Sinopsis:
Todo comienza con Conker corriéndose una juerga con sus amigotes en la taberna más sórdida del puerto donde la cerveza no para de correr y las peleas son algo habitual. Tras unas felices horas entre historias inverosímiles, risitas tontas y canciones de borracho, el sentido común, y el estómago, hacen notar a Conker que es hora de irse a casa, de lo contrario podría acabar francamente mal. Con paso + vacilante decide salir del tugurio... ah... emmmmm.. no, esos son los lavabos, la salida está por aquí... Tantas vueltas hacen que los líquidos del sistema digestivo de Conker decidan unirse a la fiesta y visitar un poco el exterior de su huésped. Mala idea, parece que el bicho que aguardaba a la entrada no le ha hecho ni pizca de gracia que le hayamos vomitado encima.. en fin, una disculpa a tiempo y poner pies en polvorosa son lo mejor para estos casos.
Después de dar unas cuantas vueltas por lo que parece un camino familiar Conker se despierta con la resaca más horrible que recuerde. La boca pastosa y el dolor de cabeza son horribles pero el paso vacilante hacia un, ¿espantapájaros?, lo es aun más.
Birdie, no, perdón, BIRDY, resulta ser un muñeco de paja muy dado a las cervezas y al helio y a cambio de su explicación acerca del "context sensitive" solo nos pedirá un par de "litronas". No está mal el cambio. Tras percatarnos que todas nuestras acciones vendrán dadas por estos famosos botones (marcados con una "B" gigantesca en el suelo) Conker decide hacer uso de uno de ellos y sacarse de la manga una aspirina efervescente, la cual, cosa buena, hace que la resaca pase a mejor vida. Ojalá existieran aspirinas así en la vida real... Con la cabeza despejada Conker se da cuenta de que anda algo perdido, el entorno le es familiar pero no acaba de reconocerlo totalmente. Lo mejor será dar una vuelta y ver que hay por ahí, no creo que el día pueda ir a peor.
Así comienza la última gran aventura de RARE, de una forma irreal, con personajes sacados de las paranoias de sus diseñadores y con una mecánica sencilla, absorbente y sobre todo muy divertida. A lo largo de nuestro periplo particular nos encontraremos con seres de toda clase, buscaremos ansiosamente fajos de dinero parlante, imprescindible para poder continuar, y nos enfrentaremos al elenco más ridículo de jefes finales que hayáis visto nunca, todo ello para llegar hasta el final del juego, envuelto en un mundo donde el humor, el sarcasmo, lo extremo e incluso el mal gusto, están a la orden del día y forman parte de sus habitantes.
Hellionrow
Mi puntuación quizás para algunos parece algo exagerada, pero señores! pase horas durante años con mi N64 jugando este pedazo de juego, y creo ciegamente que merece casi una nota perfecta. Por nombrar algunas ventajas (y recomendarlo si aun no lo juegas):
Respecto al modo historia, Conker (la ardilla protagonista) demuestra a primeras al empezar el juego una de las cosas que puede pasar (a muchos) cuando te vas a casa después de una juerga con... (seguir leyendo)