La historia de un rey negro africano que, a diferencia de todas las demás monarquías, antepone el bienestar de su pueblo a su propio reino, hoy llamado Botsuana, a pesar de la infinitud de malquerencias y hostilidades racistas y de otras índoles del supuestamente país democrático e imperial de Gran Bretaña, por aquellos tiempos. .ENERVANTE. ·3 sobre 5· ..PICARD..
Cualificado policial político belga de continuado y sostenido suspense para ver con ligereza. De alguna manera, recuerda a la incopetente administración actual de los EE. UU. sobre la concienciación del sostenimiento del planeta y sus recursos naturales. Bueno, no quiero decir más. .HÁBIL ·3 sobre 5· . ..PICARD..
El actor-director francés Dany Boon nos presenta esta nueva comedia de acción que el espectador visiona con no excesiva complacencia después de los primeros 5 de proyección. Soy confeso admirador del cine francés por su contrastada calidad y considero que, después del de EE. UU., es el mejor del mundo, pero con esta película me llevo un berrinche, una decepción y una cuantiosa irritación.
Porque vamos a ver: ¿cómo puede producir Francia algo tan horroroso y que, además, se estrene en nuestras salas comerciales? Y por guardar cierta similitud con nuestro cine, compararla con las aborrecibles ¨Villaviciosa de al Lado¨ y/o ¨Cuerpo de élite¨, ambas del año pasado y financiadas por la ¨cultural¨ Atresmedia. Así pues, recomiendo que no invirtais vuestro dinero para ¨disfrutar de esto¨. .RIDÍCULA, ESTULTA y ESTÚPIDA. ·0 sobre 5· ..PICARD..
Bien estructurada, bien interpretada y bien realizada, una película felizmente (y excepcionalmente), producida por Atresmedia ¨cultura¨ europea. Que sirva como ejemplo para lo sucesivo y procure ignorar financiaciones como las indignantes casposidades ¨Cuerpo de élite¨ y/o ¨Villaviciosa de al Lado¨, ambas del año pasado. .ADMISIBLE. ·2 sobre 5· ..PICARD
Mucho estereotipo en esta mezcla de ¨El coloso en llamas¨ y ¨Jungla de cristal¨, pero sin el carisma de ellas. Con la inclusión de cursilería dialéctica, bienestar social adinerado y paternal heroismo, D. Johnson -tullido además, para su mayor gloria-, protagoniza esta INSERVIBLE película. ·1sobre 5.· ..PICARD..
Wyatt Earp, un hombre de leyes recto, implacable y defensor de la justicia y el honor. John Holliday, un jugador empedernido, amante del dinero, el alcohol y el peligro.
Dos individuos opuestos unidos por lazos más fuertes que los de cualquier amistad e implicados en uno de los enfrentamientos más memorables del salvaje Oeste: el Tiroteo en el O.K. Corral.
Alrededor de las 3 de la tarde, el 26 de Octubre de 1.881, los pistoleros Isaac y Bill Clanton, Frank y Tom McLaury, Bill Clayborne y Wes Fuller salieron al encuentro de John Hollyday y Virgil, Morgan y Wyatt Earp en el O.K. Corral, situado en el poblado de Tombstone; en 30 segundos se produjeron más de treinta disparos, con un resultado de tres muertos, tres heridos y dos huidos. Hecho inolvidable precedido a la vez que seguido de otras rencillas y enfrentamientos que ha ocupado un lugar importante en la Historia de EE.UU. y, por supuesto, en el universo de la ficción, siendo representado numerosas veces en la literatura y en el cine.
Edward L. Cahn sería el primero en trasladarlo a la gran pantalla en 1.932 con ¨Un Hombre de Paz¨, y a pesar de que otras versiones se sucedieron (respetando más o menos la veracidad de los acontecimientos) ninguna logró alcanzar la fama de ¨La Pasión de los Fuertes¨, obra imprescindible de John Ford y de las más poéticas y evocadoras de su cine, quien no obstante se centraría más en la psicología y profundidad de los personajes que en el duelo en sí. 11 años después, y sirviéndose del guión firmado por el autor Leon M. Uris, sería John Sturges el encargado de volver a resucitar a las míticas figuras de Earp y Hollyday.
