoto retrata a Tsukue como el samurái amoral por excelencia, el más siniestro de la fábula ¨chambara¨ y quizás mejor que ninguno de los anteriores realizadores encargados de adaptarlo. Por desgracia la nueva trilogía planeada en un principio por Toho nunca se materializó, de ahí la extrañeza que provoca esa abrupta y feroz inconclusión; una lástima...
Un individuo despojado del privilegio de ser un individuo libre está condenado a seguir los pasos, los deseos y la vida de otros...a convertirse en poco menos que una sombra débil y fácil de desaparecer en las tinieblas.
Ese será el tema principal que recorra una de las novelas más emblemáticas del galardonado y controvertido autor de ideales izquierdistas Norio Nanjo, maestro del género histórico que vio varias de sus obras llevadas a la gran pantalla (¨Bushido Zankoku Monogatari¨, ¨Shikonmado¨...).
La adaptación de ¨Daisan no Kagemusha¨, cuyo guión firma Seiji Hoshikawa, cae en las manos del legendario Umetsugu Inoue, uno de los realizadores nipones más prolíficos y versátiles que existieron, por desgracia prácticamente desconocido para la mayoría. Aunque destacaría en el musical, registro donde se ganó una intachable reputación, abordó otros con indudable talento, desde el cine de yakuzas hasta la comedia pasando por el histórico, y el título que nos ocupa es quizás el mejor ejemplo de ello, cuyo inicio es muy significativo: unas flechas incendiarias atraviesan la oscuridad de la noche e impactan contra un escenario en el que se disponen algunos objetos de noble linaje, presagiándose un inevitable conflicto.
Un destino habitado por la muerte y la tragedia, antes de situarnos en el lugar de los hechos: el 7.º año de la era Eiroku (1.558-1.570), en las montañosas regiones de la provincia de Hida. En este periodo inestable de sangrientas guerras civiles, de señores que luchan por reunificar el territorio y acumular fortuna, los samuráis son la figura más temida, respetada y admirada, sobre todo por los jóvenes de clasa baja, quienes viven de sueños acerca de la gloria y la riqueza (sueños falsos y engañosos, los cuales se vuelven ceniza en el corazón de los hombres, como afirma el narrador).
Al igual que Kyonosuke, un inocente campensino que, como sus coetáneos, desea convertirse en un valiente samurái, oportunidad que le llega de repente cuando es llamado por uno de los hombres del poderoso Yasutaka Ikemoto. Pero no serán sus raíces familiares de samurái la causa, sino su gran parecido físico con el señor, por lo que las intenciones de la convocatoria pronto se revelan: Kyonosuke ha de convertirse en el doble de Ikemoto, quien ya cuenta con otros dos. La tan ansiada búsqueda de gloria empieza a mostrar su lado amargo, pues para hallarla el muchacho debe asumir una identidad y despojarse de la suya, representando un papel, como un actor. El conflicto y el drama surgen cuando éste se ve arrastrado poco a poco hacia los abismos de un entorno ciertamente desasosegante por seres corruptos y despiadados que le manejarán a su antojo, haciendo de él una marioneta para sus propios fines.
Kyonosuke, como sus dos compañeros, se ve atrapado en una serie de confabulaciones y enfrentamientos que Ikemoto mantiene con otros daimyos. De ahí que los combates y los movimientos de infantería, filmados con crudeza y un atractivo sentido de la espectacularidad por Inoue, en la tradición del mejor cine bélico y de samuráis, se usen como subterfugio para lanzar un ataque demoledor contra la brutal tiranía de los privilegiados, su hipocresía y su dominio sobre la clase humilde, el cual puede llegar a límites insospechados, lo que se demuestra en uno de los momentos más escalofriantes del film (detallado en Zona Spoiler).
