|
|
Excelente, me encantó, nada mas que decir. Peliculón de aventuras, muy entretenido, inclusive tiene profundidad. Los efectos son muy buenos y está muy bien realizada sobre todo para la época. Gregory Peck está en un papel fabuloso y eso que cuando empezó no me gustaba tanto pero a medida que fue avanzando el film me fue gustando cada vez mas su personaje. La duración de la película es perfecta, no aburre ni se hace larga en ningún momento. Si hay algo que podría objetar son algunas puestas de cámara que me hicieron cierto ruido en cuánto a que las noté un tanto desprolijas. La ballena está muy bien hecha, es un muñeco y crees que es real. Moby Dick no es tratado como un ¨ser vivo¨ si no como una especie de dios, en ese sentido es filosófica la película, cada espectador le da el término que quiera a este ¨gigante¨. El final me encantó, llegó a emocionarme y ponerme la piel de gallina. Increíble. John Huston sigue demostrando que es un genio con cada película que hace. En fin, me encantó, excelente.
¡¡¡Genial!!!
Tengo que decirlo;
-esta genial hecha
-es realmente buena por que si
-no llegue a leer el libro entero , pero aunque no sea un guion adaptado muy fiel , es un genial guion.
El problema solo es uno:
Lo pesada que puede llegar a ser.
Debo recomendarla por todo lo alto debido a su gran calidad tanto cinematografica como literaria.
Cogemos una clásica pero un tanto aburrida novela de aventuras, se la entregamos a Ray Bradbury – al que no le gusta nada dicha novela - para que la adapte poniéndole su sello personal y le ponemos un director de primera, un actor protagonista estelar, un cameo de Orson Welles y un muy competente equipo técnico. Resultado: un producto de lujo y uno de los grandes filmes de aventuras de los 50, cada vez más reivindicado.
Moby Dick tardó en despegar (en su estreno fue un fracaso), pero ganó multitud de premios (por ello llama la atención que ni tan siquiera fuera nominada un Oscar de categoría menor) y a la larga, los ingresos de más de 15.000.000 $ entre re-estrenos y alquiler en formato doméstico de 8 mm justificó los dos años de esfuerzos de John Huston para conseguir su estreno y distribución.
Bradbury (con la colaboración de Huston y Norman Corwin) elabora un guión muy similar a la novela, con un ligerísimo toque de actualidad y ci-fi: Hace que el primer encuentro entre Ahab y la gran ballena sea en el atolón de Bikini, con la intención de que el público asocie el animal del clásico de Herman Melville con las pruebas nucleares que se hacían en esa zona de Micronesia ( viniendo a decir que Moby Dick es una especie de monstruo atómico? A saber…).
Lo primero que sorprende es su fotografía. Se usó un procedimiento especial para darle colores pastel, similares a los que veríamos en un cuadro o en un grabado, dándole una estética única e irreal, tanto en exteriores como en interiores.
Pero – dejando de lado el excelente guion - en lo más importante, las interpretaciones, es donde la película brilla más. Peck siempre odió su interpretación en esta película (se consideraba demasiado joven para el papel, y, en efecto, se lo ve demasiado joven), pero demostró era muy competente como loco obsesionado, papel que no solía hacer pero que bordó cuando le tocó realizarlo (“Los niños del Brasil” es un egregio ejemplo), y aquí el añade un carisma tremendo: Este Ahab fue creado para ser líder, líder de la perdición, pero un líder al fin y al cabo. Sin embargo no es Peck el más destacado, sino el elenco de secundarios, no estelares, pero de talento envidiable todos ellos (solo hay que consultar sus respectivos currículums en imdb), desde el popular actor Richard Basehart (que ganó el Premio de la Crítica por su actuación), futuro protagonista de la serie “Viaje al fondo del mar” junto a David Hedison, como Ishmael, al austríaco-polonés Friederich von Ledebur (habitual en pelis italianas) como Queequeg, pasando por Harry Andrews, co-protagonista junto a Sean Connery de la película de culto “La colina”; todos brillan merced a su talento y sus excelentes caracterizaciones; como curtidos, duros y desaseados marineros, tal y como debía ser en la época.
