“Conan, El Destructor” (Conan the Destroyer, 1984) es la secuela del clásico Conan, el Bárbaro y sigue a nuestro guerrero cimmerio en una nueva aventura llena de magia, traiciones y bestias sobrenaturales. En esta ocasión, la Reina Taramis le encarga escoltar a su sobrina, la princesa Jehnna, en una misión para recuperar un misterioso cuerno que despertará al dios Dagoth. A cambio, le promete resucitar a su amada Valeria.
A lo largo del viaje, Conan reúne a un grupo de aliados, enfrentándose a magos, sacerdotes y soldados traicioneros que intentan evitar que complete su misión. Pero lo que Conan no sabe es que la Reina tiene sus propios planes y que esta aventura podría ser una trampa mortal.
Final explicado de "Conan, el Destructor": ¿Logra Conan evitar el despertar de Dagoth?
En el tramo final de la película, Conan y su grupo llegan al templo donde está guardado el cuerno de Dagoth. Jehnna logra recuperarlo, pero Akiro, el hechicero del grupo, descubre que el verdadero plan de la Reina Taramis es sacrificar a su sobrina para despertar al dios dormido. Antes de que puedan hacer algo, Bombaata, el capitán de la guardia de la reina, traiciona al grupo y se lleva a Jehnna de vuelta a Shadizar.
Conan y sus compañeros logran escapar y emprenden su camino hacia la ciudad para rescatar a la princesa. Una vez allí, Conan se enfrenta en un combate feroz contra Bombaata, logrando acabar con él. Mientras tanto, Zula, la feroz guerrera del grupo, atraviesa con una lanza al Gran Visir antes de que pueda sacrificar a Jehnna. Pero la tragedia ya está en marcha: el cuerno ha sido colocado en Dagoth y la criatura cobra vida… solo que en lugar de un dios benevolente, despierta convertido en un monstruoso ser sediento de sangre.
La batalla final: Conan contra Dagoth
Dagoth, lejos de ser el dios glorioso que la Reina Taramis imaginaba, se transforma en un ser grotesco que mata a la propia reina sin piedad. Conan y sus aliados intentan enfrentarse a él, pero la criatura es casi invencible. Con cada golpe, Dagoth los lanza por los aires sin esfuerzo, demostrando su poder.
Akiro, el mago del grupo, se da cuenta de que el cuerno es la clave para derrotarlo y le grita a Conan que debe arrancarlo de su frente. En una escena épica, Conan se sube a la criatura, le arranca el cuerno con todas sus fuerzas y finalmente lo mata, salvando así a Jehnna y evitando la destrucción de Shadizar.
¿Acepta Conan el trono de Shadizar?
Tras la batalla, Jehnna es coronada como la nueva reina y, en agradecimiento, ofrece a cada uno de sus compañeros un puesto en la corte: Zula se convierte en la capitana de la guardia, Akiro en el consejero real y Malak en el bufón de la corte. A Conan, Jehnna le ofrece la oportunidad de convertirse en su esposo y gobernar el reino con ella como rey y reina. Sin embargo, el cimmerio rechaza la oferta con elegancia, diciéndole que él encontrará su propio reino y su propia reina.
En la última escena, Conan se aleja en solitario, listo para nuevas aventuras. Un texto en pantalla nos recuerda que su destino es convertirse en rey, pero esa… es otra historia.
Conclusión de "Conan, el Destructor"
Conan, el Destructor es una secuela que mezcla fantasía, acción y aventura con un tono más ligero que su predecesora. A diferencia de Conan, el Bárbaro, que tenía un enfoque más oscuro y violento, esta película se inclina más hacia la épica clásica de espada y brujería con un toque de humor. Sin embargo, el final sigue manteniendo la esencia del personaje: Conan es un guerrero solitario, con un destino grandioso esperándolo en el horizonte.
El cierre de la película deja abierta la posibilidad de futuras aventuras, recordándonos que el camino de Conan aún no ha terminado. Aunque nunca se llegó a ver en pantalla su historia como rey, su leyenda sigue viva entre los fans del género.