Mucho se puede decir y discutir sobre la calidad y el propósito del cine actualmente pero en pocas palabras: las malas películas no dejan vivir a las buenas y vemos que pocas de estas luchan por la supervivencia de su raza, mientras que la gran mayoría están escondidas en un lugar oscuro y lejano… Nuestra imaginación. Los Juegos Del Hambre es una obra sobresaliente dentro de las franquicias porque aunque tiene fuertes deficiencias es mucho más intensa y sincera que otras al poseer una personalidad bien definida y tener algo importante que contar.
Siendo el contenido, la personalidad, la intensidad lo que más me importa en un film, fue lo primero que note que posee este. Comienza con una fuerza imparable (obviamente no en ¨acción¨ ni trama) y se mantiene con una intensidad devastadora hasta que aparece el ¨entretenimiento¨ principal en el cual se pierde el potencial para retomarlo en ciertos segmentos donde pisan el acelerador a fondo (repito, no hablo de trama ni de acción) y otros donde lo sueltan sin importar las consecuencias. La película tiene grandes detalles, lo contado engancha más allá del argumento porque da un golpe duro justo en el lugar indicado, la trama ofrece una visión de mayor calidad que otras historias de la misma temática, la música envuelve y llega para dar más dimensión a las escenas, la atmósfera tan intensa de la película compagino con mi sentido del humor, aunque sin tanta fuerza como otras, las 2 horas se hacen amenas y no se notan en ningún momento, la ambientación está muy bien conseguida, realmente se percibe y se siente una conexión natural con lo contado, uno se integra a la historia, las actuaciones son convincentes, con unos buenos protagonistas y óptimos secundarios.
Los diálogos son sumamente ingeniosos, acertados, inteligentes, profundos, complejos e intensos, la dirección, el manejo de cámaras, las tomas, en el manejo visual tenemos a un genio talentoso, Gary Ross ofrece una dirección que realmente te arrastra y lanza a la arena de la película, toda la magia se apoya aunque no toda, en su capacidad de captar los matices de las escenas. La expresión, profundidad, coherencia, naturalidad, fluidez de las escenas con las poderosas y a la vez sencillas líneas de los personajes en conjunto al apartado actoral y el talento en la dirección permite la existencia de escenas sumamente magistrales donde se ve el gran subidón de velocidad. Hablando ya de lo que realmente me interesa. El contenido, dejando a un lado el significado que se le tiene, “el drama” es lo mejor de esta obra al ser su esencia. Una poderosa, abrumadora y arrolladora intensidad en ese sentido que no se encuentra con tanta facilidad y mucho menos en tantas ocasiones como en esta película. Las analogías, reflexiones, mensajes ocultos, enunciados, críticas, burlas, análisis y demás detalles son incontables. La profundidad, el contenido y todo lo que cuenta la película a fin de coincidir con el espectador y darle algo que recordar, en lo que pensar y sobre lo cual interactuar o reaccionar es increíble. En pocas palabras, además de que es impresionante la presencia de esa profundidad; la película va mucho más allá.
Dejando ya a un lado la idolatría paso a la severa crítica de defectos tan reales como todo lo positivo que he mencionado. El principal problema de la película es que te lleva al cielo y luego en varias ocasiones te regresa a la tierra para encontrarte con fuertes decepciones. Ciertamente, la película es como un sueño maravilloso donde en varias ocasiones te despiertan arruinándote la diversión y pues, aunque puedas volver a ese grandioso sueño, lo harás de manera interrumpida y sin poder disfrutar de aquella grandiosa tranquilidad que reinaba en el principio dado que pronto te tendrás que levantar. Eso sucede con el filme cosa que es muy lamentable. Las deficiencias no pueden omitirse porque al ver el desnivel entre la grandiosidad de ciertos momentos y la falta de calidad en otros generan fuertes decepciones. Una lástima que ante un inicio tan brutal como el que tiene se noten grandes desperdicios y deficiencias a lo largo del metraje que pudieron elevar y permitir la estabilidad de la película.
