La inteligencia no es un factor a tener en cuenta para disfrutar de una película de Alexandre Aja y el título que nos ocupa es un buen ejemplo. Este remake de “Piraña” manda a tomar viento la versión de Joe Dante para dar paso a un festival de escenas sangrientas, chicas ligeras de ropa y unas pirañas que parecen salidas de una mala producción del canal SyFy.
No voy a negar que resulta divertida en algunos puntos y desde luego no se hace aburrida, cosa que hay que tener en cuenta a la hora de puntuar.
Como era de esperar las opiniones se dividen entre los defensores de los films originales que creen que esta película debería arder en el infierno junto a su director y los devoradores de palomitas que acuden al cine en masa mientras van comentando las escenas por el teléfono que valoran las cosas por la cantidad (es decir, cuanta más sangre y tetas salgan, mejor película será) y no por la calidad. Después también existe una minoría de pobres mortales que intentan opinar con un poco de perspectiva no exenta de subjetividad pero a estos nadie les importa un pimiento.
Supongo que yo me encuentro entre esa minoría pero bueno, voy a centrarme en la película-remake sin hacer comparaciones con la cinta original. Como dije antes la película no aburre, tiene un ritmo febril y muestra lo que el público del género de terror quiere ver, chicas fáciles con o sin bikini que por supuesto no hacen feos a las propuestas lésbicas para poner cachondos a los rabos de turno y el otro requisito indispensable es la sangre a borbotones.
Como siempre, Aja colma las expectativas de todos con estos dos ingredientes, sin embargo y de manera incomprensible, muchos fans del aclamado director dan la espalda a esta producción. Total, promete y ofrece lo que da así que es algo que no acabo de comprender. Tal vez alguno esperara que el film tuviera algún toque psicológico y en un momento dado las pirañas desdoblaran su personalidad creyéndose ser atunes o algo parecido pero no había nada de eso aquí.
Película gamberra, ciertamente honesta y veraniega.
No creo que se le deba buscar los tres pies al gato a nada como esto y además, el film en cuestión no pretende ir de nada más. Como remake, una chufla pero eso es ya harina de otro costal.
Kelley
5
La inteligencia no es un factor a tener en cuenta para disfrutar de una película de Alexandre Aja y el título que nos ocupa es un buen ejemplo. Este remake de “Piraña” manda a tomar viento la versión de Joe Dante para dar paso a un festival de escenas sangrientas, chicas ligeras de ropa y unas pirañas que parecen salidas de una mala producción del canal SyFy.
No voy a negar que resulta divertida en algunos puntos y desde luego no se hace aburrida, cosa que hay que tener en cuenta a la hora de puntuar.
Como era de esperar las opiniones se dividen entre los defensores de los films originales que creen que esta película debería arder en el infierno junto a su director y los devoradores de palomitas que acuden al cine en masa mientras van comentando las escenas por el teléfono que valoran las cosas por la cantidad (es decir, cuanta más sangre y tetas salgan, mejor película será) y no por la calidad. Después también existe una minoría de pobres mortales que intentan opinar con un poco de perspectiva no exenta de subjetividad pero a estos nadie les importa un pimiento.
Supongo que yo me encuentro entre esa minoría pero bueno, voy a centrarme en la película-remake sin hacer comparaciones con la cinta original. Como dije antes la película no aburre, tiene un ritmo febril y muestra lo que el público del género de terror quiere ver, chicas fáciles con o sin bikini que por supuesto no hacen feos a las propuestas lésbicas para poner cachondos a los rabos de turno y el otro requisito indispensable es la sangre a borbotones.
Como siempre, Aja colma las expectativas de todos con estos dos ingredientes, sin embargo y de manera incomprensible, muchos fans del aclamado director dan la espalda a esta producción. Total, promete y ofrece lo que da así que es algo que no acabo de comprender. Tal vez alguno esperara que el film tuviera algún toque psicológico y en un momento dado las pirañas desdoblaran su personalidad creyéndose ser atunes o algo parecido pero no había nada de eso aquí.
Película gamberra, ciertamente honesta y veraniega.
No creo que se le deba buscar los tres pies al gato a nada como esto y además, el film en cuestión no pretende ir de nada más. Como remake, una chufla pero eso es ya harina de otro costal.
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