El intentó de revolucionar el cine fantástico español fuera del sistema tradicional acabó estrellándose.
Cuando
La Herencia Valdemar llegó a los cines en 2010, el proyecto parecía algo totalmente fuera de lugar dentro de la industria española. Mientras el cine nacional apostaba mayoritariamente por thrillers, dramas o comedias de bajo presupuesto,
José Luis Alemán decidió lanzarse a una producción de terror lovecraftiano con mansiones góticas, sociedades ocultistas y criaturas inspiradas en los relatos de H. P. Lovecraft.
Pero lo más llamativo no era únicamente la temática. Lo verdaderamente extraño era cómo se había levantado el proyecto.
Una película producida fuera del sistema habitual
Según distintas entrevistas y artículos publicados durante el estreno, Alemán apostó por
financiación privada y capital propio para sacar adelante la película, alejándose del modelo tradicional del cine español, muy apoyado en subvenciones públicas, televisiones y ayudas institucionales.
Aquella decisión convirtió a
La Herencia Valdemar en una rareza dentro del panorama nacional. El proyecto terminó alcanzando un presupuesto cercano a los
13 millones de euros entre sus dos películas, una cifra muy elevada para el fantástico español de aquella época.
Alemán quería demostrar que en España también era posible hacer una gran producción de terror con ambición internacional. La película apostaba por decorados de época, efectos especiales, referencias directas a los mitos de Cthulhu y un reparto lleno de rostros conocidos como
Paul Naschy,
Eusebio Poncela o
Óscar Jaenada.
El gran riesgo: dividir la historia en dos películas
Uno de los movimientos más arriesgados del proyecto fue rodar dos películas simultáneamente: La Herencia Valdemar y
La Sombra Prohibida. La intención era construir una gran historia dividida en dos partes, algo muy poco habitual en el cine español de entonces.
Sin embargo, aquella decisión terminó siendo uno de los principales problemas del proyecto. Muchos espectadores sintieron que la primera entrega no tenía un final real y que simplemente servía como introducción para la segunda película.
La sensación de haber visto “
media historia” perjudicó muchísimo al boca a boca. Aunque la primera entrega despertó cierta curiosidad inicial entre los aficionados al terror, el interés cayó rápidamente y la continuación llegó a los cines ya muy debilitada.
Con el paso del tiempo, el propio José Luis Alemán reconocería que aquella estructura narrativa había sido un error.
Una crítica especialmente dura
A los problemas comerciales se sumó además una recepción crítica muy agresiva. Algunas reseñas fueron especialmente demoledoras con la película, criticando tanto su ritmo como su planteamiento narrativo. Algunos medios la definieron como “película sin terminar” o que se trataba de “una película con medios profesionales comandada por un aficionado”.
Aquellas palabras marcaron mucho la percepción pública de la cinta y acabaron convirtiendo a La Herencia Valdemar en símbolo de un proyecto excesivamente ambicioso para la industria española.
Una película maldita del fantástico español
Pese a todo, con los años la película ha ido ganando cierto reconocimiento entre aficionados al terror y al fantástico. Muchos siguen viendo el proyecto como un intento valiente de hacer algo diferente dentro del cine español, especialmente en una época donde pocas producciones nacionales se atrevían con propuestas tan arriesgadas.
Porque más allá de sus errores,
La Herencia Valdemar representaba algo poco habitual: un director debutante intentando levantar un gran universo lovecraftiano fuera de los cauces tradicionales de la industria.
El problema fue que aquella apuesta terminó saliendo demasiado cara. Tras el fracaso comercial y crítico de las dos películas, la carrera de José Luis Alemán prácticamente desapareció del panorama cinematográfico, dejando a
La Herencia Valdemar como una de las películas más extrañas, ambiciosas y malditas del fantástico español reciente.
arrasia
#1
Recuerdo salir del cine muy cabreado al terminar la de ver la primera parte, ya que no sabia que habia secuela ya hecha y claro, te ibas con media película. Ademas, te aparecían imágenes de la secuela como si estuvieras viendo una telenovela y te anticiparan lo que pasar en la siguiente.
Reportar CitarVistas en conjunto la primera entrega está bien, pasable, pero la secuela es un desastre absoluto.