Ficha La Carreta Fantasma

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Críticas de La Carreta Fantasma (11)




Miguel Arkangel

  • 26 Nov 2025

10


Antes de Bergman estuvo Sjöström.

Un film soberbio que, a pesar de ser silente, demuestra una enorme potencia expresiva. Contribuyó de manera decisiva al desarrollo del lenguaje cinematográfico y es una de las obras fundamentales de los inicios del cine fantástico.

He tenido la suerte de ver la versión restaurada de esta obra maestra imperecedera, coloreada con tonos sepia y acompañada por una magnífica banda sonora que le aporta mayor dramatismo y una atmósfera más envolvente a cada escena. El pecado, el sufrimiento, la muerte, la redención. ¿Qué tendrán los suecos que tanto disfrutan explorando estos temas en sus películas? No lo sé, pero lo cierto es que estamos ante un film que recrea magistralmente una popular leyenda del norte de Europa: quien muera antes de la última campanada de la medianoche del 31 de diciembre queda condenado a servir a la Muerte como conductor de la carreta que transporta las almas hacia su destino final.

El propio Victor Sjöström interpreta al despreciable David Holm, un hombre egoísta y alcohólico que atormenta a su esposa y a sus dos hijas, y que despierta el interés compasivo de la noble Edith, dispuesta a hacer todo lo posible por salvar su alma. Finalmente, la Muerte vendrá por Holm, quien deberá rendir cuentas por sus actos.

El film se desarrolla con un ritmo impecable, unos decorados y una fotografía extraordinarios, y unos efectos especiales magníficos, destacando el genial uso de las transparencias y del flashback. Abrió además el camino que seguiría buena parte del cine existencial posterior.



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Pedro Otero Serrano

  • 23 Nov 2025

9


LA CARRETA FANTASMA (Victor Sjöström, 1-01-1921) - * * * * *

Pecaremos de originales en el principio de esta reseña al decir que el argumento principal nos parece una auténtica porquería, un culebrón infame cargado de moralina, y con una insistencia insufrible en el dar la murga, basado en el libro de Selma Lagerlöf. No rememoráremos aquí los detalles porque nos resulta ofensivo, e incluso doloroso, recordar el panorama. Dicho lo cual…

Pero el caso es que frente al “Ama Rosa” pestiño, con valerosa voluntaria, borrachín desaprensivo, y familia destruida… tenemos el mito nórdico de la carreta que viene a recoger el alma de los muertos y, que cada primero de año, escoge como nuevo conductor al último fallecido en la noche vieja. ¿Han mirado la fecha del estreno?. Pues todo lo relativo a la carreta esta, resulta una preciosidad aterradora de la que nos pone los pelos de punta. Incluso se introduce en el Océano para recoger el alma de los ahogados.

En la zona de desempate, entre el argumento lloriqueante y los atisbos de magia que nos llevan a otros mundos, tenemos la hechura. Y lo cierto es que la película resulta un prodigio, con emotiva fotografía, cuidadas ambientaciones, matemática y sugerente estructura narrativa, efectos especiales de los sorprendentes, actuaciones muy matizadas, y una puesta en escena magistral.



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ilustrador.tk

  • 17 Mar 2021

8


Esta cinta dramamatica es una obra maestra del cine mudo. Ya cumplió 100 años, y la moraleja sigue tan vigente como ayer.

En un mundo en donde hoy las drogas y la vida licenciosa es extrema, puede verse una inocentada al ver que el protagonista sólo bebe y comparte con los amigotes.

Así, al igual que en la fábula del señor Scrooge, el encargado de la carreta, le mostrará imágenes de las posibilidades de existencia.

En una perfecta mezcla de folklore y cuento navideño cristiano, narra la redención de un hombre que estando fuera del carril, actuó cruelmente con quiénes no lo merecían.

En el cine mudo, las actuaciones deben ser exageradas al máximo , para que no haya perdida en los sentimientos que se quieren transmitir. Así vemos una moribunda, que se mueve más que los vivos que la rodean. Es el código de la época.

