Ficha La Novia de Frankenstein

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Críticas de La Novia de Frankenstein (24)




ste

  • 14 Jun 2020

8


Muchos dicen que es superior a la primera pero yo pienso lo opuesto. Aun así me sigue gustando mucho, fue algo bueno que James Whale volviera como director y ver de nuevo a Colin Clive y a Boris Karloff en sus papeles.

Clive era el protagonista de la primera pero aquí pasa a segundo plano, dandole el estrellato a Karloff, quién se volvió a lucir como el famoso monstruo. Tiene momentos muy conmovedores y tiernos, una escenografía hermosa y los escenarios espectaculares.

Como fan de Frankenstein que soy, quedé muy satisfecho.

7.7/10



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mahotsukai

  • 9 Apr 2020

10



Notable clásico de James Whale, secuela de la mítica “Frankenstein” (1931).

Luego de intentar olvidar los traumáticos hechos asociados a la abominable criatura que creó, y después de jurar abandonar sus experimentos, Henry Frankenstein se verá obligado a ceder a los chantajes del siniestro Dr. Pretorius para crear una compañera para el monstruo.

A pesar de que el gran éxito de “Frankenstein” (1931) rápidamente llevaría a Carl Laemmle Jr. a considerar un obvia secuela, la verdad es que ésta había sido considerada en el mismo rodaje del clásico de James Whale, cuando luego de filmar la muerte de Víctor Frankenstein en el epílogo, Laemmle Jr. obligó al director británico a colocar un final ambiguo y abierto, precisamente para una secuela. Whale estaba convencido que una secuela para “Frankenstein” (1931) era sencillamente imposible e inviable debido a que se había agotado la idea principal y, por tanto, se había negado a dirigir una hipotética continuación. Sin embargo, tras el nuevo éxito “The Invisible Man” (1933) para Universal Pictures, finalmente el director de “The Old Dark House” (1932) aceptaría la propuesta de un insistente Laemmle Jr. de concretar definitivamente la secuela, con la condición que le permitiera primero rodar el drama de misterio “One More River” (1934).

No obstante, la principal condición que Whale exigió a Laemmle Jr. fue una total libertad creativa para el nuevo proyecto. Se encomendó al guionista Robert Florey la redacción del primer borrador, que llevó por título absurdo de “The New Adventures of Frankenstein – The Monster Lives!”, el que Whales rechazó sin mayores preámbulos. Le siguieron otros borradores a Tom Reed, L.G.Blochman y Philip MacDonald, pero todos fueron rechazados por un exigente Whale. John L. Balderston también fue comisionado por el director inglés para una nueva versión, y aunque tampoco satisfizo completamente a Whale, sí sirvió para introducir el concepto general del film del monstruo exigiendo una compañera, además del prólogo en que vemos a la mismísima Mary Shelley presentando la obra. Finalmente, Whale encargó al dramaturgo William J. Hurlbut y Edmund Pearson una reescritura de las ideas de Balderston, para una versión final.

El director de “Waterloo Bridge” (1931) siempre tuvo en consideración que la secuela difícilmente superaría a la original “Frankenstein” (1931), por lo decidió abordarla desde el principio en base a dos estrategias narrativas que además de pertinentes para la secuela, son sencillamente eficientes y notables. El prólogo de “Bride of Frankenstein” (1935) con esa magnífica escena que reúne a Lord Byron, Percy B. Shelley y Mary Shelley comentando las circunstancias creativas de este clásico de la literatura gótica, es toda una declaración de principios de Whale para el espectador. No sólo sirve de perfecta presentación para continuar con la historia de la precuela y su brutal epílogo, sino que sirve como un perfecto método metadiscursivo para acercar al espectador a la mismísima novela (1818) de Shelley, a la par que introduce una nueva historia con personajes ya conocidos y otros nuevos, además de situaciones nuevas, pero con el mismo principio ético y moral de “Frankenstein” (1931).

