"Sólo se Vive dos Veces" (You only Live twice , 1967) es la quinta entrega de la saga de James Bond, estrenada en 1967 y protagonizada por Sean Connery en su icónico papel como el agente 007. Esta vez, Bond se traslada a Japón tras fingir su propia muerte, con la misión de evitar que estalle la Tercera Guerra Mundial.
Todo empieza cuando una nave estadounidense es secuestrada en el espacio, lo que pone al borde del conflicto a las potencias de la Guerra Fría. Mientras los americanos acusan a los soviéticos, los británicos sospechan que el origen del ataque está en el Mar de Japón. Bond es enviado a investigar… y lo que encuentra es un plan demencial que incluye volcanes, pirañas, ninjas y una base secreta de SPECTRE escondida bajo tierra.
Volcanes, pirañas y una boda de pega
Durante su misión, Bond se infiltra en la empresa Osato Chemicals, relacionada con una misteriosa carga para cohetes, y se cruza con Aki, una agente japonesa que será su aliada. También conocerá al jefe del servicio secreto nipón, Tiger Tanaka, quien le ofrece todo su apoyo… y entrenamiento con ninjas incluido.
Después de sobrevivir a varios intentos de asesinato (incluida una escena en la que una asesina lo intenta envenenar mientras duerme), Bond se hace pasar por pescador japonés y se “casa” con una buceadora local, Kissy Suzuki, para acercarse sin levantar sospechas al volcán que oculta la base enemiga.
Final explicado de "Sólo se vive dos veces"
Bond se infiltra en la gigantesca base secreta oculta bajo el volcán, donde descubre que SPECTRE, dirigida por el temido Ernst Stavro Blofeld, ha estado robando naves espaciales para provocar una guerra entre EE.UU. y la URSS. Con ayuda de astronautas capturados y disfrazado con un traje espacial, Bond intenta sabotear el despegue de la siguiente nave, "Bird One", que está a punto de interceptar una cápsula americana.
Blofeld lo descubre y lo encierra, pero Bond consigue abrir las compuertas del volcán justo cuando los ninjas de Tanaka atacan desde el exterior. La batalla es total. Mientras los agentes japoneses y los guardias de SPECTRE se enfrentan en una lluvia de disparos y shurikens, Bond se abre paso hasta el centro de control, donde consigue activar la autodestrucción de la nave antes de que se produzca el ataque espacial.
Blofeld, por supuesto, escapa (es su especialidad) tras activar el sistema de autodestrucción de la base. Bond, Kissy, Tanaka y los pocos supervivientes huyen antes de que el volcán entre en erupción y lo arrase todo.
El Bond más fantasioso… pero también uno de los más icónicos
*Sólo se vive dos veces* marca un punto de inflexión en la saga de James Bond. Aquí el espionaje da paso a la ciencia ficción, con volcanes que se abren, cohetes espaciales, batallas ninja y un villano que se convertiría en el prototipo del “malvado en la sombra”: Blofeld, con su calva, su gato blanco y sus aires de genio del mal.
Aunque hoy muchas escenas puedan parecer exageradas o anticuadas, este Bond tiene algo que no se puede negar: puro espectáculo. Y sí, puede que nadie se creyera que Sean Connery pasaba por japonés ni por recién casado, pero… ¿a quién le importa cuando la acción no da respiro?