Notable película. Una de sus grandes bazas son las interpretaciones de sus protagonistas. Carey Mulligan transmite perfectamente esos sentimientos que no salen a la superficie pero que crean un ambiente convulso latente; Andrew Garfield nos muestra acertadamente a un personaje que oscila entre la inseguridad y la fortaleza; y Keira Knightley consigue hacernos sentir la maldad de Ruth, una chica de carácter pero con miedo a quedarse sola. Sin embargo, sobre todo resulta una película marcada por el poder de las imágenes, con escenas sobrecogedoras (el estallido de rabia de Andrew Garfield, el encuentro en casa de Madame en 1994...) y un mensaje que se desprende de esa fuerza: la forma de actuar de los médicos en la sala de operaciones demuestra que los humanos se han convertido en autómatas más deshumanizados que los propios clones.
krugerface
8
Notable película. Una de sus grandes bazas son las interpretaciones de sus protagonistas. Carey Mulligan transmite perfectamente esos sentimientos que no salen a la superficie pero que crean un ambiente convulso latente; Andrew Garfield nos muestra acertadamente a un personaje que oscila entre la inseguridad y la fortaleza; y Keira Knightley consigue hacernos sentir la maldad de Ruth, una chica de carácter pero con miedo a quedarse sola. Sin embargo, sobre todo resulta una película marcada por el poder de las imágenes, con escenas sobrecogedoras (el estallido de rabia de Andrew Garfield, el encuentro en casa de Madame en 1994...) y un mensaje que se desprende de esa fuerza: la forma de actuar de los médicos en la sala de operaciones demuestra que los humanos se han convertido en autómatas más deshumanizados que los propios clones.
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