Intenté hacer los deberes, pero me levantaba cada dos por tres para mirar el coche desde la ventana de mi cuarto.
Bajo la luz de una farola, los parachoques cromados lanzaban destellos y la lustrosa carrocería azul resplandecía.
No podía resistirlo. Tenía que sentarme en aquel coche.
Bajé las escaleras conteniendo la respiración y salí por la puerta delantera. Rodeé el coche para llegar al lado del conductor, y agarré el tirador de la puerta.
- Adelante -me susurró una voz-. Sube.
Sinopsis:
Intenté hacer los deberes, pero me levantaba cada dos por tres para mirar el coche desde la ventana de mi cuarto.
Bajo la luz de una farola, los parachoques cromados lanzaban destellos y la lustrosa carrocería azul resplandecía.
No podía resistirlo. Tenía que sentarme en aquel coche.
Bajé las escaleras conteniendo la respiración y salí por la puerta delantera. Rodeé el coche para llegar al lado del conductor, y agarré el tirador de la puerta.
- Adelante -me susurró una voz-. Sube.