Una de las muchas películas de los años `80 que mezclaron música e imagen Heavy metal con terror fantástico, aunque esta vez con resultados verdaderamente penosos. Una pandilla de amigotes ¨heviatas¨ se van a pasar el fin de semana a una cabaña en una zona rural. Parece ser que la casa está encantada, y... nuestros protagonistas no tardarán en enfrentarse con las fuerzas del mas allá; aunque en realidad se trata de ocasionales apariciones de unos monstruitos cutres y medio animados que no tienen demasiada gracia. Una auténtica decepción, vaya. Pero antes de que aparezcan dichos monstruitos del ¨averno¨, la película pierde el tiempo una y otra vez en escenas de parejas besuconas, otros que se meten a cantar, y el resto se dedica a ducharse, dormir, o no dar ni golpe. Algunas escenas del principio no están mal (lo del mordisco en el hombro es gracioso), pero luego hay un enorme bajón en el ritmo, que no se vuelve recuperar un poco hasta el ridículo y esperpéntico clímax final. Los FX son bastante malos, las actuaciones son altamente mediocres, y los diálogos carecen de interés alguno. Así pues, no recomiendo a nadie este patético film, excepto tal vez a los fans del típico heavy metal ochentero, aunque estos últimos que no se hagan muchas ilusiones.
El director de este engendro fue John Fasano, el cuál después hizo cosas algo mejores (¨Black roses¨, por ejemplo); pero aquí no estuvo ni acertado ni inspirado.
Resumiendo: Floja, incoherente, barata, y torpe. Puntuación: 3.
Necromaster:
3
Una de las muchas películas de los años `80 que mezclaron música e imagen Heavy metal con terror fantástico, aunque esta vez con resultados verdaderamente penosos. Una pandilla de amigotes ¨heviatas¨ se van a pasar el fin de semana a una cabaña en una zona rural. Parece ser que la casa está encantada, y... nuestros protagonistas no tardarán en enfrentarse con las fuerzas del mas allá; aunque en realidad se trata de ocasionales apariciones de unos monstruitos cutres y medio animados que no tienen demasiada gracia. Una auténtica decepción, vaya. Pero antes de que aparezcan dichos monstruitos del ¨averno¨, la película pierde el tiempo una y otra vez en escenas de parejas besuconas, otros que se meten a cantar, y el resto se dedica a ducharse, dormir, o no dar ni golpe. Algunas escenas del principio no están mal (lo del mordisco en el hombro es gracioso), pero luego hay un enorme bajón en el ritmo, que no se vuelve recuperar un poco hasta el ridículo y esperpéntico clímax final. Los FX son bastante malos, las actuaciones son altamente mediocres, y los diálogos carecen de interés alguno. Así pues, no recomiendo a nadie este patético film, excepto tal vez a los fans del típico heavy metal ochentero, aunque estos últimos que no se hagan muchas ilusiones.
El director de este engendro fue John Fasano, el cuál después hizo cosas algo mejores (¨Black roses¨, por ejemplo); pero aquí no estuvo ni acertado ni inspirado.
Resumiendo: Floja, incoherente, barata, y torpe. Puntuación: 3.
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