La plataforma de Amazon llena su catálogo de cara a arrancar el mes de febrero
El catálogo de Prime Video sigue creciendo a base de títulos que no siempre hacen mucho ruido, pero que esconden propuestas bastante más interesantes de lo que parece a simple vista. Terror, thriller psicológico, violencia seca y alguna que otra rareza difícil de clasificar. Ocho películas muy distintas entre sí que acaban de aterrizar en la plataforma y que, por un motivo u otro, no son precisamente cine de fondo.
Aquí va un repaso claro y directo a lo que te vas a encontrar.
Relic
Ópera prima de
Natalie Erika James,
Relic se mueve en un terreno muy concreto del terror contemporáneo: el que utiliza lo sobrenatural como metáfora directa del deterioro mental. La historia sigue a tres generaciones de mujeres enfrentadas a la desaparición —y posterior regreso— de la abuela, mientras la casa familiar comienza a comportarse de forma extraña.
Lo inquietante de
Relic no está tanto en los sustos como en la sensación constante de pérdida, en el miedo a que una persona querida deje de ser quien era. Es una película lenta, asfixiante y profundamente triste, que conecta más con el drama que con el terror clásico, pero cuyo desenlace es de los que se quedan contigo. No busca agradar, busca incomodar.
Black Water: Abyss
Secuela espiritual de
Black Water (2007), esta entrega cambia los manglares por un sistema de cuevas inundadas, pero mantiene la idea base: humanos atrapados en un entorno hostil donde la naturaleza no perdona errores. Aquí, además del agua y la claustrofobia, hay cocodrilos, lluvias torrenciales y decisiones bastante cuestionables.
No es una película especialmente sofisticada, pero sí muy efectiva en lo físico. Juega bien con el espacio cerrado, el agotamiento y el miedo primario a no poder escapar. Ideal para quien disfruta del terror de supervivencia más directo, sin subtexto ni florituras.
The Skulls
Un producto muy representativo de finales de los 90 y principios de los 2000.
The Skulls explota el imaginario de las sociedades secretas universitarias, el poder heredado y la corrupción de las élites, inspirándose libremente en organizaciones reales como Skull and Bones.
Protagonizada por
Joshua Jackson y
Paul Walker, la película se toma su conspiración muy en serio, quizá demasiado. Hoy se ve ingenua y algo exagerada, pero sigue siendo entretenida como thriller ligero, con ese aroma a “
película que te encontrabas en la tele un domingo por la tarde”.
The Voices
Dirigida por
Marjane Satrapi,
The Voices es una comedia negra que esconde una historia bastante más oscura de lo que aparenta.
Ryan Reynolds interpreta a un hombre amable, solitario y profundamente enfermo, cuya percepción de la realidad está filtrada por las voces que escucha… incluidas las de sus mascotas.
La película juega constantemente con el contraste entre lo colorido y lo macabro, haciendo que el espectador ría y se incomode casi al mismo tiempo. Cuando deja caer la máscara humorística, el golpe es duro. No es terror al uso, pero sí una de las aproximaciones más incómodas al tema de la enfermedad mental en clave de género.
Freaks
Una de esas películas que crecen cuanto menos sabes de ellas.
Freaks arranca como un drama claustrofóbico: una niña vive encerrada en casa por orden de su padre, que insiste en que el mundo exterior es extremadamente peligroso. Poco a poco, el relato se abre hacia un thriller con elementos de ciencia ficción.
Sin grandes efectos ni alardes, la película destaca por su narrativa contenida, su enfoque emocional y un desarrollo progresivo muy medido. Es una propuesta modesta, pero inteligente, que prefiere sugerir antes que explicar y que acaba sorprendiendo más de lo esperado.
Come True
Aquí el terror se construye desde el sueño.
Come True sigue a una adolescente con problemas de insomnio que participa en un experimento universitario sobre la actividad cerebral durante el sueño profundo. A partir de ahí, la película se adentra en un terreno donde ciencia, pesadillas y trauma empiezan a mezclarse.
Su mayor virtud es la atmósfera, apoyada en una banda sonora electrónica muy potente y en imágenes inquietantes que remiten al horror más abstracto. No es una película clara ni cerrada, y su final divide opiniones, pero como experiencia sensorial resulta hipnótica y perturbadora.
Eden Lake
Dirigida por
James Watkins,
Eden Lake sigue siendo una de las experiencias más desagradables del terror moderno británico. Lo que empieza como una escapada de fin de semana se convierte en una pesadilla marcada por la violencia juvenil, la impunidad y el silencio cómplice del entorno.
No hay alivio, no hay humor y no hay concesiones. Es una película seca, brutal y profundamente pesimista, que incomoda más por lo realista que por lo explícito. Sigue siendo difícil de recomendar… y precisamente por eso no se olvida.
La Médium
Falso documental tailandés dirigido por
Banjong Pisanthanakun, responsable de
Shutter. La película se presenta como un seguimiento a una chamana y a su familia, explorando creencias espirituales, posesiones y tradiciones locales.
Durante buena parte de su metraje adopta un tono casi antropológico, lo que hace que el horror entre poco a poco, de forma muy orgánica. Cuando finalmente se desata, lo hace sin freno. Es larga, exige paciencia, pero su tramo final es de los más intensos y caóticos del terror reciente.
getba
#1
eden lake es un peliculon..... quienes no la hayan visto, veanla , el final es jodidamente impactante
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