La segunda estrategia narrativa que Whale utiliza para esta secuela es realizar una continuación fluida y natural de los acontecimientos, una perfecta conjunción entre el final de la precuela y el inicio de la secuela, en donde prácticamente nada es forzado y predecible para la época, una cuestión que no sólo se traduce en la ventaja de ser un pionero en la construcción del cine de horror estadounidense, sino también en la de tener una visión narrativa simplista y compleja, al mismo tiempo. Para ello, Whale realizará una magistral conjugación de escenas a esta altura legendarias en la historia del cine para conectar ambos films, el clímax de la turba enardecida quemando el viejo molino y la caída aparentemente fatal de Víctor Frankenstein a manos del monstruo.

Una clave en el éxito de esta fórmula está en que Whale recurre a una fina revisión del carácter de los personajes principales de “Frankenstein” (1931), reconstruye algunos de éstos e introduce otros realmente fascinantes. Entre los primeros, el retrato de Henry Frankenstein, en la piel del icónico y siempre eficiente Colin Clive (“The Key”, 1934), continúa siendo interesante a pesar de no ser el verdadero protagonista de “Bride of Frankenstein” (1935), con un hombre atormentado y en constante contradicción, pero aún asaltado y superado por el viejo espíritu arrogante del científico y su creación. Por su parte, su abominable criatura, el monstruo, con un ya consagrado Boris Karloff (“Scarface”, 1932) es quien muestra una mayor evolución como personaje, esencialmente psicológica cuando entra en conciencia de sí mismo, a pesar de tener una edad psicológica de 10 años y una emocional de 15. El relato de su evolución es sencillamente conmovedor y está construido con un ritmo tan dinámico como moderado, siendo las secuencias con el ciego ermitaño una de las postales emocionales más fuertes del monstruo, el único instante en que se le trata como un ser humano.

Algunos personajes femeninos secundarios de “Frankenstein” (1931) son reformulados y/o ganan mayor preponderancia en el guión final de William J. Hurlbut y Edmund Pearson, como el de la ama de llaves de los Frankenstein, Minnie, personaje neurótico pero cómico interpretado por la irlandesa Una O’Connor (“The Invisible Man”, 1933) que sirve para los ribetes de comedia tradicional en la trama, y el personaje de Elizabeth, la prometida de Víctor que se convierte en la clave para que Pretorius y el monstruo chantajeen al científico y colabore en la creación de la compañera, personificada en esta ocasión por la también irlandesa Valerie Hobson (“Werewolf of London”, 1935), en lugar de Mae Clarke por razones de salud. Por otra parte, con la inclusión de Mary Shelley y el personaje de la novia del monstruo, ambas interpretadas por una icónica Elsa Lanchester (“Come to the stable”, 1949) queda patente la impronta femenina con la que Whale impregna la cinta, con todos los textos y subtextos a los que ya aludí.

Sin embargo, un personaje realmente notable y que llena de frescura a la trama, sobre todo considerando su naturaleza de secuela, es la introducción del personaje del maquiavélico Dr. Proterius, interpretado brillantemente por el británico Ernest Thesiger (“The Old Dark House”, 1932). En la práctica es un personaje mefistofélico, el mismísimo Diablo que incita a Henry Frankenstein a volver a realizar sus experimentos aéticos. Siniestro, blasfemo pero divertido, es un personaje fascinante que permite que la trama se refresque a pesar de proponer, en realidad, un replanteamiento de los hechos narrados en “Frankenstein” (1931), la creación de una abominación. Whale utiliza para cada de una de sus apariciones un tratamiento de cámara especial, que luego utilizará también con el personaje de Colin Clive en la increíble escena en que dan vida a la novia, tomas en primer plano desde un ángulo diagonal con una esencia fotográfica expresionista.

Volviendo al lenguaje simbólico del film, debemos recordar que Whale había utilizado la figura del monstruo de Frankenstein como una propia alegoría a su persona, un personaje solitario, incomprendido y despreciado por los demás por ser diferente y en “Bride of Frankenstein” (1935) no será diferente, ya que el futuro director de “Magnolia” (1936) amplia el espectro metafórico de su homosexualidad en la figura de la novia, creada por Frankenstein y Pretorius. Los críticos e historiadores del cine coinciden que la condición de Whale a Laemmle Jr. de tener total libertad creativa para la secuela, y su insistencia en rechazar borradores de guiones que no le satisfacían, responden a la obsesión del director por expresar y declarar abiertamente sus preferencias sexuales, como podemos ver también en la magnífica “Gods and Monsters” (1998) de Bill Condon. Otra referencia homosexual o al menos bisexual es la relación del monstruo y del ermitaño ciego, que conviven como un matrimonio del mismo sexo que el resto de la sociedad no tolera y en donde el monstruo no tiene aún la conciencia de que no es lo mismo tener un compañero que una compañera.

