“Peligro Inminente” (Clear and Present Danger, 1994) es un thriller de espionaje dirigido por Phillip Noyce y protagonizado por Harrison Ford, que vuelve a dar vida al mítico Jack Ryan. La historia arranca cuando una patrullera estadounidense intercepta un yate en el Caribe: la familia a bordo ha sido asesinada por un grupo de colombianos. Poco a poco se descubre que la víctima, un empresario amigo personal del presidente de EE.UU., estaba blanqueando dinero para un poderoso cártel colombiano.
Sin saberlo, Jack Ryan se ve envuelto en una operación encubierta que incluye ataques secretos a los cárteles en Colombia, mientras en Washington se mueven los hilos para tapar las conexiones entre la Casa Blanca y las operaciones ilegales. A medida que Ryan investiga, se da cuenta de que todo es mucho más turbio de lo que parecía, y que él mismo podría ser utilizado como chivo expiatorio de este escándalo internacional.
Final explicado de "Peligro Inminente": ¿Cómo desenmascara Jack Ryan la conspiración?
En el tramo final de la película, Jack Ryan descubre que la operación encubierta en Colombia —bautizada como Reciprocity— ha sido autorizada en secreto por altos cargos del gobierno, incluidos el consejero de seguridad nacional James Cutter y el jefe de operaciones de la CIA, Robert Ritter. El problema es que ellos ya tienen preparadas sus espaldas: cuentan con perdones firmados por el presidente para protegerse de cualquier responsabilidad.
Peor aún, han abandonado al equipo de operaciones especiales en la selva colombiana, dejándolos a merced de los mercenarios del cártel. Jack, junto a John Clark, un agente de campo que también ha sido traicionado, decide actuar por su cuenta para rescatar a los soldados abandonados.
Consiguen localizar a los supervivientes, incluido el francotirador Domingo Chavez, y trazan un arriesgado plan: Jack acude directamente a Escobedo, el capo del cártel, y le revela que su propio segundo al mando, Cortez, le está jugando una doble partida. Mientras tanto, Clark lidera la operación de rescate en la fábrica de café que oculta el laboratorio de cocaína del cartel.
La confrontación no tarda en explotar. Cortez asesina a Escobedo cuando este lo enfrenta, pero en medio de la huida, Chavez se venga matando a Cortez de un disparo certero. Finalmente, Ryan, Clark y los soldados supervivientes logran escapar, poniendo fin a la sangrienta operación encubierta.
¿Qué pasa con el presidente y los responsables de la operación?
De vuelta en Estados Unidos, Ryan no se deja amedrentar. En lugar de encubrir la operación, como le propone el propio presidente Bennett, Jack decide hacer lo correcto y enfrentarse al sistema. Comparece ante el comité del Congreso y cuenta toda la verdad sobre las actividades ilegales en Colombia.
Este cierre refuerza la esencia del personaje de Jack Ryan: un hombre íntegro que no cede ante las presiones políticas, aunque eso signifique enfrentarse al mismísimo presidente de los Estados Unidos. La película deja claro que, aunque la corrupción esté en las más altas esferas, siempre queda esperanza si alguien se atreve a plantar cara.
Conclusión de "Peligro Inminente"
Peligro Inminente no es solo un thriller de acción y espionaje, sino también una reflexión sobre la responsabilidad y la integridad frente al abuso de poder. Jack Ryan demuestra que, aunque esté rodeado de mentiras, traiciones y agendas ocultas, hay caminos para mantener la honestidad y la ética.
Con un final tenso pero esperanzador, la película deja una poderosa lección: enfrentarse a la corrupción es peligroso, pero necesario. Y aunque la victoria no siempre sea limpia ni sencilla, la verdad —como dice la propia cinta— tiene eco en la eternidad.