El siguiente y más importante conflicto para el protagonista llegará tras el ataque al castillo de Ikemoto y su posterior derrota, pues será el único de los tres dobles que logra escapar; este segundo acto viene determinado por la asunción total de la identidad del original, ya muerto, cuya función es la de preservar la autoridad del clan. Por desgracia Kyonosuke no ve la oportunidad de librarse de su condición de ¨sombra¨, superchería que se ve obligado a seguir perpetrando ya no sólo por la promesa de la riqueza o la gloria, sino por la difamación de la verdad, que le puede costar la vida.
La deshumanización y el desposeimiento de la identidad también vendrán dados por Teru y Kohagi, personajes más propios de un melodrama de Mizoguchi, dos mujeres marcadas por el mismo drama (que son tratadas como muñecas por los hombres que las rodean) pero opuestas en todo lo demás: la primera, como todos los de su clase, vive para la codicia y el ansia de poder, mientras que la segunda escapa de la tristeza gracias al amor de Kyonosuke, cuyo engaño ha descubierto. En su reencuentro con Kohagi, éste, por primera vez capaz de escoger qué camino seguir, sucumbirá a la ambición.
Mientras se sirve, cual Kurosawa, del uso de los efectos naturales (el viento, la niebla, la lluvia) para dotar de una belleza casi mágica a la atmósfera y la elegante puesta en escena, Inoue atrapa al espectador en un sinfín de intrigas perfectamente articuladas y se desenvuelve con maestría en el drama, cuyos conflictos existenciales y morales trata a través de la violencia y el cinismo en un clima de tensión creciente, apoyado en la magistral fotografía de Shozo Honda, que resalta las partes más oscuras del espacio envolviendo entre sombras casi constantemente a los actores.
De quienes cabe señalarse la preciosa Masayo Banri, Shigeru Amachi, Tatsuya Ishiguro y un Raizo Ichikawa inmenso a todos los niveles (cuyo esfuerzo interpretativo, además, es doble). Intenso, absorbente y desconcertante (por las sorpresas de su argumento) drama feudal por una parte, desgarrador, sombrío e implacable drama ¨kafkiano¨ por otra. La interpenetración psicológica de personajes se desarrolla al mismo nivel que el suspense.
Con ¨Daisan no Kagemusha¨ Inoue factura una de sus mejores obras y uno de los triunfos más incontestablemente trágicos y lúcidos del cine japonés enmarcados en el ¨jidai-geki¨, cuya influencia en la épica ¨Kagemusha¨ de Kurosawa resulta más que evidente.
No es la repanocha pero se deja ver. Es una película sobre enredos amorosos en que uno de los cuatro amigos confiesa que le han diagnosticado sin saberlo él que tiene cáncer. Entonces en un juego sobre la verdad, confiesa que su sueños es acostarse con la novia de su amigo que está a punto de casarse con ella. Entonces comienzan a tratar el tema de forma superficial y a relacionarse, a gustarse y a enamorarse de forma muy gratuita. Las interpretaciones en general son pésimas, lo de María Esteve es de juzgado de guardia.
Film que no llega a ningún puerto. Comienza con que tres mujeres desconocidas se unen y comienzan a hablar sobre sus vidas, una mujer que se separa, otra adolescente que vive enamorada de un tío que le da buen sexo y otra que vive escarmentada del amor. Es una especie de road movie en el cual conocen a gente y hablan sin mucho fundamento, pues al final, todo queda en agua de borrajas y no resuelven sus problemas. Es aburrida, los personajes son huecos y las interpretaciones pésimas, insoportable la voz atiplada de Pe y la sosez de Ana Álvarez.
La pelicula muestra como el periodismo tiene un poder inigualable y por ello se llama el cuarto poder, Humprey Bogart es un periodista que se hace cargo del periódico The Day que está a punto de ser vendido, las idas y vueltas de los empleados que se van a quedar en la calle pero igual trabajan hasta el ultimo día, en medio de todo ese despelote hay una investigación de un asesinato en el cual está implicado un conocido mafioso que presiona para que la noticia no salga a la luz, buenas interpretaciones y un final esperado.
