El cierre de la trilogía jurásica trajo consigo un cambio de director (pasamos del aburrido Spielberg de El Mundo Perdido al artesanal Joe Johnston), y lo cierto es que los resultados no pueden considerarse peores que en la anterior secuela.
Rápida, breve y directa, podemos decir que PJ3, al menos, posee un guión (eso sí, simple y lineal a más no poder, pero un guión al fin y al cabo, algo de lo que carecía la segunda entrega) que sirve de excusa para poner en marcha todo el consiguiente carrusel de escenas de acción (planificadas y rodadas con eficacia por Johnston), y para llenar la pantalla de dinosaurios infográficos igual de convincentes en pantalla (si no más) que en las anteriores entregas.
Aciertos más significativos; la aparición de un nuevo carnivoro más grande y feroz que el T-Rex (aquí no ya un secundaria, sino más bien un mero extra), de excelente diseño; el Spinosaurus, y, como escena aislada, el ataque de los Pterodáptilos, la secuencia más tensa y bien filmada de toda la película. Los actores, en cambio, son meras marionetas al servicio de la acción y los extraordinarios efectos visuales.
En resumen, entretenida y agradable, y en mi opinión algo superior a El Mundo Perdido.
hicks
6
El cierre de la trilogía jurásica trajo consigo un cambio de director (pasamos del aburrido Spielberg de El Mundo Perdido al artesanal Joe Johnston), y lo cierto es que los resultados no pueden considerarse peores que en la anterior secuela.
Rápida, breve y directa, podemos decir que PJ3, al menos, posee un guión (eso sí, simple y lineal a más no poder, pero un guión al fin y al cabo, algo de lo que carecía la segunda entrega) que sirve de excusa para poner en marcha todo el consiguiente carrusel de escenas de acción (planificadas y rodadas con eficacia por Johnston), y para llenar la pantalla de dinosaurios infográficos igual de convincentes en pantalla (si no más) que en las anteriores entregas.
Aciertos más significativos; la aparición de un nuevo carnivoro más grande y feroz que el T-Rex (aquí no ya un secundaria, sino más bien un mero extra), de excelente diseño; el Spinosaurus, y, como escena aislada, el ataque de los Pterodáptilos, la secuencia más tensa y bien filmada de toda la película. Los actores, en cambio, son meras marionetas al servicio de la acción y los extraordinarios efectos visuales.
En resumen, entretenida y agradable, y en mi opinión algo superior a El Mundo Perdido.
Me gusta (1) Reportar