De hecho, una fuerte polémica se desarrolló a través de las décadas entre los críticos y los biógrafos de Whale que defienden la tesis de que el director no utiliza la figura de la novia como referencia metafórica a sí mismo, ya que pregonaba abiertamente su homosexualidad. Como sea, el film fue objeto de censura no sólo por estos elementos homoeróticos, sino también por sus constantes referencias religiosas, como la comparación creativa del hombre y Dios, las recurrentes imágenes cristianas como la escena de la cruz en el cementerio y la del monstruo amarrado a una cruz improvisada al ser capturado por la muchedumbre en una alegoría al Vía Crucis, y los gestos de deseo que el monstruo tiene al ver el cuerpo femenino de su compañera. También, la forma burlesca en que Whale retrata al rey Enrique VIII en la secuencia de los homúnculos de Pretorius no fue bien recibida en el país natal del realizador.

Sin embargo, al igual que “Frankenstein” (1931) Whale deja patente nuevamente el dilema filosófico de la naturaleza humana. Una vez más deja en el espectador la libertad para preguntarse si el hombre es realmente bueno o simplemente su imperfección le hace decantarse por la maldad. A lo largo del film, Whale cuestiona una y otra vez si las reacciones del monstruo son realmente herencia de una conducta maligna simbolizada metafóricamente en las partes de las cuales fue hecho, o la reacción natural de una criatura a la que se le trata siempre de manera despreciativa. Indudablemente, la pregunta que termina por aflorar es si el monstruo es el victimario o una víctima más de los hechos de violencia que abundan en la historia, desde el acorralamiento en el viejo molino, pasando por la captura y encarcelación del monstruo, la destrucción y el incendio en la casa del ciego ermitaño y el clímax en que obtiene de la novia una respuesta claramente no esperada.

El legendario maquillador Jack Pierce realizó algunas modificaciones a la apariencia del monstruo, agregando cicatrices y acortando su cabello, como reflejo del incendio en el molino, para luego volver al modelo original como si estuviera curándose de sus heridas. Además, cocreó el maquillaje y apariencia de la novia junto al director, quien fue determinando para seleccionar el icónico peinado de la mujer, inspirado en la reina egipcia Nefertiti. Además, Whale y Pierce coincideron en la distintiva onda de Marcel para darle un aspecto más freak aún a la novia. Lanchester fue cubierta con una gran cantidad de vendas que evidentemente remiten a la inspiración egipcia de su personaje, como si fuera una momia, en la que Whale se preocupó de ajustar debidamente a la figura de la actriz para resaltar sus atributos femeninos.

El técnico electricista Kenneth Strickfaden (“The Wizard of Oz”, 1939) fue nuevamente designado por Whale para construir y recrear el icónico laboratorio de Henry Frankenstein una vez más. La impresionante secuencia en que la novia cobra vida se debe en gran parte al magnífico escenario que Strickfaden recreó, entre los que destacan todo tipo de dispositivos mecánicos como el “difusor de rayos cósmicos” y el “nebularium”, entre otros, que se convertirían en un icónico escenario para el resto de las películas del ciclo de Monstruos de la Universal, secuelas, spin-offs y crossovers. Por su parte, el encargado de efectos especiales del estudio John P. Fulton (“The Ten Commandments”, 1956) y David S. Horsely (“Against All Flags”, 1952) crearon los notables homúnculos de Proterius que fueron filmados durante dos días utilizando la técnica de la perspectiva forzada con un frascos.

