Hablar de secuelas en el cine de terror de los 90 suele activar todas las alarmas. Más aún si vienen de una adaptación de Stephen King tan reconocida como El cementerio viviente. Sin embargo, entre el ruido habitual de “innecesaria”, “menor” o “oportunista”, hay títulos que merecen una segunda mirada. Y El Cementerio Viviente 2 es uno de ellos.
No es un clásico y tampoco pretende serlo. Pero tampoco es el desastre que muchos han querido vender durante años.
Una secuela que no copia… y eso ya es mucho
Uno de los grandes aciertos de Cementerio Viviente 2 es que no intenta rehacer la historia original. No vuelve a contar lo mismo con otros personajes ni juega al calco fácil. En lugar de eso, amplía el universo del cementerio, explora nuevas consecuencias y se atreve a mostrar cómo ese mal antiguo sigue contaminándolo todo, incluso a quienes no conocen su origen.
Aquí el cementerio no es una anécdota aislada. Es un lugar con legado. Con memoria. Con hambre.
Y eso, sinceramente, es más de lo que han entendido algunas versiones posteriores.
Edward Furlong, adolescencia y trauma noventero
El protagonista es Edward Furlong, en pleno auge tras Terminator 2. Su personaje encaja bien en el tono noventero del film: un chaval marcado por la muerte, el desarraigo y esa sensación persistente de que algo va mal aunque no sepa muy bien por qué.
No es un héroe ni destaca por su brillantez, pero sí resulta creíble en su vulnerabilidad, y ahí está la clave. El Cementerio Viviente 2 entiende que el terror no siempre llega de forma directa, sino que a menudo se filtra a través de la frustración, la rabia adolescente y la dificultad para aceptar la pérdida.
Clancy Brown: el verdadero motivo por el que esta película se recuerda
Si hay una razón por la que esta secuela ha sobrevivido al paso del tiempo, tiene nombre propio: Clancy Brown. Su Gus Gilbert no es solo un villano, es una fuerza de la naturaleza, chulesco, violento, desagradable incluso antes de morir. Cuando vuelve del cementerio, la película se permite algo que el remake moderno jamás se atrevió a hacer: diversión macabra.
Brown mastica el papel con gusto, exagera cuando hace falta y convierte a Gus en uno de esos antagonistas que incomodan porque parecen demasiado reales. No hay sutileza, pero sí personalidad. Muchísima.
Más serie B, sí… pero también más honesta
El cementerio viviente 2 es más gamberra, más directa y más serie B que su predecesora. Hay momentos torpes, decisiones discutibles y efectos que hoy cantan. Pero también hay algo que se ha perdido en muchas adaptaciones modernas de King: claridad de tono.
La película sabe lo que es y no intenta disfrazarse de drama elevado ni de terror “prestigioso”. Juega con la violencia, con el humor negro y con el exceso, sin pedir perdón. Y en ese descaro encuentra su identidad.
¿Por qué defenderla hoy?
Porque es una secuela que arriesga, aunque no siempre acierte.
Porque amplía el universo sin destruirlo.
Porque Clancy Brown se come la pantalla.
Y porque, en un momento en el que muchas revisiones modernas parecen hechas con miedo a molestar, esta película no tiene problema en ser desagradable.
El Cementerio Viviente 2 no está al nivel de la original, pero tampoco vive a su sombra. Es una película imperfecta, irregular y claramente hija de su tiempo. Pero también es valiente, memorable y más fiel al espíritu salvaje de Stephen King de lo que muchos admiten.
Puede que no sea la mejor forma de volver al cementerio.
Pero desde luego… no fue una mala idea desenterrarla.
Sé que no tiene que ver con la primera y ni siquiera con el libro, pero tiene su encanto y buenas escenas de terror y muertos (de sobra decir que la primera película es de mis favoritas de todos los tiempos y el libro es de los pocos que me gustan de King).
Me gusta más esta secuela que el horroroso remake de hace algunos años, y pienso que es mucho mejor que éste.
Casualmente hace unos días vi las dos y el remake de la primera, protagonizada por Jason Clarke, la segunda es la que menos me gusta, pero reconozco que tiene un buen reparto incluido al papá veterinario de Edward, Anthony Edwards, que también fué médico de Urgencias 😉
Carlos Teorético
#1
A mí me gusta esta película.
Reportar CitarSé que no tiene que ver con la primera y ni siquiera con el libro, pero tiene su encanto y buenas escenas de terror y muertos (de sobra decir que la primera película es de mis favoritas de todos los tiempos y el libro es de los pocos que me gustan de King).
Me gusta más esta secuela que el horroroso remake de hace algunos años, y pienso que es mucho mejor que éste.
Muchas gracias por el reportaje.
Saludos.