La trama (cantada por Frankie Laine en el tema principal del film), la cual se dividide en tres actos que seguirá el viaje de los dos protagonistas desde su encuentro hasta Tombstone, se inicia en Fort Griffin, Texas, donde llega un pistolero llamado Bailey decidido a vengar el asesinato de su hermano a manos de Hollyday, dentista retirado cuya existencia se ve abocada al desastre por su malsana obsesión con el alcohol y el juego mientras la tuberculosis que años más tarde acabará con su vida empieza a hacer mella en él.
Será en esta ciudad donde se encuentre con Wyatt Earp, sheriff de Dodge City, que acaba salvándole de un linchamiento público por matar a Bailey. Este primer acto de unos 20 minutos establecerá el tono de la película hasta el final, mostrándose como una inteligente combinación de drama, intriga y acción, y las características de Wyatt y John, hombres solitarios situados a opuestos lados de la ley que por el devenir de las circunstancias comienzan una amistad basada ante todo en la deuda, el compromiso, el respeto y el honor; una amistad de caballeros inquebrantable por muy distintas que sean sus motivaciones personales. El siguiente acto se desarrolla de forma más extendida en Dodge City, donde el director, sin abandonar la emoción ni el suspense, profundizará en la psicología de los protagonistas, que pasarán a ser compañeros de fatigas, y en el romance.
Pero un romance guiado por el esquema clásico del melodrama, que se revela trágico para John, siendo una de las causas de su cada vez más acusada autodestrucción, lo cual concederá una significativa importancia a Kate, uno de los ejes centrales del film (pues su papel será también decisivo en el futuro duelo), e idílico en primera instancia para Wyatt gracias a su encuentro con Laura, personaje ficticio y bastante gratuito pues, dada su rápida desaparición, no tendrá una verdadera función en la historia.
Acumulación de intrigas y traiciones que derivará en el tercer y último acto, cuando Earp, conducido por el deber, ha de viajar a Tombstone y ayudar a sus hermanos contra los cuatreros del O.K. Corral. En estos siguientes 50 minutos, Sturges se dedicará a acrecentar la tensión de la atmósfera, preparando de esta forma el escenario para la carnicería final, y la sensación de pesimismo y tragedia, todo esto provocado por dos hechos clave: la enfermedad que aqueja a Holliday, testigo resignado de su perdición, y el asesinato del hermano de Wyatt, lo que llevará a éste a iniciar una confrontación, aunque desde la justicia personal y no desde la ley, la cual abandonará cegado por la rabia.
Clásica lucha entre el Bien y el Mal donde se mitificará la figura del héroe aun movido por la venganza como motivación última. Siguiendo una estructura narrativa lineal, el baño de sangre final será la conclusión lógica de todas las anteriores conspiraciones, engaños y tensiones, desatando el director la acción y el sentido de la aventura a partir de un plano mítico copiado hasta la saciedad (los cuatro héroes dirigiéndose a su destino).
Su habilidad para filmar los tiroteos y el formato VistaVision concederán una espectacularidad extra al clímax...no obstante los hechos reales se verán tremendamente desfigurados por la grandilocuencia que demanda la ficción cinematográfica (las dimensiones de la finca, los implicados en el duelo y sus consecuencias, etc.).
Para los papeles principales, Sturges tuvo la suerte de contar con dos auténticos titanes de la industria en la cumbre de sus carreras como fueron Burt Lancaster y Kirk Douglas (cuyo personaje roba el protagonismo a Wyatt desde el principio hasta el final), grandes amigos en la realidad, consiguiendo así una química en pantalla que salta a la vista; les siguen un desfile de secundarios de lujo como Jo Van Fleet, John Ireland, Ted DeCorsia, Earl Holliman y dos jovencísimos con prometedores futuros por delante: Lee Van Cleef y Dennis Hopper.