Una historia tan siniestra como inocente. Un clásico.

Cómo detalle a destacar, aquí tenemos la escena de romper la puerta con un hacha, qué años después haría famosa ¨El resplandor¨



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Parnaso

  • 6 Feb 2018

8


Una historia sobre el pecado y la redención basado en una puesta en escena impoluta que juega con flashbacks y la primera incursión del truco cinematográfico de la separación del alma del cuerpo. La historia está muy bien explicada así como las interpretaciones de los personajes que transmiten de maravilla. El personaje del hombre va madurando según van pasando los acontecimientos en compañía de la muerte, pena que al final termina con final feliz ya que un final oscuro hubiera ganado puntos con creces, aún así, indudablemente estamos antes un bellezón de películas. Infravalorada por cierto!



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mahotsukai

  • 9 Dec 2017

10



Obra maestra del silente escandinavo, dirigida, guionizada y protagonizada por Victor Sjöström (“Ingeborg Holm”, 1913; “Klostret I Sendomir”, 1920)

En la víspera de Año nuevo, la hermana salvacionista Edith agoniza víctima de tuberculosis, solicitando desesperadamente ver a un tal David Holm. En ese mismo momento, en el cementerio del pueblo, un alcohólico Holm cuenta a dos amigos borrachos una leyenda según la cual el último fallecido del año será elegido por la muerte para recoger las almas de todos los muertos durante un año, y llevarlas en una carreta fantasma.

Cuando Victor Sjöström estrenó “Körkarken” (“La Carreta Fantasma”, 1921) ya era considerado de uno de los más notables e importantes cineastas no sólo de Suecia y Escandinavia, sino de toda Europa, al mismo nivel que el estadounidense D.W. Griffith (“The Birth of a Nation”, 1915; “Intolerancia”, 1916) y el alemán Robert Wiene (“El Gabinete del Doctor Caligari”, 1919) y, conviertiendose en un verdadero inspirador para otros genios contemporáneos o posteriores como los alemanes F.W. Murnau (“Nosferatu, una sinfonía del horror”, 1922; “Fausto”, 1926) y Georg Wilhelm Pabst (“La Caja de Pandora”, 1929); el soviético Sergei Eisenstein (“El Acozado Potemkin”, 1925); los austríacos Erich von Stroheim (“Avaricia”, 1924) y Fritz Lang (“Metropólis”, 1927) y el español Luis Buñuel (“Un perro andaluz”, 1929). Y es que en palabras de su legendario compatriota Ingmar Bergman, reconocido discípulo y admirador de Sjöström, su maestro y mentor poseía una capacidad única de desnudar el alma humana en situaciones dramáticamente cotidianas, en donde a menudo el leitmotiv trataba sobre cuestiones como la redención, el destino o la muerte.

Sjöström, que venía de estrenar otro clásico “Klostret I Sendomir” (“El Monasterio de Sendomir”, 1920), configura “Körkarlen” (1921) a partir de la novela original (1921) de la escritora sueca Selma Lagerlöf, primera mujer en ganar el Premio de Literatura en 1909. Sin embargo no era la primera vez que realizaba adaptaciones de la renombrada novelista sueca, ya que lo había hecho en “Tösen från Stormyrtorpet” (“La hija de la turbera”, 1917) a partir de la novela homónima (1908) y “Ingmarssönerna” (“Los hijos de Ingmar”, 1919), de las novelas “Jerusalem: I Dalarne” y “Jerusalem”: I Heliga Landet” (1901-1902). No obstante, ya fuese en estas adaptaciones lagerlöfianas o en otras de sus obras, Sjöström mostraría su adelantada y amplia visión del relato dramático y el ser humano como en “Ingeborn holm” (1913) en donde denuncia las paupérrimas condiciones de las clases bajas en la Suecia de a principios de siglo XX, “Terje Vigen” (“Había una vez un Hombre”, 1917) una radiografía sobre las relaciones de poder en tiempos de la Guerra Napoleónica; “Berg-Ejvind och hans hustru” (“El proscrito y su esposa”, 1918) en donde una mujer decide dejarlo todo y huir con su amor, un forastero de dudosa reputación, aunque ello la lleve a vivir la mismísima miseria y “Klostret I Sendomir” (“El Monasterio de Sendomir”, 1920), en la que un despechado monje se venga de la infidelidad de su esposa, por nombrar algunas.