El diseño de producción y los FX también son muy buenos: las maquetas de barcos, en miniatura y en escala real son muy bonitas y los interiores son creíbles. Las maquetas a tamaño real de las ballenas son inquietantemente realistas y las escenas de destrucción están muy logradas. La banda sonora es de notable: acompaña adecuadamente las escenas y realza el sentido de la aventura y la intensidad dramática.
En resumen, un gran espectáculo cinematográfico que convierte una novela que es un auténtico palo (intenté leerla. No pasé de la página 180) en una épica aventura de dos horas que pasan volando. Es cierto que John Huston ha hecho mejores películas que esta, pero no hay duda que todo el mundo que estuvo envuelto en ella le dedicó mucho trabajo, sobretodo el mismo Huston.
Gran película de aventuras de Houston en un impagable esfuerzo de trasladar la novela de Melville (con la dificultad que ello conlleva) al cine. Gran presupuesto para una superproducción de su tiempo que se nota en una gran fotografía, buenas localizaciones , caracterizaciones y efectos especiales. Sin embargo toda la película gravita en el capitán Achab y en su implacable búsqueda de MobyDick por todos los confines del Océano.
Aquí se abre un debate de si Gregory Peck está bien o está sobreactuado, si era o no el adecuado para el papel, para mí está correcto pero no es su mejor papel desde luego, aún asi crea un Achab convincente que mejora a medida que avanza la película.
No es la mejor película de Houston, pero merece buena nota por sus logros notables y por la osadía de atreverse con una historia tan complicada de trasladar al celuloide.
No se si es una perfecta adaptacion al libro, pero lo referente a la pelicula, es una obra antologica de aventuras, que a partir de hoy le tengo dedicado un sitio exclusivo en mi videoteca de grandes clasicos del cine. Totalmente recomedable a todo buen aficionado a esta saga de peliculas. Una historia envolvente, un reparto de lujo, y unos efectos especiales muy a tener en cuenta devido al tiempo que tienen. Dudaba en ponerle un 9 o un 10, pero le doy la nota maxima, puesto que la acabo de ver y estoy deseando de volver a verla. Por ultimo destacar su final, impecable.
Impresionante clásico de aventuras del siempre elegante John Huston con su cine. Gregory Peck hace uno de sus papeles más famosos ademas de ser una de sus mejores interpretaciones. Su carácter frío es impresionante.
Un final increible. Aunque sólo impresiona la primera vez, cuando después de verlo en algún remake televisivo como el de Patrick Stewart, ya no causa el mismo efecto.
Críticas: 7
Pedro Otero Serrano
9
Ensayo sobre la obsesión como enfermedad del espíritu, pero también sobre los miedos reales pero incomprensibles que nos rodean, se convirtió en una de las más celebradas tanto de su autor, John Huston, como del actor principal: Gregory Peck.
Rodada en Madeira, Irlanda, y buena parte en Canarias, alternaba los planos grabados en estudio con los de balleneros reales, utilizando dos negativos a la vez, uno monocromo y otro en tecnicolor, para dotar a la imagen de un tono antiguo, atemporal, que realmente se consigue… logrando en algunos pasajes que más que una cinta de aventuras pareciera una de terror.
La desaforada lucha del capitán Acab contra la gran ballena, - Melville remozado por Ray Bradbury -, se convirtió además en pionera de los horrores abisales. Unos meses antes se había estrenado el film de bajo presupuesto “Surgió del Fondo Del Mar” (1955), - la del pulpo gigante -, pero por lo demás… el gran cetáceo se anticipó a todo tipo de orcas, cangrejos, cocodrilos, pirañas, calamares, y tiburones … que atacarían a los humanos algo después.
Como anécdota anotamos que el ballenero en cuestión era en realidad una vieja goleta de 1870, que ya se había utilizado en “La isla Del Tesoro” (1950). También que entre el elenco de maestros fotógrafos se encontraba nada menos que Freddie Francis, algunos años después director Hammeriano. Al final, como en atendiendo a una profecía de rango atávico, todos siguen al capitán a su tumba submarina, al panteón del monstruo. Todos menos uno, que queda para contarlo… abrazado a un ataúd que se balancea sobre las aguas.
Me gusta (0) Reportar