La preciosa Rhonda Fleming añade el contrapunto melodramático y romántico pero su paso por la historia está de más. Una historia épica llena de emoción donde se plantean reflexiones acerca del coraje, la justicia, la autodestrucción, la redención, la amistad entre hombres y el sometimiento de la mujer (algunas escenas resultarán muy políticamente incorrectas hoy día...), rematado esto con unas tomas bellísmas del paisaje americano y un enfrentamiento final que se inscribe entre los más emblemáticos de la Historia del ¨western¨. Contrariado por la visión del productor Hal B. Wallis, Sturges revisitaría una década después el duelo del O.K..
Y lo haría desde una perspectiva más cruda, desmitificadora y, sobre todo, acorde con los hechos reales, en ¨La Hora de las Pistolas¨, donde unos sensacionales James Garner y Jason Robards darían vida a Earp y Holliday.
Que saga tan buena ninguna de las tres películas me ha parecido mala, esta parte cuenta con mas drama y escenas algo tristes. pero se sigue destacando las excelentes peleas que siempre dan buenas sorpresas, destacando la de Mike Tyson y la del final muy buenas, el final emotivo y ya empieza a aparecer un joven Bruce Lee. una saga recomendable para amantes del cine de artes marciales.
Muy a la altura de la anterior con escenas de acción increíbles que se mezclan con algo de drama las cuales no desentonan para nada, su guion sigue donde quedo la anterior y nos cuenta mas sobre la vida de este buen artista marcial, de la película se destaca el buen elenco y las estupendas peleas de destacar la ultima es salvaje. y una escena que me gusto mucho fue cuando sale Bruce Lee de niño es algo graciosa.
Como otros grandes directores, Fritz Lang poseía un espíritu de artesano y siempre prefería arriesgarse en su profesión que quedarse estancado en un género 9 tipo de cine.
Al natural de Austria siempre se le reconocería por ser uno de los maestros del expresionismos en tierras alemanas y uno de los más hábiles dentro del cine negro en las americanas, lo cual le sirvió para poner de manifiesto toda la destreza que poseía como narrador de historias y creador de atmósferas absorbentes. No obstante sus intervenciones en otros géneros resutan iguales de satisfactorias, desde los grandes melodramas románticos hasta las fábulas de aventuras, o, como en este caso, los ¨westerns¨, un cine al que tampoco regresaba con mucha asiduidad. Antes de los años 50, la edad dorada de las películas del Oeste, sólo había dirigido dos de ellas.
Estas fueron ¨La Venganza de Frank James¨ y ¨Espíritu de Conquista¨; pero habrían de pasar once años para que el hombre se volviera a poner al frente del género (aunque a punto estuvo de filmar ¨Winchester 73¨, el ahora clásico de Anthony Mann), y lo haría en un proyecto pensado originalmente como vehículo de lucimiento para su diva protagonista, la inimitable Marlene Dietrich. Del libreto se encargaría Daniel Taradash (quien más tarde escribiría ¨De Aquí a la Eternidad¨ y ¨La Fortaleza¨) tomando de base una historia original de la guionista Silvia Richards.
¨Oh!, listen...listen well. ¡Listen to the legend of Chuck-a-luck!¨. Así se inicia la película que nos disponemos a ver y de igual modo la canción que irá conduciendo los cauces de su trama (original de Ken Darby pero interpretada por William Lee); es el primer ¨western¨ de la Historia del cine en utilizar este recurso, imitado hasta la saciedad a partir de entonces. Se trata de un cantar de gesta cuyo motivo esencial es el odio, el asesinato y la venganza que pone en los oídos del espectador con un sentimiento juguetón y no menos épico lo que más tarde irá presenciando en imágenes.
Tras esto un beso, el beso de una pareja, una secuencia inicial que podría hacerse pasar por un final, el clásico final feliz que tanto le gusta a la industria hollywoodiense promover...pero nada más lejos de la realidad. Lang deshace el maravilloso sueño y sólo concederá a la susodicha pareja unos segundos de regocijo, pues nada más separarse el hombre de la mujer ésta se verá sorprendida por dos asaltantes; uno de ellos la maltratará y luego la asesinará. Arranca realmente ¨Rancho Notorius¨ (así la quiso bautizar el entonces jefe de RKO Pictures Howard Hughes), como ya nos ha anunciado su melancólica melodía: a través de una historia de sangre y muerte, dolor y rabia, rencor y odio irrefrenables.