Ciertamente, “Körkarlen” (1921) es un relato sobrenatural que combina naturalismo salvaje y mensajes moralistas, y la forma en que Sjöström lo retratará lo diferenciará de la enorme mayoría de los films de su época, a través de una coherente y dinámica línea de tiempo narrativa, es decir con flashbacks, paralelismo y perspectiva narrativa, en 5 capítulos. El hecho de que el espectador ya haya similado tan sólo en los primeros 10 minutos de metraje que el protagonista tiene un conflicto ya desarrollado y el director lo invite en los próximos minutos a saber por qué y cómo llegó a ese estado, constituirá una propuesta innovadora y, particularmente, audaz del director de “El Monasterio de Sendomir” (1920) para su tiempo (se me viene a la mente la monumenatl “Intolerancia”, 1916, de D.W. Griffith), en que el cine aún seguía las pautas narrativas heredadas de su origen teatral.

De esta forma, Sjöström presentan microhistorias paralelas pero absolutamente conectadas: una primera en que la agonizante hermana Edith del Ejército de Salvación, solicita encarecidamente a la hermana María que vaya a buscar a David Holm; la segunda en que el propio David Holm junto a dos amigos emborrachándose en un cementerio contando la macabra leyenda de que la muerte tomará como cochero oficial al último en morir en el año; y una tercera que reúne a estas dos, explicando cómo David Holm termina desgraciando a toda su familia por su vicio alcohólico y por un confuso e inesperado incidente cae muerto siendo el último en fallecer ese año, y por ende condenado a ser el cochero de la muerte por todo el próximo año.

Dentro de las enormes virtudes de “Korkarlen” (1921), debo de comentar el talento de Sjöström para exponer la naturaleza más auténtica y salvaje de la miseria humana, principalmente en la figura de su protagonista, David Holm, borracho déspota que no sólo le da una mala vida a su esposa y dos hijas, sino que se dedica a pervertir a sus amigos en el alcoholismo, a abandonar a sus familiares por errores a los que él mismo los indujo y su desprecio por las creencias y pensamiento de los demás. Holm es un verdadero ruin, que se dedica a propagar la miseria, en especial en sus seres queridos. Su conducta agresiva, tiránica y perversa, al punto de querer contagiar a sus propias hijas de la tuberculosis que lo afecta y buscar vengarse de su esposa que lo abandonó por miedo, parecen ser motivos suficientes para candidatearlo a tomar la responsabilidad de esta horrorosa labor encargada por la muerte como una forma de castigo.

Pero más aún, el objetivo mismo del film es buscar la prácticamente imposible redención para su protagonista. Y no sólo será a través de la figura de Edith, intentando reformarlo desde que lo conoce en los bares de mala muerte en donde reparte panfletos del Ejército de Salvación hasta su estancia en una de sus sedes, sino también de su antiguo amigo George, protagonista reciente de la leyenda que el propio David cuenta, sobre el cochero de la muerte, amigo al que por cierto él mismo metió en el alcoholismo. George guiará a David en la previa a asumir su desgraciado cargo por un viaje recordatorio y dramático de su irreprochable conducta, en donde buscará el arrepentimiento verdadero y la redención definitiva, para salvar literalmente la vida de su esposa e hijas. Un elemento narrativo interesante y desgarrador, que veríamos en otras veces posterior y notablemente replicados, como “Sunrise: A song of two humans” (1927) de F.W. Murnau, por mencionar un ejemplo notable.

