"El hombre lobo" es un remake del clásico de 1941, ambientado en la Inglaterra rural del siglo XIX. En esta nueva versión dirigida por Joe Johnston, Benicio del Toro interpreta a Lawrence Talbot, un actor que regresa a su pueblo natal, Blackmoor, tras el brutal asesinato de su hermano Ben. Allí se reencuentra con su padre, el misterioso Sir John Talbot (Anthony Hopkins), y con Gwen (Emily Blunt), la prometida de Ben.
Lo que parecía una investigación por una muerte salvaje acaba convirtiéndose en una historia maldita de hombres lobo, traumas del pasado, secretos familiares y una lucha interna por no convertirse en un monstruo.
¿Cómo se convierte Lawrence en hombre lobo?
Durante una visita al campamento gitano en plena luna llena, Lawrence es atacado por una criatura salvaje que siembra el caos entre los habitantes del pueblo. Sobrevive a duras penas, pero a partir de ese momento todo cambia: su cuerpo se cura con rapidez sobrenatural, sus sentidos se agudizan… y la maldición empieza a manifestarse.
Aunque intenta proteger a Gwen y mantenerse alejado, su destino ya está sellado. En la siguiente luna llena, se transforma y mata a varios cazadores en el bosque. La policía lo captura y lo encierra en un manicomio, donde intentan convencerle de que todo es producto de su locura.
La revelación: Sir John también está maldito
La gran sorpresa llega cuando Sir John confiesa a su hijo que él es el verdadero hombre lobo original. Fue mordido en la India hace décadas y ha estado luchando contra su naturaleza desde entonces. Fue él quien mató a su esposa Solana y, más recientemente, a su propio hijo Ben.
Pero lejos de arrepentirse, Sir John ha decidido abrazar su condición y disfrutar del poder que le otorga la maldición. Le deja a Lawrence una navaja por si quiere acabar con su sufrimiento… y desaparece.
El enfrentamiento final entre lobos
La noche siguiente, Lawrence escapa del manicomio durante una conferencia en la que lo muestran como un ejemplo de locura. Se transforma delante de todos, desata una masacre y huye hacia Talbot Hall. Allí, se enfrenta a su padre en una brutal batalla entre dos hombres lobo.
Mientras la mansión arde, Lawrence consigue decapitar a Sir John, terminando con la maldición que tanto dolor ha causado a su familia. Pero antes, Sir John le había vaciado las balas de plata del arma, sabiendo que su hijo intentaría matarlo.
¿Cómo termina realmente "El hombre lobo"?
Lawrence, aún transformado, huye al bosque, donde Gwen lo persigue. Tras una intensa persecución, ella logra apelar a su parte humana. Lawrence, aunque rabioso, se detiene al verla, reconociéndola.
La policía y los cazadores están a punto de llegar, y Gwen, sin otra opción, usa la pistola de plata de Aberline para dispararle. El disparo es certero. Lawrence, ya humano de nuevo, muere en sus brazos agradecido. “Gracias”, le dice antes de cerrar los ojos.
Aberline, que ha sido mordido, observa el cuerpo sin poder ocultar el horror… y levanta la vista hacia la luna llena, insinuando que la maldición podría continuar.
¿Qué simboliza el final de "El hombre lobo"?
Más allá de los efectos y la acción, *El hombre lobo* habla del monstruo interior, del peso de la culpa y del poder destructivo de los secretos familiares. El destino trágico de Lawrence es el reflejo de un hombre atrapado entre lo que fue y lo que le obligaron a ser.
Aunque consigue poner fin a la amenaza que supone su padre, no logra salvarse a sí mismo. Su muerte a manos de Gwen no solo pone fin a su tormento, sino que, irónicamente, es el gesto más humano que recibe en toda la película.
¿Y Aberline? Su mordedura deja la puerta abierta a una continuación que nunca llegó… pero el eco de la maldición sigue ahí, bajo la luz de la luna.