Vern Haskell, que es como se llama el hombre, se embarca en una cruzada de venganza para atrapar a los criminales, iniciada en las escarpadas tierras de Wyoming y donde dos enigmas serán la clave para descubrir la identidad de los autores: el nombre de un lugar (Chuck-a-Luck) y el de una persona (Altar Keane). De hecho ésta será una mujer, ¨fría como el hielo y ardiente como el Sol¨, y sobre ella se erigirá todo un misterio que contribuirá a mitificar su figura. Poco a poco la venganza queda relegada, convertida en subterfugio por Lang para centrarse en esa bella, misteriosa, fuerte e independiente ¨femme fatale¨ cuya presencia casi fantasmal persigue Vern sin descanso.
Con la intromisión de un personaje claramente melodramático (Frenchy) el protagonista es conducido a ese refugio situado en la frontera de México de cuya leyenda nos ha advertido Lee en su balada; así, las piezas encajan y el director derriba el mito construido alrededor del Chuck-a-Luck y de Altar, a quien sólo habíamos conocido mediante ¨flashbacks¨, jefa de este lugar remoto, escondite de pecados y pecadores, de criminales y proscritos, a todas luces de muertos en vida donde por encima de todo se guarda la confidencialidad. Allí deberá Vern identificar al culpable, sirviéndose de mentiras para ocultarse.
Una joya en forma de broche que pertenecía su esposa y que ahora se halla en un vestido de la dueña es el elemento disparador de la sospecha para el anterior, quien se verá inmerso en un inesperado triángulo amoroso (él, Altar y Frenchy) dispuesto acorde al melodrama clásico, pero lo importante para Lang es subvertir los clichés del género, llevarlos a un profundo reverso de oscuridad y confundirlos con los elementos más propios del cine negro, haciendo hincapié no en la acción (aun así manejada con nervio y sentido del ritmo), sino en la intriga y en la psicología de unos protagonistas más complejos de lo que a simple vista parecen.
Protagonistas (Altar y Vern) unidos por un amargo pasado que fue tocado por los desgarradores giros del destino, del cual son incapaces de huir, y cuyo romance no puede sino terminar en tragedia; la intención de Taradash y Lang no es narrar la historia ubicando el resorte de los fatales sucesos presentes desde un pasado cercano, sino desde un pasado soñado que nunca pudo suceder. Los correctos Arthur Kennedy, Mel Ferrer y Lloyd Gough quedan eclipsados por la poderosa belleza de una Marlene Dietrich autoritaria, fría y melancólica en un personaje femenino atípico (para el ¨western¨), heredado en las posteriores ¨Johnny Guitar¨, ¨Cuarenta Pistolas¨, ¨Hasta que llegó su Hora¨ o ¨Dos Mulas y una Mujer¨.
Prestando especial atención a la emoción psicológica de sus personajes y modelando una atmósfera tan áspera y violenta como romántica y evocadora, el austriaco pervierte la narrativa y otros tradicionalismos del Oeste, de los que se nutre orgulloso, creando una fábula de suspense y melodrama más inclinada al ¨noir¨ que hacia el clasicismo de los típicos ¨westerns¨ hollywoodienses.
En 1.952 se estrenan algunas joyitas del género: ¨Horizontes del Oeste¨, ¨Río de Sangre¨, ¨Horizontes Lejanos¨ y la inmortal ¨Solo ante el Peligro¨, de Fred Zinnemann. La obra de Lang mereciera figurar entre éstas.
¨Sois dos cuerpos, pero por ellos sólo corre una sangre...la misma sangre¨.
Este memorable momento no sólo representa la unión de dos personas, sino de dos razas, de dos pueblos enemigos por naturaleza y de cuyas transmisiones únicamente ha brotado desconfianza, temor y odio.
Pero ahora, bajo el cielo y sobre la Madre Tierra nace una unión, y esta es inquebrantable.
