Aceptable thriller en el que un grupo de amigos celebran una despedida de soltero y entre copas , diversión y bailarinas exóticas , terminan comentiendo un crimen de manera accidental por lo que empieza una serie de intriga ya que todos tienen diferentes opiniones y algunos no quieren dejar viva a la única testigo , con ese contexto el desarrollo fluye entre escenas dramáticas , suspenso y violencia además de un amargo desenlace , si buen primero vi la versión de peter berg aunque son distintas pues aquí son dos bailarinas y la película se torna más seria debido a que no hace uso del humor
estupenda,brillante, magnifica, pelicula totalmente realista, donde uno se pone en la piel de los personajes que a causa de un accidente viven el peor momento de sus vidas y como cada uno busca posibilidades que logren salvarlos en medio de la desesperacion, altamente recomendable,actuaciones excelentes
Una de las mejores peliculas de todos los tiempos, la pelicula transcurre dentro de un mismo escenario donde solo los dialogos y las excelentes actuaciones crean una atmosfera de suspenso, dejando al final uno de los mejores mensajes para adolescentes o mentes en formacion, la pelicula se mantiene sin necesidad de exteriores o efectos especiales alucinogenos esto es una de los grandes logros de esta pelicula, es para un publico selecto que desee peliculas de contenido y alta calidad actoral, no es para un publico vacio acostumbrado al impresionismo y la violencia sin sentido, ya que su contenido es para reflexionar. Lastima que sea tan dificil ubicarla para descargarla.
En realidad very bad thing se parece a stag, en españa se llama despedida de soltero sangrienta, es en realidad la version thriller de very bad thing la cual es mas de humor pero esta es del 97 y very bad thing de despues del 2000
Buena pelicula de suspense con mucha intriga y q da un buen sabor de boca cuando la ves muy buena la trama se parece a very bad thing
Excelente pelicula,que bien podria estar basada en un hecho real,porque lo que le sucede a este grupo de tios,le podria pasar a cualquiera.He visto muy pocas pelis mas entretenidas que esta.Muy superior a Very Bad Things
correcta peli de intriga que bebe de las fuentes de very bad things, pero sin humor negro,aqui se centra mas en el drama que se produce durante esa situacion, a destacar la aparicion de gente como kevin dillon, andrew macarthy y la cantante taylor dayne.
No solo posible, sino más que probable antecedente del "VERY BAD THINGS" de Peter Berg.Aunque en esta película hay menos mala uva yo personalmente la encuentro más interesante, en parte por el increíble plantel de actores que en ella intervienen, pero también por que aquí gran parte del humor negro es sustituido por un suspense bastante eficaz que en ocasiones roza el terror puro.
Críticas: 9
Mad Warrior
7
Peter Berg, antes de pasar a la dirección, parecía saber lo que estaba haciendo mientras escribía el que iba a ser su debut (y mejor obra de su carrera), pues tomó muy buenos apuntes de una película de bajo presupuesto emitida en HBO a mediados de Junio de 1.997 llamada “Stag“, y que luego tuvo un estreno limitado en algunas salas comerciales.
Fue la más notable de aquellas primeras producciones independientes del viejo sello Cinepix Film Properties tras ser absorbido por Lionsgate a mediados de los “90 (donde también pueden contarse “Buffalo “66“ o “The Daytrippers“).
Se hizo con poco dinero y actores (jóvenes y veteranos) con evidente necesidad y carreras precarias, pero tiene eso que tanto caracteriza al cine “indie“ de la época: frescura, descaro y potencia visual. El editor y guionista Gavin Wilding toma la historia de Jason Schombing, inspirada supuestamente en hechos reales (pero sin el inconveniente de haber cadáveres de por medio), y nos mete en ella desde el punto de vista de Victor, un exitoso hombre de negocios a punto de pasar por el altar que aún no sabe que su lujosa casa va a convertirse en escenario de locuras varias por culpa de la despedida de soltero que le han organizado sus viejos amigos.
