Mucho antes del monstruo final o del gran giro, estas películas ya habían dejado al espectador completamente atrapado con openings brutales.
Hay películas de terror que tardan en arrancar… y luego están las que deciden destruir cualquier sensación de seguridad desde el minuto uno. Openings que no solo atrapaban al espectador, sino que prácticamente le avisaban de que aquello iba a acabar muy mal.
Y aunque muchas películas son recordadas por sus impactantes finales, en algunos casos esos primeros minutos fueron tan salvajes que terminaron quedándose mucho más grabados en la memoria del público que la propia película.
“Ghost Ship (Barco Fantasma)” (2002)
El opening de
Ghost Ship se ha convertido casi en leyenda dentro del terror moderno. Todo comienza como una elegante fiesta en un barco de lujo en los años 60, con música tranquila y pasajeros bailando relajados… hasta que un cable de acero atraviesa de golpe la cubierta.
Lo que viene después sigue siendo una de las escenas más salvajes e inesperadas del género. El contraste entre la tranquilidad inicial y el caos absoluto funciona tan bien que la película prácticamente quedó marcada para siempre por esos primeros minutos.
“28 Semanas Después” (2007)
Pocas secuencias transmiten tanta desesperación como el arranque de
28 Semanas Despues. La escena empieza con varios supervivientes escondidos en una casa aislada mientras intentan aparentar cierta normalidad… hasta que un niño aparece pidiendo ayuda.
Y entonces llega el caos.
La irrupción de los infectados convierte todo en una huida brutal donde lo más aterrador no son los zombis, sino las decisiones desesperadas que toman los propios personajes para sobrevivir.
“Suspiria” (1977)
El inicio de
Suspiria parece directamente una pesadilla. Desde el momento en que la protagonista llega a la academia bajo la lluvia,
Dario Argento convierte cada color, cada sonido y cada plano en algo extraño e irreal.
Y cuando llega el primer asesinato, la película ya ha conseguido que el espectador sienta que está atrapado dentro de un mal sueño febril del que no puede escapar.
“Scream” (1996)
El opening de
Scream cambió el slasher moderno para siempre. Todo arranca como una simple llamada telefónica aparentemente inofensiva entre un asesino y el personaje de
Drew Barrymore.
Pero la conversación va volviéndose cada vez más incómoda y enfermiza hasta desembocar en una escena brutal que dejó claro desde el principio que nadie estaba a salvo.
Y lo más brillante fue matar precisamente a la actriz que toda la promoción hacía parecer protagonista.
“Cuando acecha la maldad” (2023)
Cuando acecha la maldad no necesita grandes sustos para inquietar desde el principio. La película arranca con dos hermanos encontrando restos humanos y descubriendo algo imposible cerca de su casa.
Lo interesante es cómo el terror aparece de forma seca y desagradable, casi cotidiana, haciendo que el espectador entienda muy rápido que las reglas de este mundo son muchísimo más crueles de lo normal.
“Midsommar” (2019)
Lo más demoledor del inicio de
Midsommar es que arranca con una de las escenas más emocionalmente brutales del terror reciente. Todo comienza con Dani intentando gestionar la extraña llamada de su hermana mientras la película transmite una sensación constante de ansiedad y tragedia inminente.
Y cuando finalmente descubrimos lo que ha ocurrido dentro de la casa,
Ari Aster golpea al espectador con una escena fría, silenciosa y absolutamente devastadora que deja el cuerpo destrozado antes incluso de que empiece el verdadero viaje a Suecia.
“Halloween” (1978)
El arranque de Halloween sigue siendo brillantísimo por lo sencillo que resulta. Toda la escena está rodada en primera persona mientras alguien se acerca lentamente a una casa durante la noche de Halloween.
El espectador no entiende del todo qué está viendo… hasta que descubre quién está detrás de la máscara.
Y en ese momento,
John Carpenter deja claro que acaba de crear uno de los grandes iconos del terror.
“Destino Final” (2000)
El opening de
Destino Final convirtió un vuelo de avión en uno de los mayores traumas colectivos del terror moderno. La secuencia juega con pequeños detalles cotidianos mientras aumenta la paranoia hasta desembocar en una explosión absolutamente caótica.
Y lo más impresionante es que muchísima gente sigue pensando en esa escena cada vez que sube a un avión más de veinte años después.
“El Amanecer de los Muertos” (2004)
El remake de
El Amanecer de los Muertos no pierde el tiempo. Todo empieza con una aparente normalidad suburbana hasta que una niña infectada aparece de madrugada en la habitación de los protagonistas.
A partir de ahí,
Zack Snyder convierte el arranque en una auténtica avalancha de caos, accidentes, incendios y zombis mientras el mundo parece derrumbarse literalmente en cuestión de minutos.
“La Matanza de Texas” (2003)
El remake de
La Matanza de Texas consigue incomodar desde el primer momento con ese viaje en furgoneta aparentemente normal que termina de la peor forma posible cuando una chica ensangrentada aparece en mitad de la carretera.
La tensión de toda esa secuencia, culminando con el brutal disparo dentro del vehículo, deja claro desde el principio que esta versión iba a ser muchísimo más agresiva y salvaje de lo que muchos esperaban.
daninudo
#1
El de Destino Final hasta la 3 te daban pistas de como iban a morir sus víctimas
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