Un encuentro con el diablo:
El reparto del thriller sobrenatural
El núcleo del reparto de LA TRAMPA DEL MAL está compuesto por cinco personajes atrapados en un ascensor, un agente de policía muy preocupado y dos guardias de seguridad que intentan sacarlos de su cárcel unas horas después de que un suicidio haya abierto el camino al Diablo.
Los hermanos Dowdle querían encontrar a los
actores perfectos. John Dowdle dice: “Buscamos por todas partes. Los cinco personajes del ascensor deben funcionar como un grupo, por lo que era importante encontrar a cinco personas muy diferentes para aportar una energía única. Somos conscientes de que los cinco actores tienen un estilo de interpretación muy diferente y una forma de entender su profesión también muy diferente”.
Pero el casting no fue tarea fácil. Los papeles están muy entrelazados, y los cineastas veían a cada personaje como una pieza dentro de un conjunto. Además, preferían caras nuevas para que el público no los asociara con papeles anteriores. Vieron a centenares de actores y se quedaron con ocho.
M. Night Shyamalan resume la importancia del casting: “LA TRAMPA DEL MAL representa la quintaesencia del reparto coral porque gira alrededor de cinco personajes que intentan descubrir cuál de los cinco es el responsable. Por lo tanto, los cinco deben tener la capacidad de hacerse con el protagonismo y a, la vez, morir en cualquier momento. Los tres personajes fuera del ascensor también deben ser profundamente convincentes. Los ocho actores escogidos están muy equilibrados en cuanto a su calidad de interpretación y su a presencia en pantalla, hasta el punto de que todos pueden ser futuras estrellas”.
Los personajes atrapados en el ascensor son:
El comercial (Geoffrey Arend): Seguro de sí mismo, chulo, convencido de que es capaz de vender cualquier cosa a cualquiera, sarcástico. Por desgracia para él, tiene algunos secretos nada bonitos.
La mujer mayor (Jenny O’Hara): Cansada de desconfiar del mundo, expresa su racismo sin tapujos. Pero debajo de un caparazón de mezquindad se esconde una voluntad de hierro.
El mecánico (Logan Marshall-Green): Físicamente fuerte, acostumbrado a trabajar duro, pero empieza a estar harto. No entiende por qué el mundo siempre se la juega cuando intenta poner orden en su vida. Mientras tenga la oportunidad de redimirse, seguirá esforzándose.
La mujer joven(Bojana Novakovic): Una esposa joven y esbelta, un “trofeo”. Está amargada porque su ingenio mordaz, su inteligencia y belleza no han conseguido más que un matrimonio con un director general que no la respeta. Pero no deja que nadie se meta con ella y está decidida a descubrir qué pasa.
El guardia de seguridad (Bokeem Woodbine): Delgado, pero debajo del uniforme sólo hay músculo. Divorciado, con hijos, trabaja como guardia de seguridad porque es el único lugar donde tiene autoridad.
Los tres personajes principales que intentan bajar el ascensor y liberar a sus ocupantes son:
Bowden, detective de Homicidios (Chris Messina): Seguro y responsable, es el perfecto profesional. Los demonios de su pasado y el sentirse responsable de todas las muertes que ocurren a su alrededor le llevaron a beber demasiado. Lleva seis meses sin tocar el alcohol, pero no consigue olvidar la brutal muerte de su familia.
Ramírez, un guardia de seguridad (Jacob Vargas): Un ferviente católico recién llegado de su país. Es supersticioso y el primero en darse cuenta de que hay algo demoníaco en lo que está pasando en el edificio. Intenta convencer a los demás de que las imágenes de las cámaras de seguridad no son de este mundo.
Lustig, un guardia de seguridad (MATT CRAVEN): Ex miembro de la Marina, fuerte y grande. Trabajar de guardia de seguridad en un edificio es fácil para él. Sólo quiere unos años tranquilos hasta que pueda jubilarse.
El director John Dowdle habla de los tres actores que interpretan a los personajes del ascensor: “Bokeem brilla, es único, nos pareció perfecto para encarnar al guardia. En cuanto al mecánico, todos los que hacían la prueba le interpretaban con ira y agresividad. Llegó Logan Marshall-Green y casi susurraba; nos sorprendió y supimos que era él. En cuanto al personaje de Geoffrey, queríamos un toque de humor. Y no hay más que verle en Supermaderos para saber que es divertido”.