Explicándolo claramente, hay grandes vacios, desperdicios y quedan muchas cosas por explotar y potencial sin usar. El perfilado de personajes es pobre, resulta increíble que siendo tan fuerte y poderosa en abrumarme, la cinta carezca de un detallado perfilado de personajes, resulta muy extraño de hecho, porque incluso los protagonistas flojean en su perfilado, y ni se diga de los secundarios, que realmente son secundarios con mayúsculas, carecen de todo perfilado y sinceramente hay mucho relleno en cuanto a ellos al no haber un aceptable desarrollo de los mismos, claro, este detalle es curioso porque en la manera en que se narra toda la historia se percibe el gran potencial de los personajes y su abismal profundidad. La película carece de mucha acción, en realidad demasiada. La adrenalina no se puede tan siquiera nombrar porque sencillamente no existe, no hay emociones fuertes, la acción es precaria en todo sentido, está sumamente ausente. La violencia es insignificante dado que con tanta fuerza en el “drama” una violencia explícita era realmente necesaria y aquí no vemos nada a la altura de esa intensidad “dramática”, de hecho, la sangre, las peleas e intentos de violencia resultan simplones.
A nivel argumental, hay vacios abismales. Fuertes caídas y edificios derruidos. Esa es la trama de la película, o más bien esa es la imagen de su narrativa. Su argumento simple no es el problema, el problema está en la falta de desarrollo de temas que trae de manera implícita la mera idea de la obra. La historia se hace lineal sin disculparse, irrespetuosa al perder seriedad en pro de un resultado común y confiable por el conformismo de la audiencia, por otro lado, escasean las líneas argumentales y las subtramas; estos 2 elementos son tan necesarios y urgentes como el agua. La cantidad de argumentos implicados, implícitos y pequeñas historias obligatorias a partir de la trama principal es gigantesca. Sin exagerar sobrepasa un par de centenas. Claramente, el tema no es si es adecuado contar tantas subtramas, pero hablo en serio cuando digo que la sola idea de la historia principal implica y obliga al desarrollo de la trama a ser variado y numeroso para definir aunque sea un poco la complejidad de dicha idea. Eso no lo hace la película.
La historia es demasiado cerrada y muy limitada. La visión de todo lo que se cuenta es muy mezquina, tanto así que llega a ser infantil de cierta manera, pero en definitiva, muy inmadura. El punto de vista que vemos de lo contado es demasiado unilateral, hay un notorio desbalance de la perspectiva sobre la historia. Un gran problema, porque repito, la idea que da vida a Los Juegos Del Hambre conlleva a una descripción sino universal, muy variada para definir su complejidad; y resulta que aquí, la visión de la trama es muy pero muy limitada. A la balanza de la narrativa se le ha colocado una tonelada en contra nada más que unos miligramos. Ciertamente, la visión de la película es muchísimo más obtusa que de costumbre ya que exagera lo convencional. En fin, la historia daba para muchísimo más pero carece de subtramas y segmentos argumentales que debían de incluirse haciéndola desde ese punto de vista, exageradamente sosa, simplona, insulsa, insípida, plana y llegando a aburrir a cierto nivel. Además de esa gran decepción, porque realmente se nota (bueno, al menos yo lo vi muy evidente) el potencial que tiene desperdiciado.
La película es escasa en diálogos, aunque estos son excelentes, escasean y se perciben incompletos como si la escena estuviera mal editada, precisamente por la ausencia de subtramas y escenas indispensables. Hacen falta escenas, puntos de vista y conversaciones para darle más dimensión a la idea, la dirección aunque resulta magistral también se torna limitada porque flojea en muchos aspectos en cuanto al espectáculo visual, es decir, Gary Ross sabe transmitir la esencia de ciertos momentos y es genial con las escenas dramáticas pero no consigue dar una visión diferente al resto de la película. Una historia como esta necesita una gran variedad de tonos debido a sus matices, pero el director no consigue salir del que tiene. La tonalidad y atmósfera que da la dirección confirman y dan fuerza a esa visión tan cerrada y limitada de la historia; con esto digo que en comparación a lo que significa la propuesta de la película, es un defecto significativo, pero eso no quita que aunque hace falta muchos otros elementos, el que predomina es de una calidad impecable. A todo esto hay que agregarle unos efectos especiales que decepcionan aunque en lo personal, no merecen atención ante todo lo buena que es su personalidad. El final es bastante flojo, de alguna manera confuso y decepcionante con todo lo que tenía a sus espaldas.