Por tradición, o bien por comodidad, el pueblo nativo americano siempre había sido tratado con desprecio y representado de un modo salvaje e injusto en el género del ¨western¨, donde por el contrario se celebraba la valentía y honor de los soldados de la caballería y el ejército de la nación; sólo existían dos caras en las películas del Oeste: la buena y la mala, es decir, la del hombre blanco y la del indio respectivamente (ya saben que nos engañaron acerca de quién cortaba las cabelleras). Ya en los años 40 el pueblo nativo empezó a ser reflejado con mayor justicia y veracidad gracias a cineastas como John Ford y Raoul Walsh, sin embargo no hubo película en el género que se situara con mayor ahínco del lado de los indios como ¨Flecha Rota¨.
Un guión del perseguido por la Caza de Brujas ¨mccarthiana¨ Albert Maltz, y Michael Blankfort (¨Cerco de Odio¨, ¨La Ley de la Horca¨), quien le sirvió de testaferro en ocasiones, basado a su vez en la conocida novela ¨Blood Brother¨ del autor y periodista Elliott Arnold publicada en 1.947, daría como resultado el primer ¨western¨ que abordaba Delmer Daves nada más firmar su contrato con 20th Century Fox, tras un paso notable por el melodrama y el cine negro. La obra de Arnold tomaba como protagonistas a dos importantes figuras dentro del conflicto entre colonos blancos y nativos: Thomas Jeffords y el jefe Shi-ka-Ella, conocido por todos como Kuu-chish (Cochise).
Estos dos hombres, separados por una edad de 27 años y una cruenta batalla entre sus respectivas razas, cruzarían sus caminos y forjarían una amistad sincera y leal más allá de los prejuicios del odio racial que imperaba en el momento, y que estallara a raíz del llamado Incidente Bascom en 1.860, cuando el jefe indio fue acusado injustamente de robar ganado y secuestrar a un niño.
Esto generó grandes tensiones y un enfrentamiento directo entre el anterior y el teniente George N. Bascom, mientras Jeffords, miembro del ejército unionista, desempeñaba su cargo como superintendente de mensajería.
La historia comienza en pleno desierto con la narración en primera persona del protagonista, quien cabalgando entre las montañas se encuentra por casualidad a un joven de origen apache malherido; el sentimiento de odio es erradicado de un plumazo al no buscar Tom su cuchillo para matarle, sino una cantimplora para ofrecerle agua, iniciándose así un vínculo de apoyo entre lo que deberían ser dos enemigos (y ambos hablando el mismo idioma, un detalle en absoluto creíble, claro, pero así se quiso hacer la película, y hasta nos lo advierten).
Aun apareciendo varios miembros de la tribu para rescatar al chico, Tom no disparará ni será asesinado, pero observará la ferocidad de los apaches en una emboscada a varios hombres; como nosotros, es testigo impotente de la enemistad natural.
Pero una enemistad cuyo único resorte y culpable de su permanencia ha sido la guerra, siempre la guerra. A través de los ojos del pacífico y comprensivo Jeffords no sólo observaremos la desconfianza entre razas, sino entre los mismos blancos cuando la gente del pueblo comience a sospechar de sus misteriosas relaciones con los apaches, reflejándose la situación planteada en la historia en la vivida en la Norteamérica del momento por culpa de la Caza de Brujas y el pánico comunista. Jeffords (álter-ego de Daves en espíritu y conciencia) se erige así como juez de paz, alguien que detesta la violencia y que no cree en razas, un blanco que ¨no habla ni piensa como los demás blancos¨.
Tras un ¨entrenamiento¨ para conocer la tradición apache (que por desgracia no veremos jamás, un fallo de Maltz y Blankfort) se produce el primero de los encuentros entre éste y Kuu-chish (en una inolvidable y apabullante secuencia de plano general donde el protagonista entra al campamento asediado por una legión de nativos armados, presentando al hombre blanco en plena desventaja ante la fuerza india), y el diálogo, el respeto y el honor serán los principales elementos de una poderosa amistad, gracias a la cual Jeffords comprobará de primera mano las desquiciadas acusaciones y el odio incomprensible de los suyos contra los indios.