Para las dos mujeres que se quedan atrapadas con el mecánico, el comercial y el guardia de seguridad, los cineastas se inclinaron por la joven actriz australiana Bojana Novakovic, que llamó la atención en Arrástrame al infierno, y por la veterana Jenny O’Hara. “Es un placer mirar a Bojana”, dice John Dowdle. “Es una actriz genial, intensa, aporta mucha emoción al papel. Su mirada lo dice todo, su presencia es portentosa aunque hable muy poco en la película. Trabajar con Jenny O’Hara fue un placer. Es una actriz maravillosa”.
Escogieron a Chris Messina para el papel del detective Bowden, el policía delegado para solucionar la crisis. Gran parte de la película se ve desde su punto de vista en la oficina de seguridad, mientras contempla lo que pasa en la cabina a través de los monitores de seguridad. Bowden ve a los cinco ocupantes, pero no les oye, y a ellos les pasa lo contrario; le oyen, pero no le ven.
El prometedor actor ya ha trabajado con realizadores de la talla de Woody Allen y Nora Ephron. M. Night Shyamalan recuerda: “Chris hizo una prueba maravillosa y todos pensamos: ‘Este tío es asombroso’. Le había visto en Vicky Cristina Barcelona y en Julie y Julia. Al sentarme a su lado, pensé: ‘Es un protagonista nato’”.
Los guardias de seguridad Ramírez y Lustig, interpretados por Jacob Vargas y Matt Craven, respectivamente, están en el edificio con Chris Messina. El director John Dowdle dice: “Chris, Jacob y Matt funcionaban a la perfección juntos. Estaban tan cohesionados que, en la mayoría de los casos, lo mejor que podía hacer como realizador era no entrar en la sala de seguridad. Los tres son muy diferentes, pero se metieron en la piel de su personaje”.
Un espacio reducido y superficies reflectantes:
El diseño de LA TRAMPA DEL MAL
El rodaje de LA TRAMPA DEL MAL empezó en otoño de 2009 en el plató 4 de los estudios Pinewood de Toronto. El plató era idóneo para construir decorados absolutamente fieles a los descritos en el guión. John Dowdle explica: “Hay cinco personajes encerrados en un ascensor, y una de las reglas básicas del cine es que cuanto más reducido sea el espacio, más difícil será el rodaje”.
¿Una película de M. Night Shyamalan y no se rueda en Filadelfia? Eso necesita una explicación. “Toronto significa mucho para mí porque es donde se vio mi primera película. Tenía 21 años y había hecho una película muy barata en India. La presenté al Festival de Toronto y la aceptaron. Recuerdo volar a Toronto y pensar que era la mejor ciudad del mundo. Volver aquí para rodar la primera entrega de The Night Chronicles/Las crónicas de la noche es poético.
El diseño del ascensor era delicado ya que gran parte del thriller transcurre en este espacio reducido. El decorado no sólo debía ser realista, también debía ofrecer al público una zona donde proyectar sus peores miedos. Los hermanos Dowdle reconocen el mérito de Martin Whist, diseñador de producción de Monstruoso, y de su equipo a la hora de conseguir el equilibrio perfecto. También era importante dar a cada personaje una escena clave dentro del ascensor para contar la historia de LA TRAMPA DEL MAL desde su perspectiva.
John Dowdle dice: “El ascensor era un decorado totalmente desmontable. Podíamos retirar la pared derecha o izquierda, podíamos quitar o alzar el techo. Los espejos podían moverse de forma que no nos reflejaran o reflejaran a alguien en concreto. Era lo más parecido a un gigantesco juego de construcción”.
Drew Dowdle explica la importancia de crear un espacio que comunicara una sensación de pánico a los espectadores: “Es crítico que la sensación claustrofóbica crezca a medida que progresa la historia, por eso queríamos un ascensor pequeño, pero realista. Las dimensiones se calcularon para acoplar a los personajes. Por ejemplo, el mecánico alza la mano y aparta el panel del techo en un momento crítico. El ascensor fue diseñado para su altura, para que alcanzara el techo. Del mismo modo, cuando el comercial está tumbado en el suelo, era importante que tocara las paredes de cada lado”.
Otro detalle interesante del diseño fue construir el ascensor hacia dentro, en profundidad, en vez de a lo ancho. Así, cuanto más se apartan de la puerta los personajes, más enterrados vivos se sienten (al igual que el público). John Dowdle añade: “Créanme, uno se siente realmente mal ahí al fondo”.
La película tiene pocos decorados, pero debían ser impecables, sobre todo el ascensor y la sala de control. El productor Sam Mercer dice: “Son decorados engañosos, parecen simples. El ascensor debía ser familiar y, al mismo tiempo, lo bastante sombrío como para dar miedo. Pero tampoco queríamos ‘sobrediseñarlo’ porque distraería. Luego está la perspectiva del personaje de Chris Messina desde la sala de control”.
