Los jerarcas soviéticos se jactaban de que en su país no existieran los psycho-killers, una aberración exclusiva del capitalismo, según ellos. La realidad, por supuesto, era muy distinta.
Andrei Chikatilo, más conocido como “El carnicero de Rostov”, fue un brutal asesino en serie, que sembró el terror en la Unión Soviética por más de una década y que puso en jaque a la policía, al ejército y a lo propia KGB, y del que se conocen al menos 53 asesinatos, en su mayoría niños y adolescentes de ambos sexos.
“Citizen X” es una estupenda película, de impecable factura, dirigida y escrita por Chris Gerolmo, basada en la historia de Chikatilo, aunque de manera libre y cambiando muchas cosas. Se utilizó para la elaboración del guión, el libro de Robert Cullen titulado “The Killer Department”.
El film sobresale por diversos motivos. Los asesinatos, brutales y escalofriantes, son mostrados de manera sobria, sin estridencias pero de manera muy efectiva. Max Von Sydow, Donald Sutherland y Jeffrey Dumond, son secundarios de lujo, que ayudan a elevar el nivel del film con sus brillantes actuaciones. Stephen Rea está genial y nos brinda la actuación de su vida, interpretando al inspector Viktor Burakov, sufrido pero incansable teniente de la policía encargado de dirigir la investigación y que deberá enfrentar no solo al escurridizo y al parecer inatrapable asesino, sino además las peculiaridades políticas soviéticas y el burocratismo y memez de sus superiores dentro del Estado y del Partido, que hacen vivir al pobre teniente, una realidad casi kafkiana.
Un thriller efectivo, donde además sobresalen la elegancia de su dirección y producción, las brillantes actuaciones y una historia sobrecogedora e inteligentemente narrada sobre el peor asesino en serie de la Unión Soviética, todo lo cual convierten a “Citizen X” en uno de los mejores filmes que se han hecho sobre psycho-killers.
Miguel Arkangel
7
Los jerarcas soviéticos se jactaban de que en su país no existieran los psycho-killers, una aberración exclusiva del capitalismo, según ellos. La realidad, por supuesto, era muy distinta.
Andrei Chikatilo, más conocido como “El carnicero de Rostov”, fue un brutal asesino en serie, que sembró el terror en la Unión Soviética por más de una década y que puso en jaque a la policía, al ejército y a lo propia KGB, y del que se conocen al menos 53 asesinatos, en su mayoría niños y adolescentes de ambos sexos.
“Citizen X” es una estupenda película, de impecable factura, dirigida y escrita por Chris Gerolmo, basada en la historia de Chikatilo, aunque de manera libre y cambiando muchas cosas. Se utilizó para la elaboración del guión, el libro de Robert Cullen titulado “The Killer Department”.
El film sobresale por diversos motivos. Los asesinatos, brutales y escalofriantes, son mostrados de manera sobria, sin estridencias pero de manera muy efectiva. Max Von Sydow, Donald Sutherland y Jeffrey Dumond, son secundarios de lujo, que ayudan a elevar el nivel del film con sus brillantes actuaciones. Stephen Rea está genial y nos brinda la actuación de su vida, interpretando al inspector Viktor Burakov, sufrido pero incansable teniente de la policía encargado de dirigir la investigación y que deberá enfrentar no solo al escurridizo y al parecer inatrapable asesino, sino además las peculiaridades políticas soviéticas y el burocratismo y memez de sus superiores dentro del Estado y del Partido, que hacen vivir al pobre teniente, una realidad casi kafkiana.
Un thriller efectivo, donde además sobresalen la elegancia de su dirección y producción, las brillantes actuaciones y una historia sobrecogedora e inteligentemente narrada sobre el peor asesino en serie de la Unión Soviética, todo lo cual convierten a “Citizen X” en uno de los mejores filmes que se han hecho sobre psycho-killers.
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