Película de evasión total, entretenimiento genuíno al servicio del espectador receptivo, sobretodo el que creció con el cine de los 80, la inocencia de un tipo de cine que contaba historias frescas y novedosas, sin preguntarse si resultaban creíbles, verosímiles o incluso ridículos. Eso es justamente Attack the Block, una trepidante historia de alienígenas contada a través de unos chicos de barrio, donde la amistad, el honor o la unión de la calle o de la vecindad de la que hacen eco destilan energía positiva por todas partes.
Unos efectos tan baratos como efectivos, igual que antaño, la imaginación como motor ante la falta de recursos, unos alienígenas originales y entrañables, como en su día lo fueron los critters o los munchies.
Película barata pero no por ello de baja calidad, todo lo contrario, grandes escenas de acción aderezadas con oportunos momentos de humor, tensión o incluso románticos, un ritmo muy bien trabajado, de esos con los que te puedes dejar llevar desde el minuto uno sin cinturón de seguridad y con el que una vez acaba, te bajas del asiento tan satisfecho que sientes que tal vez esas 2 horas contengan una de las mejores películas del año.
Dafarel
8
Película de evasión total, entretenimiento genuíno al servicio del espectador receptivo, sobretodo el que creció con el cine de los 80, la inocencia de un tipo de cine que contaba historias frescas y novedosas, sin preguntarse si resultaban creíbles, verosímiles o incluso ridículos. Eso es justamente Attack the Block, una trepidante historia de alienígenas contada a través de unos chicos de barrio, donde la amistad, el honor o la unión de la calle o de la vecindad de la que hacen eco destilan energía positiva por todas partes.
Unos efectos tan baratos como efectivos, igual que antaño, la imaginación como motor ante la falta de recursos, unos alienígenas originales y entrañables, como en su día lo fueron los critters o los munchies.
Película barata pero no por ello de baja calidad, todo lo contrario, grandes escenas de acción aderezadas con oportunos momentos de humor, tensión o incluso románticos, un ritmo muy bien trabajado, de esos con los que te puedes dejar llevar desde el minuto uno sin cinturón de seguridad y con el que una vez acaba, te bajas del asiento tan satisfecho que sientes que tal vez esas 2 horas contengan una de las mejores películas del año.
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