Sin prólogos ni introspecciones que valgan en la vida del protagonista, la fiesta ya está preparada para empezar, y con una predisposición a usar la cámara en mano, el director va presentando uno por uno a los nueve responsables, entre los que se cuentan tanto amigos íntimos como simplemente conocidos, todos con vidas y posiciones sociales muy distintas; aquí un prestigioso abogado (Mario Van Peebles), allá un veterano de guerra con trastornos psicológicos (Kevin Dillon), allí un antiguo campeón del fútbol americano (Greg Williams). Pero no tardan en ponerse al mismo nivel una vez las drogas y el alcohol van cayendo.
Lo que está claro es que (casi) todos tienen un pasado, una doble vida o una forma de ser que intentan ocultar a los demás. El dueto Evan Tylor/Pat Bermel hace que el muy carismático reparto vomite unos diálogos afilados y realistas, y lo que era una prostituta en la posterior “Very Bad Things“ aquí se desdobla en dos hermanas, una dedicada al baile (Taylor Dayne) y la otra al sexo (Jenny McShane)...sin embargo el incidente que hace virar la trama es exactamente el mismo y una de las chicas pronto acaba siendo víctima de la tragedia. Y empieza así la pesadilla. Pero hay algo que distancia la obra de Berg y la de Wilding: el primero introducía maliciosamente el humor negro por medio de las situaciones más aterradoras, usaba el exceso en favor de una suspensión de la credibilidad, y así lo grotesco se volvía delirante.
En “Stag“, a pesar de lo disparatado de la premisa, no hay ni rastro de humor, y cuando lo peor ocurre una sensación de malestar impregna todo el escenario que es la casa de Victor, de donde nunca saldrá la cámara (sólo para acercarse al jardín y poco más), aprovechando al máximo las posibilidades del espacio y atrapándonos en una atmósfera sofocante, reforzada con la ausencia de aire acondicionado. Más que la sombra de Tarantino (que también anda pululando por ahí) se hereda la mala baba de Abel Ferrara, el gusto por la improvisación de Cassavetes y el tono crudo del cine de ambos (mucho hace que esté Ben Gazzara).
“Stag“ es un buen ejemplo de ese “thriller“ situado en un único escenario donde emergen de forma directa y clara las mezquindades de sus personajes, empezando por un genial Andrew McCarthy, dando el pego de perverso psicópata y convirtiéndose en el maestro de ceremonias del grupo, quienes se revelan poco a poco tras el desastre, sus miedos, sus traumas pasados, y en especial su deseo de encubrir sus malos actos. Porque aquí nadie (ni siquiera el personaje de Dillon, que así lo parecía) opta por la redención y los que al principio aparentaban ser mejores amigos terminan cayendo en un círculo vicioso de contrariedades que les llevan a pasar a las acusaciones, de ahí a la total desconfianza y de ahí al odio.
Lo más importante para esta panda de miserables es (claro, lógico...) intentar mantener su posición, sus trabajos y sus familias, que casi todos usan como mero pretexto para exculparse. Pero lo más importante para la película es el valiente y tenaz personaje de Dayne, Serena: gracias a su constante lucha la trama se alarga y alarga, creciendo la incertidumbre entre los hombres y volviéndose el clima va cada vez más agobiante, hasta cruzar extremos increíbles. Porque cuanto mayor es la certeza para ellos de acabar en prisión mayor es el sinsentido de las soluciones que van proponiendo, en un alarde de repelente amoralidad.
Y por disparatado que se vuelva el guión, con algunos giros algo increíbles (y el clímax así lo demuestra), Wilding nunca se inclina al humor negro.
Lo único que hicieron los productores de “Very Bad Things“ fue agrandar el escenario de la historia añadiendo más presupuesto, mientras Berg nos mostraba las consecuencias del incidente si los personajes se hubieran puesto de acuerdo en ocultarlo. Así que hay que dar el suficiente crédito a “Stag“ por haber llegado antes.
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