A pesar de que la influencia del Expresionismo Alemán en el cine estadounidense había quedado atrás principalmente con la llegada del sonido en el cine convencional, se había convertido en un rasgo distintivo en el cine de horror estadounidense desde las seminales “Dracula” (1931) de Tod Browning y la propia precuela de Whales estrenada el mismo año. Es por ello que el fotógrafo John J. Mescall (“The Student Prince in Old Heidelberg”, 1927), emulando el trabajo fotográfico de Arthur Edeson en la precuela, no sólo recrea notablemente las secuencias del epílogo de “Frankenstein” (1931), incluso con una cámara más dinámica, sino que regala otras realmente fascinantes, como toda la secuencia de la creación de la novia. Whale y Mescall apuestan por una filmación multiangular con rieles verticales para seguir al “difusor de rayos cómicos” y todo el dispositivo en sus ascensos y descensos, otorgándole una dinámica a toda la secuencia realmente memorable.

El score del film quedó a cargo de Franz Waxman (“Rebecca”, 1940), a quien Whale encargó básicamente tres melodías diferentes, una para el monstruo, para la novia y para Pretorius. Cada una tiene una tonalidad musical diferente, por ejemplo la del monstruo es más dramática que las otras dos, la de la novia es ligeramente más refrescante y la Pretorius literalmente amenazante y siniestra. En el cierre Waxman utilizó un poderoso acorde disonante en conjunción con la explosión del laboratorio en el epílogo.

“Bride of Franlenstein” (1935) inició su filmación el 2 de enero de 1935 con un presupuesto actualizado a la fecha de US$9,2 millones, con un calendario de rodaje de 5 semanas. Sin embargo, una serie de accidentes demoraron la filmación, por ejemplo, Karloff se rompió la cadera y Clive la pierna, llevando el rodaje a término a mediados de marzo. Con todo, el film se convirtió en un éxito de taquilla y fue seguida por una segunda secuela, “Son of Frankenstein” (1939) dirigida por Rowland V. Lee luego que Whale rechazara una tercera película del monstruo y se retirara sólo un año después. Conforme el pasar de los años se convirtió en toda una referencia cinematográfica y cultural, pero Universal no logró concretar un remake sino hasta mediados de los 80s, con la coproducción anglosajona “The Bride” (1985) de Franc Roddam que si bien toma la historia de una forma bastante libre es la que más se acepta a la trama de “Bride of Frankenstein” (1935). Más aún, los intentos por hacer un remake han continuado desde Martin Scorsese en 1991 hasta Bill Condon en 2019 en el llamado “Dark Universe”.

En resumen, una secuela notable que brilla con luces propias gracias a una inteligente apuesta narrativa que asegura un relato de ritmo fluido, personajes reformulados y otros nuevos maquiavélicos, todo dentro de una factura técnica inigualable en décadas posteriores.

Más críticas en https://cineramica.blogspot.com/



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Miguel Arkangel

  • 11 Nov 2018

9


A pesar del éxito de “Frankenstein” (1931), y del enorme interés de Carl Laemmle Jr. por rodar una secuela, esta continuación, que contaría nuevamente con la dirección de James Whale, tardaría varios años en rodarse. De hecho, Whale, que ya gozaba de una sólida posición y reputación, pudo darse el lujo de exigirle a Universal que le otorgue libertad artística, lo cual Laemmie le otorgó, no sin ciertas dudas.

“La novia de Frankenstein” se convertiría en una película muy personal de las ideas, talento y obsesiones de James Whale, en la que por su condición de homosexual, le serviría de catarsís para poder dotar a la película de unas claves y subtextos, que vistos hoy en día, de manera irónica tratan sobre la marginalidad y la crítica a la religión y al orden social establecidos.

Hay que reconocerle al film el inteligente sentido del humor, el goticismo, el metalenguismo y el empoderamiento de lo femenino, que enriquecen enormemente una obra muy adelantada a su tiempo.

La maravillosa Elsa Lanchester tiene la doble responsabilidad de dar vida a la mismísima Mary Shelley y a la criatura femenina (La Novia) destinada a ser la compañera del monstruo, (un pletórico Boris Karloff), que en esta ocasión rompe los límites del film anterior, y se nos presenta más humano, como en la poética escena con el hombre ciego.



