Divertida y simpática película, con todo el encanto y limitaciones propias de los años 50, la edad dorada de la ciencia ficción clásica, que ha influido en numerosos filmes posteriores.
La trama engancha de inmediato: una estrella se dirige a colisionar con la Tierra, pero atrapado en su órbita viaja también el planeta Zyra, similar a la Tierra y posible refugio para quienes logren emigrar. En poco tiempo muestra todo lo que aflora ante el inminente apocalipsis: generosidad, sacrificio, amistad y amor, pero también egoísmo, envidia y odio. Sus efectos especiales —maquetas que le valieron un Óscar— y las escenas de la catástrofe causaron sensación en su época.
Destaca la curiosa forma de la nave espacial, la imagen idealizada del nuevo mundo (con pirámides incluidas) y las constantes referencias bíblicas. Puro espíritu de los 50.
Armageddon, Impacto profundo, 2012 y muchas más han bebido directamente de este filme. Por su calidad de pionera y enorme influencia, merece ser visto.
Miguel Arkangel
6
Divertida y simpática película, con todo el encanto y limitaciones propias de los años 50, la edad dorada de la ciencia ficción clásica, que ha influido en numerosos filmes posteriores.
La trama engancha de inmediato: una estrella se dirige a colisionar con la Tierra, pero atrapado en su órbita viaja también el planeta Zyra, similar a la Tierra y posible refugio para quienes logren emigrar. En poco tiempo muestra todo lo que aflora ante el inminente apocalipsis: generosidad, sacrificio, amistad y amor, pero también egoísmo, envidia y odio. Sus efectos especiales —maquetas que le valieron un Óscar— y las escenas de la catástrofe causaron sensación en su época.
Destaca la curiosa forma de la nave espacial, la imagen idealizada del nuevo mundo (con pirámides incluidas) y las constantes referencias bíblicas. Puro espíritu de los 50.
Armageddon, Impacto profundo, 2012 y muchas más han bebido directamente de este filme. Por su calidad de pionera y enorme influencia, merece ser visto.
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