En conjunto, esa excelencia da deseos de más que lastimosamente, no son saciados dejando así sentimientos encontrados de disfrute y agradecimiento contra decepción e inconformidad. A pesar de eso, la recomiendo mucho por ser algo tan valioso como escaso. Me sorprende encontrar una historia con tanta profundidad, complejidad, intensidad y personalidad y mucho más que la narración cinematográfica sea tan envolvente y poderosa como esta; se que le falta mucho, y no lo niego, pero sin pensarlo defiendo a Los Juegos Del Hambre por dar aunque sea un bocado, una pequeña probada del buen cine. Un poco del cielo en la tierra... ¿o en el infierno? Esta película, por lo menos a mi me noqueo bien fuerte, realmente fuerte con su contenido. Me vi seriamente afectado porque sencillamente tiene una personalidad, y una esencia tan intensa que me resulta irresistible. Reconozco que pocas películas consiguen hacer esto, pero esta lo ha hecho. Me ha dado una fuerte paliza.
Lo mejor está en su principio devastador y se mantiene aproximadamente durante la primera media hora o más, luego la cinta decae para algo no mediocre pero sin merecer reconocimiento, como dije antes, en ciertos momentos da esos golpes con una increíble fuerza pero no llega a dar la estabilidad de obra maestra, de culto digna de los dioses para la cual tenía todas las posibilidades. La recomiendo para quien disfruto y fue tocado por el clímax de Inception, quien piense que hasta el momento, no existe una película digna que explote el potencial de la temática de realitys de vida o muerte, para quien disfrute de las metáforas, analogías y reflexiones filosóficas de corte existencialista, para aquellos que admiren y disfruten más allá de los conceptos estándar de ciertas temáticas que posee la cinta. Estamos ante una gran sorpresa, un ejemplar modelo dentro de la tonelada de basura que se proyecta en el cine y se renta en los videoclubs.
Adam Faulkner
8
Mucho se puede decir y discutir sobre la calidad y el propósito del cine actualmente pero en pocas palabras: las malas películas no dejan vivir a las buenas y vemos que pocas de estas luchan por la supervivencia de su raza, mientras que la gran mayoría están escondidas en un lugar oscuro y lejano… Nuestra imaginación. Los Juegos Del Hambre es una obra sobresaliente dentro de las franquicias porque aunque tiene fuertes deficiencias es mucho más intensa y sincera que otras al poseer una personalidad bien definida y tener algo importante que contar.
Siendo el contenido, la personalidad, la intensidad lo que más me importa en un film, fue lo primero que note que posee este. Comienza con una fuerza imparable (obviamente no en ¨acción¨ ni trama) y se mantiene con una intensidad devastadora hasta que aparece el ¨entretenimiento¨ principal en el cual se pierde el potencial para retomarlo en ciertos segmentos donde pisan el acelerador a fondo (repito, no hablo de trama ni de acción) y otros donde lo sueltan sin importar las consecuencias. La película tiene grandes detalles, lo contado engancha más allá del argumento porque da un golpe duro justo en el lugar indicado, la trama ofrece una visión de mayor calidad que otras historias de la misma temática, la música envuelve y llega para dar más dimensión a las escenas, la atmósfera tan intensa de la película compagino con mi sentido del humor, aunque sin tanta fuerza como otras, las 2 horas se hacen amenas y no se notan en ningún momento, la ambientación está muy bien conseguida, realmente se percibe y se siente una conexión natural con lo contado, uno se integra a la historia, las actuaciones son convincentes, con unos buenos protagonistas y óptimos secundarios.