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Stoker´s

  • 7 Aug 2018

9


Una secuela mas que decente que también es todo un clásico, incluso en algunos aspectos es mejor que la anterior. Tiene algún que otro fallo de guion pero son mínimos. Me pareció una original idea de continuar la película haciendo un guiño a su autora. En esta ocasión tiene toques de comedia por la que la considero la precursora del cine comedia-terror. Yo personalmente me quedo con la anterior película pero esta le sigue muy de cerca.

Mi nota es 9.



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Gilles De Rais

  • 11 Feb 2018

10


Hacía muchos años que no la veía. Y he de reconocer que es una obra maestra del cine en general (No solo del de terror). Bajo mi humilde opinión: en facturación técnica, en escenografía, decorados, ambientación.. supera a casi todas las de la Universal (Especialmente en los dos primeros apartados). Y aunque es cierto que tiene hasta su toque cómico. Hasta en eso destaca (Y que yo diga esto manda narices)... Hubo una escena que me encantó: Cuando el monstruo entra en la cabaña del pobre viejo ciego ermitaño, y mientras éste todo orgulloso de por fin haber encontrado un amigo, celebrándolo toca el violín, el monstruo se está fumando un cigarro... Esta escena, por lo menos para mí, es antológica.. Repito: Una auténtica obra maestra, casi a la misma altura que ¨Drácula¨ de Lugosi y ¨El hombre lobo¨ de Lon Chaney junior. Y para mí, incluso superior a su antecesora



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Parnaso

  • 24 Jun 2014

8


LA NOVIA DE FRANKENSTEIN

Yo la catalogo más como un drama.Ver como la gente huye de Frank por su aspecto y encima tacharle de violento...Manda webs,vaya gentuza.Y las cosas no han cambiado nada,la humanidad sigue escandalizándose a día de hoy en cuanto ve un aspecto raro o diferente.Eso si,caso no se les hace pero cotilleo y chismorreo a tope para rellenar minutos del día,siempre han sido las personas raras buena comidilla para los infames humanos.

Muy buena película para que los superficiales profundicen y lleven a cabo el respeto a las personas,que aquí nadie es más que nadie.Me pone del hígado la vieja de voz de pito,los efectos especiales para la época molan,esos experimentos de personitas en frascos tienen encanto y Boris Karloff tierno y conmovedor.

P.d. Muertos si,vivos no(Frankenstein)



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[email protected]

  • 14 Jun 2014

9


La película me encantó aunque me pareció algo mejor la uno. Hay que reconocer que para tener casi 80 años está super bien hecha con un efecto en el que había personas chiquititas en frascos excelentemente hecho, ese efecto me re sorprendió. Me gustó mucho la peli. Muy recomendable.



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Tabo

  • 28 Mar 2014

8


Película: ¨La Novia de Frankenstein¨ (1935).

No puedo creer que por fin la vi. Para tener casi 100 años es una cinta bastante interesante, pero en comparación a la primera parte queda un poco baja. Una cosa que no me gusto de la cinta (por muy patético que parezca) es el nombre, los que lean esto tendrán la duda de porque y es que la novia de Frankenstein no aparece más de 5 minutos y me lleve una leve desilusión. Vemos que un ciego le enseña un par de palabras a Frankenstein y le enseña a fumar y a beber a alcohol, definitivamente una imagen que no saldrá de mi mente en un buen tiempo.

Mi puntuación para ¨La Novia de Frankenstein¨ es 8 de 10 posibles, una cinta que a pesar de ser muy antigua, es bastante entretenida, totalmente recomendable para todos.

Tabo.



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JavierYanguas

  • 4 May 2013

6



Pues voy a ser sincero, yo, me he quedado un poco chafado con ¨La Novia de Frankenstein¨, después de ver el fantástico clásico que es la película original de Boris Karloff, ardía en deseos de ver la segunda parte, sin embargo, después de verla, si que me he quedado algo frío, para empezar, la supuesta novia solo aparece en los últimos cinco minutos, por lo que me extraña que se haya convertido en un icono de la cultura popular, cosas de las películas de monstruos de la Universal.

