“Destino Final 4” (Final Destination 4, 2009), dirigida por David R. Ellis, nos trae otra entrega de la saga donde la muerte no deja cabos sueltos. Esta vez, seguimos a Nick O’Bannon (Bobby Campo), un joven que tiene una premonición mientras asiste a una carrera de coches en el McKinley Speedway. En su visión, un brutal accidente provoca la muerte de decenas de personas en las gradas. Al entrar en pánico, Nick y un grupo de espectadores logran salir del estadio antes de que la tragedia ocurra de verdad.
Sin embargo, como ya sabemos en esta franquicia, la muerte no acepta que le “hagan trampas”. Poco a poco, los supervivientes empiezan a morir de formas cada vez más brutales, siguiendo el orden en el que deberían haber muerto en la carrera. Nick, su novia Lori (Shantel VanSanten) y sus amigos intentan adelantarse al destino, pero… ¿lo logran?
Final explicado de "Destino Final 4": ¿Nick, Lori y Janet logran sobrevivir?
Después de varias muertes impactantes (desde una explosión de camión hasta una brutal succión en una piscina), Nick cree que ha roto el patrón al evitar una explosión en un centro comercial. La escena lo muestra atrapado con una pistola de clavos, luchando por evitar que el fuego llegue a unos barriles inflamables. Finalmente, logra extinguirlo a tiempo, creyendo que ha frustrado el plan de la muerte.
Dos semanas después, él, Lori y Janet (Haley Webb) se relajan en una cafetería, convencidos de que han esquivado su destino. Pero justo cuando Nick empieza a sospechar que todo ha sido una trampa y que las señales no han terminado, un andamio se desploma en la calle, provocando que un camión pierda el control y se estrelle contra el café. En cuestión de segundos, los tres mueren aplastados, dejando claro que la muerte siempre encuentra la forma de completar su trabajo.
¿Por qué la muerte nunca se detiene en la saga?
Como en todas las películas de Destino Final, el concepto clave es que la muerte tiene un diseño, un orden en el que deben morir quienes escaparon de su destino. Cuando alguien interfiere, solo se pospone lo inevitable, pero nunca se detiene.
En este caso, Nick cree que ha roto el ciclo al salvar a todos en el centro comercial, pero en realidad, lo que hizo fue asegurarse de que él, Lori y Janet estuvieran en el lugar exacto donde debían morir. Esta idea refuerza el tema de que nadie puede engañar a la muerte, por más que lo intente.
Las muertes más impactantes de "Destino Final 4"
Esta entrega es una de las más sangrientas y exageradas de la saga, con algunas muertes que quedaron en la memoria de los fans:
Carter Daniels, el racista que intenta quemar una cruz en el jardín de George, muere arrastrado por su propia camioneta en llamas.
Samantha Lane, la madre despreocupada, recibe una roca disparada por un cortacésped directo al ojo en una escena rápida pero brutal.
Hunt Wynorski, amigo de Nick, sufre una de las muertes más grotescas: succionado por un drenaje de piscina, termina con los órganos internos destrozados.
Andy Kewzer, el mecánico, es aplastado por una valla metálica cuando un tanque de CO2 lo lanza contra ella.
Jonathan Groves, el último superviviente del accidente de la carrera, muere cuando una bañera cae desde el techo de un hospital y lo aplasta.
Conclusión de "Destino Final 4"
La cuarta entrega de Destino Final mantiene la esencia de la saga: no importa cuánto lo intentes, si la muerte te tiene en su lista, tarde o temprano te alcanzará. El final es uno de los más irónicos y devastadores de la franquicia, ya que justo cuando los protagonistas creen que han vencido, la muerte les tenía reservada una última jugada.
Con efectos sangrientos exagerados y muertes creativas, Destino Final 4 se convirtió en una de las entregas más recordadas por los fans, aunque sin aportar demasiadas novedades a la historia general de la saga.