Los diálogos son sumamente ingeniosos, acertados, inteligentes, profundos, complejos e intensos, la dirección, el manejo de cámaras, las tomas, en el manejo visual tenemos a un genio talentoso, Gary Ross ofrece una dirección que realmente te arrastra y lanza a la arena de la película, toda la magia se apoya aunque no toda, en su capacidad de captar los matices de las escenas. La expresión, profundidad, coherencia, naturalidad, fluidez de las escenas con las poderosas y a la vez sencillas líneas de los personajes en conjunto al apartado actoral y el talento en la dirección permite la existencia de escenas sumamente magistrales donde se ve el gran subidón de velocidad. Hablando ya de lo que realmente me interesa. El contenido, dejando a un lado el significado que se le tiene, “el drama” es lo mejor de esta obra al ser su esencia. Una poderosa, abrumadora y arrolladora intensidad en ese sentido que no se encuentra con tanta facilidad y mucho menos en tantas ocasiones como en esta película. Las analogías, reflexiones, mensajes ocultos, enunciados, críticas, burlas, análisis y demás detalles son incontables. La profundidad, el contenido y todo lo que cuenta la película a fin de coincidir con el espectador y darle algo que recordar, en lo que pensar y sobre lo cual interactuar o reaccionar es increíble. En pocas palabras, además de que es impresionante la presencia de esa profundidad; la película va mucho más allá.
Dejando ya a un lado la idolatría paso a la severa crítica de defectos tan reales como todo lo positivo que he mencionado. El principal problema de la película es que te lleva al cielo y luego en varias ocasiones te regresa a la tierra para encontrarte con fuertes decepciones. Ciertamente, la película es como un sueño maravilloso donde en varias ocasiones te despiertan arruinándote la diversión y pues, aunque puedas volver a ese grandioso sueño, lo harás de manera interrumpida y sin poder disfrutar de aquella grandiosa tranquilidad que reinaba en el principio dado que pronto te tendrás que levantar. Eso sucede con el filme cosa que es muy lamentable. Las deficiencias no pueden omitirse porque al ver el desnivel entre la grandiosidad de ciertos momentos y la falta de calidad en otros generan fuertes decepciones. Una lástima que ante un inicio tan brutal como el que tiene se noten grandes desperdicios y deficiencias a lo largo del metraje que pudieron elevar y permitir la estabilidad de la película.
Explicándolo claramente, hay grandes vacios, desperdicios y quedan muchas cosas por explotar y potencial sin usar. El perfilado de personajes es pobre, resulta increíble que siendo tan fuerte y poderosa en abrumarme, la cinta carezca de un detallado perfilado de personajes, resulta muy extraño de hecho, porque incluso los protagonistas flojean en su perfilado, y ni se diga de los secundarios, que realmente son secundarios con mayúsculas, carecen de todo perfilado y sinceramente hay mucho relleno en cuanto a ellos al no haber un aceptable desarrollo de los mismos, claro, este detalle es curioso porque en la manera en que se narra toda la historia se percibe el gran potencial de los personajes y su abismal profundidad. La película carece de mucha acción, en realidad demasiada. La adrenalina no se puede tan siquiera nombrar porque sencillamente no existe, no hay emociones fuertes, la acción es precaria en todo sentido, está sumamente ausente. La violencia es insignificante dado que con tanta fuerza en el “drama” una violencia explícita era realmente necesaria y aquí no vemos nada a la altura de esa intensidad “dramática”, de hecho, la sangre, las peleas e intentos de violencia resultan simplones.
A nivel argumental, hay vacios abismales. Fuertes caídas y edificios derruidos. Esa es la trama de la película, o más bien esa es la imagen de su narrativa. Su argumento simple no es el problema, el problema está en la falta de desarrollo de temas que trae de manera implícita la mera idea de la obra. La historia se hace lineal sin disculparse, irrespetuosa al perder seriedad en pro de un resultado común y confiable por el conformismo de la audiencia, por otro lado, escasean las líneas argumentales y las subtramas; estos 2 elementos son tan necesarios y urgentes como el agua. La cantidad de argumentos implicados, implícitos y pequeñas historias obligatorias a partir de la trama principal es gigantesca. Sin exagerar sobrepasa un par de centenas. Claramente, el tema no es si es adecuado contar tantas subtramas, pero hablo en serio cuando digo que la sola idea de la historia principal implica y obliga al desarrollo de la trama a ser variado y numeroso para definir aunque sea un poco la complejidad de dicha idea. Eso no lo hace la película.
