Dibujado fotograma a fotograma, en tinta china, con 36 metros de película y un minuto y cuarenta segundos de duración, mostraba una serie de personajes que se convertían en otros, interactuaban entre sí o se limitaban a desvanecerse. Al pasar la imagen a negativo se conseguía el efecto psicológico de aumentar el relieve de las criaturas. Una de las primeras animaciones propiamente cinematográficas de la historia, - tras el teatro óptico de... (seguir leyendo)
Pedro Otero Serrano
Dibujado fotograma a fotograma, en tinta china, con 36 metros de película y un minuto y cuarenta segundos de duración, mostraba una serie de personajes que se convertían en otros, interactuaban entre sí o se limitaban a desvanecerse. Al pasar la imagen a negativo se conseguía el efecto psicológico de aumentar el relieve de las criaturas. Una de las primeras animaciones propiamente cinematográficas de la historia, - tras el teatro óptico de... (seguir leyendo)