Resident Evil: La Maldición logra superar a su ya recomendable antecesora. Presenta gráficos notablemente mejorados, una animación mucho más realista, personajes bien construidos y un guion sorprendentemente sólido.
La trama, por supuesto, es estrambótica, pero ¿a quién le importa? Estamos ante cine fantástico de animación. La historia se desarrolla en un país ficticio de Europa del Este, desgajado de la antigua Unión Soviética y sumido en el caos de una sangrienta guerra civil. Cada bando lucha por sus propios intereses, movido por la ambición de poder o la sed de venganza. Sin escrúpulos, ambos recurren a armas biológicas, desatando el horror.
El personaje de la presidenta es un gran acierto: una villana implacable. También destaca la presencia de la sexy y letal Ada Wong, siempre irresistible como contraparte de Leon, y las brutales escenas protagonizadas por los Lickers y los Tyrants, que elevan la tensión.
El gore y la violencia superan con creces lo visto en la entrega anterior, lo cual es otro punto a favor.
Una película con buen ritmo, mucha acción y varios guiños a los Resident Evil clásicos, que seguramente encantará a los fans más fieles. Esperamos con ansias una tercera parte.
Miguel Arkangel
7
Resident Evil: La Maldición logra superar a su ya recomendable antecesora. Presenta gráficos notablemente mejorados, una animación mucho más realista, personajes bien construidos y un guion sorprendentemente sólido.
La trama, por supuesto, es estrambótica, pero ¿a quién le importa? Estamos ante cine fantástico de animación. La historia se desarrolla en un país ficticio de Europa del Este, desgajado de la antigua Unión Soviética y sumido en el caos de una sangrienta guerra civil. Cada bando lucha por sus propios intereses, movido por la ambición de poder o la sed de venganza. Sin escrúpulos, ambos recurren a armas biológicas, desatando el horror.
El personaje de la presidenta es un gran acierto: una villana implacable. También destaca la presencia de la sexy y letal Ada Wong, siempre irresistible como contraparte de Leon, y las brutales escenas protagonizadas por los Lickers y los Tyrants, que elevan la tensión.
El gore y la violencia superan con creces lo visto en la entrega anterior, lo cual es otro punto a favor.
Una película con buen ritmo, mucha acción y varios guiños a los Resident Evil clásicos, que seguramente encantará a los fans más fieles. Esperamos con ansias una tercera parte.
Me gusta (5) Reportar