Además de su enorme valía en el plano narrativo, hay que señalar que “Körkarlen” (1921) destaca también en el plano plástico, en donde Sjöström da cuenta de una brillante presentación y combinación de nuevas técnicas e innovaciones de exquisitez visual, que sin duda contribuyen también en la naturaleza inmortal del fim. Y será el legendario fotógrafo sueco Julius Jaenzon, que había trabajado con Sjöström en “Berg-Ejvind och hans hustru” (“El proscrito y su esposa”, 1918) y “Ingmarssönerna” (“Los hijos de Ingmar”, 1919), su gran cómplice, apostando por filmar preferentemente en exteriores en donde muestran un notable manejo de luz y sombra y un aprovechamiento destacable de la belleza de la naturaleza, por ejemplo en las escenas en que la carreta transita por el solitario litoral para ingresar al mar y recoger el alma de un pescador ahogado; un eficiente y asombroso dominio de la técnica de doble exposición con la que regalaron memorables e inmortales escenas en que la vaporosa figura del cochero y su carreta a caballo realiza su penoso recorrido recogiendo las almas de los muertos; y una no menor habilidad para construir escenas altamente dramáticas en interiores, como aquella escena en la que David desesperado corre hasta casa para evitar el suicidio de su esposa e hijas, o aquella en la que poseído por la ira y la ebriedad, rompe a hachazos la puerta de la habitación donde su esposa y sus hijas se esconden, una escena claramente tomada por Stanley Kubrick para “The Shining” (1980).

Cabe señalar, además, que la misma complejidad técnica del film, demandó que el montajista Eugen Hellman tardara varios meses en terminar de montarlo, para ser estrenado finalmente el 31 de diciembre de 1921. El éxito de crítica y taquilla de “Körkarlen” (1921) le significó al director sueco que se le abrieran las puertas de Hollywood, en donde filmaría 9 películas, destacando “He who gets slapped” (1924) con Lon Chaney Sr. y “The Scarlet Letter” (1926) con Lilian Gish.

Otro de los grandes méritos del film son sus competentes y sólidas interpretaciones, comenzando por el trío protagónico conformado por un acertadísimo Victor Sjöström, quien aparte de dirigir este clásico, interpreta al aborrecible David Holm, personaje arrastrado y perdido por el alcoholismo y la odiosidad. Sjöström (“Till Glädje”, 1950; “Smultronstället”, 1957) interpreta con solidez a un personaje complejo, dotándolo de una credibilidad bastante inusual para el cine mudo y dejando entrever que detrás de su miserable conducta hay un hombre que lucha contra sí mismo y sus lamentables errores del pasado. Por su parte, Astrid Holm (“Du skal ære din hustru”, 1925) interpreta correctamente a su contraporte protagónica, Edit la hermana del Ejército de Salvación que lucha contra su destino en pos de cumplir con la misión que se ha autoimpuesto, al intentar reformar a David y hacerlo regresar con su esposa e hijas. Finalmente, Hilda Borgström (“Ingeborn Holm”, 1913), considerada la actriz sueca más importante de la época silente, encarna eficientemente a la sufrida esposa de Holm.

En el reparto secundario, encontramos al competente Tore Svennberg, quien interpreta al pendenciero George (“Klostret i Sendomir”, 1920), amigo de David Holm, y a la actriz fetiche de Sjöström, Concordia Selander (“Tösen från Stormyrtorpet”, 1917; “Mästerman”, 1920) interpreta a la madre de Edit.

En resumen, una de las grandes obras maestras del cine silente, no sólo escandinavo y europeo sino mundial, una prueba irrefutable del talento y preponderancia de Victor Sjöström como pionero cinematográfico tanto en el plano narrativo como en el plástico.