A todo este maniqueísmo de los blancos y la inclinación por dignificar y humanizar a los nativos (que a menudo va más allá de lo que debiera) se suma el romance entre Tom y la joven virginal Sonseeahray (no bien vista por los más conservadores en el momento del estreno del film), necesaria para introducir los trazos de melodrama tan típico de la época y para crear los lazos eternos del protagonista, ya desligado de los de su raza, con los apaches.
Al margen de esta unión, el intento de paz por parte de Tom con ayuda del general Oliver O. Howard causará repturas en ambos bandos, en los indios (naciendo así otro importante futuro jefe apache, Goyaałé, más conocido como Geronimo) y en los aliados del ejército, cuyas consecuencias no pueden ser sino trágicas.
Daves supera su primer ¨western¨ imprimiendo a la vez dureza y lirismo en la historia a través de unas imágenes bañadas en vivo Technicolor que gracias a la fotografía de Ernest Palmer evocan tragedia y melancolía, y poniendo de manifiesto su nervio a la hora de filmar intriga y acción, bien servida en los duelos y batallas que presenciaremos, con las flechas, las balas, la sangre y la tierra del desierto creando una conmovedora sinfonía de violencia. James Stewart y Jeff Chandler, quien repitió su papel en futuros films (¨Paz Rota¨), logran una gran química en pantalla y ponen en competencia su carácter y carisma a través de unas sinceras y soberbias actuaciones.
A éstos los acompañan la preciosa Debra Paget, adolescente en aquel momento, un correcto Basil Ruysdael y el actor de verdadera ascendencia india Jay Silverheels. Otros grandes ¨westerns¨ llegarían en 1.950 (¨El Pistolero¨, de Henry King; ¨Estrellas en mi Corona¨, de Jacques Tourneur; ¨Río Grande¨, de John Ford, también con el conflicto apache de por medio; o esas dos maravillas de Anthony Mann ¨La Puerta del Diablo¨ y ¨Winchester 73¨), pero ¨Flecha Rota¨ significó un punto de inflexión en el género, por su discurso claro y directo, por su veracidad histórica.
Daves, que repetiría la temática pro-india, se convierte en responsable de la corriente revisionista del cine del Oeste con su obra como baluarte, siendo imitada en innumerables ocasiones, y llegando su esencia a través del tiempo hasta la inmortal ¨Bailando con Lobos¨, su máxima heredera.
Disney y Craig Gillespie nos traen a la gran pantalla el personaje icónico del cuento clásico, Los 101 Dálmata, la malvada Cruella, dando otra perspectiva al personaje nunca visto antes. Y cambiando bastante al personaje de Cruella de Vil en el cuento clásico de Dodie Smith. Me ha gustado bastante este visionado nuevo del personaje y que en un futuro posiblemente se acabe convirtiendo como todos la conocemos.
Las actuaciones, son muy buenas y con un gran reparto, en primer lugar destaca la grandiosa Emma Stone como Estella Miller/Cruella de Vil, está abrumadora y toda una belleza y encima le queda el papel como el anillo al dedo, es todo un deleite verla, Emma Thompson como la Baronesa von Hellman, sublime, hace tremendo papel de narcisistas y da gusto verla, por otro lado tenemos a Joel Fry que está bien y Paul Walter Hauser que está correcto y destaca menos, y Mark Strong está genial y siempre cumple, por último tenemos a Emily Beecham, Kirby Howell-Baptiste y John McCrea que están correctos para sus pequeños aportes.
El guión, está muy logrado y si bien no es original si que es novedoso para el personaje cambiando la perspectiva lo conocido del cuento. Creando que la historia sea un drama criminal. La historia se centra en Estella Miller, es una niña creativa con talento para la moda, pero tiene un carácter cruel, lo que lleva a su madre a apodarla ¨Cruella¨. El ritmo es muy bueno desde principio a fin, tiene una larga duración pero en ningún momento se hace pesada. La trama está bien narrada y va explicando como el personaje pese a tener un fondo cruel se va convirtiendo de una persona buena y amable a una persona malvada y sin escrúpulos, haciendo que empatices con el personaje. Cabe destacar esa ambientación en Londres durante el movimiento punk-rock de los años 70, las caracterizaciones del personaje y la influencia que tienen como motivaciones los dálmatas como la baronesa. Los efectos son muy buenos, la fotografía es magnífica, el montaje muy bueno, los escenarios impresionantes y la música acompaña muy bien. El final está genial y tiene un buen giro haciendo que suba más el nivel del personaje, y destacando dos momentos cuando se apoda Vil inspirado en su coche mítico, el Panther De Ville y haciendo que la Mansión Hellman pase a ser la Mansión Hell, Contiene una escena post-créditos, donde nos hacen dos claras referencias a la cinta animada, los nombre de los cachorros dálmatas, Pongo y Perdita y la canción que están componiendo de Cruella de Vil, dejando abierta a su secuela.
