Salome, hija de Herodias, seduce a su padrastro-tío Herodes, gobernador de Judea, con una sensual danza. En recompensa, él le concede cualquier deseo que solicite, y ella le pide la cabeza del profeta Juan el Bautista.
“El misterio del amor es más grande que el misterio de la muerte”.-. Una jaula que protege una cueva al fondo de la cual sobrevive un prisionero; San Juan Bautista. Salomé consigue verle… pero aún no es la pérfida, altiva y libidinosa de otras versiones, sino una niña inocente al borde la perversión. La encarna Alla Nazimova.
Versión extravagante y muy discutida de la obra homónima de Oscar Wilde, que no reniega de su evidente origen... (seguir leyendo)
Pedro Otero Serrano
“El misterio del amor es más grande que el misterio de la muerte”.-. Una jaula que protege una cueva al fondo de la cual sobrevive un prisionero; San Juan Bautista. Salomé consigue verle… pero aún no es la pérfida, altiva y libidinosa de otras versiones, sino una niña inocente al borde la perversión. La encarna Alla Nazimova.
Versión extravagante y muy discutida de la obra homónima de Oscar Wilde, que no reniega de su evidente origen... (seguir leyendo)