Explicación del final de El Exorcista: El Comienzo
Explicación del final de El Exorcista: El Comienzo
Por Madloco
| Publicado el 23/02/2025
¿De qué trata "El Exorcista: El Comienzo"?
“El Exorcista: El Comienzo” (Exorcist: The Beginning, 2004) nos lleva a los orígenes del padre Merrin, el icónico exorcista de la saga, antes de sus eventos en El Exorcista (1973). Ambientada en 1949, la historia sigue a un joven Merrin, quien ha perdido la fe tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial y ahora trabaja como arqueólogo.
Es contratado para investigar una iglesia bizantina enterrada en Kenia, pero lo que descubre va más allá de simples ruinas: una maldición ancestral acecha el lugar, con manifestaciones demoníacas que sembrarán el caos.
A medida que se desvela el oscuro pasado de la iglesia y su conexión con Pazuzu, la entidad demoníaca que más tarde poseerá a Regan en El Exorcista, Merrin se ve obligado a enfrentarse al mal cara a cara y redescubrir su fe en el proceso.
Final explicado de "El Exorcista: El Comienzo": ¿Qué ocurre en el clímax?
En la recta final de la película, Merrin descubre que el demonio ha estado presente desde el principio, ocultándose detrás de los extraños sucesos que han plagado la excavación. Su verdadera anfitriona es Sarah, la doctora del campamento, quien ha estado poseída por Pazuzu desde hace tiempo.
Cuando la entidad demoníaca se desata por completo, Sarah mata brutalmente al padre Francis, dejando a Merrin como la única persona capaz de detenerla. Viéndose obligado a recuperar su fe, Merrin se enfrenta a la demoníaca Sarah en las catacumbas bajo la iglesia, donde el mal ha estado contenido durante siglos. En un exorcismo desesperado, logra expulsar a Pazuzu de Sarah, pero ella no sobrevive, dejando su cuerpo inerte en el suelo.
Al salir de la iglesia, Merrin contempla con horror que la historia se ha repetido: los soldados británicos y la tribu local se han aniquilado mutuamente en una espiral de violencia provocada por la presencia demoníaca. Solo quedan con vida Merrin y el pequeño Joseph, un niño que ha estado en peligro desde el inicio.
¿Qué significa el final de "El Exorcista: El Comienzo"?
El final de la película cierra el círculo de la transformación de Merrin. Aunque comenzó la historia como un hombre con la fe destrozada, su enfrentamiento con Pazuzu lo lleva a redescubrir su propósito y aceptar su rol como sacerdote y exorcista. Este evento es el que lo preparará para su futura lucha contra el demonio en El Exorcista (1973).
Además, el hecho de que la iglesia vuelva a quedar enterrada simboliza que el mal nunca se ha ido realmente, solo ha sido contenido temporalmente. La maldición sigue latente, esperando a ser despertada nuevamente, algo que encaja perfectamente con la mitología de la saga.
La simbología de la iglesia enterrada
Desde el principio, la iglesia cristiana oculta bajo la arena actúa como una especie de “cápsula de contención” del mal. Fue construida por los bizantinos para sellar la presencia demoníaca, lo que explica sus extrañas características: ángeles con lanzas apuntando hacia abajo, en lugar de hacia el cielo, como si estuvieran reprimiendo algo.
El hecho de que haya sido enterrada refuerza la idea de que el mal nunca desaparece, solo se oculta, esperando una nueva oportunidad para resurgir. La historia de las desapariciones y masacres en la zona sugiere que cada vez que alguien intenta explorar el lugar, las fuerzas demoníacas vuelven a liberarse, repitiendo el ciclo de destrucción.
Conclusión de "El Exorcista: El Comienzo"
La precuela de El Exorcista no solo muestra los orígenes de la lucha del padre Merrin contra el mal, sino que también refuerza la idea de que la fe y la voluntad humana son las únicas armas contra el demonio. La película deja claro que el mal es cíclico y que, aunque pueda ser contenido temporalmente, nunca desaparece del todo.
Merrin, ahora reafirmado en su vocación, regresa a Roma con un conocimiento más profundo de lo que significa enfrentarse a una entidad demoníaca. Pero también comprende que esta no será su última batalla, dejando la puerta abierta a los eventos que ocurrirán en El Exorcista (1973), cuando Pazuzu regrese para atormentar a Regan.
Con un final oscuro y perturbador, El Exorcista: El Comienzo deja claro que el terror no radica solo en las posesiones demoníacas, sino en la forma en que el mal puede infiltrarse en lo más profundo de la humanidad, desatando el caos en su camino.