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zamenhof

  • 9 Jan 2013

9


Obra antigua excepcional de Sjostrom que nos traslada a un mundo de decadencia e injusticia que tiene como gran característica la representación de un mundo fantasmal paralelo al real, algo que no se había visionado en la historia de cine.
Un fantástico y laborioso trabajo de efectos especiales nos lleva a seguir la historia de los andares de un borrachín que no hace más que llevar la miseria a todos los que le rodean y que se ve acosado en su interior por la muerte, que conduce la carreta portadora de almas de fallecidos. Paralelamente unas hermanas de dios intentar reconducir su vida sin conseguirlo, todo ello visto en pasado ya que una de ellas agoniza de muerte en el presente.
Una música continua y una perfecta combinación del mundo de los vivos con el de los muertos forman una obra cumbre en el cine antiguo, por sus novedosas imágenes interpuestas y la dificultad de llevarlas a cabo en aquella época. Fue un film que influyó de forma decisiva en posteriores directores en cuanto a la forma de trabajar. Imprescindible dentro del cine antiguo.



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sting

  • 25 Dec 2012

8


Película muy dramática, con actuaciones muy naturales y logradas. La banda sonora crea un ambiente muy terrorífico, en pocas palabras una joyita que hay que verlo detenidamente para poder disfrutar la brillante atmósfera que nos muestra.
Muy recomendable, no hay que perdérsela.



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ragman

  • 27 Sep 2011

7


una gran joya del cine mudo que se enfoca mas en un drama que en terror, pero eso no quita que tenga elementos terrorificos, el drama se centra en un hombre alcoholico e influenciable a otras personas y sobre una enfermera que quiere ayudarlo, y claro no nos olvidemos de la tetrica carreta fantasma que busca conductor cada año nuevo.
el punto fuerte de la pelicula es la trama y como va encajando perfectamente los trozos de historia que uno va viendo a medida que se desarrolla la trama, el punto debil quizas sea su duracion, por eso esta pelicula hay que tomarse su tiempo para verla.
las actuaciones a pesar de ser muda logran representar todo muy bien ya que los gestos a veces dicen mas que mil palabras.

para ver con tiempo, recomendable a todo amante del cine



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bigladiesman

  • 7 Mar 2011

9



Como pingaloka cuenta, este filme dirigido y protagonizado magistralmente por victor sjöstrom - director que sentó cátedra tanto en europa como en hollywood en la época del cine mudo - es un drama desgarrador sobre los peligros del alcoholismo y el desagradecimeinto a la caridad disfrazado de película de terror, con un presonaje protagonista malvado, cobarde, desleal, vicioso y cruel como pocos se habían vusto hasta entonces (y es que al contrario que un mr. Hyde cualquiera, este personaje es totalmente realista) que se resiste a redimirse de sus pecados. Se trata de un porducto de primerísima calidad que pasó por ser la película favorita del mismísimo ingmar bergman. Además cuenta con buenos fx, aunque a veces creo que se lían un poco con las dobles exposiciones. El diseño de la carreta es más que correcto. No es mi tipo de película, pero sé reconocer una obra maestra cuando la veo, aunque así como me gustan los finales felices, me hubiera gustado decirle al prota: así vengan los cazafantasmas a suecia y te metan a ti y a la carreta con gozer y compañía, so [ponga vd. El adjetivo ofensivo que quiera. Y cuanto más, mejor]. Pero no ha sido necesario, y no se si es para bien o para mal. .



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Pingaloka

  • 31 Jul 2009

7


Una película que para la época debió marcar mucho. Las actuaciones son muy buenas, y a pesar de ser cine mudo, donde los actores suelen gesticular mucho, en esta película no se da el caso.
Los efectos especiales se consiguen usando la superposición de imágenes donde se destaca la aparición de la carreta debajo del mar. La película se me hizo un tanto lenta, no obstante es una pieza de colección y un pequeño tesoro sobre los inicios del cine de terror. Esta película está considerada entre las mejores películas de terror de todos los tiempos. Aunque yo la consideraría mas bien como un drama. A destacar también la banda sonora.



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TANO

  • 14 Aug 2007

7


Bueno, una película muy muy antigua y desconocida, pero bastante interesante, con efectos especiales de transparencia y todo. La música es muy buena, con algunos elementos extraños que la hacen bastante original. La historia esta bastante bien, es tipiquilla para hoy día, pero me supongo que en 1921 sería de lo más original hacer una película de esta conocida leyenda. Quizá es un poco larga, pero vale la pena verla.



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Críticas: 11


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