Lo único bueno, pero lo único, es que Boris Karloff, la leyenda inmortal, regresa como el Monstruo de Frankenstein, papel que estuvo a punto de recaer en Bela Lugosi, pero que este acabó rechazando (Aunque acabó quitándose la espina interpretando a Frankenstein en ¨La Zíngara y los Monstruos¨) Pues eso, que Boris Karloff regresó, sobreviviendo al incendio del molino, se escapa y sigue cometiendo algún que otro crimen (A mi, cuando tira a la mujer de Hans, me parece un momento mítico en la historia del cine, vaya risas.) mientras tanto, un doctor llamado Pretorius, habla con Victor Frankenstein (Interpretado de nuevo por Colin Clive) y le explica sus avances en la resurrección, sin embargo, todo comenzará a complicarse cuando el Monstruo siga matando.

Yo recomiendo que si podéis ver la película en inglés lo agradeceréis, porque está doblada con el culo, si, sin miramientos, el mejor doblaje es el que no se nota, y permitidme decir que en ¨La Novia de Frankenstein¨ si se nota, demasiado.
Además, tenemos que tragarnos a una serie de personajes que no aportan nada en absoluto (Como la vieja de voz chillona, a la que deseas que el monstruo mate a los veinte segundos de comenzar la película) entre otros, como los padres de la niña ahogada en el río en la primera parte (Con una muerte realmente divertida.)

De Boris Karloff poco tengo que decir que no se haya dicho ya, es una leyenda inmortal del cine, un icono de la cultura popilar, un crack y un maestro, pero no destacará jamás como un actor brillante, vamos, que cualquiera puede hacer el papel de Monstruo de Frankenstein (Aunque grandes actores como Christopher Lee, Bela Lugosi o Robert de Niro, no han estado a la altura del gran Karloff, así que algo de complicado debe tener ¿No lo creéis.?)

Ahora bien, la película es una completas decepción comparada con la primera entrega, que es una película histórica, lo único que demuestra ¨La Novia de Frankenstein¨, es que el mito de que las segundas partes nunca fueron buenas, se fraguó en los inicios del cine, todo debió quedarse en la primera entrega.



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ragman

  • 7 Oct 2012

7


secuela tan buena como la original con un monstruo mas humanizado e inteligente, la historia no esta mal y elsa lancaster hace dos interpretaciones, mary shelley y la novia de frankenstein, me encanto su interpretacion aunque me habria gustado ver mas de su personaje ya que no dura mucho tiempo.
el nuevo doctor es un digno villano del dr frankenstein y el final es perfecto para cerrar la historia completamente, pero lamentablemente siguieron exprimiendo esta idea.

recomendable a los fans del cine clasico, indispensable.



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anonimo

  • 6 Jan 2012

9


Todo un clasico del cine,si te gusto la primera esta tambien te gustara,creo incluso que es algo mejor a veces,tienes unos efectos estupendo e innovadores para la epoca y unas escenas muy buenas,ya clasicas.



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pistolero

  • 14 Dec 2011

9


Excelente continuación del DR. FRANKENSTEIN, con más escenas antológicas tales como el grito de la novia cuando vé al monstruo de cerca, o la conversación en la cabaña del ciego. Una auténtica gozada de película que supera a su predecesora. Lo mejor, sin duda, los últimos 20 minutos y la evolución del monstruo hacia una postura más humana y entrañable.



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Agu_Pinto

  • 30 Sep 2011

3


Una cinta antológica debido la cantidad de tiempo que tiene, pero que se me antoja bastante predecible, de escasa tensión, con una trama deslucida, donde el mayor interés despierta, en ver la mera actuación de Frankenstein. Después de esto, poco mas. Solo recomendable para un cierto público, para los apasionados al cine clásico de terror, pero con el previo aviso de que se trata de una cinta muy floja, al menos en mi opinión. Un 3.



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danieku

  • 22 Sep 2011

8



Pues en mi opinion esta ni se le podria comparar con su magestuosa primera parte al que llamarle Obra Maestra era quedarse corto, pues aquí se cargan parte de la historia y también el mensaje con que terminaba dicha pelicula que no estaba preparada para secuelas, no obstante mantiene esa frecura de las peliculas de terror de los años 30 que la hace tan especial y a la vez entrañable, con escenas miticas como ver a la novia de Frankenstein que no es correspondida a este, o Frankenstein descubrindo la bondad por parte de un ciego que lo trata como a un amigo cuando los demas le habian perseguido y tratado como un mosntruo solo por su desagradable aspecto, la verdad que tiene un claro mensaje contra la sociedad al que acabas despreciando mas al ser humano que al monstruo,aunque ya no mantiene la misma fuerza que en la anterior,Aún así no deja de ser un gran clasico de visionado obligatorio.