“Fue todo un reto crear esta puesta en escena, decidir dónde colocar la cámara y cuáles debían ser los planos en común”, explica Sam Mercer. “Se trataba de mostrar la posibilidad de quedarse atrapado, de pasarlo realmente mal, sin tomas que parecieran muy complicadas”.
Por suerte para los cineastas, los actores eran casi tan adaptables como los decorados. Antes del rodaje, los hermanos Dowdle pidieron a los actores que entraran en el ascensor para comprobar si el vestuario, el estilo de los peinados y el maquillaje escogidos por la diseñadora de vestuario Erin Benach, la estilista KAROLA DIRNBERGER y la maquilladora CHRISTINE HART encajaban a la perfección con el decorado. Drew Dowdle explica: “Queríamos estar seguros de que la cohesión fuera total. Pero, a la vez, nada debía fundirse totalmente en las paredes ni tampoco resaltar demasiado”.
Para garantizar una creciente sensación de terror, cada vez que se rodaba en el ascensor, y aunque la cámara sólo enfocara a un actor, los cinco estaban dentro para que se sintiera su presencia. A pesar de la incomodidad, estaban más que dispuestos a trabajar continuamente en un espacio tan reducido, y eso se nota en su interpretación.
Incluso Chris Messina, que nunca está en el ascensor, acudía al plató cada vez que se rodaba en el ascensor. Explica el porqué: “Los que están atrapados en el ascensor pueden oírme hablar desde la sala de control, y los hermanos Dowdle pensaron, con razón, que añadiría realismo a las escenas si yo estaba allí para leer los diálogos. Así, cuando nos rodaban a nosotros, la mayoría del tiempo en la sala de control, actuábamos con las escenas rodadas previamente en el ascensor. Es muy inmediato y realista”.
Drew Dowdle añade: “Cuando uno de los ocupantes muere, el espacio del suelo se reduce y la sensación de que las paredes se acercan es aún más patente. El espacio es pequeño desde el principio, pero se reduce a medida que avanza la historia”.
El legendario director de fotografía Tak Fujimoto, que colabora por cuarta vez con M. Night Shyamalan, pidió a los miembros del equipo de cámara que se pusieran batas blancas de laboratorio para reflejar la luz. Era extraño verlos en el plató, pero John Dowdle dice: “Si el equipo hubiese vestido de negro, los espejos del ascensor habrían chupado la luz. Las batas blancas mejoraban la dureza de la luz, reflejándola e iluminando a los actores, sin distraerlos ni influir en la atmósfera de la escena”.
Drew Dowdle describe lo que significa trabajar con un director de fotografía de la categoría de Tak Fujimoto: “Es asombroso. Es un sueño hecho realidad haber trabajado con un director de fotografía con tantas películas legendarias en su haber y que ha conseguido que esta sea mucho mejor de lo que yo mismo esperaba”.
Los espectadores de LA TRAMPA DEL MAL deben estar preparados para montarse en una montaña rusa y ver una historia absorbente acerca de cómo debemos responsabilizarnos de nuestros actos. Parte del equipo técnico prefirió no leer el final del guión hasta el último momento, aunque se cruzaran con perfectas réplicas de los cuerpos de los actores realizadas por ROBERT HALL, de Almost Human, que se ocupó de los efectos de maquillaje. No hace falta decir que la mayoría del equipo evitaba por todos los medios subir a un ascensor, por si acaso…
Universal Pictures y Media Rights Capital presentan una entrega de The Night Chronicles/Las crónicas de la noche, LA TRAMPA DEL MAL, con Chris Messina, Logan Marshall-Green, Geoffrey Arend, Bojana Novakovic, Jenny O’Hara, Bokeem Woodbine, Jacob Vargas. Casting, Debra Zane, CSA. Diseño de vestuario, Erin Benach. Coproductores, Ashwin Rajan y John Rusk. Música, Fernando Velázquez. Montador, Elliot Greenberg. Diseño de producción, Martin Whist. Fotografía, Tak Fujimoto, ASC. Producción ejecutiva, Drew Dowdle y Trish Hofmann. Productores, M. Night Shyamalan y Sam Mercer. Basada en una historia de M. Night Shyamalan. Guión, Brian Nelson. Dirigida por John Erick Dowdle. © 2010 Universal Studios
www.latrampadelmal.es
Yo juro que nunca la vere de noche o no dormiria nunca, por dios, pero se las recomiendo para la tarde, yo vi un trailer y unas partes y els juro que se mueren de miedo en la noche, si lo ven de noche.
Se los juro!!! Veanla!!! Es buenisma!!! Es de el diablo!!! Es de terror terror!!!
brichu
#1
q buena peli aguante esta peli jajaj!!!!