Personalmente siento debilidad por estas viejas películas de terror en blanco y negro, y de modesto presupuesto. No me esperaba que estuviera ambientada en la ciudad de Tokio (aunque salen pocos exteriores), ya que en su comienzo, daba la sensación de que podría ser un film de pocos personajes y ambientado en una zona montañosa.
La película comienza con una declaración de intenciones y nos atiza una impactante escena antes de los títulos de crédito (el típico ataque de un monstruo a unas jóvenes que se están bañando). Luego ya entra en una fase en la que poco a poco se van desarrollando los acontecimientos y nos va indicando de que va la cosa para nuevamente ir poniendo la situación cada vez más en caldente.
Es curioso que sea una co producción USA-Japón, pues en aquel entonces, 1959, no había pasado mucho tiempo desde los acontecimientos de la 2ª Guerra Mundial...y Japón y Estados Unidos no eran dos países precisamente aliados.
Por lo demás, tenemos al típico ¨Mad Doctor¨ que realiza experimentos en la genética humana, ya un periodista americano engañado para poder llevar a cabo su obra. El americano es seducido por las costumbres japonesas....los jacuzzis, la comida, las geishas....y sobre todo la bella ayudante del doctor....de rasgos orientales...
Con esto...es atraído hasta que no puede salir de la red que le han tendido y luego ya será demasiado tarde....
¿Podría tener un mensaje oculto esta película para mostrar que los japoneses esconden terribles maníacos y depravados entre su población....como este loco científico? Es algo así como un mensaje....los americanos somos buenos y los japoneses son gente maléfica (algunos de ellos, claro está).
Recordemos como el protagonista engaña a su mujer sin rubor...mientras esta le es fiel y lo espera de forma incondicional...quizá una forma de justificar que el castigo al que iba a ser sometido le estaba bien empleado.
Es inevitable no acordarse de la obra ¨Dr. Jeckyll y Mr. Hyde¨ el clásico de Robert Louise Stevenson, pues las reminiscencias a lo largo del metraje son continuas.
Las secuencias del monstruo, los ataques, la transformación, las callejuelas en la oscuridad y algunos momentos de terror están muy bien conseguidos...la verdad.
Un film modesto y de corta duración, pero ciertamente interesante y recomendable rescatar, dentro de la filmografía de películas olvidadas y modestas en blanco y negro, de los años 50 y de género fantástico.
Nunca debemos dejarnos seducir por gente de un país o lugar, que no conocemos demasiado bien...esa podría ser una de las moralejas de la película.
Lowell Freeman
7
Personalmente siento debilidad por estas viejas películas de terror en blanco y negro, y de modesto presupuesto. No me esperaba que estuviera ambientada en la ciudad de Tokio (aunque salen pocos exteriores), ya que en su comienzo, daba la sensación de que podría ser un film de pocos personajes y ambientado en una zona montañosa.
La película comienza con una declaración de intenciones y nos atiza una impactante escena antes de los títulos de crédito (el típico ataque de un monstruo a unas jóvenes que se están bañando). Luego ya entra en una fase en la que poco a poco se van desarrollando los acontecimientos y nos va indicando de que va la cosa para nuevamente ir poniendo la situación cada vez más en caldente.
Es curioso que sea una co producción USA-Japón, pues en aquel entonces, 1959, no había pasado mucho tiempo desde los acontecimientos de la 2ª Guerra Mundial...y Japón y Estados Unidos no eran dos países precisamente aliados.
Por lo demás, tenemos al típico ¨Mad Doctor¨ que realiza experimentos en la genética humana, ya un periodista americano engañado para poder llevar a cabo su obra. El americano es seducido por las costumbres japonesas....los jacuzzis, la comida, las geishas....y sobre todo la bella ayudante del doctor....de rasgos orientales...
Con esto...es atraído hasta que no puede salir de la red que le han tendido y luego ya será demasiado tarde....
¿Podría tener un mensaje oculto esta película para mostrar que los japoneses esconden terribles maníacos y depravados entre su población....como este loco científico? Es algo así como un mensaje....los americanos somos buenos y los japoneses son gente maléfica (algunos de ellos, claro está).
Recordemos como el protagonista engaña a su mujer sin rubor...mientras esta le es fiel y lo espera de forma incondicional...quizá una forma de justificar que el castigo al que iba a ser sometido le estaba bien empleado.
Es inevitable no acordarse de la obra ¨Dr. Jeckyll y Mr. Hyde¨ el clásico de Robert Louise Stevenson, pues las reminiscencias a lo largo del metraje son continuas.
Las secuencias del monstruo, los ataques, la transformación, las callejuelas en la oscuridad y algunos momentos de terror están muy bien conseguidos...la verdad.
Un film modesto y de corta duración, pero ciertamente interesante y recomendable rescatar, dentro de la filmografía de películas olvidadas y modestas en blanco y negro, de los años 50 y de género fantástico.
Nunca debemos dejarnos seducir por gente de un país o lugar, que no conocemos demasiado bien...esa podría ser una de las moralejas de la película.
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