Buena película que retrata os famosos sucesos ocurridos en la planta nuclear de Chernobyl en 1986, desde la óptica rusa, los protagonistas son un bombero retirado que se ofrece como voluntario para abrir manualnente las puertas y dejar pasar el agua para así enfriar el reactor, y su mujer, una peluquera con la cual tienen idas y vueltas, nada nuevo le suma a lo conocido pero la ambientación y estética de esos años bajo el dominio de la Unión Soviética están muy bien reflejados.(Siempre que puedo recomiendo la miniserie de seis capítulos de HBO)
El plan de Maggie es una vulgar y sosa comedia que se estrena en DVD antes que en salas comerciales, en lo que parece ser una estrategia para recaudar mas dinero en taquilla, pero que visto su plano y uniforme transcurrir en su desarrollo argumental, dudo que lo consiga. .EMPALAGOSA. .1 sobre 5. ..PICARD..
Lo último del cineasta de culto Jim Jarmusch (acceder a su extensa filmografía desde esta misma página si se quiere), es esta tranquila, reposada, poética e hipnotizante película del más independiente Hollywood y que retrata la rutinaria vida de una pareja enamorada (ver sinopsis, también aquí). Él, conductor de autobús; ella, diseñadora de creaciones en blanco y negro. Advertencia: no gustará a todas las personas, ojo. .LÍRICA. .2 sobre 5. ..PICARD..
Romanticismo dramático y sosegado entre una joven viuda y guapa con dos hijos y un hombre con el cerebro algo desquiciado, pero activo y aprovechable. Se trata de una entrañable exposición de dos seres humanos favorecidos por su atracción mutua. .PREVISIBLE. .2 sobre 5. ..PICARD..
Digamos que, para mi gusto, el cine argentino ocuparía el tercer lugar en mis preferencias, después del francés y el nuestro; y por delante del italiano. (Eludiendo deliberadamente el hollywoodiense, claro). Y con sus expresiones y acento tan encantadoramente particular. Empero, esta película es una perfectísima ¨boludez¨. Peretti, por su contrastada trayectoria, debería elegir mejor sus participaciones, pienso. .PELOTUUUDA. ..PICARD..
Película que debería ser de visión obligatoria para todos los españoles. Todo es excepcional en ella, todo: su guion, sus actores y actrices, sus interpretaciones, su directora, los sentimientos que de su argumento emanan... Iciar, tu cine siempre nos reconforta. No cambies nunca, ¨porfa¨. Nominada para ser presentada en España como mejor película de idioma extranjero para competir en los Oscar, debería conseguirlo. INSUPERABLE. .4 sobre 5. ..PICARD..
Muy alabado trabajo por la crítica especializada, esta última tarea del señor Tarantino se me antoja excesiva, desmesurada, vacua, pesada, repetitiva y, en definitiva, ardua de seguir con atención permanente sus casi 3 horas de duración.
Ni su retórica dialéctica, ni su formato de pantalla, ni la música del genial Morricone y ni tan siquiera sus desdibujados y reiterativos personajes nos hacen olvidar, por ejemplo, y para no ir más lejos, su anterior producción: ¨Djiango desencadenado¨. Y a años luz de esta. En mi opinión: .SOBREVALORADA. .2 sobre 5. ..PICARD..
Mismos tiroteos, mismas persecuciones, mismos personajes de ficción, mismos protagonistas y mismos salvadores del mundo que en ¨Objetivo, la Casa Blanca¨. Bueno, mismo TODO, no. La dirección cambia. Y caracteres de tipos duros, justos y honestos, MUY HONESTOS, dichos salvadores. .PANFLETARIA. .2 sobre 5. .PICARD.
..PICARD..
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Igelak (Ranas)
Cuento experimental vasco con personajes integrantes de un determinado colectivo social y con mensajes musicales en euskera. El realizador de ¨Bypass, 2.012¨, nos deja desiertos de sensaciones en esta ocasión. Interesa poco y es SUPERFLUA. .1 sobre 5. ..PICARD.Me gusta (0) Reportar