Muy buena película, muy bien realizada, entretanida.
El asunto es que después de años de mirarla varias veces y pensarla, se me ocurre, a la distancia que está llena de personajes tipo, con actores gestualmente acodes a su papel. El guardia bonachón, el abnegado, el escéptico pero compañero, el ingenuo bueno, el jefe de la cárcel, veterano rígido pero de buen corazón, el malévolo intrigante, las esposas norteamericanas buenas. Lo mismo se extiende a los condenados a muerte, y al personaje de Michael Clarke Duncan realmente lo conocemos a la primer mirada.
Es realmente una pena que el director se haya concentrado en gestos de los actores que sin duda los encasillaron en su trabajo para siempre. Todos ellos tienen el papel con el que calzan en cualquier otra película que requiera ese tipo de personajes.
Es común que el metraje obvie el desarrollo de los personajes, quitándoles complejidad. Para el actor suele ser fatal: queda encasillado para siempre. Tom Hanks siempre será el guardia abnegado, Michael Clarke Duncan siempre será el grandote bonachón.
Mi opinión no puede ser sino la de un aficionado. A veces leemos críticas acertadas de periodista que escriben ni bien miran una peli, mientras que el resto de los moirtales tardamos años en entenderla. Ellos son buenos en lo suyo.
gusano666
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Muy buena película, muy bien realizada, entretanida.
El asunto es que después de años de mirarla varias veces y pensarla, se me ocurre, a la distancia que está llena de personajes tipo, con actores gestualmente acodes a su papel. El guardia bonachón, el abnegado, el escéptico pero compañero, el ingenuo bueno, el jefe de la cárcel, veterano rígido pero de buen corazón, el malévolo intrigante, las esposas norteamericanas buenas. Lo mismo se extiende a los condenados a muerte, y al personaje de Michael Clarke Duncan realmente lo conocemos a la primer mirada.
Es realmente una pena que el director se haya concentrado en gestos de los actores que sin duda los encasillaron en su trabajo para siempre. Todos ellos tienen el papel con el que calzan en cualquier otra película que requiera ese tipo de personajes.
Es común que el metraje obvie el desarrollo de los personajes, quitándoles complejidad. Para el actor suele ser fatal: queda encasillado para siempre. Tom Hanks siempre será el guardia abnegado, Michael Clarke Duncan siempre será el grandote bonachón.
Mi opinión no puede ser sino la de un aficionado. A veces leemos críticas acertadas de periodista que escriben ni bien miran una peli, mientras que el resto de los moirtales tardamos años en entenderla. Ellos son buenos en lo suyo.
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