Cuenta la leyenda que dentro de dentro de tanto bodriazo que se subvenciona en el cine español, entre tanto actor guaperas de moda y tanta comedia aberrante con toque guarro que tanto ha alimentado el tópico de que el cine español es una mierda que muestra tetas gratuitamente, hay películas que merecen la pena, y no, no estoy hablando solo dentro del listón al que están sometidas , sino que son películas que todo cinéfilo con buen gusto agradece. Pues bien, en 2009, apareció Celda 211, uno de estos grandes y agradables casos donde el cine patrio nos derrocha calidad.
Celda 211 tiene un algo que consigue enganchar desde el principio, no es para menos, el ambiente carcelero está recreado a las mil maravillas, no solo eso sino que el personaje principal, Malamadre acojona, es un personaje que bien podríamos encontrarnos en cualquier esquina del peor barrio de la ciudad, bueno no solo a él, sino que a los demás carceleros que de verdad dan el pego.
La trama es directa, va al grano con un impacto excelente en el espectador, no nos perdemos entre chorradas sin sentido sino que es fácil de entender lo que va ocurriendo, un funcionario de prisión que en su primer día de trabajo se ve atrapado en un motín de los carceleros y este se hace pasar por un asesino con mucha sangre fría.
De ahí en adelante la narración nos dirige no solo a un intenso thriller sino a un drama carcelero aun más intenso si cabe.
Y es que el trabajo que se aplica en el guión y la narración son geniales, todo el mundo sabe o se imagina quienes jugarán los papeles de buenos y malos, pero aquí nos lían, nos introducen en la piel de una carceleros sin derechos y con alma, obviando que no dejan de ser asesinos y esas cosas, una combinación interesante.
Se ha hablado tanto del papel de Luis Tosar que incluso me parece que su actuación no ha sido para tanto, pero vamos, negar su gran papel sí que sería un delito. Osease, el tío acojona, eso está claro, pero además transmite todo tipo de sentimientos sin dejar de ser un tío que transmite todo el respeto de un personaje así, sus diferentes estados de ánimo, sus diálogos, y esa naturalidad... es de verdad una actuación impresionante.
Pero creo que se ha eclipsado demasiado a Alberto Ammann, un personaje que también da el el blanco en todas las acciones y emociones de su personaje en una constante evolución en el que finalmente deja al espectador a cuadros, ir con él o ir contra él... De hecho esta duda es algo ocurrente con todo lo demás.
Se agradece una película compleja, que vaya más allá de los buenos buenísimos y los malos malísimos, que busque dudar al espectador de quienes son los malos y los buenos
que apueste, que arriesgue, pero además que lo consiga, porque Daniel Monzón lo consiguió.
Con tanta alabanza se me ha olvidado que no todo me ha gustado obviamente, opino como otros tantos de aquí que a los personajes se les podría haber desarrollado muchísimo más, y es que ni a Malamadre ni al funcionario se les explotan todo lo que podrían, el personaje más perjudicado en mi opinión, el de Resines. Además, creo que el director se ha equivocado en ir poniendo flash-backs del prota y su mujer embarazada, no solo quedaron mal y facilones (Facilones porque definitivamente busca el impacto fácil sobre el espectador, cuando la cosa ya es suficientemente impactante)
Pero fuera ciertos puntos en el que se podría haber trabajado mejor para que el film fuese redondo, todo lo demás está de muy buen agradecer, porque Celda 211 es una película genial.
Pues eso, que el cine español necesita más de esto, porque es que encima es una de las películas más taquilleras de nuestras carteleras... ¿Aprenderán la lección algún día?
elalfon
7
Cuenta la leyenda que dentro de dentro de tanto bodriazo que se subvenciona en el cine español, entre tanto actor guaperas de moda y tanta comedia aberrante con toque guarro que tanto ha alimentado el tópico de que el cine español es una mierda que muestra tetas gratuitamente, hay películas que merecen la pena, y no, no estoy hablando solo dentro del listón al que están sometidas , sino que son películas que todo cinéfilo con buen gusto agradece. Pues bien, en 2009, apareció Celda 211, uno de estos grandes y agradables casos donde el cine patrio nos derrocha calidad.
Celda 211 tiene un algo que consigue enganchar desde el principio, no es para menos, el ambiente carcelero está recreado a las mil maravillas, no solo eso sino que el personaje principal, Malamadre acojona, es un personaje que bien podríamos encontrarnos en cualquier esquina del peor barrio de la ciudad, bueno no solo a él, sino que a los demás carceleros que de verdad dan el pego.
La trama es directa, va al grano con un impacto excelente en el espectador, no nos perdemos entre chorradas sin sentido sino que es fácil de entender lo que va ocurriendo, un funcionario de prisión que en su primer día de trabajo se ve atrapado en un motín de los carceleros y este se hace pasar por un asesino con mucha sangre fría.
De ahí en adelante la narración nos dirige no solo a un intenso thriller sino a un drama carcelero aun más intenso si cabe.
Y es que el trabajo que se aplica en el guión y la narración son geniales, todo el mundo sabe o se imagina quienes jugarán los papeles de buenos y malos, pero aquí nos lían, nos introducen en la piel de una carceleros sin derechos y con alma, obviando que no dejan de ser asesinos y esas cosas, una combinación interesante.
Se ha hablado tanto del papel de Luis Tosar que incluso me parece que su actuación no ha sido para tanto, pero vamos, negar su gran papel sí que sería un delito. Osease, el tío acojona, eso está claro, pero además transmite todo tipo de sentimientos sin dejar de ser un tío que transmite todo el respeto de un personaje así, sus diferentes estados de ánimo, sus diálogos, y esa naturalidad... es de verdad una actuación impresionante.
Pero creo que se ha eclipsado demasiado a Alberto Ammann, un personaje que también da el el blanco en todas las acciones y emociones de su personaje en una constante evolución en el que finalmente deja al espectador a cuadros, ir con él o ir contra él... De hecho esta duda es algo ocurrente con todo lo demás.
Se agradece una película compleja, que vaya más allá de los buenos buenísimos y los malos malísimos, que busque dudar al espectador de quienes son los malos y los buenos
que apueste, que arriesgue, pero además que lo consiga, porque Daniel Monzón lo consiguió.
Con tanta alabanza se me ha olvidado que no todo me ha gustado obviamente, opino como otros tantos de aquí que a los personajes se les podría haber desarrollado muchísimo más, y es que ni a Malamadre ni al funcionario se les explotan todo lo que podrían, el personaje más perjudicado en mi opinión, el de Resines. Además, creo que el director se ha equivocado en ir poniendo flash-backs del prota y su mujer embarazada, no solo quedaron mal y facilones (Facilones porque definitivamente busca el impacto fácil sobre el espectador, cuando la cosa ya es suficientemente impactante)
Pero fuera ciertos puntos en el que se podría haber trabajado mejor para que el film fuese redondo, todo lo demás está de muy buen agradecer, porque Celda 211 es una película genial.
Pues eso, que el cine español necesita más de esto, porque es que encima es una de las películas más taquilleras de nuestras carteleras... ¿Aprenderán la lección algún día?
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