Película muy recomendable, muy entretenida, no se hace pesada, gran perspectiva diferente del personaje, sublime Emma Stone, te deja con ganas de ver más a este villano icónico y merece la pena verla.
Jaume Collet-Serra nos trae a la gran pantalla Jungle Cruise, basada en la atracción del mismo nombre del parque temático de Disney, Sin duda es una película simpática y entretenida recordando a cintas como La Momia o Piratas del Caribe. Cumple perfectamente como blockbuster familiar y dejando una buena sensación satisfactoria.
Las actuaciones, son muy buenas y cuenta con un gran reparto, en primer lugar tenemos a Dwayne Johnson, sensacional siempre carismático como divertida y da gusto verlo en pantalla, Emily Blunt está sublime, es sin duda de lo mejor del film, también muy carismática y bellísima, por otro lado tenemos a Jack Whitehall, está bien y cumple, Jesse Plemons está genial, muy desequilibrado y desquiciado, Paul Giamatti, correcto, pero es el que menos aportación tiene y por último tenemos las aportaciones de Édgar Ramírez, Dani Rovira y Quim Gutiérrez correctos con sus aportaciones.
El guión, es muy simple y no tiene nada novedoso ni es ninguna maravilla, pero cumple a la perfección como blockbuster familiar, haciendo recordar a esas películas de fantasía y comedia como son La Momia o Piratas del Caribe. Encima tienen la difícil tarea de trasladar una atracción de Disneyland a la gran pantalla en formato película creando un film más que decente. La historia transcurre en 1916 durante la Primera Guerra Mundial, dos hermanos exploradores y un capitán de barco, deciden adentrarse en el Amazonas en busca del Árbol de la Vida para encontrar las Lágrimas de la Luna. El ritmo es muy bueno, desde el comienzo empieza ya bastante trepidante haciéndotela muy amena y entretenida y en ningún momento se hace pesada para la duración que tiene. La trama es muy básica y apuesta por lo seguro, que es el puro entretenimiento y donde solo explican lo que ocurrió en el pasado al principio de la cinta, aunque no afecta mucho ya que saben que es uno de sus puntos débiles y los compensan con la acción y la comedia. Como puntos más destacables son lo que acabo de comentar la acción constante, la comedia simpática y la química de los dos protagonistas, además también destaco mucho las referencias a la atracción en la que se basa, como los chistes malos con juegos de palabras pero divertidos que se le ocurren al capitán del barco, el error de los hipopótamos, la cascada por detrás, entre otras más, como punto negativo es su exceso de CGI y pantalla Verde, haciendo que el Jaguar o la selva no parezcan tan reales. Loe efectos son muy buenos, la fotografía magnífica, el montaje está bien, los escenarios sublimes y muy destacables y la música acompaña muy bien. El final es predecible pero acorde con toda la cinta y está bien.
Película recomendable, muy entretenida y disfrutable, no se hace pesada para su duración, muy buena adaptación de la atracción y merece la pena verla.
Discursiva y apasionante última tarea de nuestro distinguido cineasta Álex de la Iglesia, aunque sea la versión española del filme italiano de 2.016 no estrenado aquí. Algún día España rendirá respetuoso reconocimiento y admiración hacia el conjunto de la obra de este insigne bilbaino. Muy bien, Álex. Ya sé que no leerás jamás este comentario pero... no cambies nunca, ¨porfa¨. (Y significativas gracias por tu cine). .OVACIONABLE. ·3 sobre 5· ..PICARD..
