Se parte de una idea sencilla: la máscara encierra un dios, transforma al portador en algo tan hilarante como indestructivo. Psicoanalíticamente hablando, todos poseemos un alter ego, una cuota de personalidad reprimida que puede salir de golpe y porrazo. Agarrate de donde puedas. La máscara ofrece una protección sobrenatural, pero también genera distancia con el afuera; eso explica ese tono que borda lo dramático sin entrar jamás en él, parodiando e ironizando todo lo que los personajes ven y tocan. Es un mundo de caricaturas cartoonianas, de ineptitudes, de simpáticos fracasados dentro de un stablishment igualmente limitado.
La escena de los policías es una evidencia rotunda: La máscara se burla del poder, su mensaje es inocente...y de izquierda.
AdrianoDonadio
7
Se parte de una idea sencilla: la máscara encierra un dios, transforma al portador en algo tan hilarante como indestructivo. Psicoanalíticamente hablando, todos poseemos un alter ego, una cuota de personalidad reprimida que puede salir de golpe y porrazo. Agarrate de donde puedas. La máscara ofrece una protección sobrenatural, pero también genera distancia con el afuera; eso explica ese tono que borda lo dramático sin entrar jamás en él, parodiando e ironizando todo lo que los personajes ven y tocan. Es un mundo de caricaturas cartoonianas, de ineptitudes, de simpáticos fracasados dentro de un stablishment igualmente limitado.
La escena de los policías es una evidencia rotunda: La máscara se burla del poder, su mensaje es inocente...y de izquierda.
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