Haneke quiere jugar con el espectador, quiere manipularle... A todos les gusta la violencia gratuita, todos somos morbosos, y quiero que tras ver esta película manipular a todos esos hipócritas sedientos de venganza - pensó Haneke.
Funny Games es una de las películas más atroces que he visto en mi vida, y tengo que decirlo, me ha encantado por el mero hecho de no disfrutarla, porque yo también soy un hipócrita, cuando veo una película de este tipo quiero ver sufrir gente, quiero ver crueldad, quiero ver sangre... Pero solo cuando no las disfruto es cuando me parecen grandes películas, ¿porque para qué están hechas las películas de terror psicológico o de este mismo calibre si no es para hacerme sufrir, a mí, como espectador?
Es por eso que Haneke a mí no me ha engañado, o por lo menos su tesis sobre la violencia hacia el espectador no la apruebo, porque ha dado un caso inverso sobre mí.
He ¨disfrutado¨ de la primera hora como fan del buen cine de terror. Para mí es una obra maestra, la forma en la que están presentados a los malos es brillante, desde su puesta en partida, la forma en la que va evolucionando la tensión entre ambos inquilinos y la familia, y posteriormente pasar a ese macabro juego, porque para los dos malos todo no es más que un juego,s e comportan como dos hermanos pequeños y eso es lo que realmente aterroriza. Luego la exclusión de la violencia visual para dar paso a la imaginación es genial, siempre es un acierto cuando se hace bien como aquí.
Grandes actuaciones, creíbles y verosímiles para un juego sobre el espectador de auténtico terror, y sin gore ni sustos ni otras polladas.
Ahora, el resto es un auténtico rollazo, si lo que quiere es que me ponga de parte de la familia en su huida por la libertad que no me aburran como aquí por favor!
Pero no es eso lo realmente criticable de la película. Es el asunto del mando, que en primer lugar cuando lo vi pensé haber visto la mayor gilipollez de la historia, luego reflexionandolo resulta ser un movimiento inteligente, que al fin y al cabo esto es una película y la verosimilidad no tiene por qué existir, pero bueno, de ser así no entiendo por qué buscar durante todo el film verosimilidad y cercanía al espectador, la sorpresa quizá, yo que se.
Que es para criticar al espectador por su gusto por la violencia? Bueno, supongo que cuando uno va a ver una película de este género es lo que quiere ver. ¿Qué somos hipócritas por alegrarnos al ver morir a uno de los malos cuando estábamos sufriendo por la familia? Pues lo que he dicho antes, si no me hubiera aburrido la media hora anterior, el efecto podría haberme funcionado a mí, pero me resultó indiferente, tanto eso como la total aniquilación de la familia con ese final no feliz.
Muy buena lo admito, me gusta el cine original y como ejercicio de terror es una obra maestra de 60 minutos, pero luego con tanto mensaje subliminal que no me afectan y el aburrimiento que pasé en toda la parte final la nota decae bastante, pero la recomiendo ver al menos una vez en la vida.
elalfon
7
Haneke quiere jugar con el espectador, quiere manipularle... A todos les gusta la violencia gratuita, todos somos morbosos, y quiero que tras ver esta película manipular a todos esos hipócritas sedientos de venganza - pensó Haneke.
Funny Games es una de las películas más atroces que he visto en mi vida, y tengo que decirlo, me ha encantado por el mero hecho de no disfrutarla, porque yo también soy un hipócrita, cuando veo una película de este tipo quiero ver sufrir gente, quiero ver crueldad, quiero ver sangre... Pero solo cuando no las disfruto es cuando me parecen grandes películas, ¿porque para qué están hechas las películas de terror psicológico o de este mismo calibre si no es para hacerme sufrir, a mí, como espectador?
Es por eso que Haneke a mí no me ha engañado, o por lo menos su tesis sobre la violencia hacia el espectador no la apruebo, porque ha dado un caso inverso sobre mí.
He ¨disfrutado¨ de la primera hora como fan del buen cine de terror. Para mí es una obra maestra, la forma en la que están presentados a los malos es brillante, desde su puesta en partida, la forma en la que va evolucionando la tensión entre ambos inquilinos y la familia, y posteriormente pasar a ese macabro juego, porque para los dos malos todo no es más que un juego,s e comportan como dos hermanos pequeños y eso es lo que realmente aterroriza. Luego la exclusión de la violencia visual para dar paso a la imaginación es genial, siempre es un acierto cuando se hace bien como aquí.
Grandes actuaciones, creíbles y verosímiles para un juego sobre el espectador de auténtico terror, y sin gore ni sustos ni otras polladas.
Ahora, el resto es un auténtico rollazo, si lo que quiere es que me ponga de parte de la familia en su huida por la libertad que no me aburran como aquí por favor!
Pero no es eso lo realmente criticable de la película. Es el asunto del mando, que en primer lugar cuando lo vi pensé haber visto la mayor gilipollez de la historia, luego reflexionandolo resulta ser un movimiento inteligente, que al fin y al cabo esto es una película y la verosimilidad no tiene por qué existir, pero bueno, de ser así no entiendo por qué buscar durante todo el film verosimilidad y cercanía al espectador, la sorpresa quizá, yo que se.
Que es para criticar al espectador por su gusto por la violencia? Bueno, supongo que cuando uno va a ver una película de este género es lo que quiere ver. ¿Qué somos hipócritas por alegrarnos al ver morir a uno de los malos cuando estábamos sufriendo por la familia? Pues lo que he dicho antes, si no me hubiera aburrido la media hora anterior, el efecto podría haberme funcionado a mí, pero me resultó indiferente, tanto eso como la total aniquilación de la familia con ese final no feliz.
Muy buena lo admito, me gusta el cine original y como ejercicio de terror es una obra maestra de 60 minutos, pero luego con tanto mensaje subliminal que no me afectan y el aburrimiento que pasé en toda la parte final la nota decae bastante, pero la recomiendo ver al menos una vez en la vida.
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