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bigladiesman

  • 11 Sep 2011

10


En mi opinión, y remando a contracorriente, ligeramente inferior a la primera parte, que tiene más ritmo, pero sigue siendo de 10 porque James Whale compensa esta ligera falta de ritmo con lo mejor de su repertorio cómico-terrorífico gracias a la figura del Dr. Pretorius, que roba absolutamente la película. La caracterización de Elsa Lanchester es impresionante, y ella está bellísima en su doble papel de Mary Shelley y la Novia.



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sutter kane

  • 27 Dec 2009

10


Una obra maestra,y secuela de FRANKENSTEIN.Una obra completísima llena de hallazgos.En el film hay de todo,mazmorras,castillos,cementerios,pasadizos,catacumbas,ataudescalaveras,seres miniaturizados,laboratorios,bosques con niebla...como tambien hay nuevos personajes como el extraño y misterioso Dr.Pretorius,y como no,la novia,interpretada de manera inolvidable por Elsa Lanchester.James Whale,integró de manera magistral humor y terror,cosa que no se había hecho,y muchos años antes de que Roman Polansky o Jhon Landis lo intentaran con éxito.Además en el film hay momentos para la ternura,como la inolvidable escena en la cabaña del ciego,en la cual vemos que es aprovechada para hacer evolucionar al personaje interpretado por Karloff(nuevamente magistral),el cual descubre los pequeños placeres de la vida,y haciéndolo hablar y comprender el valor de la amistad.James Whale filma los 30 minutos finales,con un estilo expresionista muy marcado,que contiene uno de los climax más famosos de la historia del cine.Una auténtica joya llena de fantasía,y la secuela más mítica y célebre de la Universal,y de la historia del cine.Imprescindible.



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Sleepy Hollow

  • 15 Mar 2009

10


La continuación del clásico El doctor Frankenstein, igual de recomendable que su antecesora. El final alegre pero a la vez triste, ya que muere el monstruo, que en verdad no era malo, solo un incomprendido.



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Paco6389

  • 27 Jul 2008

10


Impresionante,maravillosa secuela!!!!, tiene mas accion, vertigo,esta vez se unen : otro cientifico...mas loco aun,dos asistentes rayadasos,una ama d llaves con un cacharro digno d caricatura...personajes q encajan perfectamente en esta 2da parte y por supuesto nuevamente el mitico actor Boris Karloff nos regala una actuacion notable y conmovedora...siendo q aquella escena de su gusto afinado x el sonido del violin....de antologia....sus miedos a la incomprension d la gente, al fuego q en la 1ra parte casi lo mata....entre otros....en cuanto a la novia...la verdad para mi...da mas miedo....esa mirada,esos gritos....q peinado!!! .....JOYA,JOYA,JOYA.



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Pingaloka

  • 15 May 2008

9


Que buena! Todo un clásico que no tiene nada que envidiar a su sucesora, al contrario, está muy bien enlazada con la primera parte y nos encontramos con elementos novedosos que hacen aumentar nuestro interés. A destacar el final cuando aparece la "novia" de frankenstein con ese pelo enígmatico. Muy buena sí señor.



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Marcos

  • 1 Nov 2007

9


Pues a mi me ha parecido un poco superior a la película original también dirigida por Whale e interpretada por Karloff. La ambientación está lograda, los actores son muy buenos, el ritmo es muy entretenido (la peli se te pasa en nada) y tiene escenas memorables como la del encuentro del monstruo con el hombre ciego que, por cierto, fue parodiada en el divertido film de Mel Brooks "El jovencito Frankenstein". Lo peor es que la novia de Frankenstein sale apenas 5 minutos, pero el final es bueno y espectacular. Un clásicazo del cine de terror junto a la primera parte.



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