“Delta Force 2” (Delta Force 2: The Colombian Connection, 1990) es una secuela de acción protagonizada por Chuck Norris, donde el narcotraficante internacional Ramón Cota se convierte en el enemigo número uno de Estados Unidos.
Después de un brutal atentado durante el carnaval de Río, la DEA se alía con la Fuerza Delta para detenerlo. Pero Cota no es un simple criminal: controla un país entero, corrompe gobiernos y está dispuesto a hacer cualquier cosa para no ser extraditado.
Final explicado de "Delta Force 2": ¿Cómo cae Ramón Cota?
Tras el asesinato de la mujer embarazada del Mayor Chavez y la ejecución del propio agente a manos del cartel, el coronel Scott McCoy (Chuck Norris) decide tomarse la justicia por su mano. Se infiltra en San Carlos en una misión encubierta para rescatar a unos agentes de la DEA secuestrados y acabar de una vez por todas con el imperio de Cota. Mientras el ejército de San Carlos intenta sabotear la operación fingiendo una redada antidroga, McCoy escala un acantilado y se cuela en la mansión del narco.
Allí libera a los rehenes, pero es capturado por Cota, que lo encierra en una cámara de gas. Justo cuando parece que todo está perdido, el general Taylor lanza un misil desde su helicóptero que rompe la vitrina, y McCoy escapa.
Tras una persecución en la jungla, Cota intenta escapar, pero McCoy lo captura en su propio coche blindado. El narco intenta huir de nuevo a pie, pero el helicóptero de Taylor los recoge colgando de una cuerda. Mientras sobrevuelan el océano, Cota —siempre arrogante— provoca a McCoy asegurando que saldrá libre en cuanto lo lleven a juicio. Pero lo que no sabe es que la cuerda que lo sostiene está dañada… y acaba rompiéndose. Así, el implacable capo cae desde miles de metros al vacío, sellando su destino con un final tan contundente como inevitable.
¿Qué mensaje deja el final?
Aunque todo apunta a una victoria heroica, “Delta Force 2” plantea una realidad incómoda: la justicia institucional, a menudo, no es suficiente para frenar a quienes manejan el poder desde las sombras. El personaje de Chuck Norris se convierte en el ejecutor de una justicia que el sistema no puede ofrecer.
El momento final, con Cota cayendo al vacío mientras se burla de su supuesta impunidad, simboliza el derrumbe literal y figurado de un imperio construido sobre la violencia y la corrupción.
Conclusión de "Delta Force 2"
Delta Force 2 es una historia de venganza, justicia y acción desenfrenada. Aunque sigue los clichés del cine de los 90, el mensaje final es claro: hay enemigos que no entienden de diplomacia ni leyes, y contra ellos, a veces solo queda recurrir a los métodos más extremos.
Con un Chuck Norris imparable y un villano memorable como Cota, la película entrega un cierre explosivo y sin concesiones.