Nunca había sentido la sensación de encontrar a mi musa en el séptimo arte, creí que con Kate Beckinsale lo tenía resuelto, luego apareció Diane Krüger, después Madeleine Stowe... en fin, que me he engañado con la búsqueda de mi actriz favorita, todas ellas me encantan actuando, pero no me impresionan.
Pero eso se ha terminado, ahora estoy seguro de que he encontrado a una actriz que posiblemente en el futuro me deje aún más boquiabierto.
Cuando la descubrí era una secundaria semi-desconocida, que actuaba junto a una belleza internacional como Megan Fox.
A día de hoy, la belleza es Amanda Seyfried, su interpretación es fabulosa haya donde actúe.
Pero lo que tenemos aquí es una película que deja un sabor a demasiado comercial, su historia es completamente superficial, y además en algunas secuencias recuerda a “El Coleccionista de Amantes”. No quiero decir con esto que se trate de un mero plagio, pero guarda muchas similitudes.
Aún a pesar de esa carencia de historia, tan llena de vacíos en el guión, Amanda Seyfried mantiene el tipo en su personaje, realizando una agradable aunque sencilla actuación.
Demuestra nuevamente su talento interpretado un personaje que de por sí no es muy complicado, pero que prácticamente es lo más destacable y lo único que hace decente a está película.
No tiene nada de especial, ni una gran fotografía, ni una elegante banda sonora, el ritmo es normal… su parte final contiene más suspense, pero deja muchos interrogantes.
Para descubrir la desaparición de su hermana, no implica demasiado la historia del psicópata secuestrador (Michael Paré), es decir, “¿por qué lo hace?”, “¿con qué motivo?”.
Al igual que el inspector de policía que trata de ayudar a Jill (Wes Bentley), que al principio parece que tendrá un mayor protagonismo y realmente, es un personaje que han puesto porque sí, no tienen mayor relevancia, solo sus nombres.
En cualquier caso, solamente Seyfried se gana el pan, ya que es la auténtica protagonista de los 90 minutos de metraje.
Es una pena que acabe haciendo papeles tan inverosímiles, pero lo bueno de todo esto es verla actuar, algún día llegará su gran película. Hasta el momento no ha decepcionado, aunque su cine es muy comercial, muy desarrollado para el público joven.
Regular, pero entretenida película.
Black Metal
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Nunca había sentido la sensación de encontrar a mi musa en el séptimo arte, creí que con Kate Beckinsale lo tenía resuelto, luego apareció Diane Krüger, después Madeleine Stowe... en fin, que me he engañado con la búsqueda de mi actriz favorita, todas ellas me encantan actuando, pero no me impresionan.
Pero eso se ha terminado, ahora estoy seguro de que he encontrado a una actriz que posiblemente en el futuro me deje aún más boquiabierto.
Cuando la descubrí era una secundaria semi-desconocida, que actuaba junto a una belleza internacional como Megan Fox.
A día de hoy, la belleza es Amanda Seyfried, su interpretación es fabulosa haya donde actúe.
Pero lo que tenemos aquí es una película que deja un sabor a demasiado comercial, su historia es completamente superficial, y además en algunas secuencias recuerda a “El Coleccionista de Amantes”. No quiero decir con esto que se trate de un mero plagio, pero guarda muchas similitudes.
Aún a pesar de esa carencia de historia, tan llena de vacíos en el guión, Amanda Seyfried mantiene el tipo en su personaje, realizando una agradable aunque sencilla actuación.
Demuestra nuevamente su talento interpretado un personaje que de por sí no es muy complicado, pero que prácticamente es lo más destacable y lo único que hace decente a está película.
No tiene nada de especial, ni una gran fotografía, ni una elegante banda sonora, el ritmo es normal… su parte final contiene más suspense, pero deja muchos interrogantes.
Para descubrir la desaparición de su hermana, no implica demasiado la historia del psicópata secuestrador (Michael Paré), es decir, “¿por qué lo hace?”, “¿con qué motivo?”.
Al igual que el inspector de policía que trata de ayudar a Jill (Wes Bentley), que al principio parece que tendrá un mayor protagonismo y realmente, es un personaje que han puesto porque sí, no tienen mayor relevancia, solo sus nombres.
En cualquier caso, solamente Seyfried se gana el pan, ya que es la auténtica protagonista de los 90 minutos de metraje.
Es una pena que acabe haciendo papeles tan inverosímiles, pero lo bueno de todo esto es verla actuar, algún día llegará su gran película. Hasta el momento no ha decepcionado, aunque su cine es muy comercial, muy desarrollado para el público joven.
Regular, pero entretenida película.
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