Conocía está película desde hace mucho tiempo, pero únicamente debido a su portada, la cual era muy común encontrarla en la estantería de los videoclubs durante los primeros periodos del año 2000.
Aún es ahora cuando me atreví a verla, quizá porque era una de muchas que tenía en la lista de espera y le tocó el turno.
No conocía nada sobre ella, y debido a su título me imaginé que algo religioso tendría en su contenido. Pero me esperaba cine de vampiros, sinceramente.
En realidad está película ni siquiera es de terror, sino un thriller de acción, pero con un montaje exquisito que la hace muy interesante.
La película tiene su propio sello, pues todo lo que el protagonista del cartel, Willem Defoe, investiga, es lo que sucede después. Es decir, Defoe, con su experiencia policial y el escenario del crimen resuelve el puzzle, y a continuación en la siguiente escena, vemos como ocurre realmente la situación.
Es la parte original y divertida de la historia. Además, la pareja Flanery/Reedus, aporta su encanto, pues son dos jóvenes actores que aunque sus carreras nunca disfrutasen del verdadero éxito que merecían, trabajan sus papeles aquí, de maravilla.
Pero el verdadero entretenimiento no solo son sus aportes, tanto humorísticos como de acción, sino el del ítaloamericano, David Della Rocco, quien con sus apariciones son puro derroche de humor.
Aunque la acción no es tan espectacular como cabe esperar de ella, tiene su cierto encanto. Las secuencias de las mismas, son poco ruidosas, aunque bastante sangrientas, pero realizadas de forma ralentizada
Lo cierto es que aun así impresiona encontrarse con un largometraje de estás características, pues quien haya quedado satisfecho con ella e investigase un poco su desarrollo y producción, se encontraría con toda una sorpresa de película (de culto, por cierto).
Atención a la aparición de la estrella del cine porno Ron Jeremy, interpretando a uno de los mafiosos, y también a otra estrella del cine porno como la espectacular MILF, Jeanna Fine.
Su comienzo es brillante, la aportación musical es uno de sus métodos de atracción y aunque después parezca un poco soporífera, debe tenerse en cuenta que la película es cine independiente y no estamos ante una comercial película de acción videoclipera.
Todo lo bueno se hace esperar, y secuencias épicas, así como diálogos memorables, los habrá.
Cine de venganza, puro y duro. En realidad lo que tenemos no es la típica venganza, sino un viaje casi surrealista, de dos personas a las que un ente divino les ha encomendado limpiar la calle de impureza.
Black Metal
7
Conocía está película desde hace mucho tiempo, pero únicamente debido a su portada, la cual era muy común encontrarla en la estantería de los videoclubs durante los primeros periodos del año 2000.
Aún es ahora cuando me atreví a verla, quizá porque era una de muchas que tenía en la lista de espera y le tocó el turno.
No conocía nada sobre ella, y debido a su título me imaginé que algo religioso tendría en su contenido. Pero me esperaba cine de vampiros, sinceramente.
En realidad está película ni siquiera es de terror, sino un thriller de acción, pero con un montaje exquisito que la hace muy interesante.
La película tiene su propio sello, pues todo lo que el protagonista del cartel, Willem Defoe, investiga, es lo que sucede después. Es decir, Defoe, con su experiencia policial y el escenario del crimen resuelve el puzzle, y a continuación en la siguiente escena, vemos como ocurre realmente la situación.
Es la parte original y divertida de la historia. Además, la pareja Flanery/Reedus, aporta su encanto, pues son dos jóvenes actores que aunque sus carreras nunca disfrutasen del verdadero éxito que merecían, trabajan sus papeles aquí, de maravilla.
Pero el verdadero entretenimiento no solo son sus aportes, tanto humorísticos como de acción, sino el del ítaloamericano, David Della Rocco, quien con sus apariciones son puro derroche de humor.
Aunque la acción no es tan espectacular como cabe esperar de ella, tiene su cierto encanto. Las secuencias de las mismas, son poco ruidosas, aunque bastante sangrientas, pero realizadas de forma ralentizada
Lo cierto es que aun así impresiona encontrarse con un largometraje de estás características, pues quien haya quedado satisfecho con ella e investigase un poco su desarrollo y producción, se encontraría con toda una sorpresa de película (de culto, por cierto).
Atención a la aparición de la estrella del cine porno Ron Jeremy, interpretando a uno de los mafiosos, y también a otra estrella del cine porno como la espectacular MILF, Jeanna Fine.
Su comienzo es brillante, la aportación musical es uno de sus métodos de atracción y aunque después parezca un poco soporífera, debe tenerse en cuenta que la película es cine independiente y no estamos ante una comercial película de acción videoclipera.
Todo lo bueno se hace esperar, y secuencias épicas, así como diálogos memorables, los habrá.
Cine de venganza, puro y duro. En realidad lo que tenemos no es la típica venganza, sino un viaje casi surrealista, de dos personas a las que un ente divino les ha encomendado limpiar la calle de impureza.
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