Otro slasher ochentero más, y esta vez del montón. Lo único que lo diferencia de los demás, es que los protagonistas son atletas que se preparan para ir a las olimpiadas. Por supuesto el asesino perturbado de turno se los irá cargando de uno/a en uno/a con una jabalina olímpica. ¿Suena original? Tal vez lo pueda ser, pero no os esperéis nada de nuevo, pues mezclar asesinatos con deporte ya se hizo en ¨El día de graduación¨(1981), y bastante mejor.
Lo malo de este Slasher es que la ambientación es excesivamente oscura, las interpretaciones no son lo suficientemente buenas, y los diálogos son muy poco convincentes. En cuanto a la dirección, pues no se puede decir que sea gran cosa, la verdad... Es mas bien discreta y vulgar.
Lo mejor: Como ocurre en muchos slashers, los asesinatos están bien, de hecho son bastante sanguinarios; lo cual siempre se agradece. Y el clímax final es aceptable, incluso puede llegar a sorprender. Lo peor: Aparte de los defectos comentados antes, el ritmo es demasiado rutinario, e incluso cansino a ratos; y eso lo intentan remediar a base de desnudos por doquier, pero ni es que así es gran cosa.
En fin, una psicopatía barata que no recomiendo demasiado, aunque tampoco está mal del todo. Veredicto : Pasable, regular, y mejorable.
Puntuación : 5`5.
Necromaster:
5
Otro slasher ochentero más, y esta vez del montón. Lo único que lo diferencia de los demás, es que los protagonistas son atletas que se preparan para ir a las olimpiadas. Por supuesto el asesino perturbado de turno se los irá cargando de uno/a en uno/a con una jabalina olímpica. ¿Suena original? Tal vez lo pueda ser, pero no os esperéis nada de nuevo, pues mezclar asesinatos con deporte ya se hizo en ¨El día de graduación¨(1981), y bastante mejor.
Lo malo de este Slasher es que la ambientación es excesivamente oscura, las interpretaciones no son lo suficientemente buenas, y los diálogos son muy poco convincentes. En cuanto a la dirección, pues no se puede decir que sea gran cosa, la verdad... Es mas bien discreta y vulgar.
Lo mejor: Como ocurre en muchos slashers, los asesinatos están bien, de hecho son bastante sanguinarios; lo cual siempre se agradece. Y el clímax final es aceptable, incluso puede llegar a sorprender. Lo peor: Aparte de los defectos comentados antes, el ritmo es demasiado rutinario, e incluso cansino a ratos; y eso lo intentan remediar a base de desnudos por doquier, pero ni es que así es gran cosa.
En fin, una psicopatía barata que no recomiendo demasiado, aunque tampoco está mal del todo. Veredicto : Pasable, regular, y mejorable.
Puntuación : 5`5.
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