Cine español insuperable con estética documentalista. El filme es intenso, con mucha imagen de naturaleza rural y que sería la delicia de cualquier aficionado a cualquier cine-club. La dirección, espléndida; el guion, la fotografía y la música, admirables; y los roles de los actores y actrices, suntuosamente interpretados. Vedla, vedla. .INTRÍNSECAMENTE CINÉFILA. ·4 sobre 5· ..PICARD..
Descubrí a Diane Lane allá por 1.984 en ¨Calles de Fuego¨, de Walter Hill. Bueno, pues está igual. Igual. Misma belleza, misma clase, mismo estilo y misma alcurnia. Sin embargo, su presencia no convierte a la película en incontestable éxito ni sirve para salvar esta cinta de un supino y perfecto aburrimiento. Y lo siento, Diane.
A pesar de lo que me gustas. París, (y el espectador), pueden esperar a que suceda algo durante los 90 de metraje. Pueden. Pero esa espera, será vana. Menos mal que, al menos, dicho espectador esperará sentado. .HUERA. ·1 sobre 5· ..PICARD..
Para los ¨eruditos¨ (con comillas) del cine, esta pelicula es de 5 estrellas. Para este No erudito (sin comillas), es una pelicula rodada en blanco y negro y con estetica de documental, presentada a la manera en que se hubiera filmado en la epoca y que aburre al mas pintado, ¿vale? Pues eso: PARA LOS ¨ERUDITOS¨. ·0 sobre 5· ..PICARD..
Pues en contra de lo que por su título y sinopsis pudiera parecer, la cinta está muy bien. Pero que muy bien. Los diálogos son inefables, a manera de los ¨Resacones...¨ y la acción y su humor, desbordantes. Sobre todo el del personaje de la señora Kincaid, (Salma Hayek), que debería haber sido más explotado. Mención para el doblaje que, como casi siempre, es absoluto. Y de nuevo, ¨peleado¨ con la ¨crítica oficial¨. Vale. .ACONSEJABLE. ·3 sobre 5· ..PICARD..
Una explosión de rebeldes sensaciones es lo que me transmite esta historia pero que, no obstante, me atendré estrictamente a lo cinematográfico. (Claro que no fuimos los aberrantes nosotros solos, también habría que designar a ingleses, holandeses, portugueses, etc).
Agustín Díaz Yanes (recuerdo con soltura aquella maravillosa creación de los 90, ¨Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto¨), nos presenta esta nueva tarea sobre la codicia de los conquistadores españoles de la época, su pleitesía y sumisión al imperio español y su odio y desprecio hacia los ¨hostiles¨ indígenas del lugar. ¿Esperaban ser recibidos con vítores y flores los saqueadores de sus tierras? Para mi gusto, un filme lento y PEREZOSO. ·2 sobre 5· ..PICARD..
Un título más del cineasta Antonio Cuadri que podría haber sido importante, pero que no. Es cine dentro del cine con un buen plantel de actores españoles, pero que ni el argumento ni su desarrollo obtienen del espectador más que una cierta y pasajera atención, y que estima que, aquellos, son escasamente creativos y/o efectivos, cayendo en algo parecido al ostracismo cinéfilo.
No es una sonrojante y despreciable ¨Cuerpo de élite¨ y/o ¨Villaviciosa de al lado¨, pero tampoco es una estimadísima ¨El olivo¨. .POMPOSA. ·1 sobre 5· ..PICARD..
Simplona, interminable y acartonada manufactura alemana, más plana que una tabla de planchar y que apenas interesa. Ideal para pasarla en la sobremesa de alguna TDT, -como ayuda para inveterados insomnes-, o quizá por Antena 3 en su contenedor Multicine. .RANCIA. ·0 sobre 5· ..PICARD..
..PICARD..
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Un Reino Unido
La historia de un rey negro africano que, a diferencia de todas las demás monarquías, antepone el bienestar de su pueblo a su propio reino, hoy llamado Botsuana, a pesar de la infinitud de malquerencias y hostilidades racistas y de otras índoles del supuestamente país democrático e imperial de Gran Bretaña, por aquellos tiempos. .ENERVANTE. ·3 sobre 5· ..PICARD..Me gusta (0) Reportar