La historia es demasiado cerrada y muy limitada. La visión de todo lo que se cuenta es muy mezquina, tanto así que llega a ser infantil de cierta manera, pero en definitiva, muy inmadura. El punto de vista que vemos de lo contado es demasiado unilateral, hay un notorio desbalance de la perspectiva sobre la historia. Un gran problema, porque repito, la idea que da vida a Los Juegos Del Hambre conlleva a una descripción sino universal, muy variada para definir su complejidad; y resulta que aquí, la visión de la trama es muy pero muy limitada. A la balanza de la narrativa se le ha colocado una tonelada en contra nada más que unos miligramos. Ciertamente, la visión de la película es muchísimo más obtusa que de costumbre ya que exagera lo convencional. En fin, la historia daba para muchísimo más pero carece de subtramas y segmentos argumentales que debían de incluirse haciéndola desde ese punto de vista, exageradamente sosa, simplona, insulsa, insípida, plana y llegando a aburrir a cierto nivel. Además de esa gran decepción, porque realmente se nota (bueno, al menos yo lo vi muy evidente) el potencial que tiene desperdiciado.
La película es escasa en diálogos, aunque estos son excelentes, escasean y se perciben incompletos como si la escena estuviera mal editada, precisamente por la ausencia de subtramas y escenas indispensables. Hacen falta escenas, puntos de vista y conversaciones para darle más dimensión a la idea, la dirección aunque resulta magistral también se torna limitada porque flojea en muchos aspectos en cuanto al espectáculo visual, es decir, Gary Ross sabe transmitir la esencia de ciertos momentos y es genial con las escenas dramáticas pero no consigue dar una visión diferente al resto de la película. Una historia como esta necesita una gran variedad de tonos debido a sus matices, pero el director no consigue salir del que tiene. La tonalidad y atmósfera que da la dirección confirman y dan fuerza a esa visión tan cerrada y limitada de la historia; con esto digo que en comparación a lo que significa la propuesta de la película, es un defecto significativo, pero eso no quita que aunque hace falta muchos otros elementos, el que predomina es de una calidad impecable. A todo esto hay que agregarle unos efectos especiales que decepcionan aunque en lo personal, no merecen atención ante todo lo buena que es su personalidad. El final es bastante flojo, de alguna manera confuso y decepcionante con todo lo que tenía a sus espaldas.
En conjunto, esa excelencia da deseos de más que lastimosamente, no son saciados dejando así sentimientos encontrados de disfrute y agradecimiento contra decepción e inconformidad. A pesar de eso, la recomiendo mucho por ser algo tan valioso como escaso. Me sorprende encontrar una historia con tanta profundidad, complejidad, intensidad y personalidad y mucho más que la narración cinematográfica sea tan envolvente y poderosa como esta; se que le falta mucho, y no lo niego, pero sin pensarlo defiendo a Los Juegos Del Hambre por dar aunque sea un bocado, una pequeña probada del buen cine. Un poco del cielo en la tierra... ¿o en el infierno? Esta película, por lo menos a mi me noqueo bien fuerte, realmente fuerte con su contenido. Me vi seriamente afectado porque sencillamente tiene una personalidad, y una esencia tan intensa que me resulta irresistible. Reconozco que pocas películas consiguen hacer esto, pero esta lo ha hecho. Me ha dado una fuerte paliza.
Lo mejor está en su principio devastador y se mantiene aproximadamente durante la primera media hora o más, luego la cinta decae para algo no mediocre pero sin merecer reconocimiento, como dije antes, en ciertos momentos da esos golpes con una increíble fuerza pero no llega a dar la estabilidad de obra maestra, de culto digna de los dioses para la cual tenía todas las posibilidades. La recomiendo para quien disfruto y fue tocado por el clímax de Inception, quien piense que hasta el momento, no existe una película digna que explote el potencial de la temática de realitys de vida o muerte, para quien disfrute de las metáforas, analogías y reflexiones filosóficas de corte existencialista, para aquellos que admiren y disfruten más allá de los conceptos estándar de ciertas temáticas que posee la cinta. Estamos ante una gran sorpresa, un ejemplar modelo dentro de la tonelada de basura que se proyecta en el cine y se renta en los videoclubs.
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